European Tour 2022, 5th stop: Firenze (Florence)

Llegamos a Florencia SMN, la estación de tren cerca de la iglesia Santa María Novella, y caminamos 1 km por las viejas callecitas, hasta el Palazzo Medici, el AirBnB alquilado para estos días. Es un viejo edificio muy bien localizado, a 1 cuadra del Arno y 7 cuadras del Ponte Vecchio. Para encajar en la antigua estructura, el ascensor es chiquito y triangular. El departamento es en el 3er piso, bien grande, 3 cuartos con 3 baños (uno con bañera, uno con ducha y uno con lavabo solo), un living grande con cocina integrada, y un muy lindo balcón. No debe estar lejos de los 200 m2. Eso sí, todo muy repartido en diversos niveles, hay escaleras cortas por todas partes. Cena en Babae, un restaurante vegetariano con algunas opciones no vegetarianas. Comimos bien, estábamos cansados, lo que no impidió ir a la cercana heladería Santa Trinidad, que estuvo bien. Caminamos hasta el Ponte Vecchio, todo el comercio cerrado, pero parece lejos de las baratijas chinas que yo pensaba: Pateck, Vacheron, Rolex, etc.

El Sábado 11 amanece, y vamos a recorrer Florencia. Desayunamos en Nobile Bistró, uno de los muchos restaurancitos de la ciudad, sobre la plaza de la Madonna de Aldobrandini, desayuno OK. Y de ahí caminamos a la piazza San Lorenzo, a las 10:00 comenzamos uno de estos tour gratis con pago a voluntad. Nuestro guía es Gabriel, un brasileño que vive en Florencia hace 7 años. Le pifia en algunas cosas, como que Guaratinguetá queda cerca de Campinas, pero en general bien, nos lleva en un grupo de 20 personas en un tour por la ciudad, con unas 2 horas de duración. Fue bastante informativo, y fue un buen comienzo de nuestra caminata por Florencia.

Después de esta caminata merecíamos almorzar, y paramos en Mangia Pizza Firenze, una pizzería muy informal self-service, y muy recomendable, el cocinero atendía y era muy cómico, valía conversar con él. Todo el lugar muy simpático. Salimos caminando hacia la Piazza Della Signoria, reponemos agua en nuestras botellitas en las fuentes que hay en una pared de la Signoria, con un detalle: hay dos canillitas, una de ellas con agua CON GAS!! Otro buen helado en Messer Gelato, y seguimos nuestro rumbo, es hora de uno de los desafíos: subir al Duomo, son 463 escalones! Pero dos años de pandémica entrenando subir escaleras en Futtura valieron, subimos sin problemas. Es muy interesante ver el duomo por dentro, los frescos del techo de cerca, y la muy linda vista de Florencia, ¡valió!

Saliendo del domo visitamos la Cattedrale di Santa Maria del Fiore (la catedral al lado), de mi perspectiva se destaca un reloj con el sistema italiano que había en la región antes del gregoriano: carátula de 24 horas, con la medianoche abajo, y sentido antihorario. También visitamos la cripta Santa Reparata, que queda debajo de la catedral, es la iglesia original sobre la que por el siglo XXI se construyó la catedral. Cerrando esa sección de la ciudad, visitamos el baptisterio de San Juan, que es más impresionante por fuera que por dentro.

Ya son un par de horas de caminata y subidas de escaleras. Pasamos de vuelta cerca de la catedral, y vemos que la fila para el Campanile di Giotto es casi cero, ¡momento de entrar! Son otros 414 escalones, que subimos sin problemas.            Linda subida, fantástica vista de la ciudad y del Duomo.

Al bajar nos vamos a descansar al costado de la Fontana di Nettuno en la Piazza da Signoria, mientras llenamos las botellitas de agua. Y escuchamos trompetas y tambores… ¿que será? Buscamos el sonido, y vemos un desfile de gente con ropas tradicionales, son varios centenares, divisorios en 4 equipos: rojo, verde, azul y blanco, que representan 4 sectores de la ciudad. Hoy será el partido de Calcio Istórico, una especie de rugby del 1500, que se juega en junio, hoy es una de las semifinales, y están yendo a la plaza de la Santa Croce, en donde es el juego. Los acompañamos un buen rato, seguimos al Museo dell’Opera del Duomo, que está interesante, muestra cómo se construyó el Duomo y las diferentes opciones que se analizaron. Salimos a caminar, pasamos por el Porcelino, una estatua de bronce de un jabalí, que hay que tocar para tener suerte, ¡que idea original! 😉 

Cruzamos por la Ponte Vecchia, y llegamos a Sapori & Dintorni, un excelente supermercado a una cuadra del Ponte. ¡Conseguí Gorgonzola Dolce! Y compramos también prosciutto, salame toscano, spianata piccante (un embutido bien picantón), y dos quesos más. Y con eso (prosecco que nos regalaron en Paris) y algunas bebidas que compro Sergio, pan, aceitunas y galletas nos fuimos a Piazza de Michelangelo, una plaza en una colina a un par de kilómetros del Ponte Vecchio, a ver la puesta de sol. Esperábamos una plaza más plana con verde en donde hacer picnic, es una plaza con mucha pendiente, las partes planas con piedra y mármol. Había centenares de personas! La escalera principal es grande, pero ya está llena de gente. Desde esa escalera la vista es muy bonita incluyendo puntos históricos como la torre de la Signoria, el Duomo, Ponte Vecchio. Pero no había lugar, terminamos en una escalera lateral con vista a la ciudad pero sin puntos históricos. Muy lindo picnic, la pasamos bien, algo más de una hora hasta la puesta del sol.

Cerramos con un helado ahí cerca, en I’ll Gelato di Filo, bien como todos los helados que comimos, pero sin destacar. Todo el barrio muy bonito. Larga vuelta a pie a casa, a dormir. 

El domingo 12 comenzamos desayunando en nuestra terraza lo que sobró del picnic, muy rico. Y salimos a la Galleria degli Uffizi, el mayor museo de Italia, que tiene en su acervo más de 100.000 piezas… Claro que no muestran todo eso, pero termina siendo una colección abrumadora de obras, por momentos sin un orden muy claro, todo parece excesivo. La visita fue de 2 horas, y no terminó de entusiasmar. Claro, para un estudioso del arte debe ser fantástico.

Seguimos a la Piazza Santa Maria Novella, en donde está la iglesia. No entramos a la iglesia, pero de afuera me gustó mucho, con un reloj de sol con 7 sistemas de horario, incluyendo el gregoriano y el italiano.

De ahí seguimos a uno de los puntos recomendados por Gabriel, el guía de ayer, y que fue su mayor acierto: la Officina Profumo-Farmacéutica. Es una perfumería, pero al mismo tiempo es prácticamente un pequeño museo, vale visitarla, ¡muy buena!

La siguiente parada es el Mercado Centrale. Como es feriado, la planta baja de negocios está cerrada, pero la plaza de comidas del primer piso está abierta. La comida no fue muy destacada, aunque estaba todo bastante bien organizando. El postrecito: un helado en la cercana Gelateria Carabé, que estuvo bien. Ya repuestos, visitamos la Accademia d’arte Firenze, que como destaque tiene el David original, imponente por su tamaño. Seguimos a la Basílica da Santa Croce, en donde fue ayer la semi final del Calcio Istórico. Visitamos la iglesia de Santa Croce, con las dos tumbas de Galileo (la primera escondida, cuando era casi un hereje, la segunda muy buena), Dante, y Maquiavelo, entre otros.

Yendo ya rumbo a casa, cafecito en Ditto Artiglianale, que por algún motivo parece en una lista hecha en Canadá de mejores cafés del mundo. No se si no fue mucho…

A cambiarse y bañarse en casa, cena elegante en Hostería da Fulvio, para festejar anticipadamente el cumple de Cyn, muy bueno, comí unos ricos mejillones. Y de postre descubrimos Sbrino, una heladería a una cuadra de casa, ¡una de las mejores del viaje! A dormir… zzzz

El lunes 13 vamos a buscar los dos autos a Europacar. Alquilarlos desde Brasil fue un lío, y no salió bien, nuestra reserva no estaba en el sistema italiano. Por suerte en esa zona están todas las agencias de autos, y preguntando llegamos a Knowleggi, que tenía una van disponible, más o menos como una Zafira. Todos a bordo, salimos rumbo a San Gimignano!

Y esta primer parada fue excelente, me gustó mucho. Una pequeña villa medieval, de unas 7.000 personas, con un lindo centro histórico. Llegamos visitando la Fonti Medievali, una fuente de agua no muy especial. Ya en la plaza central, heladito en gelateria Dondoli, con varios premios internacionales, y muy buena. Seguimos a Rocca di Montestaffoli, que son las ruinas de un castillo, con muy linda vista, valió llegar hasta ahí. 

Hora de seguir, nos subimos al auto, rumbo a Volterra. En el camino paramos en un restaurante de ruta/campo, el Locanda Il Boschetto, que estuvo bien. 

Llegamos a Volterra, no me gustó tanto, un centro histórico no tan lindo… helado de postre en L’Isola del Gusto, que estuvo bien. Nos quedamos menos tiempo, y salimos a Sienna, paramos el auto en el Stadio Artemio Franchise. Visitamos algunos puntos turísticos como la Basílica di San Domenico y la Piazza del Campo, Sienna es bonito, valió llegar hasta ahí. Ahí también empezamos a escuchar ruido de tambores, eran unos banderilleros que practicaban su show medieval de piruetas con banderas. Cyn quería cenar en un rooftop, y encontramos uno muy bien ubicado con muy linda vista al atardecer, el Vivace. Nos quedamos un par de horas con una picadita, acompañando la caída del sol. Vuelta a casa, estacionar el auto en Garage Europa (enfrente a las agencias de viaje), heladito en Sbrino, y a dormir.

El martes 14 salimos en tren a Pisa, y Ser y Romi ya salen con sus valijas, ya se quedarán en Pisa para volver a Berlín el miércoles. Llegamos a Pisa, y mientras ellos dejan sus valijas en el hostel, los demás nos vamos hasta la plaza de la Torre Inclinada de Pisa, y paramos a desayunar en el Bar La Torre, enfrente a la torre, que estuvo OK. A las 10:30 tenemos marcada nuestra subida, rajando hay que dejar las mochilas en depósito, y nos vamos a subir.

Y subir la torre fue una experiencia muy rara, con la torre inclinada y la escalera caracol, por momentos la gravedad te tira hacia la pared interior, por momentos a la exterior. Muy linda experiencia, muy linda vista de la ciudad y la campiña. Hicimos varias fotos arriba, usando la inclinación de la torre como tema. Después visitamos la Primaziale di Santa Maria Assunta (que es la iglesia de la cual la torre de Pisa es el campanario), el museo dell’Opera del Duomo, interesantes, aunque sin ser inolvidables, y el camposanto, con paredes enormes con frescos en reconstrucción. Almorzamos a unas cuadras, pastas en el jardín de La Terraza, estuvo bien. Y nos vamos a la estación de tren de San Rossore, a las corridas tomamos el tren a Lucca. Al llegar, ya cansados, paramos en la gelateria Paniko, muy rica. Lucca es otra ciudad linda de visitar, vimos la Torre Guinigi y la Piazza dell’Anfiteatro, muy lindas, y caminamos por las callecitas históricas comerciales. La ciudad se estaba preparando para el SFL: Summer Festival Lucca, con varios shows internacionales, se ve que es importante. 

Seguimos al acueducto de Nottolini, pensando que sería un acueducto romano. Decepción, es un acueducto de 1820-1850… interesante, aunque no hay mucho para ver, y no es lo que esperábamos ver.

Nos tomamos el tren a Pisa, y caminando desde la estación hacia la ciudad vieja la torre se veía muy linda. En esa entrada de la ciudad está el Museo delle sinopie, que tiene reconstrucciones y originales de los frescos del camposanto, incluso uno muy interesante con la cosmogonía prevaleciente, con la tierra en el centro.

Un tema no relacionado: mientras todo esto pasaba, llega e-mail de Matt con la información que el lunes vamos a un glaciar, y una lista de ropa necesaria… ¡claro que no tengo casi nada!! Veremos cómo se resuelve en Ginebra.

Vamos a cenar a Lo Sfizio, parece un restaurante bien para turistas, nombre poco visible, puede que para que no se ve vean las críticas en las redes sociales. Está OK, comimos pizza.  Y mirando horarios vemos que, si nos quedamos a ver Pisa de noche, nuestro tren sería muy tarde. Decidimos salir ahora, nos despedimos de Romina y Sergio que se quedan en Pisa para salir mañana a Berlín, y corremos a la estación de tren de Pisa Centrale, sin problema llegamos a tomar el tren a Florencia.

La corrida igual tuvo su anécdota, Pablo tenía un comportamiento inaceptable de cruzar con semáforo en rojo y otras cosas parecidas, y en un momento de la corrida hacia la estación se lo mencioné, así lo relata él en WhatsApp:

@Romi te acordás que me preguntaste cuantas veces me cagaron a pedos x gritar cosas en la calle

Bueno ayer paso algo parecido, pero no a mi

Yo cruzaba la calle al estilo italiano (los cuales tomamos los semáforos a modo referencia, no como si fueran la ley absoluta)

Y de la nada venia un auto, cosa que una persona alta de sexo masculino a la cual no nombraré para cuidar su anonimato dijo «para, pareces un napolitano» o algo parecido, casi de manera despectiva a la ciudad hermana de Nápoles

Al lado nuestro. Una señora, con solo verla y sabias que era una persona de bien. La señora lo miró y le tiró «yo soy napolitana, y mira no estoy cruzando». Igual la señora se empezó a reír y decía que iba a ser una buena anécdota para cuando vuelva a la bella ciudad de Nápoles.

Le dije antes de irnos que nosotros éramos argentinos y ahí se río más y dijo que éramos iguales jaajaja

Llegando a Florencia, heladito de despedida en Sbreno, y a cerrar todas las valijas.

El miércoles 15 nos despertamos temprano, cerramos todo, y salimos a Santa Maria Novelle. Pablo y Cyn nos despiden mientras tomamos el tranvía al aeropuerto, ellos se van a tomar desde ahí el tren a Roma. Llegamos al aeropuerto, es nuevo pero muy chico y desordenado. Con algún lio consigo hacer checkin, mientras An intenta adelantar su vuelo a Paris, tiene una conexión muy corta a Berlín. Yo ya embarco cuando ella finalmente consigue confirmar el nuevo vuelo. En ese momento Cyn y Pablo están casi llegando a Roma, Romi y Ser volando a Berlín, yo salgo a Ginebra vía Bruselas y en un rato An sale a Berlín vía Paris.

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