Navidad en Buenos Aires, la vuelta a Buenos Aires, y después, la vuelta a Sampa (2024)

El martes me levanto temprano, voy a correr 15 k al parque ferroviario, despacio, en parte por el cansancio de la media maratón, en parte por el calor que ya empieza a hacer. El día se va en Home Office, con almuerzo en Jollie en la plaza Castelli, con An y Mónica. Al final del día nos vamos con Pá y Má a cenar en Garcia del Mar, como siempre, muy rico, destacados vieiras gratinadas y ceviche original. Aprovechamos a buscar el sillón que ellos descartan, y que nos viene bien, porque un sillón similar que tenemos se rompió recientemente. En el camino, llueve un poco…

El miércoles viene Cynthia a hacer home office, igual que yo. An iría a lo de Isabel em La Plata, pero Isabel no se siente bien, posible covid, con lo que An se queda en Juramento. Cynthia feliz, An cocina buñuelos de espinaca. Al final del día se confirma el covid en La Plata, Sergio Jalil testa positivo. Con Cyn y An nos vamos a conocer la expansión del Barrio Chino, quedó bastante buena, michos locales chicos a la calle. Comemos unos dumpling regularones en Fubao Dumplings. A la vuelta un helado en Volta. El helado rico, los 3 comimos cucuruchos, y definitivamente el arte de servir un cucurucho está en extinción, excepto en Via Flaminia.

El jueves me levanto temprano, tengo una videoconferencia con India. Después busco el auto, y paso a buscar a Pá rumbo a La Alborada, el cementerio privado en donde está enterrada la Omi. Diego y Pá ya habían hecho los trámites para desenterrarla y cremarla, y hoy vamos a hacer la confirmación de la tumba, para que procedan con la cremación. El lugar es realmente muy lindo, no recuerdo haber ido antes. Hacemos los trámites en la administración, y caminamos unos 200 m hasta la tumba. Sorprendente, no habían esperado a que confirmemos la tumba, ya habían excavado, sacado los restos, los pusieron en una bolsa de consorcio que esperaba al costado del pozo, con la placa de inoxidable con la identificación colocada sobre la bolsa. Todo muy curioso, bastante rápido. Hay muchos mosquitos.

Volvemos para Cuba, trabajo un rato, Má llega de Pilates, y vamos a almorzar al Tucson, aprovechando para conversar de un potencial viaje a Europa. A la tarde trabajo en Cuba, a las 4 voy para hacerme plantillas en Pelaez, y vuelvo a Cuba, para la reunión periódica de patrimonio con Pá y Má, esta vez extendida a documentación.

An llega a saludar a Cuba a las 8pm, y salimos a cenar en Kona Corner, con Guillermo, Jimena y Joaquina. Muy buen lugar, muy rico, sushi muy original, un estilo distinto al de Garcia del Mar, pero compite en el tipo de comida, y en precios es un poco más caro. Buena opción.

Ya bien tarde llegan a casa Romi y Sergio.

El viernes me voy a la oficina por la mañana, mientras Cyn llega al coworking Juramento. Yo vuelvo a tiempo a almorzar. A la noche, cena en lo de Matu, Ariel, Diana, con Liliana, Pá y Má, Diego, Marisa, Sergio, Romina, Cynthia y Pablo, ¡muy lindo evento!

Volviendo de lo de Matu, le digo a Andrea…”no me siento tan bien”…

El sábado me levanté con dolores en los músculos, coyunturas, cabeza, garganta, un poco de fiebre… Pensábamos ir en bicicleta a visitar la Arbórea Magna en el Parque de la Innovación, ex Tiro Federal, paseo cancelado, me quedo en la cama todo el día. A la noche iríamos a cenar a Pilar en lo de Jorge y Paula, yo me quedo en la cama, Andrea va sola.

El domingo iríamos con Pá y Má a Brandsen en lo de José Luis y Graciela, si bien me levanto mejor, aun no estoy bien, Andrea va con Pá y Má. A lo largo del día me voy sintiendo mejor. A la tarde me doy un buen baño de inmersión, y al final, en el momento de la ducha, se me cae la crema de afeitar, golpeando la bañadera, y haciendo una rajadura de unos 2 cm… ¡veremos cómo se resuelve eso! El día en Brandsen está lindo y con un buen asado, a la hora de que An salió de vuelta para casa se largó un diluvio.

Semana del 8 de enero

El lunes en principio yo iría a la oficina de Endress, pero como no me siento bien, cancelé, y trabajo desde casa. An se va a La Plata a visitar a Isabel. A la noche iríamos a cenar a Happening con Luis y Bijú, Luis cancela por motivos de salud. Sintiéndome mejor, salimos igual, y cenamos una rica fugazzeta rellena en la Farola. A las 10pm llegan Ser, Romi y Pixie.

El martes salgo a caminar con Pixie hasta el Parque Ferroviario, paseíto de 2,8 km, Pixie no parecía muy entusiasmada. Almuerzo con Pá, Má, Ser, An y Pixie en Olegario, yo estaba con antojo de mollejas, después de las que no pude comer en lo de Jorge y José Luis. Está haciendo mucho calor, pero por Pixie comemos afuera. Y ahí comienzan las despedidas, en este caso de Pá y Má, veremos en que queda el viaje a Europa o cuando nos vemos.

Al final del día cenamos con Lili en 29noventa, un restaurante a una cuadra de casa. Conversamos de tiempos idos y tiempos futuros, fue entretenido. Comimos unas entradas, que estuvieron just OK.

El miércoles decido seguir quedándome en casa, después de lo que mejoré el lunes, no mejoré más, estoy casi bien, pero con tos y congestión que no se van. Viene Cyn, con lo que estamos los 4 en Juramento. Almorzamos en casa, aprovechamos a mirar los resultados de 2023. En un clásico rito de mis visitas a Buenos Aires, aprovecho a limpiar el freezer. A la tarde llega Romi, más tarde Pablo. Habíamos dado muchas vueltas de adonde cenar los 6, con variantes desde Don Julio, Nuestro Secreto, y varias más, pero no era fácil conseguir reserva, terminamos en el Pobre Luis, con la ventaja de que podíamos ir caminando. Buena comida, postres flojos. La conversa giró en torno a próximos viajes, en el caso de Cynthia complicado aún mas con la buena noticia de que de Accenture le pagan un MBA, al momento la decisión seria que sea en el Di Tella. Y hablando en viajes, Cyn sale el domingo a un viaje de último momento a Boston, por trabajo. Siguen las despedidas, ahora de Pablo.

El jueves es día de Home Office, con mínimo tiempo de almuerzo, y desincronizado, asique estuvimos con Ser y Romi, cada uno en sus temas. Al final de la tarde Romi sale a lo de sus padres, con lo que nos despedimos de ella. A la noche vamos a cenar con Diego, Marisa y Sergio a Cocoroco, un restaurante peruano cerca de casa, regularón, y de postre, helado en Mura Mura, que estuvo OK. Nos despedimos de Marisa y Diego, veremos cuando nos vemos.

El viernes viene Cyn a casa, trae medialunas, probamos de hacer los craffles (waffle hecho con croissant), pero como es la waflera con agujero chico, no fue nada excepcional. Mientras Ser, Cyn y yo hacemos home office, An cierra todas las valijas. A las 12:00 termino mi última reunión, nos despedimos, y salimos rumbo a La Cruz, en donde haremos el primer pernocte. Llegamos sin problemas, y una vez más pasamos por Entre Ríos sin que la cana intente pedir coima, no nos pararon. En el Hotel del Rio cenamos en la terracita sobre el rio, ravioles con salas a de tomate An, y milanesa de pollo yo, todo bien. A dormir.

El sábado arrancamos a las 6am con baños y desayuno, y a las 7am estábamos saliendo a la ruta. Como siempre, lindo paisaje al norte de Misiones. A la 1pm cruzamos la frontera. El señor de migraciones, del lado argentino, tuvo sus comentarios sobre como habían hecho la entrada al país usando el RNE en vez del DNI, lo que muestra que poco sincronizado está todo esto: pasas por las dos migraciones en un solo trámite (eso es bueno), pero ellos no se ponen de acuerdo con que documento tendrías que hacer el trámite, el argentino o el brasilero. En fin, el señor teclea un montón de cosas, y seguimos nuestra ruta, el trámite tomó con espera un total de 40 min, bastante bien.

Y ya estamos en Brasil, rumbo a casa, a la 1;40 pm… no habíamos reservado hotel para la vuelta, pensando en hasta donde llegar. Maringá es demasiado cerca, llegamos 7:30 pm. Londrina es un poco más lejos, pero aun así, daría para hacer un poco más. Ahí llegamos a eso de las 9:30pm a Ourinhos, que ya es entrando al estado de Sao Paulo. La tentación sería ir directo hasta casa, y es lo que hicimos, llegando a casa pasada la 1am, para dormir en nuestra camita. Solo este tramo desde La Cruz fueron 1586 km, en 17 horas 37 min (incluyendo los 40 min en la frontera), a una velocidad promedio de 90 km/h y gastando 10.4 km/l de nafta. ¡Con el tiempo veremos si llegan muchas multas!

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