Presentación del presupuesto en Suiza, y escapada a Bruselas Y Munzinguen(2023)
Habíamos vuelto de Buenos Aires el domingo pasado, y estos días acompañábamos la evolución de Henry. El jueves a la noche muere, lo que nos deja a todos tristes. Haberlo visto hace una semana, ya muy frágil y dolorido, me reconforta, él no estaba bien, y ahora ya no sufre. Deja atrás a muchos a los que nos ayudó, influenciando nuestras vidas y carreras. Ojalá todos los que fuimos ayudados podamos pasar ese favor para adelante. Llegar a acompañar el entierro es inviable por el viaje que comienza ahora, quedará honrar ese compromiso.
Mientras, comienza el último viaje del año a Basel va a durar dos semanas, combinado el RF 1 con el healtcheck (que no hago con Endress desde 2019), por lo que Andrea invita a Mónica a visitar São Paulo. El viernes 10, después de un largo día que comenzó con la noticia de Henry, ida a Jundiaí, siguió en Itatiba, tuvo clase con Pablo y cena con los Zweig, vamos a buscar a Mónica a Guarulhos, que llega sin problemas. A dormir pasada la medianoche.
Estamos con una onda de calor muy fuerte, el sábado tendremos oficialmente 36 C, el termómetro del auto llega a marcar 41 C. A la mañana organizo el envío de las flores al entierro de Henry, en nombre de Diego, yo y nuestras familias. Para almorzar vamos a Esther, un rooftop con vista a la Plaza de la República. Linda vista, excelente camembert a la milanesa, buena comida. Queda no muy lejos de la Sorveteria do Centro, quería comer el postre ahí, pero había mucha cola. Decidimos volver a casa, descansar, aprovecho a cerrar mi valija y preparar mis documentos. Cenamos en casa pizza casera.
El domingo comienza temprano, arriba a las 4:15, me acompaña Andrea. A las 5am nos encontramos en Endress para la corrida del Pão de Açucar. Este año somos 3 grupos de 8 y uno de 4, creció mucho, ¡el año pasado éramos solo 8! El calor esta pesado, yo corrí temprano, a eso de las 6:40, y ya teníamos unos 24 C, los últimos corrieron con 30 C. Fuera de transpirar un montón, todo tranquilo, salió bien, el destaque fue Tobías, con 19:53 para los 5 k. Yo me cuidé, prefería estar seguro de llegar y no quedarme en el camino por el calor, con lo que cerré en 31:19 para los 5,25 km. Contento con eso, aunque podría haber arriesgado un poco más y hecho un poco menos tiempo. Como es una maratón en postas, son un poco más de 5 km por persona.
Almorzamos empanadas que hizo Mónica mientras volvíamos, estaban ricas.
A las 14:30 me pasa a buscar Wilson, llegada, checkin (viaje largo, llevo valija grande), y vuelo normal.
Semana del lunes 13 de noviembre
El aterrizaje en Zúrich y combinación con el tren a Basel son sin novedad. Normalmente voy caminando al Motel One, esta vez llueve, me tomo el tranvía. Llego al Motel One a eso de la 1pm, me dan checkin inmediato, y me voy a almorzar con Douglas en el Hans mit Gluck. Después trabajo un rato, y me voy a correr a ensayar nuevas distancias, 15 km en 97:05 min. De vuelta, descanso, me baño, trabajo algunas horas. A las 8pm nos vamos a cenar con Daniel, Douglas, y con María y Carlos de Colombia, en el Walliser Kanne, fondue normal. A la vuelta paso por el Coop cerca del hotel, compro un chocolate, pasta dentífrica (me había olvidado, y la que dan en el avión no va a alcanzar para este viaje) y kiwis.
El martes corrí 6 k, desayuno, tras lo cual es un día de oficina en Sternhof. Al final del día, la tradicional cena con los equipos que presentarán su presupuesto, de CA, MX y CO, y se juntan algunos colegas de Asia, JP, AU, KR. Vamos al Gifthüttli, especializado en cordon bleu (que, en el fondo, es una milanesa rellena), cerca del Marktplatz.
Y llega el miércoles de la presentación del presupuesto, y empieza con emoción.
Knock knock… en mi quinto sueño, pienso “¡los vecinos haciendo ruido, ufa!”.
Knock knock… las neuronas comienzan a conectar… ese ruido es en mi puerta! La adrenalina comienza a hacer efecto. Miro el reloj del celular (que desde Chamonix no está más en la mesa de luz, si no en el escritorio), eran las 6:50, cuando el despertador estaba a las 5:55, y a las 6:40 saldríamos con Daniel y Douglas rumbo a Sternhof! Daniel estaba en la puerta, efectivamente ellos estaban listos para salir. Le digo que ya vayan, que los alcanzo, y comienzo el triatlón, ¡a correr! Primero, agua, a bañarse. Después, ruedas, a tomar el tranvía. Y cerramos con corrida, el kilómetro de caminata a paso rápido desde el tranvía hasta Endress. Considerando la situación, bien, entro a la sala de reuniones con menos de 10 min de atraso. De mañana presentan CA y MX, o sea que no fue grave. A la tarde, BR y CO, nos va muy bien, para Brasil aprobaron un importante aumento de nuevos colegas.
Al final del día volvemos al hotel, descanso un corto rato, y me voy a EH DE en Weil am Rhein con el 8. Como siempre que cruzo la frontera, llevé el pasaporte, aun cuando en todos estos años solo una vez me lo pidieron, cruzando en auto con Ivano. Pero me habían contado que los controles aumentaron.
Efectivamente, pocos metros antes de la parada después de la frontera, el tranvía para, se abre la puerta delantera, justo en la que estaba parado yo. Me corro unos centímetros, y pasan al lado mío, casi tocándome, 6 policías que empiezan a pedir documentos. Curioso, yo hubiera sido el primero al que debían pedirle documentos, estaba delante de ellos, pero me saltean, y empiezan con la primera persona sentada. Aún más, el policía que había llegado al fondo del tranvía le pregunta al que había quedado cerca mío si el chequeo estaba listo, le confirma que sí, y se empiezan a ir, pasando nuevamente delante mío, a centímetros. ¿Será mi cara de honestidad? Lo que sea, ¡me ignoraron completamente!
Llego a Endress Alemania, es la cena en honor a los 35 años de Matt, 25 de Andreas y 5 de Jörg, éramos unas 70 personas. Me senté con Harald, Mirko, Paul, Rolf y Arthur, entre platos saludando a muchos, debo conocer cerca de la mitad de los presentes. Vuelta en tranvía, a dormir cerca de medianoche.
Sin necesidad de despertarme temprano, no consigo dormir bien, y el jueves me levanto a las 6. Ensayo una nueva corrida de 15 k, sin problemas. En el desayuno me llevo con premeditación y alevosía dos panes. La mañana fue dedicada a actividad comercial… comprar unos repuestos para las biromes (la vez anterior me vendieron uno equivocado), en el Migros compro Kiwis, una coca, paso por el Glausi y compro 100 gr de Camembert au Calvados y Stilton Cropwell nature. En el London Tea al lado veo un advent kalendar de té, lo compro de regalo para Cyn, después An me cuenta que ya le habíamos llevado uno el año pasado… Almuerzo en el cuarto, con los panes vilmente obtenidos, los quesos, la coca, y un resto de chocolate. Como siempre, los quesos muy buenos, especialmente el camembert. Por la tarde hotel office, al final del día me voy a Sternhof, reunión de alineamiento con Laurent, todo OK. Cenamos en Latini con Douglas y Daniel, restaurante italiano cercano bastante bueno, ya fui varias veces. Teníamos bastante que celebrar, con la buena imagen reforzada en nuestra presentación, y las nuevas vacantes aprobadas. A dormir a eso de las 10
Y el viernes me desperté a las 7, dormí muy bien. Hice el tradicional Duolingo de la mañana, un rato corto de fiaca, y arranque para el trote de 15 k en 96:30, yendo por el rio hasta la vía de un lado, y hasta Linde del otro.
Tanta fiaca y actividad, llego tarde al desayuno en el hotel, pero tenía un kiwi, y llego a sacar una banana del buffet del desayuno antes de que terminen de cerrarlo, con lo que tengo comida. Después trabajo un rato, hago del cuarto algunas videoconferencias, y almuerzo en el Papa John’s. Como siempre que almuerzo ahí, salgo con la impresión de que no debería volver, es un lugar «just OK», y hay opciones mejores. Salgo rumbo a Sternhof, tengo dos reuniones, una rutinaria, la otra con Sonja, del departamento de controladoría de Austria, es mi mentee, y si bien ya habíamos hecho algunas videoconferencias, es el primer encuentro personal, que sale bien. Vuelvo al hotel, cena con Judith en Noohn, un sushi cercano al que ya fui en mi viaje hace un mes. Al salir nos encontramos con Paul y familia.
El sábado me dedico a trabajar y a mi tesis. Está frio, la máxima es de 9 C. Almuerzo en el Kohlmann’s, un regio röstli con queso alpino, panceta y huevo frito. Vuelvo al cuarto a trabajar, hago una videoconferencia con Fede y Caro, y después salgo a correr los últimos 15 k de la semana, en 98:39. Estaba un poco complicado, había corrida oficial, con lo que había algunas vallas y caminos que necesité esquivar. Cena con Evan y Jens en el Kohlman’s, ahora me comporto con un Nuslisalatt. A cerrar valijas.