Brasilia
Aprovechando la visita de Ma y Pa, vamos a un destino que hace tiempo estaba en la lista: Brasilia.Salimos el sábado a la mañana tempranito, despegamos a eso de las 7:00 sin novedades. A eso de las 9:00 ya habíamos aterrizado y estábamos con auto. Salimos a recorrer la ciudad, a la que entramos por el eje rodoviario, hasta llegar al eje monumental (que es el nombre de las dos principales avenidas/autopistas de la ciudad). Llegamos a la Catedral, y después de muchas vueltas conseguimos estacionar en el estacionamiento del mas próximo ministerio.
Salimos entonces a caminar hacia la catedral. Adentro la estaban preparando para un casamiento. Seguimos después hacia el Museo Nacional, adonde estaba estacionado un trailer del Museo Itinerante del Piano, que aprovechamos a visitar. Volvimos al auto y seguimos hacia el lago. Despues de muchas vueltas terminamos almorzando el la churrascaría Potencia, cerca del lago.
Después de almorzar seguimos hacia el Royal Tulip, a hacer check in y dormir una siestita. Tanto el lobby, los cuartos y la zona de piletas sobre el lago estaban muy lindos.
Despues de la siestita de 2 horas me fui a la pileta, adonde Andy, Ma y Pa estaban tomando un cafecito y mirando el atardecer. Después de la puesta de sol volvimos al Museo Nacional a ver un show en el Museo Itinerante de Piano, con música de piano (clásica y mas moderna) y después un show de Jazz. De ahí seguimos al Pontal, zona donde ahí varios restaurantes sobre el lago. Cenamos en el Bargaço. A dormir!El domingo desayunamos a eso de las 9:30. Hicimos checkout i salimos a visitar la nueva torre de TV Digital, con diseño de Niemeyer e inaugurada en abril pasado. La vista desde los 110 m de altura es bien imponente. Seguimos hacia la zona de las embajadas, hasta encontrar la embajada argentina, que está bastante bien. De ahí fuimos a visitar al Congreso, un paseo de una hora y media con visita al plenario tanto de diputados como senadores.
Después caminamos al Ministerio de Justicia, seguimos al Palacio del Planoalto (donde trabaja Dilma), cruzamos la plaza de los tres poderes, y legamos al Supremo Tribunal Federal. Volvimos al auto y seguimos a un supermercado Big Boss, intentando encontrar latas de cerveza de Antártica de una edición limitada con dibujos de Niemeyer. Sin éxito, pero conseguimos Haagen Dazs de chocolate belga, que nos fuimos a comer al Pontal. De ahí fuimos a devolver el auto a Avis, y llegamos sin problemas al aeropuerto, rumbo a casita.
Un párrafo adicional para el Corsita 1.0 que alquilamos: hace tiempo que no manejaba un auto sin dirección servoasistida. Me dolían los brazos!