Escapada a Pedra Azul y Vitoria (2024)
Después de un comienzo de año intenso en viajes internacionales, estaba en momentos de visitar algunos clientes en Brasil, y justo viene el feriadão de Corpus Cristi, cayendo un jueves. ¡Combinemos todo!
Como siempre, uno no elige donde ir, y la agenda apuntó a Vitoria. Al comienzo busqué una linda posada en la playa, pero aparecía con frecuencia Rabo de Lagarto, en Pedra Azul. Me fue intrigando, investigué la región, y nos decidimos por ir para el Parque Nacional Pedra Azul, en las sierras, a unas 2 horas de Vitoria. Despegamos a eso de las 9 de CGH, An está tan desacostumbrada a viajes nacionales que no se acuerda cómo funciona el embarqué acá. Yo había pasado por este aeropuerto hace un par de días, en un ida y vuelta en el día a Rio de Janeiro.
En la llegada, An había alquilado una SUV chica en una compañía llamada Foco, recomendada por Mastercard The One. Nos mandan una van, la compañía queda fuera del aeropuerto, a unos 10 min. Nos dan una T-Cross, está OK. Son unos 120 km hasta la Rota do Lagarto, y es bastante lento, nos va a tomar 2 horas. Cuando salimos de la ruta para tomar la Rota do Lagarto, nos encontramos con un camino muy lindo con lindos paisajes. Llegamos a Don Due, restaurante italiano atendido por su dueño italiano, bastante lleno, tuvimos una espera de 30 min, pese a ya ser 2pm. Lugar muy lindo, la pasta estuvo muy buena, la carne (cordero para An, osobuco en el relleno del raviolón para mi) estuvo OK, all in all, 8,5 puntos. El dueño tiene también una pizzería, que está 49 entre las 50 mejores pizzerías de Latam.
Seguimos por la Rota do lagarto, 10 min más, y llegamos a una pequeña aldea, que es formada toda por locales de comida y alguna cosa más, muy simpática y bien hecha. Y unos 200 m más, llegamos a la posada Rabo do Lagarto, ????, en donde vamos a hospedarnos hasta el domingo. Todo luce muy bonito, los cuartos son casas adyacentes, un enorme salón principal del restaurante, una muy buena terraza, todo con vista al valle. Nos reciben con un té de frutos rojos con canela, no muy para mí. El cuarto está muy bueno, unos 70 m2, con una cama King, sofás, comedor, bañadera y hogar en el cuarto, más un amplio baño, y una pileta climatizada de unos 5 m x 2 m, todo con vista al valle, uno de los mejores cuartos por los que pasamos. Para referencia, el nombre del cuarto es Carrara.
Salimos a caminar por la aldea, que se recorre yendo despacio en una media hora… paramos en Ocakau, que se vende como la primera fábrica de chocolate bean to bar de Pedra Azul. Tomamos un café (An) y un chocolate (yo), muy espeso y bueno, estilo madrileño. Ni son las 6, y ya está oscuro. Nos vamos al cuarto, pileta, baño y fiaca, estábamos con sueño. A la cama tempranito, mañana es un día de actividad.
El viernes nos despertamos pasadas las 7, baño y desayuno en la terraza. Ofrecen el desayuno con servicio al cuarto, pero en la terraza hay más opciones. Aparte de lo que hay en el buffet, te traen lo que llaman de “sorpresitas”, que uno no pide: omelete, un folhado, pão de queijo, etc. Buen surtido de fiambres, frutas, quesos, etc, el nivel está arriba de la media brasileña, sin llegar a ser espectacular.
Salimos al Parque Nacional Pedra Azul, el acceso es gratuito, pero hay que reservar la entrada con algunos meses de anticipación, cosa que por suerte y organización habíamos hecho. Nos dan una orientación, y empieza la trilha, que son unos 4 km, más los 800 m hasta la entrada al parque, de ida y vuelta, el total será de unos 5.5 km. Hicimos la vuelta más larga, muy linda, y que incluye una subida por el lateral de la piedra, en un camino con sogas, y la llegada a unas piscinas naturales. Por supuesto, había nos llevado malla, y aunque la temperatura afuera era de 19C, el sol estaba intenso, con lo que se aguantaba bien. En la piscina, el agua estaba a 16C, fría pero aguantable. Nos dimos el chapuzón obligatorio, y después nos quedamos leyendo al sol.
Completamos nuestra vuelta, fueron más o menos 3 horas y media, que es la estadía promedio para esa vuelta.
Ya son cerca de las 2pm, hora de almorzar. Paramos en la cercana cervecería Pedra Azul, pero estaba muy llena. Pasamos por Lótus Azul, que debía ser especializado en fondue, estábamos investigando para una de las noches, pero no entusiasmó. Volvimos a casa, y bajamos a la aldea a tomar una cerveza, jugo de frutilla, papas fritas y bolinhos de linguiça en Bello Monti, simple pero efectivo. Después caminamos a la cercana casa del Chef Ari, lugar de mucha reputación, solo conseguimos reserva para el almuerzo del domingo.
Pasadas las 4pm, nos sentamos en la terraza del hotel, a escribir, leer y hacer fiaca. Oscurece a las 6pm, asique ahí nos fuimos al cuarto, nos dimos un baño de inmersión, y fuimos al restaurante del hotel a cenar un fondue de queso, y de postre uno de chocolate. El fondue de queso vino con pan tostado, tanto el fondue como el pan estaban muy buenos, y también trajo papas hervidas, palitos de mandioca, y capelleti, todo medio normal. El fondue do chocolate estuvo just OK.
El sábado me levanté con el sol, a eso de las 6:30 am salí a correr 10 k por el costado de la ruta, la temperatura estaba en 16C y un leve rocío, estaba OK. Desayunamos opíparamente en la terraza, y después salimos a la fazenda Camocim, especializada en café, y dentro de los varios cafés, uno que es comido por los jacus, un pájaro medio tipo gallina, que come los granos de café y los defeca, tras lo cual son recogidos y procesados, resultando en un café que venden a unos USD 300 el kg. Esa es una parte chica de la producción, la mayoría es el clásico café arábiga, con muchos procesos manuales y aparentemente bastante calidad. El lugar es muy lindo, la visita guiada empezó bien, hasta que empezamos con fertilización usando estiércol fermentado en cuernos de vaca orientados a la salida del sol… esta gente tiene que ver la primer temporada de breaking bad, para ver la importancia de química bien aplicada….
Volvemos a nuestra aldea, eran ya cerca de las 3, pensamos en adelantar nuestro almuerzo del domingo en lo del chef Ari, imposible, todo lleno. Buscamos otras opciones, terminamos en un buffet estilo minero Grão da Terra, que costó la quinta parte y estivo OK. El día seguía nublado, con momentos de garua o incluso de lluvia suave.
Nos vamos al hotel, siestita, y después nos vamos a tomar un cafecito al Ocakau. Igual que el viernes, atención floja, no vale mucho la pena. El chocolate si está rico, nos llevamos 250 gr para estos días.
Último paseo por la aldea, y al hotel, a hacer fiaca, organizar la ropa, y tomar un buen baño de inmersión. Cenamos en el cuarto, me tomo una sopa de papas muy buena, An no come nada, comimos mucho todo el dia.
El domingo arranco a las 6am, con 15 km en la ruta, segundo mejor tiempo a un ritmo de 6:26 min/km. Como siempre, los mejores tiempos son los que hice en Basel a final del año pasado, ¡pero de a poco voy llegando!
Desayunamos en la terraza, si bien hay 17C, el sol se hace sentir, y el paisaje está muy lindo. Después de un exagerado desayuno, vamos al cuarto, y ordenamos todo, aprovechamos la pileta, y nos preparamos para salir. Hacemos checkout, y nos vamos caminando hasta la casa del Chef Ari, almorzamos al mediodía, una ensalada y una langosta con risotto, bastante rica pero no memorable.
Volvemos a la posada, e iniciamos el camino de retorno, a eso de las 2 pm. Para 120 km, algo mas de dos horas y media… en fin, vuelta lenta. Llegamos al Quality de Vila Velha, hacemos checkin, dejamos las valijas, y vamos a devolver el auto a Foco Veículos, cerca del aeropuerto. Vuelta en 99, caminamos un buen rato por la orla, y comemos un açaí en Vila do Açai. Ya son cerca de las 8, a dormir, mañana empieza la semana.
Lunes a las 7 me pasan a buscar para empezar las visitas. Una de las visitas era hacia el sur de Victoria… llegando, el lugar me suena… era la playa de Meaípe, em donde pasamos em febrero de 2020 con Diego, Marisca y Nico. Estando ahí cerca, pedí de almorzar em el Gaeta, em donde habíamos comido con ellos una rica moqueca. Si, no me acordaba que había sido tan caro, ene sta vez gastamos R$ 600 entre 3 personas…
Al final del día volvemos al Quality, y salgo a correr con Moisés por la orla, hicimos 10 k. Andrea ya estaba en el hotel. Me baño, y nos fuimos a cenar con André, Moisés, Rómulo al Caranguejo do Assis, a un par de km. Bastante bueno, pero especialmente el pulpo a la manteca, espectacular.
El martes comienzo con una video por el campus, a las 7am. Después a cerrar todo, última visita, almuerzo con el cliente, y al aeropuerto, al que Andrea fue por su cuenta. Vuelo de vuelta normal, a poncer todo en orden en casa.
El miércoles voy a la oficina, el jueves visitas a clientes en Uberlandia, el viernes home office…