Último viaje del año a Basel (2022)
Hora de presentar el presupuesto, salgo por una semana para Basel. Mientras, Sergio, Romi y Pixie ya llegaron a Baires para el nacimiento de la sobrina de Romi. An había intentado que Cyn venga a hacer home office a Sampa, pero Accenture no aprueba, con lo que de último momento, el día anterior mi viaje, An decide ir a Baires, lo que me parece bien. Decisión tomada el día anterior, viaja conmigo a GRU.
Salimos juntos el viernes a las 13:30, de mañana yo había trabajado en Home Office. Bajamos en el Terminal 2, An va a Aerolíneas a intentar adelantar su vuelo, consigue uno para despegar 18:50, mientras que el mío despega 18:45, bien sincronizado. Cada uno hace si checkin, rayos X y migraciones por su lado, yo por el Terminal 6, y nos encontramos en el Paris 6, hace rato tenía ganas de almorzar ahí. Compartimos una ensalada Cesar y un Stroganoff, los dos bastante normalitos, por un precio salado. Y de postre un Grand Gateau, que viene a ser un petit Gateau con helado y salsas, probamos el de frutilla y chocolate de la foto, estuvo muy bueno.
Caminamos por el aeropuerto, se ven algunos hinchas saliendo para Doha, el domingo comienza la copa. Vamos por los pasillos de conexión hasta el terminal 2, la dejo a An en su gate, me vuelvo al mío, y es hora de embarcar.
Esta vez no viajo por Swiss directo a Zúrich, se ve que el pasaje estaba muy caro, y Celia me compró Lufthansa vía Frankfurt. No está mal, será un vuelo que deberé usar más en el futuro, para hacer escala y tomarme el tren a Berlín algún fin de semana, visitando a Sergio. También los asientos de Business son mucho mejores que los de Swiss, al no encajonar tanto las piernas con el de adelante.
Mientras yo estoy despegando para Frankfurt, An está por despegar para Baires, y Sergio y Romi despegan para Santa Rosa. Pixie queda en Juramento, Cyn sale para allá a cuidarla, y a la noche An debe estar llegando.
Yo hago mi conexión en Frankfurt sin novedad, da incluso para pasar por el VIP, y llevarme algunas manzanas para después. Vuelo de 35 min a Basel Mulhouse, y colectivo 50 a la SBB. Paso por el Digitech a buscar un mezclador que compré para Baires, y sigo al Motel One. Haciendo checkin, recibo el nuevo cargador que compramos para An. Con su nuevo iPhone 14 y la correspondiente capita, el cargador que ella usa ya no hace bien contacto, hora de cambiar a MagSafe. Me gustó, le pido a An que me compre uno también, solo lo conseguimos por delivery al hotel, no está disponible ni en el local de Apple ni en Digitech.
Ordenó mis cosas, y salgo de compras. Primero al Apple Store, para el cumple de 61 An quiere que me compre un reloj para controlar mejor mi pulso, y claro, será el recientemente lanzado Apple Watch Ultra. Tienen la correa que quiero, todo OK. Curiosidad, hay iPhone 14, pero no iPhone 14 Pro, que no están disponibles, llegan unos 25 a cada par de semanas, y se venden en 15 min…
Me tomo el 8 rumbo al Marktkauf de Weil am Rhein, veo que el Ritter no está más en oferta, pero hay, y hay Gelfix. Pero An me había mandado con una lista de compras para el Rewe, sigo hasta allá, son unos 2 km de caminata. Me va mal: el Ritter está más barato pero hay pocos, y no está el de marzipan, gelfix no hay 3:1, y no hay gente que ayude a encontrar la lista que An me mandó… un desastre, hay que no volver al Rewe. Vuelta a pie al Marktkauf, donde con la ayuda de diversas personas conseguí comprar los Ritter, los Gelfix, las papitas de marzipan, marzipan crudo, dominosteine, y algunas cosas más. Vuelta al hotel, dejo todo, y me voy a cenar al Kohlmans un rico e insalubre rosti alpino con queso y panceta, mientras estudio mi nuevo reloj. Vuelta al hotel, un poco de Netflix, y a dormir a las 11, derecho hasta las 7am.
El domingo salgo a correr, buen tiempo, la bajada de la Freie Strasse ayuda. Igual, un poco confuso entre el Apple Watch y el iPhone, vamos a ver si le voy encontrando la vuelta, para salir a correr sin celular, solo con el reloj y auriculares.
Ya completados los 5 km, camino un rato por el downtown, la ciudad se prepara para los mercados de navidad, con construcción bien avanzada de los Wheinachtsmarkt del Munster y el Barfusseplatz. Mientras, David y Cinthya dan señales de vida, me voy hasta el Euler cerca de la SBB, nos quedamos charlando un buen rato en el lobby. Al rato aparecen también Leandro y su esposa, Leandro va a dictar unos cursos de precios esta semana, a participantes de varias partes del mundo. Un brasileño de mi organización dictando un curso de precios, en lo que somos innovadores, ¡me encanta!
Me vuelvo al hotel, un rato de trabajo, a la 1pm a almorzar con Douglas e Igara. Fuimos a Brasserie Steiger, tiene mejillones y eso me tentaba. Estuvo OK, sin llegar a ser inolvidable.
La conversación fue extensa, descansé un rato en el hotel, y después me fui al Mr. Pickwick de Vorstädte a ver la inauguración del mundial. Para la inauguración propiamente dicha el local estaba casi vacío. A mitad del primer tiempo vinieron Douglas e Igara, y ya al final del juego David y Cinthya, cenamos unas hamburguesas ahí mismo. Después ¡a dormir!
Semana del lunes 21 de noviembre
Arriba tempranito, a hacer unos ejercicios (por primera vez me traje una colchoneta de viaje internacional), y después salgo con Douglas rumbo a Sternhof. La presentación es con Chile, México y Canadá, todo sale bien y estaban todos contentos. Estaban Niko ya en su despedida, y Laurent en su llegada. Volvemos temprano al hotel, trabajo un rato, y a la noche nos reencontramos todos en Flanagan`s, otro pub, a festejar y ver US – Gales. Fue un buen momento de compartir, después del éxito de las presentaciones del día. El lugar generó opiniones encontradas, con gente que le pareció bien y adecuado al momento de la Copa FIFA, y gente que hubiera preferido un restaurante más convencional y tranquilo.
El martes salgo temprano a Sternhof, a las 8 es el curso global de precios de Leandro y Ralph, con gente de Polonia, Finlandia, India, República Checa, Bélgica, y algunos PCs. Acompaño el comienzo. El resto del día transcurre normal, con diversas reuniones, durante una de las cuales Argentina pierde contra Arabia Saudita, para sorpresa de todos. A la noche salimos de ahí mismo a Basel, yo voy con María, y nos encontramos María, Petra, John, Steffen, en Campari, un bar al lado de la fuente de Tanguely. Después de un rápido trago, nos encontramos con un guía, que nos lleva por una interesante visita guiada por el centro de Basel, con comentarios de los celtas como fundadores, los romanos como desarrolladores de la ciudad, porque la Freie Strasse se llama así (era la primera después del límite de la ciudad, y era libre de impuestos), y que en la fuente cerca del Motel One los 1 de enero a las 11 sale vino gratis, en vez de agua. Al rato de empezar se nos juntan Todd y Niko, y un poco después Jens. Cruzamos la Mittelbrücke, y justo del otro lado nos espera un bote, en el que cenaremos. Salimos navegando un rato mientras comemos unos appetizers, al rato llegamos a Alemania (¡y yo sin pasaporte!), y el barco se acerca a un muelle, en el que le acercan al capitán dos fondues listas. Volviendo, ya cenamos la fondue, todo una experiencia bien simpática. Como curiosidad, el evento para 9 personas costó cerca de CHF 1.000. Después de un par de horas de cena, ¡a dormir!
El miércoles corrí a la mañana, ¡tengo que prepararme para el 5 x 8 del Pão de Açucar del domingo, con un equipo de colegas de la oficina! Después a la oficina, día de varias reuniones, con destaque al Aperó del pin de 25 años de Petra, asistente de Niko y que me ayuda cuando María no está. A la noche cena temprana con Chandima en Schlüsselzunft, su restaurante favorito en la Freie Strasse, y que es de hecho muy bueno, aunque un tanto caro. Vuelta al hotel temprano, quería empezar a hacer la valija.
El jueves salimos temprano del hotel, 7am, hay reunión con un cliente en Zug. Somos Evan y Michael, todo transcurre normalmente, aunque hubo partes de tránsito intenso. A las 13:30 llego a Sternhof, más reuniones, y después paso a buscar a David al Motel One, mientras dejo el notebook, salimos en Uber al Mühle en Binzen, en Alemania. Pero antes hubo que pasar por el hotel de David, se olvidó el pasaporte y en la frontera pueden pedirlo! Mientras, veo que muchos locales del Wheinachtsmarkt de Barfusseplatz ya abrieron, no habrá tiempo de visitarlos esta vez.
En el Mühle es la despedida oficial de Niko, y según la cuenta que él lleva, la número 18. La primera había sido en Cali, la segunda en Buenos Aires y la tercera en São Paulo. Somos unas 80 personas, incluyendo Annette (esposa de Niko), varios Endress, consejo supervisor, varios jubilados (como Jean-Gyl, Peter Wetzer, Michael Ziesemar, Thomas Vogel, y varios más, Helmut Wache fue invitado, confirmo, pero no estuvo), y mucha gente de SCs y PCs. Discursos de Andreas, Matt y Klaus, video hecho por María con fotos y video mensajes de colegas como Susana y Antonio Carulla (que hizo un muy lindo mensaje con su nieta, que habló en inglés con mucha desenvoltura), acto de magia divertido por John con sus asistentes Petra y María, pin de 35 años para Niko, y finalmente su discurso. El evento duró 5 horas, a las 11 John nos lleva a David y a mí de vuelta, a dormir.
El viernes me levanto temprano, última corrida, marcando 31:33 para los 5 km, tercer mejor tiempo hasta ahora. Me voy directo al hotel Euler a desayunar con David, para hacer una revisión de negocios y de su experiencia en este viaje. Vuelta al hotel, baño, cerrar valijas, y a las 11 salgo rumbo a Mulhouse con el 50. Checkin normal, a trabajar en el VIP, al rato llegan Igara y Douglas. Escala de 5 horas en Frankfurt, que se van un rato en el VIP de Business con Douglas e Igara, un rato caminando, un rato en el VIP de Primera, que ahora tengo acceso, tiene las mismas cosas que el de Business, algunas cosas más de calidad similar, y una cantidad de gente que proporcionalmente al tamaño debe ser menos de la quinta parte, siendo esa al final la principal ventaja. Despegamos normalmente, en el mismo vuelo va Manuel Jork, profesor de uno de los cursos que dictamos para empleados. Vuelo normal, viajo con Manuel en el taxi rumbo a casa.
El sábado se va en organizar cosas, ver el partido de Argentina con México (ganó Argentina, si perdía ya quedaba fuera de la copa), y el domingo arranca con la carrera del Pão de Açucar. Pero de la carrera hablamos en el siguiente post.