Gramado – Natal Luz

Andy comentaba hace un tiempo que quería visitar Gramado, en el sur de Brasil, cerca de Porto Alegre. Con 35.000 habitantes, toda la ciudad está volcada al turismo navideño, atrayendo la visita de 2.500.000. Varios colegas me la describieron como muy parecida a Suiza, con lo que después de estar en Suiza la semana pasada (viaje no documentado en el biolog, para presentar el plan 2010), era un buen momento para visitar Gramado.

La visita comienza el jueves en la mañana, saliendo de São Paulo rumbo a Porto Alegre. Llegamos sin incidentes y nos alojamos por ese día en el Blue Tree. Yo me fuí a trabajar, Andy a visitar la ciudad. En su paseo tomó un barco desde el cual vio el puerto de Porto Alegre y el delta. Otras visitas fueron la Usina (actual mueso) y algunos shoppings. A la tarde nos encontramos en el hotel y nos arreglamos para la cena de gala de ISA Rio Grande do Sul. Muy buena cena, con variedad de comida y un show de artistas gaúchos que remarcan las similitudes con la pampa argentina.

El viernes se repite la secuencia, Andy se fué a pasear con Priscila (novia de Paulo) y yo me fui con Paulo a visitar clientes. A la tarde nos encontramos en casa de Paulo en Canoas, y de ahí salimos a Gramado. Son unos 100 km, muy lentos con velocidad máxima de 60 km en casi todo el trayecto. Y una lluvia que nos acompaña y que no nos abandonará en casi todo el viaje.

Llegamos a nuestro hotel Le Chateu, bien ubicado. Cenamos una elegante cena de 3 platos, y después nos fuimos a pasear por el downtown, en auto por la lluvia. La decoración de las calles ya guiaba al centro, con cantidad de luces y arboles decorados. Despues, a dormir.

El sábado fue un día largo. Y además de largo, frío, lo que no estaba previsto. Por lo que la primer parada fué comprar un pulover para Ca. Siguió con un viaje a Canela, pueblo próximo en el que está el parque del Caracol, con río y cascada homónimos. En le camino, parada en la chocolatería Prawer, fundada por Jayme Prawer después de que en 1974 visitara Bariloche y se inspirará en la industria barilochense de chocolate. Despues seguimos al parque del caracol. Hay un descenso a la base de la cascada, dcon 730 escalones. Los bajamos, y aun más, los subimos! Terminamos con dolor en las pantorrillas, pero justificado orgullo, evidenciado en la foto que encabeza esta página.

El paseo se completa con una caminata de 1100 m, que normalmente no sería mucha cosa, pero que después de bajar y subir 700 escalones era infinito. Pero con lindos paisajes del río Caracol antes de que inicie su salto.

Ya el almuerzo estaba justificado, asi que nos fuimos a Canela para buscar una churrascaría. Encontramos Espelho Gaucho, no fué gran cosa pero atendió el apetito.

Vuelta al hotel en Gramado para descansar un poco.

Después de la siesta, salimos a las 5 PM rumbo al downtown. Primer parada: Vila do Povo, conjunto de localcitos tipo mercado artesanal. De ahí fuimos caminando a la calle cubierta escenario del Árbol Cantante, un show musical. Pero por la lluvia estaba muy lleno, la mitad del espacio reservado para tercera edad, un cuarto para los restaurantes, no quedaba espacio para los demás. Mientras, la temperatura seguía bajando, alcanzando los 13 C, y justificando mi nuevo pulover. En el camino vimos los renos pintados. Al final, no es muy original, es una copia del Cow Parade (y Lavín ya lo había copiado en Santiago con sus Caballitos de Colores). Pero igual es siempre interesante ver que hacían. No faltó el reno de la selección de fútbol! También compramos el árbol de navidad de Juramento. Seguimos caminando y fuimos a Le Chalet, para nuestra cena de fondué. Como es común en Brasil, acá también había un combo: fondue de queso, carne y pollo, y chocolate. Allá vamos! Muy bueno todo, la sensación de haber comido, tal vez, un poquito demás. Y eso que sobró chocolate en el fondué!

Del fondue fuimos corriendo a la intersección de Hortensias y Borges de Medeiros, en donde a las 9 PM hacen el encendido del árbol de navidad, un show de 5 minutos con música, luces y un par de fuegos artificiales. Típico europeo, con poco armaron un show interesante. Y de ahí corriendo al Lago Joaquina Bier, en donde se desarrolla el show Nativitaten. Es un show de música con un coro de 80 personas, 15 tambores, 6 cantantes líricos, luces, fuego, fuegos artificiales. Muy bueno! Hacia acordar a Disney, un poco mas chico, pero con la misma cantidad de efectos.

Y así termina el paseo. Después del show, a dormir. Domingo a la mañana volvemos a Porto Alegre, y tomamos el vuelo de vuelta a São Paulo. Ni ahí nos abandona la lluvia, que nos recibe en São Paulo al llegar.

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