COVID-19, mes #9
Semana del 1 de noviembre
La semana empieza el domingo, con Halloween, pero sin trick or treat, todas las actividades suspendidas por COVID. Domingo de fiaca.
Lunes feriado, fuimos a caminar con Miguel y Rox, almorzamos un açai en el recientemente inagurado Ponto do Açai en el Pão de Açucar, compramos algunas cosas en el St. Marche, y después de caminar 10 km llegamos a casa. Y a preparar el bolso, el martes, después de una presentación a Niko, nos vamos al Fasano Boa Vista, unos días de descanso, hasta el viernes.
Llegamos bien, pasadas las 4, pero nuestro cuarto no está listo. Salimos en auto al spa, que queda a 300 m, no nos impresionó particularmente. Y seguimos al golf, parece que hay que tener hándicap. Pero hoy martes está cerrado, tendremos que volver mañana. Volvemos, dejamos el auto, y caminamos por la zona del hotel, al bonito minimarket (aunque no debe ser muy útil), por la zona de la pileta, y por los jardines que tienen varias obras de arte moderno de tamaños de 2 m a una casa de acrílico que debe tener 20 m x 20 m x 10 m. Estamos de vuelta en el hotel a las 5:30, pero todavía el cuarto no está liberado, nos dan un drink de cortesía por el atraso. Pasadas las 6 nos liberan el cuarto, vamos a verlo. Son 2 pisos, con muy linda vista, terraza abajo y balcón arriba, bastante bueno.
Anochece mientras leemos en el balcón. Mientras, en USA termina la elección, Trump será reelecto?
El miércoles amanece fresco, desayunamos en el deck delante del lago, rico desayuno. Lo sirven tipo buffet, pero en vez de que uno se sirva, todas las cosas están atrás de un acrílico, y dos mozos van sirviendo lo que uno va indicando. Tiempos curiosos. Rico desayuno.
De 9 a 11 tengo una llamada global de la que no puedo escapar, sin video. Después caminamos al golf, y confirmamos nuestra salida para mañana. Vuleta la hotel, nos vamos un rato a la pileta, mas o menos llena. Después de un rato ya son las 13:30, a almorzar, hay que volver al hotel (200 m?). Nos sentamos en el deck, An almorzó un lomo con papas, yo una ensalada con salmón, y nos bajamos un clericó de 1 lt. Todo está OK, sin ser memorable. Difícil llegar a la cama, con las varias escaleras, pero llegué! A dormir la siesta!
A la tarde ya refrescó bastante, caminamos un rato al BV Market (al lado de la pileta), ilusionamos vendedores, está lindo arreglado, pero no parece que vendan mucho.
Vuelta al cuarto, baño de inmersión, y a leer y escribir en la terraza de abajo, con el hogar prendido y los sonidos nocturnos… experiencia sensorial completa!
A la noche, cena simple, An una ensalada de hojas verdes, pera y nueces, yo un risotto con ragú de osobuco. Mientras, el conteo de las elecciones avanza, y sorprendentemente Biden se acerca a ganar.
El jueves golf. Después de un abundante desayuno en el deck, incluyendo mi segundo croque madame, partimos al golf. La fazenda es un enorme complejo de 1200 hectáreas, con algunas centenas de casas, desde muy caras y de buen gusto, a muy caras no tan lindas, a casas que deben ser mas o menos caras, pero una pegada a la otra y sin jardín. Hay dos canchas de golf, la Randall Thompson y la Arnold Palmer. Como la primera está cerrada por mantenimiento, jugamos en la segunda. Nos traen el carrito hasta el hotel, cargamos los palos, y en unos 15 min llegamos al club house, queda en la otra punta del condominio. No hay nadie, asique salimos. Los primeros 9 hoyos son lindos, los segundos se hacen mas cerrados y demandan mas precisión. La falta de precisión es muy penalizada: los fairways son muy buenos, el primer rough es tranquilo, pero después hay un pasto espeso que se traga las pelotas, peor que en Valle Escondido. Y así es como mi golf, que está degradando, me hace perder como una docena de pelotas… Voy a tener que tomar alguna acción con esto… Mientras, el juego fue muy tranquilo, éramos los únicos en la cancha. Valió la experiencia, aunque es cara, no se si volveremos.
Vuelta al hotel, An me levanta el ánimo comprándome unos anteojos de sol, los que tenía estaban bastante rotos, y así el BV Market tiene una venta. Curioso, estaban al mismo precio que en Europa… se ve que no actualizaron los precios por devaluación!
Tarde en la pileta hasta que nos hecha el viento frio, seguimos algunas horas mas en nuestra terraza, justo de tarde da el sol. Baño de inmersión (tenemos bañadera), cena a las 7 (el almuerzo fue una manzana), An comió unos fideos con ragú de cordero y hongos, yo una lasaña, cerramos con un helado de chocolate al que le trajeron separado la salsa de chocolate, y separado las raspas de chocolate. Un festival! A la cama temprano.
El viernes desayunamos opíparamente una vez mas, y salimos a caminar por la cancha de Randall Thompson, aprovechando que está en mantenimiento. Los hoyos que vimos, parece bastante mas linda que la Arnold Palmer, con mas arboles. El resto del día, pileta, a la 1 cerramos y devolvemos el cuarto, seguimos unas horas mas en la pileta, a las 4 vuelta a Sampa, bastante tránsito, aun cuando se supone que vamos contracorriente.
Sábado de sol, trabajo en casa: An sigue con sus artesanías, está terminado detalles de haber resinado/redecorado las 4 mesitas plegables. De mañana me pongo al día con la oficina, de tarde foco en This is Christmas: decidí relegar los demás proyectos de Netmal para priorizar este. Hoy tengo estos proyectos corriendo:
- Another brick in the Wall con Vintage, no veo que los demás se enganchen…
- Héroes con Scarlett
- Can`t help falling in love with you con Edi
- Killing me softly con Jamkazam, el site que encontré en donde tengo cantantes! Decidí postergar Killing me softly, para dar espacio a This is Christmas
- This is Christmas con Jamkazam
El domingo, tradicional caminata por el barrio con los Zweig, y fiaca en casa.
Semana del 9 de noviembre
La semana transcurre tranquila, voy 3 días a la oficina, repartiendo home office y office office. Comenzamos a decorar la casa para Navidad, y lanzamos el video de Papá Noel.
El sábado caminata por el barrio con los Zweig.
Domingo golf en Itú, mejoré mi grip, y caí como 10 golpes que había aumentado en los últimos meses. Bien!
Semana del 16 de noviembre
La semana empieza con mi examen anual, que en vez de ser en Fital en Alemania, por COVID fue en el Fleury: medicina tan buena o mejor que en Alemania, sin la camaradería… Como siempre que voy a ese edificio, siempre me impresiona la obra de la artista paulista Denise Milan, una cinta de Möbius de unos 10 m de altura, que cruza unos 3 pisos con su imponente presencia.
Y de almuerzo había moqueca! Como terminé los exámenes mas temprano de lo planeado, me la llevé, y almorcé en casa mi moqueca del Fleury!
El martes fui a la oficina en 99, y por la tarde a comprar zapatillas en Moema, las anteriores duraron poco. An me pasa a buscar, y vamos al Cidade Jardim, a bsucar el estuche de los anteojos, pasear un poco. Vuelta a casa, An está a full con el Beat Saber ganándole a Ser, asique práctica bastante. Y yo sigo con Can`t help falling in love.
Miércoles me quedo en casa.
Jueves a la oficina. Los datos de COVID de Europa empeoran bastante, y en las últimas dos semanas los datos del estado de Sao Paulo, que eran confiables, se volvieron erráticos. La pregunta de la semana: volvemos a Home Office en la oficina, aunque oficialmente estamos en fase verde?
Viernes a la oficina, a la tarde vuelvo a casa para el Café e Ideias, charla del CEO con grupos de empleados. Tema de hoy: retorno a la oficina.
El sábado salimos de compras, una canilla para la reforma del vanitory de Juramento, y ahora que Lodz está listo fuimos a ver alternativas para hacer un trade in. Vimos un lanzamiento en Morumbi que nos gustó. Y lo bueno de los lanzamientos en Brasil es que hay comida, teníamos un food truck con hamburguesas y un carrito de milkshakes, asique aprovechamos para almorzar de arriba!
Después, siesta y trabajo en casa.
El domingo caminata con los Zweig, el resto del día en casa. You Say toma forma.
Semana del 23 de noviembre
Lunes y martes en la oficina, el martes comienza la preparación para la colonoscopia.
Y nos vamos entusiasmando en cambiar el televisor del dormitorio, ya debe cumplir una década, y la llegada del Black Friday nos va entusiasmando. Primero investigamos internet, pero para verlos fuimos al shopping Interlagos. Aunque hay varios locales cerrados, en general tiene bastante movimiento y había bastante gente. Algo de la economía se mueve, mientras los muertos con COVID en Brasil cayeron de los 1.000/día en los que nos habíamos estabilizado por varios meses, a unos 500. En el shopping todo el mundo de máscara, sino no entras, pero en la calle hay un 10-20% de transgresores. Vamos entusiasmándonos por un LG OLED, mientras 50” serian lo adecuado para nosotros, este viene a partir de 55”. Vamos a ver los precios el Black Friday.
El jueves es la colonoscopia, con todos los cuidados de estar en un hospital en medio del COVID. Todo tranqui, llegamos a tiempo a casa para almorzar a las corridas y seguir trabajando.
El viernes empiezo en Office Office y después de almorzar voy a Home Office. Aprovechamos y salimos a caminar hasta Sócrates, a comer un açaí en el nuevo local al lado del Pão de Açucar. Mientras, el black Friday pasa, y nuestra expectativa de comprar el televisor se va cayendo, está agotado…
Sábado fuimos a caminar con los Zweig, y de tarde varios arreglos y ordenes en casa. Y sale la primer versión de Another Brick in the Wall.
El domingo estábamos si ir o no a jugar al golf, terminamos que no. Un rato de pileta, y salimos caminando al shopping Morumbí, seguimos con el tema de cambiar la tele del dormitorio. Al llegar, después de 7 km, paramos a almorzar en un nuevo boteco al lado del shopping Morumbí, un rico vacío. Y seguimos al shopping. Y conseguimos el modelo, a un precio no muy lejos del que queríamos, y la entrega era no en el Morumbí, era en el Interlagos. Nos volvemos en Uber, me dejan en el shopping Interlagos a buscar la tele mientras An va a buscar mi auto, toda la coordinación sale perfecto. A instalar la tele! Y a usar la caja para llevar la tele vieja del dormitorio para el living de Juramento.
Y así termina una semana mas, y el lunes termina noviembre… y termina con la decisión del gobierno de São Paulo de volver a fase amarilla, volvemos a hacer voluntario el trabajo en la oficina. Ya llegamos al mes de navidad, bajo la influencia del COVID….








