Groupcon en Toronto, PostGroupcon en Halifax, y visitamos a Caro en Calgary: Banff (y vuelta por Calgary) (2024)
El viernes los chicos se toman el día libre, vamos a las Rocky Mountains. Desayunamos, y nos vamos con Fede a buscar el auto a Avis. Salimos a las 10hs camino a Lake Louise, pero antes nos desviamos para ver el puente colgante “Blackshale creek suspension bridge”, que queda medio esocndido, hay que hacer unos 100 m antes de encontrarlo. Muy linda vista, arboles con montañas con lagos resultan siempre en vistas espectaculares. Después seguimos esa ruta de ripio hacia Banff. En Banff almorzamos en Park Distillery carne con papas fritas, bastante buena. Mientras almorzamos, un DJ comienza a instalarse, con equipamiento bien vintage, tocadiscos, discos de vinilo, mezclador analógico. Comienza a pasar música, buena selección, pero sin esfuerzo en enganches.
Banff es un pueblito de montaña, tipo San Martin o Pucón, mas grande y un tanto más de primer mundo. Aunque, diferente de San Martin o Pucón, la ausencia de un lago afecta un poco el visual. Pasamos por The Spirit of Christmas, tienda de decoración de Navidad, con toques de Halloween y algunas cosas más, como siempre, cosas muy lindas.
Seguimos unos 40 min más hasta llegar a nuestra posada Paradise Bungalows. Bien ubicada, a 1km del Fairmont de Lake Louise. Después de instalados, caminamos por el borde de la ruta hasta el lago, recorrimos todo el borde del lago hasta la otra punta, y volviendo por el mismo lado (solo un lado del lago es transitable), vamos a cenar al Walliser Stube en el Fairmont Chateau. Clima de fin de viaje, dije ahora o nunca, y me pedí una rica langosta. An pidió ensalada que estaba buena, los chicos raclette, que fue bastante decepcionante. Ya de noche, volvemos caminando hasta nuestra cabaña, sin ser atacados por osos, coyotes, pumas u otras especies salvajes de la zona.
¡Y dormimos 9 horas! Mientras dormíamos, cambió el tiempo, afuera teníamos -1 C. Baño, desayunamos con café y te que había en la cabaña, y frutas que trajimos. Las cabañas incluían unas barritas de cereal con gusto a frutilla y sobres oatmeal con canela. Las barras de cereal no entusiasmaron, y preparé un oatmeal en el microondas, que no le gustó a nadie. ¡Pensar que acá es desayuno muy frecuente! Mientras desayunamos nos acompañan dos cuervos bastante grandes y gordos mirando por la ventana.
Nos vestimos bien abrigado, a la hora de salir la temperatura es de +1C. Listos para el check out, dejamos el auto en la posada y emprendemos la caminata al lago. Hay dos casas de té en la montaña, la de la planicie de los 6 glaciares, y la de lago Agnes. Convenzo a todos de ir a Plain of Six Glaciers Teahouse, más lejos, pero que dicen que tiene menos gente, y una vista espectacular a los glaciares. Fueron unos 7km de caminata, casi dos horas, con un camino muy lindo que incluyó partes en el lecho del lago, algunas partes bien angostas de una cornisa, y una omnipresente vista a los glaciares y la montaña, muy lindo. Llegamos a la casa de té, que es bien simple, comimos una muy rica chili soup vegetariana, y de postre un pan de canela ok, Caro y yo nos tomamos un chocolate caliente, OK también. Animados seguimos 1,3 km más hasta una cornisa para ver los glaciares, la vista justificó el trecho adicional. A la vuelta tomamos el desvío a la segunda casa de té, en el camino vimos cabras y algunas ardillas, y pasamos por el lago Mirror.
La casa de té del lago Agnes tiene una muy linda vista al pequeño lago y a una catarata con la que el Agnes desemboca a un rio. Confirmamos que esta casa de té tiene mejor infraestructura, pero por estar más cerca, está mucho más llena de gente, es imposible sentarse en a tomar el café. Pedimos unos chocolates calientes y unas galletas de chocolate, y nos sentamos a merendar a la orilla del lago.
Volvemos hasta la cabaña, la vuelta completa debe haber sido cerca de 20 km y unos 700-800 m de elevación, todos muy cansados, pero valió la pena. Llegando a casa dejamos a las chicas en el super para comprar galletas y maple syrup para llevar, Fede y yo nos vamos a una Chevron a llenar el tanque, y nos encontramos con las chicas para estacionar el auto en el garage del edificio, hay espacios que se pagan usando Indigo y que puede usar cualquier visitante que pague.
An cierra las valijas, mientras caliento la pizza que sobró del otro día, y hago una tortilla de papas fritas con las papas fritas que sobraron de ayer del almuerzo de Caro, que eran muchas. A dormir, estamos cansados de la caminata!
El domingo nos levantamos 7:30, desayunamos, se cierra la última valija, y Caro y Fede nos acompañan al garage, para despedirnos. El aeropuerto queda a 25 min, y fue fácil dejar a An con las valijas, y dejar el auto en Avis, a pocos metros. Me encuentro con An nuevamente, y tenemos alguna burocracia para hacer el checkin de las valijas hasta Sampa. El tema es que compramos los tickets separados, Calgary Montreal pago por nosotros, y Montreal Sampa por Endress, y habíamos hecho los checkins, lo que impedía que el señor del checkin pueda juntar todo y mandar las valijas directo a destino final. An deshace en el app los checkins del primer vuelo, y con eso consiguen hacernos los checkins de forma de que no necesitamos cuidar de las valijas en Montreal.
Nos quedamos un rato en el VIP, y después ya salimos a Montreal, son unas 4 horas de vuelo. En Montreal no tenemos ni migraciones ni seguridad, apenas un gate automático en el que presentamos el boarding pass. Pasamos por el duty free a comprar algo de alcohol, y entramos al VIP, lleno como GRU en sus mejores momentos. Al menos hay Poutine de despedida, ¡esta vez en su estado de origen, Quebec!
Vuelo tranquilo, por la configuración de los asientos de business dormimos separados. Llegada normal a GRU, el datashow nuevo pasa sin problemas, y llegamos a casa a eso de las 10. Algo de orden, baño, y a empezar mis videoconferencias en Home Office. El próximo v8elo es el miércoles, que voy por el día a Santa Catarina, y el miércoles de las emana próxima, que salimos rumbo a Baires para el casamientos de Cyn. Pero eso es otra historia.