1. Reuniones en Basel

Contradiciendo que en «viernes 13 no te cases ni te embarques», salimos hacia Basel, escapando del frio paulista con máximas de 17C. Vuelo de Lufthansa con Andrea, viajamos en turista, con escala en Frankfurt.
Vuelo, escala y segundo vuelo normales, hasta que llegamos a Basel. Primero, la llegada fue bien mas desordenada de lo normal, con muchísima gente en migraciones. Peor aun, esperamos la valija, y no llegó. Es la primera vez que nos pasa eso, y considerando ya según Foursquare, esta llegada a Basel fue mi aeropuerto número 650, era hora que pase.
Sin valija, nos tomamos el 50 hasta la SBB, y caminamos hasta el Motel One de Barfusseplatz. Hacemos check in, salimos a caminar. Pasamos por el Apple Store, compro varios cables para mi sistema de piano electrónico. Paramos a tomar un café en unternehmen mitte, pese a las buenas recomendaciones, es mas o menos, tanto que Andrea no se pidió una torta. Seguimos caminando, cruzamos del otro lado del rio, y vemos toda la gente nadando por el Rhin, como esperamos hacer mañana, si llega la valija. Caminamos por la costa, ya va dando hambre, comemos un flammen kuchen en Parterre am Rhy, bastante aceptable. Es un lindo espacio en el jardín sobre el rio, se ve la gente pasando. Sin novedades de la valija, empezamos a pensar donde comprar ropa, pero todo cierra a las 6, y nada abre mañana domingo.
Caminamos hasta el SBB, pensando que en la estación de tren principal mañana habría negocios abiertos. Nada, todo cerrado. Volvemos en tranvía al hotel, Judith nos dejo las bolsas de nadar para mañana, son bolsas en donde ponés tu ropa y te metés con bolsa y todo al rio. Ya son casi las 9, nos bañamos y a la cama. ¡Y a las 9:30 llega la valija! ¡Ya nos podemos ir a dormir tranquilos!

Domingo 15 de julio
Me desperté a las 10, An ya estaba despierta. Preparamos las cosas para ir a nadar, desayunamos en el hotel (CHF 18), cosa que siempre invita al exceso de comida. Caminamos al Solitude Park, que es el punto mas aguas arriba para entrar al Rhin nadando, nos cambiamos, pusimos las cosas en las bolsas que nos prestó Judith, ¡y al agua!
El agua estaba bien, levemente fría. Con el sol lindo, estaba agradable. Éramos unos 20 en el punto en donde salíamos, a lo largo del día imagino que varios centenares. Hicimos un par de escalas, y salimos definitivamente poco después del Johanniter Brücke. En total, unos 45 min en el agua, mas las 2 paradas.
Nos tiramos un rato a descansar. A lo largo de la experiencia escuchamos español, brasileño, suizo alemán, alemán, e inglés. Era hora de almorzar, y hay un tipo food truck pero sin ruedas, llamado Oetlingen Buvette. Tienen ensaladas, bebidas, y Würsten que te venden crudas. Al lado hay una parrilla eléctrica, todos pueden usar la calentando lo que traigan. Las mesas son exclusivas del food truck. ¡Excelente plan para día al aire libre!
Ya son las 3, el día fue empeorando, comemos rápido mientras empieza a gotear. Empezamos a volver por el borde del rio, pero la lluvia aumenta, la temperatura baja, y empieza a granizar con piedras de unos 5mm. Nos escondemos en un techo de un quiosco, a esperar unos 10 min a que pare.
Volvemos en el 8 al hotel, nos bañamos y cambiamos. Se acerca la hora de la final de la copa, vamos a ver Francia-Croacia en Mr. Pickwick, un sport bar cerca del hotel. ¡Estuvo entretenido!
Al salir, la lluvia sigue. Son las 7, nos vamos al hotel a ordenar cuentas y ropa, y yo adelanto algo de trabajo. Se van un par de horas, vemos una serie, a dormir.

Lunes 16 de julio
Nos levantamos pasadas las 9, desayunamos en Joe & the Juice, al lado del Starbucks en Freie Strasse. Es una buena opción, aunque al final cuesta CHF 12 por persona, CHF 6 menos que la oferta ilimitada del hotel. Se gasta un poco menos, se come bastante menos, lo que para nosotros es una ventaja.
Salimos a caminar buscando ópticas, mis anteojos Lanvin están medio rotos. Pasamos también por la SBB, teníamos algunas dudas de si podíamos ya usar el viernes nuestro pasaje de vuelta del sábado (al final, no podemos). Volvemos hacia la Free Strasse mirando anteojos, al final compro en Ramstein Optik. Seguimos a conocer las delikatessen del subsuelo del Globus. Esta vez no compro nada, ¡pero vale tenerlo presente!
Ya son pasadas la 1, nos vamos por el borde del rio hasta OetIinger Buvette, igual que ayer, nos hacemos unas salchichas a la parrilla. Ya son cerca de las 3, me vuelvo al hotel a hacer «Hotel Office», An se va a pasear a Francia y Alemania.
A eso de las 7 Andy llega. Descansamos un rato, salimos a cenar, paramos en All Bar One, una cadena inglesa, creo que el único fuera del UK es acá en Basel, curiosidad, en el reciente viaje a Londres había un All Bar One a media cuadra del hotel. Regular, lo mejor es ver a la gente pasar, por la peatonal Steinenvorstadt, y tampoco es el súper programa. Volvemos, siguen llegando los emails de la oficina (acá son las 9, allá las 4), a hacer las valijas y a dormir.

Martes 17 de julio
Desayunamos en el Starbucks a media cuadra del hotel, y al lado del Joe & the Juice. Igual comentario que ayer, gastamos poco menos que en le hotel, comemos bastante menos. An me acompaña a la parada del 10, y salgo rumbo a Reinach en transporte público. A lo largo del día yo tendré varias reuniones, mientras An cierra la valija, hace checkout, pasea, busca mis anteojos, va con la valija a Lörrach, y hace checkin allá.
Yo termino mis reuniones pasadas las 7, Judith me alcanza a la Badischer Banhnhoff, comprom mi boleto, y en unos 15 min llego a Lörrach, al Steigenberger Hotel. Es un edificio nuevo, de 20 pisos de altura en una ciudad pequeña que es esencialmente plana, al lado de la estación central. Me cambio, salimos a cenar al centro, que queda a unas 8 cuadras. Todavía es claro, cenamos a las 9 en Zum Wilden Mann, barcito en la plaza, por el que pasó Sergio un par de veces durante los meses en que trabajó en Maulburg. Cenamos un flammenkuchen razonable y un wurstsalatt bastante bueno. ¡A dormir!

Y así conto Andrea su paseo por Basel:
Lunes 16/07
Después de almorzar con Carlos a orillas del Rhin, mientras el volvía al hotel para trabajar (horario de Brasil) yo me tomé el 8 a Weil am Rhein, pasando por el Mark a comprar chocolates y después cruzar el puente a Francia. Linda vista desde el puente. En la orilla francesa ya cambia el idioma. Un lindo parque a la izq, una plaza en El Centro de Huninguen, bien tranquilo. Vuelvo caminando por el lado Francés, cruzó un río, hay un centro de actividades deportivas y un restaurant. Después de eso, solo algunas casas y las fábricas de Basf, Novartis y Clariant. Llego a la frontera con Suiza, St. Louis en Francia, y me tomo el 11 que me deja más cerca del Motel One.
Caminado en total: 15,38 km 22.700 pasos

Martes 17/07 Basel
Lo acompaña a Carlos a tomarse el tranvía que lo lleva a Reinach. Yo vuelvo al hotel para cerrar la valija. Camino a buscar los nuevos anteojos de Carlos, encuentro el repuesto de goma para frascos herméticos que me pidió mi suegra. Después me tomó el 6 que me lleva a Riehen a la Fundation Beyeler.
Exposición de dos artistas contemporáneo: Bacon y Giacometti, representantes del modernismo clásico del siglo XX, ambos comparten la creencia de la importancia de la figura humana, la cual en diferente medida la deforman en su arte.
También hay expuestas obras de un artista carioca. El artista busca la interacción con su obra. Llamativa una con olores a canela, otra con medias y piedritas y la del jardín un árbol tejido, el cual está en una versión mayor en la estación central de Zurich.
Almuerzo una ensalada. Comienza a lloviznar y por estar mi mesa bajo una sombrilla invito a unas chicas de San Francisco a compartir la mesa.
De vuelta a Basel a buscar la valija y viajar a Lorrach. Pierdo el primer tren. Valija por escalera, la cinta no anda. Cambiar de anden…
El hotel en Lorrach es un hotel moderno, con 20 pisos. La habitación grande, con bañadera y vidrio hacia el dormitorio.
Salgo a conocer downtown Lorrach. Kaufhaus, Rewe y vuelta al hotel. Carlos llega pasadas las 20hs.
13,68km 20.200 pasos

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