Y volvemos a Baires a pasar las fiestas (2024)
En casa nos esperaba Cyn, almorzamos con ella. Cyn se queda haciendo Home Office, mientras An ordena la ropa y yo me pongo al día con mis e-mails. A las 5 vamos a buscar las nuevas plantillas. Después iríamos a cenar con Cyn y Pablo, pero Pablo se olvida tu se va directo a su casa… en fin, vamos a cenar con Cyn. La idea era ir a lo de Maru Botana, pero cierra 20:30, terminamos en Olegario. Y postre en Rapa Nui, delante de mí se acaba el DDL mil hojas, uno de los mejores sabores.
El martes corro mis 12,5 km, bajo una garúa continua. Después sigo poniéndome al día con e-mails, mientras An va a pilates a lo de Mónica. Almorzamos en casa, siesta, mientras se define en donde pasamos Nochebuena, dependiendo de cómo se sienta Pá.
Por suerte, Pá se siente mejor, la cena será en casa. Pablo y Cyn pasan a buscar a Pá y Má, llegan a casa, y nos ponemos a cocinar. La cena tiene una etapa que se cocina en el momento, que son dos tipo bruchetas, una el clásico de Valle Escondido, con queso crema, salmón, alcaparras y limón, y la otra más reciente, del restaurante español de Cidade Jardim, con un concasse de tomate, cebolla morada caramelizada, y chorizo cantimpalo rápidamente cocinado. Complementa la cena una picada de La Tablita, con excelentes Patagonzola y Reblochon, y buenos jamón crudo, leberwurst, y quesos manchego, cuatro esquinas, y gruyere. De postre un semifredo, y una mesa de dulces, incluyendo bolitas de marzipan que Cyn y yo hicimos en el momento. Mucho de la conversación fue de los viajes recientes de todos, casamiento de los chicos, Sofie llegando. Hubo regalitos, incluyendo un Hennesy para Pá, el anterior se va acabando.
Tipo 12:30am Cyn y Pablo llevan a Pá y Má a su casa, nos vamos a dormir.
El miércoles amanecemos temprano, con An nos vamos a correr al parque Ferroviario, y descansamos un rato, hacemos fiaca, almorzamos, hacemos siesta. A la tarde vienen a un té-cena Mónica y Cyn, como corresponde a la fecha, el menú fue las sobras de ayer, que no estuvieron mal.
El jueves empiezo el día con 10k, y después día de trabajo normal. Con ganas de sushi, para el almuerzo An y yo fuimos hasta nuestro reciente descubrimiento Otoro, nuevamente muy rico. Después del trabajo una siestita, y a cenar con Luis y Bijú en Rosa Negra, animada cena, se hizo casi media noche. El viernes es también día de Home Office, almuerzo con un cliente en Corte, trabajo de tarde, siestita, y a la noche nos vamos al Meliá a escuchar jazz, último Giftbox del cumple de An. Y vamos en el 67, lamentablemente no registramos mi viaje en este tipo de transporte público.
El bar de jazz está en el hotel Meliá en la calle Posadas, hotel que es famoso porque ahí vivió algún tiempo Evita. El bar, llamado Jazz Voyeur Club, queda en el sótano, como corresponde, un lugar chiquito para unas 50 personas, lleno a medias.
Hoy tocaba en cuarteto de Axel Filip, baterista argentino que vive en Berlín, debe estar visitando la familia en Argentina. Show de unos 90 minutos, bastante bien. El big box incluía una pizza, que fue nuestra cena. Volvemos a casa en Cabify, casi media noche.
El sábado vamos a correr al parque ferroviario, en mi caso última corrida mas fuerte antes de la San Silvestre, unos 11 km, An corre y camina unos 8 km. Volvemos cruzando el puente peatonal, definitivamente no para gente normal como yo, una viga horizontal tapa la vista todo el cruce del puente, tengo que agacharme para ver el barrio! Volvemos a Cramer y pasamos por la Máster para reservar los ñoquis para mañana, y desayunamos en Pan y Canela, en las mesitas afuera.
Mientras, Cyn viene a casa. Un poco mas tarde, las chicas van a la manicura, yo tengo pedicura, ya salgo en bici, y después de la pedicura me voy a ver bolsos de golf, se me rompió el bolso de Sampa. Pasé por los dos locales en el Driving Norte, en uno de los locales había un Tilest y un Callaway que podían ser, pero seguí a Jurado Golf, y ahí vi el Ping que me gustó. Había que ver como pagarlo, mientras veo eso con An me voy a tomar una coca a Trixie, y vuelvo a Jurado Golf a concretar la compra, el vendedor estaba contento, creo que no esperaba muchas ventas hoy!
Vuelta a casa con el bolso de golf como mochila, y su correspondiente caja plegada y agarrada con cinta scotch al bolso. Llegando a casa, fueron un poco más de 20 km de bici.
Almuerzo en casa con Cyn, An hace los ricos buñuelos de acelga y milanesas de pollo, de postre nos vamos a Rapa Nui, del lunes me había quedado con ganas de DDL mil hojas, esta vez había.
Vuelta a casa, me voy a dormir, mientras las chicas atendían una emergencia… los vecinos de la inquilina de Diego y Marisa en Triunvirato denunciaban malos olores en el departamento, la chica estaba de vacaciones. Mientras dormía mi siesta, An y Cyn van a buscar las llaves a Echeverría, buscan las llaves, van a Triunvirato, y se encuentran con que la chica había desenchufado todo, incluso dejado la heladera abierta de par en par… con comida adentro. Había carne pudriéndose, que generó el olor.
Vuelta a casa, ya son las 7pm, la idea era descansar un poco y salir, pero nos entusiasmamos viendo una película, y se hicieron las 9pm, nos quedamos cenando restos en casa.
El domingo hacemos corrida leve por el parque ferroviario, buscamos los ñoquis en Máster, al medio día vamos a almorzar a lo de José Luis y Graciela, incluyendo llamada a los chicos en Berlín. Charlamos de cosas variadas desde los chicos en Berlín, nietos, trabajo en etapa final, y otros.
Volvimos pasando por una escuela atrás de Obras, en duden buscamos los kits para San Silvestre, que incluían yerba, un turrón Arcor, y dos tubos de crema anti-dolor muscular con canabidiol. Onda de “cannabis para todo”, curioso de si servirá para algo.
Volvimos a casa caminando, siestita, y llegan Pá, Má, Cyn y Pablo para la cena de los ñoquis del 29. A Pá se lo ve bastante mejor, e incluso comentan que van a acompañarnos a la llegada de la corrida de San Silvestre, con punto de encuentro en el Petit Colón.
Semana del lunes 30
Nos levantamos con fiaca, y de a poco empezamos a ordenar todo para irnos. A las 10:00 corremos (literalmente) a la parada del colectivo, para llegar a tomar el 107 en el que ya estaba Cyn. Vamos hasta Belgrano C, y nos tomamos el tren hasta Tigre. Fue razonablemente lleno, pero fuimos sentados. Llegando a Tigre caminamos al Puerto de Frutos, que hoy es mas venta de artesanías, varias de ellas cerradas por el feriadão que se armaron de fin de año.
Fuimos a almorzar a Vivanco, muy buena atención, menú medio básico y comida un poco demorada, comimos una tabla de carnes con ensalada y papas fritas. La mayor decepción es que no tenían milanesa a la napolitana.
Vamos a estación Delta para tomar el tren de la Costa hacia Las Barrancas, en donde nos bajamos rumbo a Vía Flaminia, me comí mi clásico “heladito’. Y vuelta en Cabi a Belgrano, Cyn sigue hacia su casa.
Ahí mismo me agarro la bici y me voy a Acha, está Verónica, hermana de Naty, que me pasa las llaves del auto, mañana lo vamos a usar para la logística de fin de año. Vuelta a casa, a seguir avanzando en el cierre de valijas, y dejar la ropa lista para la corrida de mañana.
Y cenamos de despedida en Otoro… será que nos gustó? 😉 Durante la cena, se me ocurre fijarme cuando es la media maratón de Berlín, y es justo cuando planeamos estar allá en Berlín! Lamentablemente, en seguida vemos que ya está vendida…
El martes nos levantamos 6:20, desayuno de un kiwi y una manzana, y salimos em súbete al centro. Al mismo tiempo Cyn y Pablo salían de su casa al centro, y el WhatsApp de la oficina mostraba la actividad de todos los que correrán la São Silvestre en Sampa, y Emeli y Lucas que van a correr la San Silvestre en Baires. Al paso, la São Silvestre es de 15 k, la San Silvestre de 8 k. Nos encontramos con Cyn y Pablo, última pasada por el baño, Cyn deja sus cosas en el locker, y vamos a la salida. Desde la largada hasta que conseguimos salir fueron unos 6 min. Y se inicia la corrida! En total, unas 8.000 personas, con la clásica diversidad de estas pruebas: muchos jóvenes, varios viejos, gente con carritos con bebés, gente con sillas rodantes con discapacitados, etc. En dos puntos de la corrida, bomberos tirando agua con las mangueras. Muy lindo recorrido, pasando por atrás y el frente de la casa rosada, y especialmente linda la subida por Diagonal Norte, una mano ocupada con los que íbamos, la otra mano ocupada con los que volvíamos. Cerré en 49:19, un ritmo de 6:10, con un poco de imprecisión, me olvidé de apagar el reloj en la llegada. Estuvo OK, podría haber apretado un poco mas, pero en muchos tramos era difícil acelerar con la cantidad de gente.
En la zona de retirada de medallas me encuentro con Pablo, que ya estaba del otro lado de la valla. Y al rato ya llegan Cyn y An, con un muy buen tiempo de menos de 1:10! Ellas buscan las cosas del locker, y nos encontramos los 4. También nos encontramos con Emeli y Lucas, Lucas completó su primer corrida. Y nos vamos al Petit Colón a desayunar, Pá y Má nos esperaban allá.
Después del desayuno los chicos salieron en el B, nosotros 4 salimos rumbo a casa en el B, Pá y Má siguen a su casa. Pasada por La Capital a comprar el pan (reservado con complicidad de una de las vendedoras, porque oficialmente no reservaban pan), baño en casa, y vamos a almorzar a Maru Botana. Después, un merecido descanso.
A la tarde voy en bici a Acha a buscar el auto de Nati, y después es la vuelta por lo de Pá Y Má yendo a lo de Jorge y Paula, en donde pasamos Nochevieja. Rico asado incluyendo muy ricas mollejas y pollo, semifredo de An, conversación interesante hasta que se empezaron a mezclar hechos con opiniones. Nos fuimos pasadas las 2, llevo a Pá y Má a así casa, An a Juramento, el Up! a Acha, recupero mi bici, y vuelta a casa. Ducha rápida, a la cama a eso de las 3:30.
El miércoles cerramos los últimos asuntos, incluyendo el bolso de golf, que puede ir en su caja, lleno de mucha ropa. A las 10 viene Mó a desayunar, al mediodía nos viene a buscar Marcelo, buena decisión de no ir con un Cabi, tenemos dos valijas de 23 kg, nos valijas carry on, la caja del bolso de golf…
Mi vuelo Latam despega a las 3pm, despacho la caja, sin problemas. An despega con Gol a las 6, tiene que esperar hasta las 3 para despachar las valijas. Viajamos separados por como An compró los viajes de ida. La dejo en el Starbucks, hago seguridad, migraciones, y espero en las mesadas delante de la puerta 18, que es en donde voy a embarcar. Aprovecho a usar el nuevo sistema de trechos de Latam para ver si consigo un upgrade, y me sale bien, consigo el tan deseado 1D.
Llegada a GRU sin problemas, pero mientras el vuelo de An se va a demorar más de una hora, y mientras mi proceso de migraciones, que me den la caja y aduana fue rapidísimo, decidimos que me vaya a casa. Me pido un Uber, y vamos a destacar a Hamayan, que con 12.500 viajes tiene 5 estrellas. Corolla en perfectas condiciones, me lleva perfecto, música justa con volumen adecuado, conversación justa, me ayuda con la caja, vamos con él hasta Moema, en donde cambiamos la caja y la valija a mi auto, y cerramos su servicio. Por supuesto, merecida propina.
Llego a casa, separo la ropa para lavar y ordeno documentos y cosas para mañana, y para cuando estoy listo, An despega de AEP, después de que el vuelo se atarse un poco más, por una vibración en el equipaje de un pasajero. Ceno en casa, a dormir mientras espero a An, que llega a casa a medianoche. Bien que me vine más temprano, mañana es día importante en el trabajo, llegan 19 colegas nuevos de un joint venture.
Y así, empieza el año normal…