Visita a Chile para Semana Santa (2026)
Me toca visitar Chile por trabajo y, aprovechando que coincide con Semana Santa, armamos dos fines de semana en Santiago. El viernes todavía trabajo desde casa; incluso al mediodía vienen los que van a hacer la obra del baño, así que revisamos todo el diagrama eléctrico. Ya hacia el final del día, a las 16:00, nos pasa a buscar el taxi rumbo al aeropuerto.
En el aeropuerto todo transcurre normal. Despachamos una valija y nos vamos al VIP, donde aprovecho para trabajar un rato mientras esperamos el vuelo. Una vez más, al momento de embarcar en ómnibus, subimos después de los pasajeros “black”; ya se está volviendo costumbre que LATAM ignore el estatuto del idoso. El vuelo va bastante vacío, así que es tranquilo y puedo dormir razonablemente bien. Despegamos a las 20:00 y aterrizamos cerca de las 00:30.
Al llegar, el taxi que supuestamente nos esperaba no aparece; en su lugar, alguien distinto nos escribe por WhatsApp, lo que suena raro. Decidimos no arriesgar y tomamos un taxi oficial del aeropuerto. Unos 20 minutos después llegamos al Hotel Solace y nos vamos a dormir cerca de las 2:00AM.
El sábado arrancamos a las 8:00. Con Andrea salimos a correr por el borde del río: ella hace 5 km y yo 10. Nos organizamos para correr juntos los primeros 2.5 km, luego nos separamos, ella camina un rato mientras yo completo mi recorrido, y nos reencontramos para hacer juntos los últimos 2,5 km. Después volvemos al hotel, desayunamos, muy bien, como siempre en el Solace, especialmente los muy ricos brownie, nos bañamos y salimos a caminar.
En el camino nos sumamos, casi sin querer, al recorrido de un grupo de scouts que estaban haciendo el “Camino de Santiago”. Me queda la duda porque siempre lo asocié a España; vale la pena investigarlo. También pasamos por delante de la embajada de Estados Unidos, donde había un grupo manifestándose contra la intervención en Medio Oriente, una escena interesante en medio del paseo.
Seguimos caminando y llegamos al restaurante Mestizo, donde nos encontramos con Susana. Almorzamos muy bien: Andrea pide pulpo, yo cordero magallánico, ambos excelentes. Después del almuerzo pasamos por el shopping Casa Costanera, que no conocía; es chico, pero interesante y vale la visita.
Desde ahí caminamos hasta la heladería Poga, a unas diez cuadras, donde probamos un helado muy bueno, distante del estándar local. Luego seguimos hasta el Mercado Urbano Tobalaba (MUT), donde ya cerca de las 16:30 nos encontramos con Verónica. Patrick ya había regresado a Suiza, y la conversación gira, además de ponernos al día, en el proyecto de mentoría en el que estoy trabajando. Muy buena charla: Verónica tiene experiencia en el tema, aporta ideas valiosas y valida algunos caminos.
Después de recorrer un poco el MUT, caminamos hasta el Costanera Center para ver si conseguíamos kiwis en el Jumbo, pero no hubo suerte. Desde ahí volvemos hacia el hotel y cerramos el día en la Fuente Chilena de Pedro de Valdivia, a una cuadra, cenando un buen chacarero alrededor de las 20:00.
Finalmente regresamos al hotel. Entre corrida y caminata, An completó 23 k, yo 25 k. Así termina nuestro primer día en Santiago.
El domingo salimos a correr con el sol, a eso de las 8, mas o menos el mismo circuito de ayer. A la vuela la peatonal de Andres Bello ya habia sido habilitada, y empezaba a haber algunos lugares de promociones, la mayoría recién estaban preparándose, pocos ya regalaban las muestras de gatorade, suplementos vitamínicos y otras cosas que estilan regalar.
Desayunamos en el hotel, como ocurre cuando el buffet está bien, comemos de mas. Nos bañamos, y vamos al shopping Costanera Center a comprar helado para llevar a lo de Scarlett y Carola, ají merken para llevar a casa, y unos auriculares para correr, los Open Swim Pro.
Vamos en Metro hasta Departamnetal, nos pasa a buscar Carola con Hugo, compramos pan en una muy renombrada panadería de la zona, San Ramón, pasamos a buscar a Evita, y llegamos a Pasaje Jupiter, nos reciben Scarlett y Chester.
El almuerzo fue, como era de esperar, rico y opíparo, con empanadas 100% caseras y pastel de choclo, los dos muy buenos. De postre teníamos el suspiro limeño con frambuesa de Cuk y DDL con DDL de Freddo. En resumen, un montón de comida.
Nos vamos cerca de las 7, hora de ir volver a casa, e ir empezando la semana. Antes, pruebo los nuevos Open Swim, lucen bien, el martes los probaré en corrida. Por supuesto, à la cama sin cenar, ¡comimos como para 3 dias!
El lunes David me pasa a buscar a las 8, el dia se va en reuniones. Mientras, An se va a pernoctar a lo de Scarlett hasta el martes, ya que yo tengo cenas lunes y martes. Llego al hotel al final del día, después de descansar un rato, me pasaron a buscar y fuimos a cenar al Hotel Magnolia, en el centro, con vista al cerro Santa Lucía. Está dentro de todo este proceso de renovación del centro que se viene notando bastante en los últimos años. El hotel, que hoy pertenece a los dueños de Cafarena, tiene esa mezcla interesante de historia, fue de una familia muy adinerada hace un siglo, y renovación bien lograda. La cena estuvo muy bien: buena conversación, rica comida, linda terraza y un lugar que vale la pena conocer.
El martes por la mañana me pasó a buscar David y fuimos a la oficina. Fue un día bastante normal, con varias reuniones, pero con un momento interesante donde seguí trabajando la idea de mentoría basada en puntos de inflexión. Ese enfoque de ayudar a la gente a cambiar el rumbo, más que solo ajustar cosas, está funcionando bien. Al terminar el día, fuimos directamente a cenar al hotel The Singular Santiago, en Lastarria. Similar al Magnolia en espíritu: edificio antiguo, muy bien renovado, con bastante carácter.
Después de la cena, todavía salí a correr. Otra vez no persté atención, como ya me pasó en el Interlahgo, y terminé cayéndome… segunda rodilla raspada, pero sin consecuencias. Aun así, fue una corrida agradable en la noche.
El miércoles volví a la oficina, día tranquilo también, con varias reuniones. Al final del día regresé al hotel y luego salí con Andrea, caminamos hasta el Margó del W, nos encontramos con Juan Eduardo y Sole. Comimos muy rico y la conversación se fue largo rato hacia temas de jubilación, con los hijos repartidos por el mundo, nietos y cómo imaginamos esa etapa. Fue una noche muy agradable.
El jueves nuevamente fui a la oficina. Al terminar, me llevaron al Parque Arauco, donde me encontré con Andrea. Dimos una vuelta tranquila y luego fuimos a cenar al restaurante Karai, en el hotel W. Otra muy buena comida, pero esta vez con un destaque claro: el lomo a lo pobre con wagyu, realmente espectacular. Después, directo a dormir.
El viernes por la mañana salimos a correr con Andrea. Muy linda salida, buena temperatura, pasando por el Parque de las Esculturas, que está muy interesante. Después desayunamos en el hotel; un poco flojo en la reposición, pero igual rico. Más tarde fuimos al Costanera Center, donde compramos huevos de Pascua en Lindt y queso para rallar.
Desde ahí seguimos en metro hasta Departamental, no lo mencioné en el fin de semana anterior, ya se puede pagar directo con tarjeta de crédito. Nos pasó a buscar Carola para ir a la casa de Scarlett. Estaban también Evita y Hugo. Almorzamos ceviche y pastas que prepararon las chicas, todo muy rico, y de postre el huevo de Pascua. La tarde se fue en conversaciones tranquilas. Volvimos ya pasadas las 8, bastante cansados, y nos fuimos a dormir sin cenar.
El sábado por la mañana salimos a correr otra vez, en mi caso enfocado en un nuevo personal récord, y lo conseguí, 10 k en 56:59. En el camino me encontré con Nadais. À la vuelta al hotel tomo un rápido baño, desayunamos, y nos vamos un rato à la pileta, el sol estaba fuente.
Baño, cierre de valijas, y André y Luana nos pasan a buscar, almorzamos en Casa Las Cujas, ricos ceviches y langostinos, buena conversación de vivir en Sampa y en Santiago. Queda al lado de Poga, pero entusiasmado con el chocolate al agua que vi en el Lärrs del Costanera Center, pedí ir al Lärrs de Vitacura. A mí me fue muy bien, el chocolate al agua es muy bueno, aunque los otros gustos no fueron tan bien evaluados.
Vuelta al hotel, trabajo un rato mientras epseramos el taxi, ida al aeropuerto, despacho de valijas, y espera mientras trabajo un rato en mi peril de Linkedin, en el VIP. Cena, a las 7AM vamos a embarcar. Vuelo normal, nos tuvieron como 20 min en el avión al llegar, hasta que llegaron los que maniobraban el finger, y pudimos bajar. A las 2AM durmiendo en casa.
El domingo nos quedamos en casa ordenando diversas cosas, martes y miércoles voy a Dourados pernoctando allá, y el viernes despego a Basel por 12 días, por lo que hay que hacer el bolsito de Dourados y la valija de Basilea, del viaje a Basel trata la próxima entrada de este biolog.