Volvemos a Mykonos, la experiencia de nuestra Villa!
Martes 30 de septiembre
Segundo y último desayuno en Santorini. Un ratio de descanso al sol, y a las 10 AM ya hay que salir al puerto. Tomamos algo en el puerto mientras esperamos el barco, el Hellenic HiSpeed 5. Al abordaje! Llegaremos a Mykonos a eso de las 3 PM. En la van hacia el hotel nos encontramos con los egipcios que estaban de luna de miel, iban a Cavo Tagoo también. Llegamos al hotel, y nos encontramos con la sorpresa que nos dieron un upgrade de cuarto. Retrospectivamente, es como alquilar un corsa y que te den un Porsche, mas o menos… Es indescriptible, pero si Arthur Clark en 2001 dedico 30 páginas a describir lo indescriptible, aquí podemos intentar por lo menos describir lo que nos fue presentado como… nuestra villa! Ya la puerta doble de entrada, dorada, anunciaba que algo especial venia. Entramos a un living de mas o menos 7 m x 15 m, en desnivel, que incluía un sofá para 8 personas, una mesa para 6, una kitchenette y un baño de visitas. Un lateral tenia una puerta ventana corrediza automática, de unos 10 m de largo, que daba a una terraza de unos 3 m de profundidad, y unos 13 m de largo. En la terraza había dos sofás al lado de nuestra pileta. Y nuestra pileta, que tenia mas o menos 13 me de largo (todo a lo largo de la terraza y del living) por 6 m, con dos decks de 2 m x 2 m volando por arriba del agua, con sus colchonetas. El borde infinito extendía la vista sobre el mar Egeo, que se veía con sus islas, barcos, cruceros, parte de la ciudad de Chora, etc.
Seguimos a nuestro cuarto, con la misma vista. Incluyendo la cama, y un baño abierto con una bañadera esculpida en la roca, mas un walk in closet, y dos cuartos, uno para los sanitarios, y otro para una doble ducha y sauna húmedo.
Con eso termina el piso de entrada. Siguiendo la escalera hacia abajo hay dos cuartos, uno con dos camas single y un aparato de gimnasia, y otro con una cama doble. Los dos con sus baños privados.
Toda la iluminación y las cortinas, así como la puerta ventana, automatizadas, no sea cosa que te canses… Según el site, 215 m2 en total, 130 m2 en el piso superior. El precio no está publicado, en la recepción nos dicen que son EUR 5500/noche en baja temporada, y EUR 7000 en alta temporada, y que los huéspedes normalmente son estrellas del cine o realeza.
En fin, a aprovechar, que esto no se repite!
A regañadientes salimos de nuestra villa para cenar el el pueblo, esta vez en Kalita. Helado en Da Vnci. Volvemos, a dormir a eso de las 11.
Miércoles 1 de octubre
Nos levantamos en nuestra villa, y vamos a desayunar. Lamentablemente el sol solo da de tarde, por lo que no podremos aprovechar mucho hoy… Hacemos las valijas, nos van a cambiar de habitación, como cortesía. Está bueno, vamos a poder ducharnos al volver a la playa. A las 11 nos alquilamos un cuadri, y vamos a recorrer la isla. Enfilamos hacia el sur, con el viento viniendo del norte tendría que ser mejor. Empezamos parando en Ornos, playa tranquila. Nos quedamos unas dos horas, ya eran como las 2 PM, era hora de almorzar. Fuimos hasta Psarou, una playa con varias tabernas. Pero hay se nos ocurrió que quizás Paradise Beach, con la fama de fiesta que tiene, podía ser un lugar piola para almorzar. Pero como todas las discos, con luz día no luce bien, y para fiesta era muy tempranos. Volvimos a Agia Anna Paraga, en donde almorzamos en la taberna Nikolas, atendido por la familia fundadora desde 1967. Unos calamares fritos, pulpito grellado, niños envueltos en parra y ensalada de tomates y queso feta. Estuvo OK. Cruzamos a Paraga Beach, a unos 200 m del otro lado de la península. Eso está bueno, hay menos viento!
Nos quedamos una hora, el viento se va poniendo fresco, rumbeamos al hotel.
En Cavo Tagoo se portaron bárbaro. Esta segunda estadía sería de una noche, y en esa noche nos dieron el upgrade a la Villa, y después nos dieron como cortesía para el late check out un cuarto común, pero con jacuzzi. Después del frío, un jacuzzi caliente vino bien. Cerramos todo, vamos rumbo al aeropuerto.
Vuelo normal, da media hora. Nos espera un taxi Prius, primer experiencia a bordo de este híbrido. Llegamos al hotel, un hotel de los 50 recientemente renovado con decoración bien interesante de los brasileños hermanos Campana. Algunas partes centrales, como las escaleras de mármol blanco, fueron preservadas del original. Salimos a caminar por la zona, cenamos liviano en un restaurancito simple. A dormir cerca de media noche, mañana será largo….
