Cumple de An en Camburi (2026)
Muchos viajes recientes, semana del SC/PC Meeting en el Melia Jardim Europa, momento de tomarnos un descanso, celebrando el cumple de An en Camburi.
La semana empezó corrida, el lunes 24, con An y Célia nos fuimos a celebrar el cumple de Célia en el Café Jornal. Después ya me quedé en la oficina, aunque era día de Home Office, ya que a la noche tenía cena de bienvenida por el SC/PC Meeting. Los días siguientes fueron de levantarse temprano, ir hasta el Melia en taxi, liderar las reuniones, cenar con el grupo, volver a casa en taxi, e ir a dormir, había decidido quedarme las noches en casa, ante de otro hotel. El evento fue muy bien, con masiva participación de 49 personas de Brasil, Argentina, Chile, US, Alemania, y Suiza.
Terminé el jueves a eso de las 4, volví a casa, hice un rato de trotadora en el gimnasio, al que recientemente se le había caído el cielorraso en una parte. Troté poco, la cadera no se recupera…
An había ido al HCor, y tenía actividades extra, llega tarde.
Y así llegamos al viernes del cumple. Había planeado no tener reuniones, pero surgieron dos reuniones de urgencia, salimos a Camburi a las 9AM. Tránsito cargado pero fluido, llegamos en 2 horas 40 min, sin novedad. En el auto, el termómetro ya marcaba 30C.
An habla hecho empanadas, comimos parte en el auto. Al llegar al Paradiso al Mar, nos dan el cuarto, esta vez nos toca el Capri, que es como una versión simétrica del Amalfi. Amalfi es un poco mejor, el Capri tiene una cercana terraza de otro edificio, que invade mas visualmente nuestro balcón. Comemos en el amplio balcón las empanadas que sobraban, y bajamos a la playa, que estaba estrecha, por la marea alta. Nos quedamos hasta cerca de las 5, salimos a cambiarnos, queremos ver el atardecer desde el Acqua, restaurante a unos 500 m, vamos caminando.
Como la vez anterior, la vista del Acqua es espectacular. Vamos acompañando el atardecer mientras comemos unas lulas grelhadas que estaban muy buenas. De cena, un pescado muy rico y una ensalada, de postre un petit gateu. Temprano, caminamos hasta el centro de Camburi y volvimos, y nos quedamos un rato en el balcón mirando la playa. ¡A dormir!
Amanecimos mirando el mar, y salimos a correr, An me acompaño la mayoría del recorrido, y yo, con la tendinitis en la cadera, tenía que ir despacio. Baño, y a desayunar apaciblemente, muy rico.
Nos vamos a la playa, ya hace mucho calor, y va a llegar a 35C.
El día de plata estuvo lindo, aunque un par de veces goteó un poco, con amenaza de lluvia. La mañana se fue en siestitas matutinas, baño en el mar, e ida hasta Swell Açaí, a comer una tarta de espinaca, un kebab y un açaí, todo muy bien. Camino al Swell Açaí paramos por unas casas sobre la playa de 350 m2, ilusionamos al vendedor preguntando por cuanto se vendían. La primera fila, pé na areia, ya estaba 100% vendida hace unos años, ahora vendían la segunda etapa, a R$ 6 millones… las que están sobre la arena son vendidas por los compradores originales a R$ 9 millones, lo que da más o menos US 1,8 millones…
Con la marea subiendo, buena parte de la tarde fue en el deck del hotel, sigue caluroso, aunque amenaza lluvia, que no se concreta. Después de años de no leer un libro de un tirón, entre ayer y hoy leo El secreto de Sofonisba de Lorenzo de Medici. Es que en general en los últimos años tuve más libros de negocios o de ciencias, y ahí tardo más y da un poco menos de ganas, necesito volver un poco a novelas livianas.
Para el cafecito nos vamos hasta Barbarella, en el downtown, a unos 800 m, una muy rica barrinha, que es como una gallega cubierta en chocolate, y un mediocre calzón de jamón y queso, que es como una empanada, de masa no muy buena.
An se va un rato al jacuzzi, a mí me da fiaca, me quedo en el balcón mirando la noche. Y nos vamos a cenar a Ogni. Buena cena, frutos de mar, aunque nos parece que Acqua es mejor y un poco más barato.
Nos vamos a dormir, todavía hace bastante calor.
El domingo amanece garuando, y mi cadera protestaba un poco, no vamos a correr. Opíparo desayuno, salimos a caminar por la playa con una ligera garua, volvemos al cuarto, cerramos las valijas, y a eso de las 10:30 iniciamos el retorno. Fue muuuuyyy lento, 3 horas 50 min. Parte por el intenso tránsito en la 55, parte por la neblina en la subida, por la que terminamos subiendo por la Anhanguera, parte por la llegada a la ciudad, que fue lenta. Llegando a casa hice una ensalada con salsa tipo Cesar bien casera hecha por mí, sin usar ni siquiera mayonesa. Llegamos tan tarde que almorzamos pasadas las 3PM. Descansamos un rato, y nos dedicamos a preparar la semana que pronto comienza.