Visitando Bogotá mientras An va a Baires y Santiago
Empiezan 4 semanas de viajes, más o menos es así: yo tengo que ir a Bogotá por unos días, después vuelvo unos días a Sampa, después Santiago y Baires. Andrea aprovecha, se adelanta, y ya sale para Baires y Santiago.
Semana del 1 de agosto
El martes 2 de agosto salimos a las 3am para GRU. Aeropuerto vacío, todo fue rápido. A las 6am An despega rumbo a Baires, estará allá dos noches, después sale para Santiago. Yo despego sin novedad a las 7:15, rumbo a Bogotá, reuniones hasta el viernes.
El vuelo es normal, llego al Casa Dann Carlton sin novedad, tarde de descanso y trabajo. Cena con un grupo reducido en el Crepes and Waffles, de postre un hallazgo, el Crocantino, ¡muy rico! Intentaré repetirlo el viernes en el aeropuerto. El miércoles ya llegan todos los participantes de la reunión, unas 10 personas de Latam y Suiza, dos días de intensas reuniones, en un coworking bastante lindo a unos 30 min de la oficina.
Miércoles a la noche cenamos en el Vista Corona, habíamos venido acá con la oficina en febrero de 2020. Sigue siendo lindo, aunque a la noche hay banda en vivo, se hace difícil hablar. El jueves cenamos en Andres Carne de Res, sigue siendo simpático y ruidoso. Mientras, en Buenos Aires el jueves Andrea sale rumbo a Santiago, se quedará en lo de Scarlet unos 10 días, hasta que yo llegue.
El viernes nos levantamos temprano, y 6:30 salimos rumbo a la quebrada La Vieja – Claro de Luna, una reserva natural en la ciudad, que por su vegetación almacena el agua que usa Bogotá. Está abierta para visita solo de 7:00 am a 9:30 am, e hicimos un camino de unos 8 km con 760 m de subida, unas 3 horas. Muy lindos paisajes, vegetación, y vistas de la ciudad, un sendero bastante demandante, que bueno que seguimos la subida de los 21 pisos en Futtura.
Ya volviendo hacemos brunch en el Crepes and Wafles, con crocantino de postre, baño en el hotel, checkout, y tarde de trabajo en regionalización del #F, en la oficina. A las 5 salgo con Carlos Varela a la oficina, él se va a Cali, yo trabajo un rato en el VIP, compro el regalo de cumpleaños de An (curiosidad, segunda vez que compro un regalo de An en El Dorado, primero fue una mochila de desigual, ahora una cartera de Carolina Herrera), y despego 9:40pm.
La llegada a Sao Paulo adelantó casi una hora, a las 5:15 aterrizamos, João no había llegado. Llegada a casa normal, salgo enseguida a correr, pero no pude mucho, la subida de La Vieja me había sensibilizado la verruga plantar en tratamiento. El día se va rápido leyendo, ejercicios, algo de trabajo, una buena siesta, y ¡empezando a cocinar! Me propuse llevar torta a la oficina el lunes, por ser el segundo día del retorno después de la pandemia y reforma de la oficina. Después de algunos ensayos con Andrea, son unas 80-90 tortas individuales, de unos 120 gr cada una, estilo formigueiro. El sábado preparo la masa, así se enfría en la heladera, en los ensayos vimos que masa fría era clave para que los pedazos de chocolate no vayan al fondo.
El domingo salgo a correr, quebrando el récord de Berlín, y por piedra vez llegando a menos de 32 min para los 5 km. El día se va en lectura, un poco de trabajo, y principalmente hacer las tortitas, hubo algunos ensayo y error en las primeras tandas, al comienzo estaban muy juntas en la asadera.
Semana del 8 de agosto
Del lunes al jueves días normales en la oficina, excepto el lunes unas radiografías de la dentadura para seguir mi tratamiento, y el miércoles cerrar las valijas para salir el jueves a la noche a Buenos Aires. Haciendo mis ejercicios me lastimé un poco un pectoral… esto de ser atleta es un tema…