Nos visitan Diego, Marisa y Nicki, y llegamos a Anchieta

Desayunamos nuevamente en el Tortellote, el misto quente y la tapioca siguen ricos. An y yo caminamos a la Península da Pedra da Sereia, vuelta al cuarto, hacer valijas, hoy salimos a Anchieta. Salimos cerca del mediodía, es una hora hasta Meaípe, la parada para almorzar. Elegimos almorzar en Gaeta, un restaurante que par3ece saber tradicional, ellos afirman que ahí se inventó la moqueca a de bananinha, que es como una moqueca pero de banana, bastante aceptable. Y con Diego nos comimos una moqueca, realmente muy buena! El restaurante tiene también vista a una apacible bahía de pescadores, con sus botes.

Seguimos un rato mas, y llegamos al hotel Pontal de Ubu, en donde nos quedamos hasta el miércoles. Es u7n edificio de 3 pisos con muchos cuartos, no muy de mi estilo, pero le juegan a favor que todas las habitaciones tienen un balcón con vista al mar, y son bastante amplias. Las áreas comunes están bastante bien. El hotel está en una península alta, y de un lado tiene la Praia do Alem, desierta, y del otro la Praia de Ubú, en la cual está el pueblo de Ubú, otra villa de pescadores en proceso de migrar a zona turística. Salimos caminando a la Praia do Alem, encontramos una bahía chiquita linda, y después una península chiquita muy simpática, con playita de arena, todo muy solitario y lindo, en los 2 ó 3 kilómetros de playa éramos media docena de personas.

Cenamos en el hotel, comida OK. 

Lunes 10 de febrero

Pasamos el día en la posada, de mañana con An y Diego caminamos por la playa de Ubú, incluyendo la cruz en donde presumiblemente habría caído Anchieta cuando era transportado por los indios, hace 5 siglos. Volvimos, fue día de pileta, playa (mas bien del lado de playa de Alem, en la bahía o la península), juego del Uno y descanso. Mientras descansamos, los pavos reales pasean entre nosotros, hay unos 10. En un momento al lado nuestro uno se come una cigarra, pese a que la cigarra a viva voz protestaba con sus gritos. Y yo veo una iguana comerse un ciempiés. National Geographic en vivo!

Nicki no se siente bien de la panza.

Mientras, en São Paulo tenia la peor tormenta de los últimos 37 años, la oficina cierra 15:30. Al final del día usamos el sauna, el sauna seco e ataba caliente como corresponde, estuvo bueno. Curioso, el húmedo estaba bien caliente también, no era fácil de aguantar!

Martes 11 de febrero

Nuevo día de pileta, playa, vamos de vuelta a la bahía y la islita del Dr. Carlos (como la llamó Diego). La playa de Alem está muy buena, es extremadamente tranquila. No es fácil quedarse mucho tiempo, porque tienen cero infraestructura, y el sol va pegando. Por la tarde gotea de a ratos, al final del día ya llueve. Repetimos el sauna.

Como novedad, hoy es noche de pizza en el cantinho da pizza del hotel. Nicki se va sintiendo mejor.

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