NOA con Pá, Má, Diego y Marisa: de Las Flores a Villa Unión (2023)

El domingo comienzo mi mañana con mi sesión de ejercicios de fortalecimiento. El día luce muy lindo, desayunamos en el restaurante, con buena atención de la dueña de la posada, que es de Ohio y vive en la región hace 12 años. En resumen, el lugar es una muy buena opción para parar un par de días, un poco por lo exótico del local, un poco porque Las Flores parece tener un par de buenos restaurantes.

Es día de votación para el primer turno de las elecciones, vamos a la comisaria de Las Flores a que Marisa y Diego justifiquen no emisión de voto por estar. Amas de 500 km. Pá y Má no necesitan justificar, por ser mayores de 80. Ahí descubrimos que ayer no nos informaron en forma completa, esta es una delegación y no una comisaría, tenemos que ir hasta Rodeo, que queda a unos 30 km. Antes de salir para Rodeo, vistamos la placita de Las Flores, bastante simpática.

Salimos a Rodeo, llegando sin percances, y vamos por la comisaria, a completar el trámite. La chica que los atiende estaba contenta, tener 4 personas justificando no emisión de voto traía una poco de actividad a su día. Almorzamos en un restaurante llamado Cuesta del Viento, simple pero con milanesas y pasta rica.

Seguimos hacia Jáchal, un camino de montaña muy lindo, con muy lindos paisajes. Pasamos por la Cuesta del Viento (de donde el restaurante debe haber inspirado el nombre), al borde de la laguna de Jáchal, la cuesta hace honor a su nombre, ¡tremendo viento! Seguimos el camino de montaña, en varias partes cerca del río Jáchal, hasta que rompemos la cubierta, probablemente tocamos algunas piedras filosas al costado del camino, al hacer lugar a un auto que venía de frente. En 30 min cambiamos la rueda, y seguimos, hasta llegar a la ciudad de Jáchal. Es una ciudad de 10.000 habitantes, del NOA, en domingo de elecciones… como esperable, ni la menor chance de encontrar un lugar en donde comprar una cubierta.

Estábamos sin postre, aprovechamos a comer un helado en Yo, una heladería de Rosario con distribución en algunas ciudades del norte, incluyendo Jáchal, única ciudad de San Juan que tiene Yo. Es una heladería curiosa, con tremenda variedad de helados entre potes, palitos, palitos tematizados como la chancha Pig, y helados convencionales. Nuestros helados estaban bastante ricos. Antes de salir a la ruta hacemos todavía un cafecito en el ACA, y ahí sí, salida a la ruta, hacia Villa Unión.

La mayor parte es una ruta muy buena, lo que es tranquilizador, ya que estamos sin auxilio. Llegamos al Tres Cruces Wine Lodge, muy lindo hotel, con cuartos tipo posada pero bien modernos, pileta, y el paisaje de las viñas. Ocupamos los cuartos, y nos vamos a Villa Unión a ver si había alguna opción de encontrar cubiertas, está todo cerrado, pero vemos algunas opciones para el lunes.

Cenamos en el hotel al aire libre, muy rico y lindo. Mientras, empiezan a llegar los resultados de las elecciones, con el balotaje entre Massa y Milei, con Bullrich quedando afuera…

Semana del Lunes 23 de octubre

El lunes desayunamos los 6 en nuestro cuarto. Los cuartos tienen kitchenette, y te dejan el día anterior las cosas para el desayuno, sistema bastante piola.

Salimos al pueblo a buscar la cubierta, la forma en que el viaje continúe depende de encontrar alguna opción. Don Emir es un multirubro con bastante propaganda, es una de las primeras opciones por las que pasamos, y después de las correspondientes averiguaciones nos prometen la cubierta hasta el martes de mañana, vendría de Córdoba. Buscamos alternativas incluyendo hablar con Kinto (alquiler de la van), pero sin éxito, así que contaremos con que con Don Emir todo salga bien, ¡a cruzar los dedos!

Nos encontramos en plaza San Martín, los demás se quedan comprando verduras para el almuerzo, Marisa y yo nos volvemos para trabajar. Yo tengo una video con los CSDs que hago desde el patio, con ostentación de la vista de los viñedos. Después, almorzamos en el patio, ensaladas varias, con magnifica vista al viñedo y las montañas. Mientras, llegan noticias de positiva evolución de Henry, ¡qué bueno!

La tarde se va en una siesta, un poco de pileta, lectura, Duolingo, y caminata al Embalse Lateral. No teniendo auxilio, es el único lugar al que nos animamos a ir, a un par de kilómetros del centro del pueblo. An y yo vamos caminando, los demás van en la van, pasando también por la estación de servicio para llenar el tanque. El embalse no es nada espectacular, pero al menos es un motivo para pasear por la zona.

Santiago de Tres Cruces nos había recomendado La Palmera para cenar cabrito, allí vamos. Pedimos cabrito, humita al plato, empanadas, todo bastante rico. Para el postre nos vamos a Grido, que estuvo OK. Como curiosidad, Grido queda enfrente al casino, veremos varios casinos en nuestro viaje. A dormir.

El martes comenzó el día con una corrida de 10 k, saliendo del hotel, hasta el embalse, siguiendo hasta la ruta, vuelta por el centro, sigo de largo hasta La Palmera, y vuelvo hasta la oficina de turismo, con Un nuevo récord para 10 k en 1:03:50. Estuvo fresquito pero bien.

Desayunamos todos juntos, y vamos al Emir cruzando dedos de que la rueda esté allá. An y yo caminamos al pueblo, Pá y Má van un poco mas tarde, tambien caminando. Diego va con la camioneta directo a lo de Don Emir. La llegada de la rueda se demora, iba a estar a las 10:30, después fue 11:15, y al final fueron cerca de las 12. Importante, la rueda llegó, era al correcta, solo falta balancearla y cambiar las ruedas. Después de tanta emoción y preocupación, a eso de las 13:00 salimos de Don Emir en camioneta con rueda reemplazada y el auxilio en su lugar.

Pasamos por el hotel a buscar abrigos, y salimos a Chilecito. Muy lindo camino, muchas formaciones geológicas, son unos 100 km que toman unos 90 min. Llegamos cerca de las 3, comemos costillas de cerdo a la riojana en El Rancho de Fierrito, bastante rico. Después vamos a visitar la Estación 2 del cable carril de la Mina la Mejicana. Muy buena visita, la mina de oro estuvo productiva entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, y para sacar el oro tenían un cable carril de 35 km distribuidos en 9 estaciones, desde las que se energizaba el cable carril. Para eso tenían en cada estación un sistema de calderas, engranajes, movimiento de carros, que era bien impresionante. Los carros volquete estaban muy tentadores para sacarnos una foto adentro, asquienta me subo a uno, An se sube a otro, y hacemos la foto. Y An, sin darse cuenta, mueve una traba con lo que su volquete se vuelca, ¡y ella se cae! Por suerte sin consecuencias, podría haberse golpeado muy feo. El guía del local sale a reprimirnos, nosotros no habíamos visto unos carteles que prohibían subirse a los vagones.

La estación tiene también una tienda de artículos regionales, todos se quedan charlando con la vendedora de muchas cosas, incluso de Papá Noel. Mas tarde, la conversación es con el guía, que tiene muchos datos: los dueños de la Mejicana eran ingleses, la primera operación fue con mulas, hasta que llegó el tren, cuando llegó el tren contratan la construcción del cable carril de alemanes, la operación fue transferida de los ingleses al gobierno nacional a comienzos del siglo XX, hasta que la operación terminó siendo poco competitiva. El guía también nos comenta que la caldera demandaba una tonelada de quebracho por hora, que venía del Chaco o de Formosa. Todo el sistema es muy interesante, y al visita vale la pena. Después de más de una hora de visita, volvemos a la ciudad, a comer un helado en Giuseppe Gelato & Caffe, just OK. De salida hacemos visita japonesa (sin bajar del auto) al Cristo, y ya casi a las 7pm empezamos a volver. La vuelta es nuevamente muy linda, con muy lindos paisajes, ya sobre el atardecer. Llegando a Villa Unión cargamos diésel, y decidimos no cenar en un restaurantes, comemos algunos sándwiches y restos en el cuarto, mientras cerramos bolsos, mañana salimos temprano al parque nacional de Talampaya.

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