Llegando a Sampa – primeros días del nuevo destino

Jueves 26-junio, de Santiago a Sao Paulo
A levantarse tempranito, es decir, a las 3:50 AM. Taxi al aeropuerto. Todo normal, incluyendo el vuelo.
Llego a las 14:00 (hora de Sao Paulo) al hotel, ordeno mis cosas, almuerzo (livianito, bife con arroz y ensalada) y voy a la oficina. Reuniones normales. Ceno con 2 vasos de yogur descremado.

Viernes 27 de junio

A levantarse, desayuno con sandia, jugo de naranja, y un sanguichito con jamón y queso. Me pasa a buscar Roberto, vamos a la oficina. Mañana normal. A las 14:00, almuerzo despedida de Roberto. Hubo regalo, discursos (de despedida y bienvenida), etc.. Se hizo en un espeto corrido llamado Fogao Gaucho, con los consiguientes excesos. Considerando que el tiempo dedicado ya había sido prudente, finalizamos el almuerzo a las 21:00. En un acto de moderación, no cené.

Sábado 28 de junio
Pese a que me desperté temprano (8:30), me quedé en la cama jugando Roller Coster hasta las 12:00. Roberto me deja el auto a las 12:30. Visita a Shopping Ibirapuera, almuerzo livianito con sushi. Nótese que no hubo desayuno. Compré unas pilas recargables y algunos artículos de librería que me hacían falta, también mandé a hacer unas copias de algunas fotos de Isla de Pascua para los portarretratos que tengo en el hotel y la oficina. No pude comprar los mapas que Brasil que quería, me dijeron que en el Shopping Morumbí había, así que para allá fui. Conseguí el mapa de Brasil que quería, y uno de Sao Paulo.
Me maneje bien con el tráfico de Sao Paulo. En general, me pareció que es como en Buenos Aires, ningún respeto por los reglamentos, y algunos casos sorprendentes de amabilidad. Además de los shoppings, hice dos prácticas del recorrido a la oficina, creo que ya lo tengo bastante dominado. Ver foto de la oficina.
Vuelta al hotel, a la noche cena con Roberto Vargas, Luis Nieto y señoras. Después, fuimos a tomar algo, parece que acá es mandatario. A la 1:30, a dormir.

Domingo 29 de junio
Definitivamente, la fiaca está a la orden del día. Me desperté a las 9:30, por que me había olvidado la persiana abierta (nota: ¡hay persianas!). Me quedé hasta las 12 en la cama, jugando Roller Coaster. Me bañé, desayuné un vaso de yogur y dos galletas con paté, y salí al Shopping El Dorado. La mayor parte de los negocios estaba cerrada, así que me fui a almorzar al Outback. Por lo menos en este Shopping, los negocios abren a las 2. Ahí abre la librería Saveiro, donde tienen un cibercafé, revisé mis mails, buscando un mail de Andy, con los datos de los colegios. Visité por fuera el St. Pauls, y a ver algunos autos. A las 6 ya estaba oscureciendo, así que a casita, a ver mails, trabajar un rato, jugar Roller Coaster, cenar un poco de queso, e ir a dormir.

Lunes 30 de junio
Día normal de trabajo. Muchas reuniones, tratando de llevar tranquilidad a la gente. Después del trabajo, me fui a la plaza de comidas del Ibirapuera a trabajar un rato. Finalmente, a casa, a comer unas galletas de cena y a dormir.

Martes 1 de julio
¡Y llegó el gran día! Claro que en la práctica no tienen nada de especial, pero igual fue interesante. A la mañana reuniones con administración por la base de datos, después reuniones con los abogados, BDO y Samson, enterándome de detalles de la separación. Después, almuerzo con José Roberto, reuniones de lanzamiento (podrían ser subtituladas “levantando la moral”) con servicios, administración y ventas. A la noche, cena con Thomas Schüring, alemán que está de visita por un problema técnico.

Miércoles 2 de julio
Día normal de trabajo

Jueves 3 de julio
Día normal de trabajo, aunque nos quedamos un poco tarde (9:00).

Viernes 4 de julio
Día normal de trabajo.- Me dan el celular, la verdad que el modelo no me gustó mucho, pero por ahora está bien. Cena con Luis Nieto, en una pizzería. Fuimos a ver el apart Partenón, está mejor que el mío, me parece que me mudo.

Sábado 5 de julio

A la mañana desayuno: una porción de sandía, dos rodajas de ananá y un vaso de jugo de naranja, como toda la semana. Urgente, llevar ropa a la lavandería, que me quedo sin, Después fuimos a jugar al golf, a Terras de Sao José de Itú, a unos 80 km de Sao Paulo, pasado Alfaville. Al lado de la cancha hay un hotel con cabañas, en la foto está la pileta. Jugamos con 2 americanos, fueron 18 hoyos. Yo jugué con un juego de palos alquilado, que incluía una madera 4 Powerbilt de madera, y que andaba muy bien. Es la primera vez que juego con una madera de ese tipo. Si bien mi nivel de juego fue aceptable y no hice grandes papelones, la tarjeta fue bastante mala: 118 palos (57 de ida). La cancha es muy linda, con muchos árboles de gran variedad, y algunos hoyos bien complicados. El hoyo 2 en particular, de 383 yardas, en salida de hombres empieza de un lado de un estero que hay que cruzar, y después prácticamente da la vuelta en U. El piso estaba duro, porque la tierra estaba bastante seca.
En la foto, uno de los hoyos, y al fondo una típica choza de la zona.
A la noche fuimos al bar Charles Edward, en donde comimos algo y escuchamos a la banda Mestre Duke, que hizo muy buenos covers.

Domingo 6 de julio
A la mañana, una mezcla de fiaquita y trabajo. Almuerzo en el Shopping, necesitaba cordones para los zapatos. A la tarde, a mirar autos (Honda Civic y Zafira son mis favoritos) y departamentos (en Moema y Campo Belo). Cena en una pizzería cerca del apart. A dormir temprano.

Lunes 7 de julio
Día normal. Reunión en el aeropuerto de Guarulhos con gente de Metso. Me recomiendan considere para vivir dos opciones: Granja Julieta y Granja Viana. El miércoles es feriado, ya veremos.

Martes 8 de julio
Día normal. Después del trabajo, me encontré con Luis para jugar un pitch and putt. Todos los martes hacen un torneo, por una vaca de $R 15 cada uno, el que gana se lleva todo. De mas esta decir que contribuí al premio de otro, con un pésimo desempeño de 93 palos para los 18 hoyos. A parte de mi mal juego, el resultado se puede explicar por la partida de alfombra (no estoy acostumbrado), y el usar el pitch para todo (no tenía SW), con lo que en las distancias cortas y bunkers la cosa se complicaba. Habrá que volver con palos propios, a ver que pasa. Cena en la misma cancha, que queda al lado del aeropuerto, a 5 minutos de la oficina.

Miércoles 9 de julio
No sé que festejan, pero en el estado de Sao Paulo es feriado. Parece que en 1932 hubo una revolución de no sé que cosa. Aprovecho a visitar Granja Viana y Granja Julieta.
Granja Viana queda a 25 km de la oficina, con lo que suena un poco lejos. Pero el tema de calidad de vida parece muy bueno. Me mostraron una chocita de 450 m2, mas pileta, quincho con parrilla estilo brasileño y horno de barro para pizza, sobre 1200 m2 de terreno. Cuatro habitaciones en suite, la principal con jacuzzi redondo. Bastante nueva, buena construcción, en un condominio cerrado sin servicios de club, por lo que las expensas son más baratas. Casi no gastas gas, porque la calefacción de l agua es por celda solar. Como fuimos en el auto de la inmobiliaria, no me di cuenta de llevar la cámara digital para sacarle fotos. Lo mejor, es que a mi juicio está en presupuesto, y viviríamos con una calidad de vida parecida a Santiago, es decir, distinta, pero no mejor ni peor. Lo malo: el tema del colegio de los chicos, ya que no hay escuelas inglesas en la zona. Lo más cercano es llegar al Grade en Morumbí. La alternativa es ponerlos en una escuela brasileña. La mas recomendada es el Sidarta, de afuera lucia muy buena, y la dueña de la casa en alquiler me lo recomendó. Ellos son colombianos y se vuelven, y sus hijos fueron dos años al Cervantes (en Morumbí), y después los pasaron a este para que viajen menos. Veré de tener una entrevista en el Sidarta, para ver como luce.
Una de las inmobiliarias de la zona se pueden visitar por internet: http://www.proinvest.com.br .
Almorcé en el Shopping Raposo, que es el nombre de alguien, ya que no era precisamente rasposo. Parecía como el de la Dehesa, pero el doble.
Después fui a Granja Julieta, que queda en Santo Amaro. Hay dos condominios, pero es mas bien como cerrar algunas calles y generar una zona de mayor seguridad. La seguridad está, y podrás andar por la calle de noche totalmente tranquilo, pero no tenés la presentación y el arreglo de calles de un condominio. Queda cerca del Chapel, pero no me entusiasmo mucho.
Cena en el hotel.

Jueves 10 de julio

Amaneció más fresco. Está llegando el invierno, ya que hasta ayer la cosa era de remerita, y hoy ya no. Día normal de oficina. A la salida, me fui hasta Granja Viana, para ver que tan grave es el viaje en hora peak. Salí 6:45, llegué 8:05. Considerando mi natural despiste, seguro que se puede mejorar. Y aparte llovía. Imagino que un tiempo entre 45 min y una hora es típico. Cena en el Shopping Raposo, y vuelta al hotel.

Viernes 11 de julio
Otra vez amanece mas frío. Día normal de oficina. A la salida, nueva práctica para ir a Granja Viana: Esta vez, salí 6:15, y llegué 7:20. Todavía me pierdo en algunas partes.

Sábado 11 de julio
Un poco mas de frío. Ya estamos hablando de temperaturas entre 10 y 16 0C. A la mañana, a llevar ropa a lavar. Después, corte de pelo en el Shopping Ibirapuera. A las 11:00, a visitar casas en Granja Viana. Vi tres. Una en Pinus Park. La casa era de 800 m2, mal distribuidos). Y el barrio no es un condominio, mas bien es un conjunto de casas con un muro que las rodea, pero sin paisajismo. Podemos olvidarla.
La segunda fue en Jardín Mediterráneo. Ya fue más interesante. Igual muy grande, se ve que los paulistas tienen complejo de inferioridad, y lo compensan con el tamaño de la casa. Acá van algunos datos:
Terreno, 2200 m2, casa 800 m2, 3 suites, living con tres niveles incluyendo entre piso (muy de moda acá), terraza, pileta, quincho con parrilla estilo brasileño, horno a leña para las pizzas (también muy de moda en Brasil), tres dormitorios en suite, uno de ellos con jacuzzi redondo, y un garaje para una docena de autos, que se lleva una parte importante de la superficie. Lo mejor: un jardín muy grande, escaso en estas construcciones donde el espíritu paulista parece ser cubrir todo con cemento, y el precio. Lo peor: la cocina, no tienen gas (la calefacción es eléctrica, incluyendo el agua), y es un poco vieja.

La tercer casa está en Jardín Algave. Mas nueva, con un mejor diseño, aunque el dueño no pudo evitar caer en la tentación de llenarla de cemento. Algunos datos: terreno 1000 m2, casa 800 m2, 3 suites más una cuarta que están terminando antes de entregar, living en tres secciones, muy lindo y con mucha iluminación por un techo semitransparente, y con bar, quincho súper con parrilla, horno a leña para pizza, cocina, lavamanos, cava para vinos, etc. Sala para cenar. Hogar en la suite matrimonial. Una oficina enorme, que no vale la pena, y que se debe llevar un 25% de la superficie. Muy grande, pero con algunas cosas interesantes. Lo mejor: el diseño, la mejor de las tres de hoy. Lo peor: todas las ventanas laterales y del fondo están a medio metro de la pared, y es mucha superficie para mantener limpia.

Después de la ardua tarea de aguantar a los vendedores, me quedan tres conclusiones:

  • Al igual que en Chile, no escuchan. No sé para que les dije que quería una buena construcción de un buen nivel, pero idealmente de 200 m2, o no más de 300 m2.
  • A los paulistas les gusta el cemento.
  • La casa que más me gustó es la del miércoles (no hay fotos), con “apenas” 450 m2, y que es también la mas cara.

Para recuperarme del esfuerzo, me fui a almorzar a una parrilla cerca de Euroville, en un conjunto de 4 restaurantes. Después me fui al hotel a revisar algunas cosas. Pero se está poniendo cada vez mas frío, por lo que después de un inventario de mi ropa, decidí ir a un Shopping a comprarme una camisa de manga larga. Como no lo conocía, elegí él mas top, que hace un par de días aprendí donde queda: el Iguatemí. Me compré una camisa, y aproveche a sacarme la foto para el trámite del consulado brasileño en Santiago. Vuelta al hotel. A la noche, cena con Guillermo Walter, ex alumno de la universidad, y su esposa. La esposa es arquitecto, con lo que aprovechamos a charlar el tema de las casas. En general, le pasa que los clientes consideran hoy mínimo lo siguiente:

  • 4 dormitorios en suite y con walk in closet, el de la pareja con sala intima (¿?) y jacuzzi redondo.
  • Living
  • Comedor de cena
  • Desayunador
  • Comedor diario
  • Sala para el hogar
  • Un entrepiso (mezanino), muy de onda e imprescindible.
  • Home theater
  • Quincho con parrilla y horno a leña
  • Estacionamiento para 4 autos
  • Pileta
  • Terraza
  • Sauna
  • Terreo (es decir, de un piso)

Parece que si no tiene todo eso, al dueño le agarra un ataque de inferioridad. Por lo tanto, si el terreno es de 1000 m2, no queda espacio para el jardín. Y el tema no parece limitarse a un mínimo de sentido común, sino más bien al presupuesto del dueño.

En fin, seguiremos buscando casitas de 300 m2, a ver si aparece algo.

Domingo 12 de julio
A la mañana me fui a trabajar un rato a la oficina, ya que tenía que ir de todas maneras, por haberme olvidado el cable del notebook, y considerando que del lunes al miércoles voy a Río de Janeiro. Después me fui a Alfaville. Queda mas lejos de Granja Viana, aunque es mas lindo. Igual, me parece que va mas allá del tiempo de viaje aceptable. El miércoles probaré.
Almuerzo en un fast food bastante bueno de Faria Lima, una de las avenidas más elegantes. Después al hotel a trabajar, ya que se me juntaron muchas cosas.
Cena en el ZiTeresa, cerca del hotel.

Lunes 13 de julio

Viaje tempranito a Río de Janeiro. Mi primer visita a clientes en Brasil, le tocó a Ipiranga. Para variar, empezamos con problemas, pero parecen solubles. Día normal. Cena con gente de Petrobras.

Martes 14 de julio
Mas visitas. Día normal. Cena con mas gente de Petrobras.

Miércoles 15 de julio
Mas visitas. Vuelta a Sao Paulo para el mediodía. Día norma. A la noche, preparar la valija para el viaje de mañana, vuelta a Santiago.

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