Naufragando en Juquehy
Y se armó una visita inesperada de Romi y Ser, porque Romi tenía que trabajar toda la semana en Piracicaba. Sergio llego el jueves 26 y el viernes 27 estábamos los 4 en casa cenando Raclette en casa.
La ida a Juquehy era para ser una sección dentro del viaje a Semana Santa, nada mas. Al final, fuera de que íbamos con los chicos y que dormíamos de sábado a domingo allá, no tenia por que ser un viaje especial.
Sábado 27 y domingo 28 de abril

En principio, un par de días normales en Juquehy. Paramos en el Montao de Trigo, que está bastante bien, y el sol acompañó bien. El sábado fuimos temprano al Chapéu de Sol, jugamos a la generala, Sergio hace generala bastante rápido, y consigue mantener su ventaja hasta el final. ¡Gana Sergio! Cenamos rabas y pizza en Chapeu do sol, confirmando que la comida acá ya fue mejor, las rabas son un poco peor que normales, la pizza sigue buena, pero ya no es excelente. El domingo a la mañana fue la Vuelta al Parcel, que es la carrera de nado alrededor del cascote, con An vimos alguna salida. Pasamos el domingo en Chapeu, y a la tarde, pasadas las 3, fuimos a dar un paseo en banana boat, que va hasta “as ilhas”, parada de 20 min y vuelta, todo no debería dar mas de media hora. El cielo iba oscureciéndose, pero no había previsión de lluvia hasta las 19:00… hasta ahí todo normal…
La banana nos llevó a la isla de enfrente un poco a izquierda de Juquehy. Sergio y Andy tenían sus celulares, hicieron check-in en Swarm, marcando que llegaron a la isla. La ida normal, pero el cielo empezó a oscurecer. A la vuelta se empezó a poner peor, aumentó el viento, y las olas iban paralelas a nuestro camino. Así la banana no es estable, y nos dimos vuelta. Éramos unos 22 en el agua, por suerte con los chalecos salvavida.
Un grupo mas chico, incluyendo Sergio, trata de dar vuelta la banana. Mientras, todos los demás (incluyendo An y Romi) vamos juntándonos, para no perder a nadie. Pero los dos grupos se empiezan a separar, y al rato el bote (y Sergio) empiezan a quedar lejos. La corriente nos va empujando de a poco hacia la costa rocosa, y las olas empiezan a subir, llegando a los 2 m. Por suerte no rompían mucho, apenas la parte superior, así que no fue tan complicado. Los diarios dirían después que el viento llegó a 75 km/h… En el grupo de 17 que éramos, un tercio no sabia nadar, un tercio sabia, pero estaba aterrorizado, y un tercio (incluyendo An, Romi y yo) la pilotábamos para ver que hacer.
Intentamos parar en una playita, pero no conseguimos, apenas hicimos pie, y la siguiente ola nos volvió a llevar. Si pudimos estabilizarnos en la siguiente playa, un poco de arena con muchas rocas grandes, bastante peligroso. Todos van llegando, An y Romi ven que uno de los pibes se lastimó (quizás se fracturó) el pie. Amigos que estaban con él se lo llevan, y conseguimos llegar a una bonita casa (imagino que arriba del palo verde, por la ubicación), adonde la pareja de la casa y con un bebe de un año fue invadida por los náufragos. En total fueron unos 30 a 40 min en el agua, en medio de la tormenta. Y sin saber nada de Sergio.
Por suerte antes de darnos vuelta Sergio tenia el celular de Andy en la mano, con la capa protectora y con correíta, estuvo sacando fotos y videos durante la vuelta. Ya en el agua, antes de separarnos, Sergio le había dado a Romina el celular y sus anteojos. Romina se aferró al celular y los anteojos, que llegaron a tierra en sus manos, el celular de tanto agarrarlo se había bloqueado, así que hubo que esperar 5 min a que se desbloquee, por suerte no llegó a reiniciarse. Cuando se desbloquea, un live location de Sergio nos muestra que ya está en tierra, y consiguen hablar, empieza el operativo rescate.


Mientras, veo que todo empieza a estar en orden, y la adrenalina va bajando, me tiro en la pileta de la casa a bajar revoluciones. Al rato llega Sergio en una SUV, con una pareja argentina, resulta que el suegro trabaja en Mercedes Benz y conoce a Otto. Además de la SUV llegan una camioneta, y un auto. Los argentinos trajeron toallas que pidieron en el hotel, así que todos empiezan a secarse y abrigarse un poco, y llegan dos ambulancias, ya hay profesionales para cuidar al pibe con el pie roto. Hora de irse, los argentinos nos llevan a los 4 hasta Badaue, ya eran las 7….
Estábamos con cortes en las 4 extremidades, peor en las piernas, y en mi caso un chichón y fuertes dolores en el pectoral derecho. Fuera de eso, enteros, sin haber perdido nada. Cenamos liviano en Badaue, volvemos con bastante tránsito, maneja An por mi dolor en el pectoral. Llegamos antes de medianoche, a dormir dentro de lo posible.
Al dia siguiente empieza a aparecer la repercusión de los fuertes e inesperados vientos en los diarios, especialmente con la muerte de una modelo en Ilhabela. https://g1.globo.com/sp/vale-do-paraiba-regiao/noticia/2019/04/28/vendaval-paralisa-travessia-derruba-arvores-e-arrasta-embarcacoes-no-litoral.ghtml
El lunes voy al hospital frente a Endress, el médico confirma que no hay nada malo, habrá que aguantar los dolores por algunos días.
El lunes Romi y Sergio van a sus oficinas en Sao Paulo, martes almorzamos en Sapporo (excelente como siempre) y cenamos petiscos en Salve Jorge de Vila Madalena. El feriado del día del trabajo lo pasamos en casa, a la tarde se va Romi, el jueves se va Sergio.