Empezó ahí la historia de cuidarlo, educarlo para que no rompa demasiado el jardín, los diarios ni el correo, etc. Hubo que poner algunas rejas en el jardín de adelante, para que no rompa todo ahí. Los chicos jugaban mucho con Chuqui, que como buen retriever era cariñoso y no muy bruto. De hecho, si el agarraba un juguete con la boca, los chicos le abrían la boca y le metían la mano adentro, para sacar el juguete. Y Chuqui, tranquilo!
Al comienzo, dormía afuera en el lavadero al aire libre. Llegó el invierno, y empezó a dormir en la cocina.
Lógicamente, tener un perro implica el típico dilema de quien lo cuida en nuestras ausencias. En el verano 2001-2002 Jorge Meyer, un colega de Endress, se ofreció a cuidarlo, para lo cual llevé a Chuqui a la oficina de Renato Sánchez en Santiago, para pasárselo. Yo estaba trabajando en el servidor, cuando Aída, nuestra asistente, se acerca y me dice: «Carlos no te preocupes, pero Chuqui se escapó. Está toda la oficina corriéndolos!». Efectivamente, los 10 empleados de Endress que éramos en la época estábamos corriendo a Chuqui por las calles de Las Condes! Después de casi media hora, conseguimos agarrarlo, y las actividades de la oficina volvieron a la normalidad.
Pasear a Chuqui era un problema. Tenia mucha fuerza para los chicos! A veces lo paseábamos en bicicleta, atado a la correa. Hasta que a comienzos del 2001 yo lo estaba paseando en bicicleta, y la correa se trabó en mi rueda delantera, con lo que la bicicleta se clavó y yo salí volando por arriba del volante. Terminamos en le hospital, yo con la muñeca izquierda quebrada, y enyesado por 2 meses. A partir de ahí, el paseo era a pie con correa, o suelto en bicicleta.
En diciembre del 2001 veníamos de pasear a Chuqui, y estábamos ya entrando a casa. Chuqui se largó a cruzar la calle sin mirar, y un taxi se lo llevó por delante. Lo llevamos volando en el auto al veterinario, pero no hubo nada que hacer. Sus cenizas están en un ánfora enterrada en el ángulo sureste del jardín de Francisco Bulnes Correa 910.
Cyn había completado el jardín en Argentina, pero por forma diferente de contar los años entre Argentina y Chile tuvo que hacer nuevamente el último año de jardín en Chile. Por eso hizo jardín el `97, y comenzó primaria el `98. recuperó el tiempo perdido al llegar aBrasil, adonde se salteó un año.
Entre 1995 y 1996 hice mi MBA. Después de analizadas varias opciones y con la guía de Henry, terminé en Universidad del Salvador. Mi promedio en un total de 15 materias fué de 8,00, con destaques para Recursos Humanos, Economía, y Producción, en las que me saqué 10, y para Impuestos, en la que me saqué 5. ¡Si yo pago todos mis impuestos!
Recursos Humanos fue con Henry, Liliana y Aquino, Calidad Total con Ana Lopez, que ya había sido mi profesora en Ingeniería Química.
En Doctrina Social de la Iglesia me saqué un 8. Y ahi aprendí que en ciertas condiciones pagar coima es ético… notable lo que la iglesia enseña!
El 1995 fue muy duro, con el curso de posgrado de la UBA con Sergio Szklanny, el MBA, Foxboro, y la familia. En 1996 largué el curso de posgrado de la UBA, y el 1997 nos mudamos a Chile. Si bien me había ido a Chile con todos los exámenes dados, algunos de los resultados los supe solo allá, especialmente las notas que llegaban de España. Y a fines de 1997 fuimos de Chile a Argentina especialmente a recibir el diploma.
En la foto, Sergio notó en 2009 un detalle de interés: el logo de Apple de 1997 en su brazo, que anticipa en 10 años su pasión por esta marca.