Naples, Lauderdale by the Sea, y Weston
Por trabajo tengo que estar un día en Weston, y como desde temprano hay que mantener el foco en usar mis días de vacaciones, nos tomamos una semana en Florida. Para escapar del tradicional Miami, nos fuimos 5 días a Naples, 4 a Ft. Lauderdale, y 3 a Weston.

Jueves 24 de enero
Como salimos tarde, vuelvo a casa de la oficina, me baño y cerramos las valijas. A las 8 pasa Joao, llegamos en poco menos de dos horas a GRU. No estuvo mal, considerando que clausuraron la entrada a la autopista Dutra, por riesgo de caída del puente, y considerando que es víspera de feriado.
Check in, cenamos sushi, y vamos haciendo tiempo en el VIP y en los pasillos, hasta entrar y despegar sin novedad a la 1:30 am del viernes. Pasillo de emergencia, dormimos aceptable.
Viernes 25 de enero
¡Feriado en São Paulo! Aterrizamos en Miami a las 6:15am, migraciones, valija y el auto en Dollar (un sedán Versa normal) fueron récord de velocidad, en menos de 2 horas estábamos en la ruta.
Tomamos la 41, que pasa por el medio de Everglades. Con paisajes que son una mezcla de Corrientes y de la pampa bonaerense inundada, la ruta se hace entretenida, y aunque solo es un carril por dirección, la velocidad es buena. En el camino se ven muchos pájaros, y aunque parece que a veces se ven lagartos, a nosotros no nos tocó ninguno.
Llegamos al hotel pasada las 10, por ser tan temprano nuestro cuarto no está listo. Dejamos las valijas con las cosas de valor innecesarias de pasear, y seguimos hacia el Coconut Point de Estero, un shopping abierto en donde habíamos marcado la entrega de un iPhone XS y una Mac Pro para An. Por las fotos pensamos que era un barrio, fue una decepción ver que era un shopping…
Ya en el Apple Store, me termino de entusiasmar y me compro un Apple Watch.
Una cosa que llamó la atención: dentro de las clásicas clases que Apple da en el Apple Store, estaban dando una clase básica a unos diez abuelos de edad promedio de 70 años. ¡Inclusión!
Almorzamos en el shopping en el Tommy Bahama, 2 ensaladas bastante ricas, mientas configurábamos el celular de An y mi reloj.
Ya con todo andando, seguimos hacia Sanibal Island, una pequeña isla a la que se llega por un puente. Esperábamos un poco mas, no es nada tan especial, excepto el faro, que es simpático y se parece al de Mar de Ajó. Caminamos por la playa, y llegando al muelle cerca del faro vemos un delfin a 10 m de la playa.
Empezamos a volver, paramos un rato en el Sanibal Outlet (que no queda en la isla), y mientras ilusionábamos vendedores, me entero del quiebre del dique de Vale, una catástrofe que seguro nos va a impactar este año.

Volvemos al hotel, llegamos pasadas las 4, nos dan el cuarto, ordenamos todo, vamos configurando la PC de An con el backup que llevamos, nos bañamos.
Queríamos cenar en Hob Nob, que parece bien recomendado y de precio razonable para la zona, pero estaba lleno. La 5ta avenida esta llena de restaurantes, ¡parece que va a ser difícil mantener el peso! Pero hoy estamos cansados, vamos a una pizza en Le Olive, precedida de una ensalada. El jamón y el queso de la pizza estaban muy ricos, la masa podría haber sido buena, pero le falto un poco mas de horno, no estaba crocante.
A dormir.
Sábado 26 de enero
Con la diferencia horaria de 3 horas, nos levantamos a eso de las 7. Seguimos ajustando la electrónica nueva, a bañarse, y a pasear.
Caminamos por la 5ta avenida hasta Calle 3, y por la 3 al mar. Al final de la 3 está el distrito histórico de Old Naples, y todos los sábados hay feria en la calle. En día de sol hubiéramos comprado pan y queso en la feria, y desayunado en la playa, pero el día estaba frio… Terminamos en un café en la punta de la feria de la calle 3, llamado Jane´s Café. An comió un wafle con syrup y chocolate, yo yogurt con gran ola y frutas, y una leche chocolate da fría razonable. Nos atendió una argentina. Al comienzo del desayuno hasta había un poco de sol, terminamos de desayunar con un par de gotas. Salimos caminando, paró de gotear, seguimos varias cuadras por la playa, incluso con parada por el muelle. Llamaron la atención las conchas de un crustáceo tipo mejillón, pero de 20 cm de largo, había muchas por la playa.
Volvemos por la quinta avenida, entramos en algunas casas de antigüedades y arte, y entusiasmamos vendedores con un Patek Phillip de mujer en oro blanco de 1975, bien especial. Según los documentos originales, había sido vendido por primera vez en Venezuela. A USD 8.000, parecía hasta un precio razonable, pero claro, pasamos.
Pensando en almorzar una sopa, decidimos pasar primero por el hotel, cuando descubrimos que en Cambier Park, a una cuadra del hotel, había un festival de beneficencia llamado “empty bowl”. Muy curiosos, consiste en comprar por USD 20 un bowl de cerámica de decoración artesanal hecho por voluntarios, lo que te daba derecho a tomar sopa usando ese bowl a tomar sopa de unos puestitos. La sopa de los puestitos era donación de variedad de restaurantes, incluso el Marriot (West Coast Claim Chowder), del Olive Garden, y la mejor de todas, el Southwestern Churrizo Chichen and Rice del David Lawrence Center, que es un centro de tratamiento de enfermedades mentales. Lo impresionante eran las cantidades en las mesas había centenas de bowls. Había 50 tipos de sopa para degustar. Los artistas habían hecho otras piezas que estaban a remate, y en total había mas de mil personas. ¡Estimé que el evento debe haber generado unos USD 50.000 de donaciones! A eso de la una comienza a llover, me sirvo un poco más del Southwestern Chorrizo, y vamos volviendo al hotel.

Descansamos un rato, y aprovechando que la lluvia paró, pasamos por Tin City, una especie de galería construida en el puerto, en donde antes limpiaban los pescados. Hoy tiene varios locales vendiendo artesanías y recuerdos.
Volvemos al hotel a buscar el auto, con la lluvia comenzando otra vez. Nos vamos en auto al Coastland Center Mall, a unos 3 km. Shopping viejo, nada especial, es mas para sacar de un apuro que para pasear. En nuestro caso, huir de la lluvia y hacer algo. A eso de las 4 paramos en el Cheesecake Factory, compartimos una porción de torta de Godiva (que siempre emplea preferencias con la Hersheys). Volvemos al hotel pasadas las 5. Sigue lloviendo, me parece que hoy nos quedamos descansando en el hotel, baño para Andrea (la bañera es poco profunda, yo ahí no entro), practicando piano, y preparando el día de mañana.
Domingo 27 de enero
Amanece lloviendo, y fuerte…
Desayunamos en el 5th Avenue Coffee Company, pero fue flojito, no mucho más barato que Jane’s, y no cerca de bueno. La única ventaja es el wifi, pero sirve solo para navegar, muchas aplicaciones están bloqueadas.
Ya habíamos salido en auto, y seguimos directo a Fort Myer, a una hora de distancia, en donde visitamos las casas de invierno de Thomas Edison y Henry Ford. Las casas están al borde del rio Caloosahatchee, con linda vista. El paseo de las casas es al aire libre, todo por los jardines, y toma alrededor de una hora, lo hicimos con el audio guía, interesante. El viento nos acompaña con lo justo, a lo sumo gotea un poco por momentos. La casa de Edison es la mas curiosa, parece de juguete por lo estrecha.
La segunda parte del paseo es un museo cerrado, con invenciones de Edison, Ford y menciones a Firestone, que eran amigos. Esta parte del museo es un tanto desordenada, las secuencias históricas se mezclan, y no se sabe muy bien el criterio de las distintas salas. Pero está interesante también, y demanda algo más de una hora más.
Terminada la visita, manejamos hacia la parte histórica de la ciudad, y con un tanto de lluvia estacionamos cerca de la 1st Av., linda zona para caminar, pese a la lluvia. Caminamos algunas cuadras, pasamos por una relojería de antigüedades que tenía un Atmos a USD 750, ese precio está raro…
Paramos a almorzar en el Ford’s Garage, una cadena de bares. An comió un burguer, yo un mac and chesse, ricos.
La lluvia sigue… fuimos al shopping Miromar, en donde pasamos el resto de la tarde contribuyendo a la economía local, hasta las 6 pm. Ya de vuelta pasamos por un Publix a comprar bebidas, y llegamos al hotel pasadas las 7. Ordenamos cosas, trabajo un poco, practico piano, y a dormir: ¡con la lluvia que sigue no da ganas de salir del hotel!
Lunes 28 de enero
Oficialmente, empiezo una semana de vacaciones. Caminamos hasta Jane’s para desayunar, es algo mas de 10 cuadras. Comemos un yogurt con frutas y cereales, y un desayuno inglés con tostadas, huevo frito y jamón. Caminamos en la zona de Calle 3, un poco por la playa, aunque no llueve sigue frio, unos 14C, y con poco sol.
Volvemos al cuarto, descansamos un rato, y preparamos las cosas de golf. Salimos al Galaxy, a ver si me entusiasmo con un bolso nuevo, el viejo está un tanto cachuzo, pero no me decido por ninguno.
Seguimos a The Links of Naples, que resulta ser una cancha muy corta, con 7 pares 4 y 12 pares 3, ideal para practicar juego corto sin complicarse. El starter nos junta con dos señoras que juegan nuestro nivel, así que salió todo bien. La cancha está bien, pero sin grandes expectativas, para mañana buscamos otra.
En un hoyo An me ayuda a buscar una pelota cerca del agua. ¡Al hoyo siguiente, una señora se acerca preocupada de si habíamos visto el lagarto que estaba cerca de An!
Ya son las 5, volvemos al hotel a descansar, bañarnos, trabajo un rato corto, y después vamos a cenar en 5th Av.
Es un buen momento para comentar que Naples está dominado por adultos mayores. En cualquier parte que vamos, somos del 10% mas joven.
También podemos comentar que, por lo menos en enero, Naples parece tener mucha presencia alemana. Vimos varios en el shopping, y algunos carteles de mall estaban hechos en alemán.
Cenamos en el Hob Nob, una Clam Chouder y un atún con vegetales picantes, ¡muy rico todo! Tomé un trago a base de sandía, frutilla, menta y vodka de pepino, muy bueno también, An tomó un vino. Y terminamos con una torta de chocolate sin harina, en vez de crema pedimos más salsa de chocolate, muy rico también. Y así se fue el lunes, ¡a dormir!
Martes 29 de enero
Arriba, vamos a desayunar a lo de Jane, a pie. Otra vez, atendidos por una chica argentina, otra vez todo muy rico y un muy lindo lugar. Volvemos, y vamos al Hibiscus golf, en donde tenemos hora a las 10:30. Nos toca jugar con Bill, un jubilado que viene de Pittsburg, y que juega bien y al mismo tiempo nos tiene paciencia. Dia de sol, buena parte del tiempo juego en remera sin abrigo. Destaque para el hoyo 2 de Andrea, un par 5, ella hace su quinto golpe para entrar al Green de unos 30 m de distancia, le pega a la asta bandera, la pelota cae al Green con backspin, y ¡rueda para adentro del hoyo! Y en el hoyo 14 vimos una iguana de casi un metro de largo. Hay también muchas ardillas.

Terminamos a eso de las 3, y nos vamos a la playa por media horita. Bastante gente, el día sigue frio (18C), pero el sol acompaña bien. Después, almorzamos rápido en el Subway de la 5ta Av, y nos vamos a bañar y cambiar, ya son las cuatro y media.
Ya limpitos, salimos al Watersides Shops, un lindo shopping al aire libre, que llama la atención por parecer bien moderno y mantenido, aunque tiene 25 anos. Tiendas de lujo, no da para comprar mucho… Pese al nombre, no queda al lado del mar, así que buscando donde ver la puesta del sol llegamos a Lauwermilk park, que parece una excelente opción para pasar el día, si el tiempo fuera más caluroso. Éramos varios viendo la puesta de sol.
Seguimos por la Gulf Shore Blvd, viendo las mansiones de la zona, mucho más rica que la zona histórica (que de hecho tampoco es pobre). Sospecho que cualquier casa ahí cuesta decenas de millones, recordando que, por una casa pobre sobre el mar, en un terreno de 800 m2, en la zona histórica, pedían USD 7 millones.
Llegamos al hotel, dejamos el auto, y caminamos a la 5ta avenida (aprovechando la excelente ubicación de nuestro hotel), y cenamos en Café Milano, es día de ñoquis, y completamos con un risotto con pernil de cordero, todo muy rico. Caminamos un poco por la 5ta, compramos un chocolate amargo en Kilwins, nada demasiado especial. Y volvemos a casa pasadas las 8pm, An hace valijas mientras yo pongo al día los emails de hoy.
Miércoles 30 de enero
Arriba, el día luce no tan lindo como ayer. Ordenamos cosas, trabajo un poco, y cerramos todo para ya hacer checkout, desayunar por última vez en Jane`s, y caminar por la playa. Con el sol, hasta hace un poco de calor, y nos tiramos al sol en el muelle de la 5ta avenida, del que quedan solo los pilotes. Volvemos al auto, subimos las valijas, y salimos hacia Ft. Lauderdale. Andrea quería parar en un restaurante en las afueras de Naples, el Cracker Barrel Old Country Store, una mezcla de restaurante y venta de cosas varias, incluso algunas con reminiscencias a los crackers, que es como llamaban a los cowboys en esta zona del mundo, por el ruido que hacían con sus látigos. An come un Chicken Pie, y yo una ensaladita.

El camino hacia Ft. Lauderdale es casi una recta de casi 2 horas, en el que se refuerza la percepción de que el Versa es un auto un poco inestable, no parecería una buena elección si hubiera que comprar. Sin novedad llegamos al Blue Strawberry, un motel bien al estilo de Pulp Fiction, ¡hay que cuidar costos! Dentro de las limitaciones, parece bastante bien. Queda al frente de la A1A, ruta que empieza en Key West y acompaña la costa de Florida y mas all. Eso lo hace un poco ruidoso, pero nada muy grave.
Acomodamos las cosas, salimos al Edwin Watts de Pompano, no es tan grande ni tan surtido. Compramos pelotitas, tees, guantes, Andrea regripa su driver. Seguimos al Guitar Center, estoy buscando una fuente mejor para mi piano, con los transportes al ensayo no anda bien, pero no hay nada como lo que quiero. Eso si, ¡millones de guitarras!
Seguimos al Sawgrass, mas en la parte de Colonnade, pero también un poco en la parte mas vieja, resolviendo algunas compras urgentes, y después salimos a lo de Steff y Tomas. Ellos viven en Weston, y ya en el viaje de abril `18 y también en este viaje nos ayudaron recibiendo todas las compras por internet, incluyendo en este viaje el nuevo monitor para Andy. Vamos a cenar al Weston downtown, al Cheese Course, en donde ya habíamos cenado con los chicos en abril del año pasado. Cena animada, pero hay que terminar a las 9, cierran temprano. Lo estiramos hasta las 21:35, y después nos vamos a tomar un café a la casa de ellos. Ya con todas las compras, nos vamos al hotel. Limpiando emails y acomodando compras, se hace media noche. An compró dos cases para iPhone, parece que le erró el tamaño….
Jueves 31 de enero
Arriba, marcamos golf en Colony West, en donde creo que jugamos hace anos. La parte social está en refacción, afecta un par de tees, el resto de la cancha está OK. El tiempo está variable, por momentos frio, por momentos calor, y un poco de garúa a veces. Y junto a un día malo de golf (mi handicap se hizo notar al máximo), realmente mala suerte, no me salió una bien… Un par, 2 boguies, el resto un desastre, incluyendo 7 nueves… An hace una buena tarjeta, con comienzo muy bueno con seguidilla de boguies.
Volvemos al hotel, caminamos por la playa, pero esta frio, hacemos solo una cuadra. Al volver llega la señora que hace la limpieza, de decimos que haga el cuarto, nos vamos al Wallgreens, y después decidimos almorzar a eso de las 4 en el 101 Ocean, que queda en una zona delante del muelle de pescadores, con varios restaurantes. Ricas ensaladas.
Volvemos, nos bañamos y cambiamos, y vamos al The Gallery. Vimos que hay una sesión de fotografía en el Apple Store, An participa, mientras yo Actualizo este diario y leo por segunda vez Criptonomicon (la anterior fue en 2008). Después pasamos por varios locales, compramos algunas cosas en American Eagle, y finalmente me entusiasmo con una campera gruesa naranja en Abercrombie.
Salimos a cenar en Luigi’s, pizzería muy recomendada en el comienzo de la zona mas comercial de Las Olas, comimos un calzone a la altura de las recomendaciones, muy rica. Vuelta al perro en auto por Las Olas, y después llegamos por Las Olas hasta la playa, el Beach Boulevard parece tener bastante vida, tendríamos que venir algún día por acá. Siguiendo por la avenida de la costa llegamos al hotel, a dormir.
Viernes 1 de febrero
Desayunamos en Starbucks camino a Bunoaventure, la cancha que vamos a jugar hoy. Es la cancha con un icónico hoy 3 par 3, que salís apuntando hacia una cascadita, creo que la jugamos en 2001. A uSD 60 el green fee, el mejor costo/beneficio de las canchas que jugamos este viaje. El ritmo de juego es bueno, hay poca gente, y el tiempo acompaña con una garra por momentos, pero nada serio. Mi juego fue mejor que ayer.
Ya terminado el juego son las 3, vamos a Sawgrass a comprar mi mochila, y compramos algo más de ropa no planeada en John Varvatos. Almorzamos una ensalada en el Rainforest Café, preguntándonos ¡porque no habíamos ido con los chicos a este restaurante, desde 2000!
Volvemos al hotel, nos ponemos lindos (en mi caso, todo estreno), y caminamos a Kaluz, un lidno restaurante en el canal del otro lado del puente. Comimos un buen ceviche y una rica corvina, acompañado de tragos. Volvemos, por la Commercial Av. Hasta el muelle, que está a full, todos los viernes hay música en la calle, centenas de personas. Y nos vamos a dormir.
Sábado 2 de febrero
Arriba, ¡es día de playa! Caminamos por la Ocean Drive hasta el Starbucks que hay a unas 10 cuadras al sur, desayunamos, volvemos por la playa, y nos tiramos a leer y tomar sol, mientras tractores limpiaban las algas y un dirigible de Goodyear paseaba por los cielos. Seguimos caminando hacia el norte, la playa se va llenando con sol pleno y unos 24 C, y llegamos a Sea Watch on the Ocean, unos 2 km al norte del muelle. Muy buen restaurante, recomendable, comimos unas rabas excelentes y un Mahi Mahi brillantemente condimentado.
Volvemos caminado por la playa, con la arena suelta se hace pesado. Vamos a cambiarnos, y seguimos al Galleria, nos tomamos un rico chocolate en Godiva, muy bueno. Después, en el Apple Store tengo marcadas clases de Garage Band, incluyendo un curioso tema de soundscaping, que consiste en crear música con sonidos grabados del medio ambiente. Para eso, me fui con el profesor (no había nadie más, era clase personal) a caminar por el shopping y alrededores, con nuestros iPads y auriculares, grabando ruidos de escaleras mecánicas, autos pasando, gente hablando, etc. Y después editamos esos sonidos usando el Garage Band.
An mientras se fue con el auto de compras, a las 7 pasa a buscarme, y vamos a caminar por Las Olas. A verdad, es un lindo camino, pero no tan entretenido. Cenas unas bruschetas y un panini aceptables en Gran Forno. Volvemos al hotel, hora de cerrar valijas, mañana hay cambio de hotel.
Domingo 3 de febrero
Día de Super Bowl, ¡USA está atenta al evento! Desayunamos en Pan’e Dulce, ricas facturas, y nos fuimos a la playa por algo mas de una hora. Había mas gente que ayer a la misma hora. El agua estaba fría, pero llegamos a meternos un poco. A eso de las 11 volvemos al Blue Strawberry, que cumplió el objetivo de ser barato sin grandes expectativas. Cerramos todo, y salimos al Courtyard de Weston, en donde estuvimos el año pasado con los chicos. Nos dan un early checkin, guardamos todo en el cuarto, y pasamos por el Lucille, buen restaurante americano de la zona en donde habíamos estado con Cyn y Pablo. Después de una ensalada, seguimos al Buenaventura por una vuelta mas de golf. Pese al Super Bowl la cancha no está tan vacía. Jugamos los dos bastante mal, en mi caso, la peor vuelta en años… ¡En fin, el día estuvo bueno!
An compró ayer en Marshals una balanza de valija que no funcionó, salimos hacia Sawgrass a cambiarla. Allí no tienen, le devuelven la plata. Pasamos por un Starbucks para comer un cookie y tomar un chocolate, llegar a la cena solo con media ensalada es largo! Llegamos a las 6 al Courtyard, ordenamos todo, y me preparo para la cena de trabajo a las 7. La cena es en Zona Blu, aunque no tan bien calificado en Foursquare, resultó bastante bueno. Destaque podrá los fideos con mariscos de André Nadais, preparados al vapor en un plato con una tapa de masa de pan. Cena animada hasta pasadas las 9, a dormir mientras vemos el final del Super Bowl, con victoria de los Patriots contra los REMs..
Lunes 4 de febrero
Arriba, empieza mi día de reuniones, An sale de compras. Al final del día, cena en Las Olas, en el Big City Tavern, con todo el grupo (Rockwell: Kevin, John, Endress: Eduardo, Peter, André, Adalberto), Alejandro, y Fabiana, la esposa de Alejandro, que nos acompaña, así como Andrea. A la noche, a preparar el lay out que mañana hago videos desde el hotel.
Martes 5 de febrero
Arriba a las 6am, tengo videoconferencias en el cuarto del hotel, con la ventana de fondo, desde las 7 hasta las 11. Después, salimos con An caminando a Lucille, que son unos 700 m, no muy preparados para caminata. Damos de comer a las tortugas, leemos un rato, almorzamos comida americana, volvemos, cerramos todo y nos subimos al auto. Pasamos por lo de Steff a buscar unas últimas compras de Helena, y salimos al aeropuerto, calculando entregar el auto con el tanque vacío. ¡No es buen plan esa propuesta de comprar el tanque llenado por ellos al final, la mejor opción sigue siendo llenarlo uno al final! Son casi las 4 pm, devolución normal del auto, check in, al cruzar rayos nos damos cuenta de que el iPad de An quedó en el bolso de los palos de golf. ¡Esperamos que llegue entero! Starbucks en el gate D32, para ponerme al día con los emails de hoy y las acciones de la videoconferencia. A las 18:30, a caminar. Nadais vuela con nosotros. Despegue con casi una hora de atraso, Sampa nos recibe a eso de las 8am con lluvia continua, y el iPad de An llega sin problemas adentro del bolso de golf.Ya en casa, al final del día An reemplaza su vieja Mac con la nueva MacBook y el nuevo monitor