#6: Miami – South Beach
Jueves 12 de abril
El desayuno del hotel es flojito, lo que es bueno: uno come menos. El hotel provee sillas y toallas, que hay que llevar hasta la playa, unas 5 cuadras. Son pasadas las 10, la playa está vacia, se va llenado de apoco. Impresiona la cantidad de gaviotas (centenas) y pelicanos (decenas), es un espectaculo ver a los pelicanos zambullirse para pescar. A mi se me acabó el libro, me traje para leer los típicos catálogos de hotel de donde comer, pasear y comprar.
Pasado el mediodía caminamos por la playa hasta calle 5, almorzamos quesadillas y una ensalada en Fridays. Vuelta por Ocean Drive, viendo la fauna local, y los diversos edificios Art Deco, varios en renovación.
An vuelve a la playa, yo voy al hotel, llegó mi libro! Ya con libro, nos quedamos en la playa un par de horas mas, a eso de las 5 se puso fresco. Subimos, nos cambiamos, y fuimos a pasear por Lincoln Av, incluyendo un local en el 5to piso de un estacionamiento en Lincoln Av. 1111.
Seguimos hacia Ocean Drive, y cenamos en Larios at the Beach, de Gloria y Emilio Estefan. Muy buenos mojito y Miami Vice (mezcla de Daiquiri con Piña Colada), razonable comida. De postre, Haagen Dazs en Collins y 14, según Andrea el primer local en donde comimos Haagen Dazs hace mas de 20 años.
Pasadas las 10, a la cama.
DONDE QUEDARSE
El Casa Victoria tiene un buen cuarto, y está cerca de Lincoln Av. y de Ocean Drive. Los cuartos parecen haber sido renovados hace poco, durante nuestra estadía seguían renovando la planta baja, con lo que la obra era un poco molesta. El desayuno es muy flojo, y en general el personal, aunque atento, parece poco entrenado. Decepcionó un poco.
Viernes 13 de abril
Hoy es dia de playa, con mucho sol! Desayunamos, y a las 10 estábamos en la playa. Menos pelicanos que ayer. Vimos un barco con una pantalla de propaganda, de unos 4 m de altura y 10 m de largo. Almorzamos en Juice and Java, ricos jugos, ensalada y un wrap. Pasadas las 4 ya fue suficiente sol, volvemos al cuarto a bañarnos, sacamos el Mustang y vamos a los shopping de Bal Harbour.
Ilusionamos vendedores de varias marcas, y uno me ilusionó a mi, vi unos sacos de Kiton! Será en otra vida, el entry level está a USD 7.000. Salimos del shopping con las manos vacías…. Lo que nos llamó la atención es el estilo muy parecido al Cidade Jardin.
Seguimos a Michael’s, Andrea quema comprar algunas cosas y al Aventura. Aunque miraros vidrieras, el objetivo principal era cenar en CVI-CHE, un restaurante Peruano con mucha publicidad. Estuvo a la altura de la expectativa, comimos un trío de ceviches, tomaros un piso Sour y chicha morada, todo muy bueno.
Volvemos al hotel, la temperatura de la noche está buena para el convertible, a dormir, mañana llegan Sergio y Romina.
Sábado 14 de abril
Arriba a las 7! Salimos a buscar a los chicos a Fort Lauderdale. Salen del banco a eso de las 8:30. Volvemos por la A1A, llegamos al hotel, es dia de sol y playa. Escapando del exceso de sol en la playa, vamos a almorzar a “5 Guys”. Volvemos a la playa, que se fue llenando. Pasadas las 4 volvemos al hotel, preocupados de no exagerar con el sol.
Ya cambiados, nos vamos a Wynnwood, un barrio que se está poniendo de moda, en parte por una muestra de grafiti bastante importante. Está bien interesante. Pasamos por Concrete Beach Brewery, una cervecera con un ambiente muy interesante, con varios juegos, incluyendo un «5 en linea» gigante.
Cenamos en Crudo, un restaurante fusión japonés – peruano, con varios platos muy interesantes, incluyendo un cerdo servido con algodón de azucar arriba, que se deshace cuando le hechaban una salsa de soja arriba, resultando en un cerdo caramelizado muy bueno.
Volvemos a South Beach, intentamos pasar con el Mustang por Ocean Drive, pero como predecible, estaba todo paradísimo. Dejamos a los chicos que hagan las últimas cuadras a pie, seria mas rápido! A dormir pasadas las 11.
Y como diria la Omi Mónica, la calabaza empieza a llegar a South Beach por partida doble, y a Nassau. Todos empezando a organizar sus retornos!
Domingo 15 de abril
Desayunamos con los chicos, y vamos a dar una vuelta en bici. Es la triatlón de South Beach, llegamos a ver a varios corriendo o en bici. Andamos un rato mas allá de la calle 5, volvemos por el otro lado de la isla y por Lincoln. Y ya son las 11, a cerrar valijas. Como Sergio tenía tambien el champán, cerramos con un brindis con mimosas en su cuarto. Y subimos todo al Mustang.
Entrega del auto, check in, migraciones, todo Ok. Almorzamos una pizza (3 horas más tarde Sergio y Romina paraban en la misma pizzeria), y salimos rumbo a Panamá. El vuelo y la larga escala de 4 horas fueron bien, no así el vuelo de Panamá a Sao Paulo, que atrasó mas de una hora y media.
A las 10:30 llegamos a casa, a las 12:00 yo ya salía para GRU de vuelta, bañadito. Eso es organización! Mi viaje sigue rumbo a Basilea, con escala en Lisboa, vuelo normal.