Visita a Buenos Aires (2025)
Por trabajo me toca ir a Baires, entonces organizamos de pasar el finde allá. El jueves An va al HCor, yo hago Home Office. A la 1 me pasa a buscar Wilson, salimos a Di Moné a comprar Pão de Mel para Cyn, la buscamos a An en el HCor, y llegamos sin novedades a GRU. Despachamos una valija, vamos al VIP del terminal 2, un rato de trabajo y descanso. Salimos a caminar con un poco de tiempo, el vuelo sale del terminal 3.
Sale, pero con 1 hora de atraso, una rueda estaba desinflada (es lo que dijo el capitán) y hubo que cambiarla. Fuera de eso, sin incidentes, llegamos a las 10 a casa, cena rápida, ordenar cosas, y a dormir.
El viernes a la mañana corro en el Parque Ferroviario, que sigue muy lindo. La mañana se va en reuniones en home office, almuerzo con An, Pá y Má en Ness. Ness es un lugar bastante interesante, dirigido por un chef sueco, con platos simples, pero al mismo tiempo bien detallados. Desde la cocina hasta el menú y el ambiente, todo transmite espíritu escandinavo, bastante bien. En esas cosas que no se entienden de cuando la cocina se pone sofisticada, no hay gaseosas…
Vuelvo a casa, para mis reuniones de la tarde. Final del día llegan Cyn y Mónica. Comemos unas pizzas en Kentucky, y nos vamos a recorrer el Barrio Chino, cada vez mas extendido, hasta llegar a la otra punta, en la que está Bingsú GO, un local de helados coreanos. Medio carito aunque con porciones grandes, para no estar en corea, una razonable representación del bingsú coreano. Cyn se queda a dormir en casa.
El sábado salgo a correr al parque ferroviario, hacia el final de mi corrida me junto con An, que llegó un poco más tarde para su rutina de corrida. Ya volviendo, pasamos por el mercado de calle que hay en el comienzo del parque, y aprovechamos a comprar jamón cocido Bocati, queso criollo, fontina y roquefort, así como miel para llevar a Sampa. El queso criollo y la fontina, sin ser quesos por los que yo sea fanático, estaban bastante bien. El roquefort, como cabe esperar, flojito, y eso que era Bavaria, según el vendedor, el mejor que tienen…
Pasamos por Pan y Canela para unos palitos para el desayuno, y desayunamos con Cyn. Después, salimos para lo de Hernán, los 3 teníamos turno para corte de pelo. A la vuelta, An y yo salimos a buscar a Pá y Má en Cabify, rumbo a lo de Andreas, celebración de los 95 años de Cito. Fuimos unas 30 personas, repartidas en la mesa de los nacidos antes de 1960, los nacidos entre 1960 y 2000, y la mesa mas chica, de los millenials. Nos quedamos buena parte en nuestra mesa, entre otros, los anfitriones Andreas y Jimena, Eugenio y Marcela, Karin, Charly. La conversación fue bien entretenida, y visitábamos cada tanto la mesa de los adultos, que se veía muy animada también. Como alguien dijo, en nuestra mesa predominaban las edades que comenzaban con 6, en la de los adultos, las que comenzaban con 8. Muy rica picada y empanadas, tanto comí de las dos, que no comí del plato principal. Hacia las 5, sople de velitas, precedido de más de media hora de anécdotas del grupo de los 8x. A eso de las 6 salimos para casa.
Em Juramento descansamos un rato, y a las 8 salimos a lo de Ricki con Cyn, más tarde llega Nico, y más tarde Pá y Má, que habían descansado un rato en Cuba antes de venir a lo de Ricki. Sushi, pizza, y muchas historias, también una velada entretenida.
Vuelta a Juramento, a dormir.
El domingo salgo a correr al Parque Ferroviario, a la vuelta compro flores para An y Má. Desayuno con Cyn, video con Ser y Sophie. A las 11 An y Cyn salen a casa FOA. Al mediodia Pá y yo nos encontramos para almorzar en Olegario, él vino caminando desde Cuba, lo encontré cerca de Monroe gracias al Airtag, así pudimos seguir caminando directo a Olegario. Por el día de la madre, y sin reserva, casi nos quedamos sin mesa, pero nos encontraron una mesa. Rica provoleta, una montaña de mollejas, y una muy buena conversación, muy buen almuerzo. Compramos tortas en lo de Maru Botana, caminamos por el barrio, le muestra el dragón del pasaje Bernardo Vélez, buscamos el pan negro en Pandanes, una siestita en casa, mientras llegan las chicas. An llega entusiasmada con un departamento en Madero Harbor, que por supuesto está fuera de nuestro alcance. Hacemos merienda del día de la madre, mirando la carrera de F1 con Colapinto. Y se termina el día, empezamos a pensar en la semana.
Semana del lunes 20 de octubre
A la mañana me pasa a buscar Guillermo, vamos a la oficina de Thames. Dia normal de reuniones. Al final del día vuelvo a casa, da tiempo para una corta siesta al final del día, después camino hasta lo de la tía Lili, Melina está también de visita, vamos a Downtown Matias a cenar. Al rato llega An, que viene de otros 2 eventos sociales. Animada charla, incluyendo como está la vida en Canadá.
El martes se repite la rutina, Guillermo me pasa a buscar por Juramento y vamos a Thames. Mientras, empiezan a llegar los rumores de que el proyecto del Campus fue aprobado. Hacia la media mañana, mensaje de Matt: “Hi Carlos… I delivered today ”. Itatiba avanza hacia la construcción!
Para festejar, almorzamos con Guillermo, Lucrecia y Alejandro en Rosa 1000, el resto del management team está en otras partes del mundo.
Por la tarde siguen las reuniones en la oficina, lamentablemente me cancelan la reunión con un cliente en el centro. Guillermo me lleva a Juramento, y ahora también se repite la rutina, dio tiempo para una corta siesta, antes de salir a cenar con Cyn, Pablo, Jorge y Paula. Cenamos en el Gallito de Pueyrredón, todo OK.
El miércoles me quedé en casa, a la mañana tenia videoconferencias, y de tarde no muchos motivos para ir a la oficina, no había ni asuntos ni mucha gente. Mónica vino a almorzar, almorzamos tarta de An en casa. An sale a las 15:00 rumbo a Aeroparque, ella se vuelve hoy, para trabajar mañana en el HCor. Me quedo en casa trabajando, Mientras a Andrea le confirman que este sábado no llegan a entregarnos el auto, decidimos irnos del viernes al sábado a Juquehy.
Al final del día hago una siestita, a la noche voy a cenar con Pá y Má en Oporto Almacén. A la ida voy caminando, una parte fue con un poco de lluvia. Oporto queda un poco pasado lo de Pá y Má, abre a las 8, cuando llego ellos ya estaban esperando en la puerta. La comida estuvo rica, aunque un tanto salada, por ese precio creo que prefiero Ness. Buena conversación. Vuelta a casa en colectivo.
El jueves arranco temprano, última corrida de este viaje en el Parque Ferroviario, organizar las cosas para irse, incluso un lavado de ropa. De mañana reuniones, a las 12:00 salgo hacia el aeropuerto. Tiempo récord, 35 min desde que me subí al Cabi hasta que me senté en el Outback del área de embarque internacional para almorzar, incluyendo por lo tanto seguridad y migraciones. Embarque por ómnibus, vuelo bastante vacío, tenía la fila para mí. En el vuelo aproveché para hacer unos cursos de mentoring e IA en LinkedIn. Llegada normal, desembarque en ómnibus, Wilson me lleva a casa, salimos a las 5pm de GRU, tardamos 2 horas. Y en casa ya está An, a ordenar cosas y descansar.
El viernes voy a la USP a la inauguración de una caldera con instrumentos nuestros. A la tarde home office, y al final del día salimos rumbo a La Plage en Juquehy, a pasar el sábado, tardamos 3 horas 20 min. Cenamos en el Boteco, un rico pulpo. El sábado corrimos por la playa (An se está preparando para acompañarme 5 k en mi media maratón de noviembre), y almorzamos muy bien en Maraô, un nuevo restaurante de los dueños de Badauê. El plato fue un zuquini abierto en forma de bote, relleno de puré de banana da terra, con 5 camarones y 2 tentáculos de pulpo montados por encima, muy bien presentado y todo muy rico. El sol acompañó bien todo el día, nos volvemos a las 17:30, cuando el sol empezaba a bajar y refrescaba. La vuelta tomó 2 horas 30 min.