13 de junio
El viernes termina las reuniones con el almuerzo. Andy y Ser me pasan a buscar a eso de las 2, y salimos rumbo a Venecia. Son unos 626 km, deberíamos hacerlos en unas 7 horas. Salimos bien, cruzamos a Suiza, paramos en el My Stop de Affoltern para que An y Ser compren algo para almorzar, y seguimos. La cosa se complica en Lugano, un accidente nos atrasa por 2 horas, parados en la ruta. Los diarios reportaron mas de 10 km de autos parados.
Finalmente pasamos, cruzamos a Italia, y nos sentimos como en casa. Nadie le da bola a la velocidad máxima, te empujan con el auto, te hacen luces, la ruta parece la Panamericana, etc.
Llegamos a las 11, dejamos el auto en un estacionamiento enorme dedicado a recibir los autos de las personas que van a Venecia, nos atiende un vejo que cuando le pregunto si habla español o inglés orgullosamente me responde “italiano.. no! Veneciano!”. Agrego Venecia a la lista que ya tiene Estrasburgo de ciudades ultra turísticas con personas que trabajan en el área de turismo y son orgullosamente ignorantes.
Nos tomamos una lancha taxi al hotel, que nos lleva por los canales a través de los viejos edificios. Ya es media noche.
El hotel Ca´ La Bricola está bien ubicado. Como es clásico en la zona, es viejo, y no tiene recepción 24 horas. Y estaba cerrado… Por suerte había un número de celular en la puerta. Llamo y me atiende un italiano bien dormido que me pasa el código de la puerta digital, con lo que conseguimos entrar. En la recepción estaba la llave, para que podamos entrar. El cuarto está bien, aunque el aire parece no funcionar A esta hora no vamos a conseguir que nos resuelvan ese problema
Salimos a pasear un poco y a comer. No fue tan fácil conseguir donde comer algo, ya todo estaba cerrando. Al final terminamos en un bar donde aprovechamos a comer una picadita.
14 de junio
A levantarse y desayunar. Se aclara la duda de porque el aire acondicionado no anda: las ventanas tienen detectores, y con una ventana abierta el aire no anda por conservación de la energía. Y una de las ventanas estaba atrás de cortinas, no la vimos y estaba abierta! Esta es una evidencia de lo modernizada que estaba la habitación, pese al aspecto externo viejo.
Salimos a caminar por distintos puntos de Venecia: la Piazza San Marco, la basílica, la Accademia, el Puente de Rialto (que es como un Once con charme), etc. Heladito al medio día en Nico con vista a la Laguna Veneta. Seguimos recorriendo, y almorzamos en la trattoria al Campanile, ensalada con calamari y bruscetas.
Mas caminata, y decidimos aprovechar a cruzar a Murano en el vaporetto. Lindo paseo, mas tranquilo que Venecia. Como el nombre lo sugiere, hay varias fábricas de cristal de Murano. Vimos algunos hoteles que parecen bastante buenos, parece que parar en Murano y tomar el vaporetto para visitar Venecia es un buen plan para otra vez que vengamos para acá.
Seguimos a las playas de Lido de Venecia. Es una estrecha faja de tierra que separa la Laguna Veneta del mar Adriatico. Las playas son extensas, pero nada del otro mundo. Como ya eran alrededor de las 7 de la tarde, todo el mundo salía de la playa.
Volemos caminando por la calle principal hacia el puerto, y cenamos un calzone y una pizza en pizzería Estela. Tomamos el vaporetto rumbo a la plaza San Marcos, y vamos al hotel a bañarnos. Ya bañaditos y cambiaditos vamos al Harry, un bar superclásico de Venecia, frecuentado por el jet set, y lugar en donde se inventó el Berrini, trago a base de prosecco y durazno. Una forma de ver lo exclusivo del lugar es mi nuevo record de precio de una coca: EUR 10 por una botellita de 250 cc. El récord anterior había sido en Paris en 2011, EUR 10 por 1000 cc! Caminamos un poco, escuchamos las orquestas que tocan en la Piazza San Marcos, y terminamos tomando algo en el italianísimo Hard Rock Cafe. Pasadas las 11, hora de ir a dormir!
Domingo 15 de junio
A desayunar! Aprovechemos a dedicar un párrafo al desayuno. Excelente jamón crudo y cocido, queso y dulces normales, buen pan, excelentes brioches (tipo media luna, muy ricos). No era mucha variedad, pero en general bien arriba del promedio.
Últimas vueltas por la Piazza San Marco y alrededores, a las 11 cerramos las valijas y nos vamos a tomar el vaporetto en la parada de la Piazza San Marco. El camino es todo por el Gran Canal, bien entretenido. Y el vaporetto no va tan lleno como el 60, pero bastante lleno igual.
Ya era medio día cuando llegamos a Piazoleta Roma a recuperar nuestro auto. Todo tranquilo, salimos rumbo a Verona, un poco mas de una hora de auto.