European Tour 2022, 3rd stop: Pompei
Arriba 4:30, ducha, cerrar todo, cafecito en el lobby, caminata de 10 cuadras hasta la estación de tren de St. Michel, y de ahí el tren a Charles de Gaulle. Todo sale bien, y aunque el aeropuerto está más o menos lleno, todo fluye rápido. Cafecito en Naked, cerca de la Puerta F21, esperamos nuestro vuelo rumbo a Nápoles. Mientras, Romi y Sergio están en su casamiento en España, y Cynthia está en Venecia. El vuelo a Napoli es normal, Airbus bien moderno, el primero que veo que en vez de pantallas tiene soportes para iPad. Llegar al aeropuerto de Napoli ya es un llegar a casa: desordenado, chico, y a medias. Por ejemplo, la estructura de los finger está, pero no los fingers, el cemento termina en una puerta que da al vacío. En vez de usar eso, usamos escaleras y buses… Alguien se quedó con esa plata…
Las valijas tardan, pero llegan, An ya se había adelantado y me marca el camino para caminar unos 300 m hasta el punto del cual sale el Alibus, que nos lleva a la estación de Napoli Centrale, por EUR 5 cada uno, son unos 15 min. En Napoli Centrale recorremos la estación (que es grande) hasta encontrar en donde venden los tickets del tren especial Circunvesuviana express a Pompei. El tren es especial porque lleva la gente solo sentada, y es más fácil mover la valija. En el mismo lugar en el que venden la entrada nos sugieren donde dejar la valija, un quiosquito cerca del andén 1, por EUR 10 la grande y EUR 5 la marrón. Y salimos caminando hacia el centro de Napoli.
En Wikipedia hay fotos de lindos castillos, que deben ser en las afueras. Nosotros hicimos un camino yendo en forma más o menos indirecta a L`Antica Pizzería da Michele. Los edificios viejos, la ropa colgada en el balcón, nada muy atractivo. Llegamos a la pizzería, famosa porque ahí inventaron un tipo de pizza Margarita, y estaba con mucha fila, fuimos a la cercana Trianon, famosa porque ahí iban actores del cercano teatro Trianon hace cerca de un siglo. La pizza estaba muy rica, aunque a mi gusto puede tener más queso.
Volvemos caminando a la estación de tren, recuperamos las valijas, nos compramos un helado en Mamma Mia, bastante rico, y nos fuimos al punto de encuentro.
Ahí nos llevaron con otras 30 personas al andén, la guía se quedó hasta que llegue el tren, y nos subieron a un vagón en donde nadie iba parado. Unos 35 min y una parada después llegamos a Pompei, pasadas las 3. En la estación llega una van Mercedes, aprovechamos y por EUR 20 nos lleva al AirBnB, llamado O Sole Mío, un hotel tipo motel americano bien simple, OK.
Nos pusimos Bermuda y shortcito, y a caminar. Un km después llegamos a la entrada del anfiteatro de las ruinas, y por ser primer domingo del mes la entrada es gratis, por lo que entramos. Las ruinas ocupas unas 65 cuadras, están muy bien presentadas, y vale visitar. Nos quedamos caminando un par de horas, por el anfiteatro, las distintas casas, llegando a la casa del misterio, y volviendo. Faltando 15 min para las 7 suena la sirena avisando que pronto termina el horario de visita, salimos a las 7. Nos vamos a cenar una ensalada a Corallo, restaurante enfrente a la entrada del anfiteatro, estuvo rico. Caminando de vuelta pasamos por Hábitat, un hotel nuevo bastante bueno, visitamos el roof top para ver si tenía vista a las ruinas, pero no. Ya cerca del hotel paramos en Gabbiano, confitería con masas de muy buena apariencia, rico helado de postre. Y nos vamos a dormir.
Lunes 6 de junio
Amanece, y llega la noticia de que Sergio estaba despegando de Barcelona hacia Nápoles, Cynthia también ya llegaba a Nápoles. Desayunamos en Gabbiano, Ser y Romi llegan a Napoli. Nosotros salimos caminando a buscarlos a la estación Pompeii Scavi, una de las 3 entradas al sitio arqueológico. Hacia calor, esperamos a los chicos con botellas de agua y la van para ir al hotel. Les entregan su cuarto, se organizan, y salimos a almorzar. Corallo cerrado, almuerzo en Anfiteatro, OK, árbol notable por las gruesas y extensas ramas que se apoyaban en una estructura metálica.
Visita al sitio arqueológico, 64 hectáreas de las que 45 están excavadas, guía hispano italiano Carmine. El guía nos llevó por panaderías, lavanderías, tintorerías, casas de algunos con más plata, donde mostraban los cuartos y espacios comunes y recalentaban agua de lluvia. Después complementamos con visitas a Casa del Vetti (cerrada temporalmente), Casa del Fauno. Símbolos fálicos y cuernos rellenos de sangre para ahuyentar el mal de ojo de las casas. A parte pasamos también por el prostíbulo.
Cena en Mediterráneo, hamburguesas buenas, mi sanguiche de pulpo estaba curioso, pero no tan bueno.
A dormir.