Rota das Emoções III: Jericoacoara
25 de junio
A desayunar con la vista al mar! En cuanto Cyn da señales de vida digital, la llamamos por su cumple. Hoy ella tiene que estudiar para exámenes de mañana.
Después de desayunar preparamos las cosas para nuestra última excursión programada. Ibamos a salir a las 8:30, pero el bugero se equivoca de hotel, y no llega hasta pasadas las 9.
Volvemos en la balsa al buggy, y seguimos a laguna Paraíso. Las dos lagunas están conectadas, pero pertenecen a municipios diferentes. Ahí paramos en otra barraca, en donde nos quedamos a descansar, caminamos un poco para un lado, después para el otro, almorzamos pez a la parrilla bueno pero no tan bueno como el de ayer, dormimos una siesta, etc. A la tarde aparecen unos kite surfers que hacen algunas piruetas delante de la barraca. Al volver, queda probado una vez mas que caminar juntos cuando somos tres no es natural….
Volvemos al hotel, y seguimos caminando hacia la Duna do Por de Sol. Es una duna bastante alta (30m?) sobre la playa, en la que es tradicional ir a ver la puesta de sol. Desde el hotel es un poco mas de un kilómetro por la playa. La playa no es realmente tan impresionante. Yendo desde el hotel hacia la duna, el primer tramo es rocoso, después es mas ancho y de arena, pero la arena es mas oscura y sólida, no tan amarilla. Llegamos a la duna, habremos sido un poco mas de 100 personas. Lamentablemente había algunas nubes bajas, por lo que el sol se puso contra las nubes y no contra el mar. Tal vez por eso los aplausos al final de la puesta no fueron tan entusiastas!
Volvemos al hotel por la playa, ya a oscuras. Nos bañamos y cambiamos, y salimos a caminar por Jeri. Es un pueblito rústico con calles de arena suelta, diferente por ejemplo de la vieja villa Gessell, en donde la arena estaba compactada. El tráfico de autos es muy limitado, solo los autos de las agencias entran. En general está muy simpático, aunque hay algunas señales de crecimiento desordenado. Vamos a comer unos ricos crepes a Naturalmente, con vista al mar iluminado por la luna.
A la tarde y a la noche aprovechamos a visitar el Mosquito Blue o My Blue, uno de los hoteles que estábamos dudando de ir. No hay duda, el Chili Beach es mucho, mucho mejor.
A dormir!
26 de junio
En espíritu deportivo, nos levantamos y salimos a caminar y correr un poco, rumbo a la duna Por de Sol. Llegamos un poco mas allá, y volvimos. Después del esfuerzo, recuperamos energías en el desayuno.
Pedimos sillas y una sombrilla en la playa Malhado, que queda al lado del hotel. Una flor de sombrilla de 3 m de diámetro, con dos sillas de playa de primer nivel con apoya bebidas y apoya cabezas. Además nos dieron la bolsa con toallas y bebidas. Nos quedamos en la playa hasta pasado el mediodía. Volvimos al hotel, nos quedamos un rato en las reposeras, y después fuimos caminando por la playa hasta el Naturalmente a comer una ensalada. Volvimos por el pueblo y nos quedamos en las reposeras hasta la puesta del sol.
A bañarse, y nos cambiamos para ir a cenar a DellaCasa, una riquísima pizzeria.
Después a dormir.
27 de junio
Otro día deportivo, caminada y trote hasta mas allá da duna Por de Sol. Volvimos y desayunamos. Nos quedamos en las reposeras del hotel, dando cada tanto una caminada hasta la playa.
Almuerzo con ceviche y carpaccio de róbalo, ananá flambeado de postre.
Siestita en nuestro patio. Salimos a cenar a Tamarindo, comimos una langosta, lejos del nivel de la de Tatajuba. Un heladito de postre en la mejor heladería de Jerí, Gelatto e Grano, un muy rico extra dark chocolate.
28 de junio
Nos pusimos el despertador a las 6:30, para salir no muy tarde a caminar hasta la Pedra Furada. Son unos 2.5 km de subidas y bajadas bordeando la costa, por dunas y muchas rocas. Al llegar, el fenómeno natural de la piedra, con un gran agujero hecho por el agua. Volvimos por el mirante, punto mas alto de Jeri, adonde hay un lastimoso faro. Volvimos entrando por el pueblo, en total una caminata de 2 horas, con subidas y bajadas fuertes. Al llegar al hotel nos reciben con toallas perfumadas frías, para bajar el calor.
Después de ese esfuerzo corresponde desayunar, en mi caso ananá, jugo de naranja y una tapioca con miel. Nos quedamos vagueando en las reposeras del hotel. Mientras estábamos en la pileta, nos acercan un platito con frutas cortadas en cubitos. Cerca del mediodía nos quedamos charlando con el chef Carlinhos para una decisión fundamental: el pez de la noche, sería a la sal o con legumbres? Quedó en legumbres.
Nos fuimos caminando a Naturalmente, a comer unos crepes y ensaladas. No se que pasó en la caminata de la mañana, pero mi pie izquierdo está un poco resentido, así que vamos despacito. A la vuelta pasamos por Gelatto e Grano a probar el chocolate amargo. El black chocolate es mejor!
Dormimos una siesta en el cuarto, y volvimos al deck a eso de las 4. A las 5:40 vimos la puesta de sol con champan (Andy), saquerinha (Ca) y bruschettas, todo cortesía del hotel como parte de la puesta de sol.
Volvemos al cuarto a leer en la terraza. Nos bañamos y cenamos nuestro pez con verduras, que estaba muy bueno pero podría haber estado un poco mas caliente. Acompañamos con un clericó de un litro entre los dos.
29 de junio
Mi pie se levanta un poco mejor, así que nos vamos a caminar hasta mas allá de la duna do Por de Sol. Desayunamos, y nos quedamos vagueando en las reposeras. Cada tanto bajamos a la playa. Almorzamos en el hotel unos spagheti carbonara (Andy) y ceviche (yo). Damos una vuelta larga por la playa para llegar al Gelatto y Grano, para una úlitma degustación del Black Chocolate.
La tarde la pasamos en las reposeras. A la hora del drinque de Por de Sol me enteró que se había acabado el saque, me tomo una caipirinha con vodka. Hip!
Con el anochecer, volvemos al cuarto a hacer las valijas. Para cenar nos esperan dos langostas flambeadas. Muy rico! Terminamos de tomar nuestras bebidas en el deck, mirando el cielo.
Una cosa que no comentamos de nuestro viaje: la cantidad de asnos sueltos. Estudio el tema, y me entero de la triste situación de los asnos: fueron animales de transporte de personas y carga por muchas décadas en el nordeste, llegaron a mas de 7 millones de asnos. Pero con la reciente mecanización fueron reemplazados por tractores, camiones, motos, etc., y abandonados. Hoy hay unos 1.2 millones, sueltos en la naturaleza a su suerte. La policía reporta que si encuentran una vaca o un toro enseguida hay quien lo reclame como propio. Pero que si es un asno, el pobre queda abandonado…
Recientemente los chinos indicaron que estarían interesados en comprar trescientos mil asnos por año, para comérselos. Esto generó indignación en el pueblo nordestino, que ve mal entregar como comida a un bicho que ayudo al desarrollo del nordeste de Brasil. Claro, todos están indignados pero los asnos están sueltos y abandonados… Y así, pobre bichos, están entre ser homeless o ser comida de los chinos….
30 de junio
Último día, nos levantamos tempranito. Caminata hasta mas allá de la duna Por de Sol, y vuelta haciendo parte del camino a la piedra furada. Después vagueamos en las reposeras, estirando el comienzo del desayuno hasta pasadas las nueve y media. Fin de semana, dejé las futas y me comí un omelette. Vagueamos un rato mas, después nos fuimos a pasear hasta la playa por última vez. Volvimos, un rato de pileta, y ya era hora de cerrar el cuarto.
Al mediodía nos vino a buscar el transfer. Fueron unas 4 horas de viaje, la primer parte en arena hasta Prea, después un poco de consolidado, hasta llegar a la ruta.
En Fortaleza conseguimos adelantar el vuelo una hora, a eso de las diez y media llegamos a casa.