Mi cumple de 60 en el punto de encuentro Berlín (2022)

Este post comienza temprano, ya el 5 de febrero. Ser, Romi y Pixie ya están ambientándose en Berlín, en su departamento por un par de meses. Y hoy hacemos valijas en Futtura, An sale mañana rumbo a Berlín. Yo vuelvo a mi rutina de foco en el trabajo, microlearnings (Duo, PowerMBA y piano), ejercicio (correr, escaleras y 7 minutes) y dieta (volviendo a los 87 kg). En piano me enfoque mucho en Rapsodia Bohemia, que quedará grabado.

El 1 de febrero me fui a Rio de Janeiro a hacer la entrevista para renovación de la visa de USA. En teoría salía en máximo 10 días hábiles… nos tuvo en vilo hasta el martes 22 de febrero, un día antes de viaje, cuando mostrando la reserva adelantaron la entrega… así, el martes recibo mi pasaporte. También llega Cyn a la noche, después de testar negativo, y de que le adelanten el vuelo dos horas: ¡¡casi lo pierde!! Con Cyn cenamos en el Spoletto del aeropuerto de Guarulhos.

Miércoles fuimos a la oficina, Cyn y yo que pasar por el banco por algunos trámites. En la oficina el tercer piso está todo roto, viene la gran reforma. Almorzamos en el Bar do Alemão, filé a parmegiana y chocolamour, compartidos los dos. Volviendo a casa pasamos por Di Moné para llevar pão de mel a Berlín. A las 6 pm nos pasan a buscar para ir a GRU.

Em GRU intentamos el upgrade de Cyn a business, pero no fue posible. Aun así, pudimos entrar al VIP de Latam los dos, pasamos ahí un par de horas. Despegue normal llegando la media noche, Cyn iba a venir a saludarme después de despegar, ¡pero se quedó dormida antes de despegar! Igual, seguramente yo ya hubiera dormido también, comí solo un helado y a dormir. Vuelo normal.

Aterrizamos en Frankfurt, y mientras esperamos la conexión respondo buena parte de los cerca de 100 mensajes de cumple que tengo. Comimos una sopa de papas en un restaurante del aeropuerto, Cyn sale rápido en un vuelo anterior al mío. Como nota política, mientras todo esto pasa, comienza la guerra de Ucrania con la invasión de Rusia. Parece que nuestra estadía va a ser entretenida…

En Berlín nos reencontramos con Cyn, recuperamos las valijas, y nos paran en la aduana, tuvimos que abrir algunas de las valijas. Estabamos con 4 valijas para dos personas, 3 de las valijas eran de Ser y Romi. Nos encontramos con Sergio, y vamos en tren a casa, en Nuepromenade 7. Me reciben con regalitos: un disco de vinil con grabaciones recientes de Pink Floyd por parte de los hijos e hijos políticos, 20 Ritter de los Zweig (uno cada 3 años), 2 docenas de alfajores Havana 70% de Diego y Marisa, flores de Niko y equipo (a la oficina llegaron flores de Matt y Joerg Steggert), Rittersport chiquitos de An (complementando el reloj que compramos en octubre), bolsas de viaje de An, y el alquiler del piano que voy a usar estos días. Ya entes de la oficina me habian regalado el libro O avesso da pele.

Cenamos una rica picada, y de postre An hizo el cheesecake de arándanos, muy rico. ¡A dormir!

El viernes desayunamos juntos, Romi y Ser se quedan en Home Office, y nosotros tres nos vamos a caminar con Pixie por el barrio. Al tener a Pixie, nos dejan entrar a unos locales, a otros no. El día empieza lindo, al sol el frio se tolera. Almorzamos en el Schnitzelkönig, simple pero bien. ¡Claro, en el Schnotzelkönig comimos schnitzels! Al salir ya el día estaba definitivamente feo, y por momentos garuaba. Volvemos a casa, pasamos la tarde allí. A la nochecita salimos a cenar sushi, en Sachiko. Para Cyn y Ser no es una gran opción, no les gusta el sushi, pero por ser la celebración del cumple, adhieren, y comen unos pollos fritos, y Sergio come unas curiosas arvejas. Aparte de ricos sushis que llegaban en los barquitos, me pedí un shirashi, a mi gusto muy rico, aunque a An no le gustó mucho. El alga del shirashi estaba super crocante. De postre alfajores, pão de mel y Ritter en el depto.

El sábado desayunamos en casa y alquilamos un auto por hora, para ir al Design Outlet. Cadena inglesa, por el diseño se parece a miles de outlets de USA. Bueno locales, terminamos comprando varias cosas, incluyendo una muy buena campera que se compró Sergio. Incidente en Desigual. Almuerzo en 5 guys. La vuelta fue un poco más lenta, unos 45 min. Cenamos en casa, preparamos mochilas para ir mañana a Dresden, Romi y Ser van por el día, nosotros nos quedamos hasta el lunes.

El domingo salimos en tren, vamos con Pixie, que paga boleto como niño. El viaje dura un poco más de dos horas, Pixie se porta muy bien. Llegamos, y nos vamos al centro de la ciudad vieja, son pasadas las 11, y haremos un tour guiado visitando parte de la ciudad vieja. Terminado el tour y ya más cultos, almorzamos en el Augustiner delante de la iglesia de señoras, en la plaza principal de la ciudad vieja. Compartimos 2 Eisbein, unas papas fritas, una ensalada, y un par de pretzel. Todo muy rico, excepto los pretzeles, servidos fríos. Caminamos por la ciudad vieja, cruzamos el puente, y caminamos por la avenida principal de la ciudad nueva, del otro lado del rio. Yo había estado en Dresdner hace más de una década, y recordaba una cúpula que parecía un exprimidor de limones, y ahora mirando del otro lado del rio, la veo. Cyn, An, Pixie y yo volvemos a la ciudad vieja, y hacemos checkin en el Meliá Innside, que resulta está al lado del exprimidor de limones. Cynthia había elegido el hotel, muy buena elección. Ocupamos nuestro cuarto, principalmente para dejar las mochilas, y vamos al Coselpalais Grand Café, que queda cerca de la plaza de la Frauenkirche. Tiene un lindo patiecito con varias mesas, dos de ellas con hogares en la mesa, asique nos sentamos ahí en la expectativa de que el fuego nos caliente. El fuego es simpático, pero no calienta mucho. Pedimos unos cafés, tés, y un heladito en mi caso. Caminamos un rato más por la ciudad vieja, y se acerca la hora que se vuelvan Romi, Ser y Pixie, paramos a tomar una cerveza en Watzke am Ring, pedimos pretzel, que estaban calentitos y muy ricos. Ser, Romi y Pixie salen rumbo a Berlín en tren, nosotros salimos al Innside.

Semana del 28 de febrero

Amanecemos en el Innside, muy lindo hotel, con lindo diseño, moderno y en muy buenas condiciones. Bajamos 9:30 a desayunar, buen desayuno, hasta un poco mejor que el del Motel One. Después de un buen desayuno hacemos checkout, dejamos dos mochilas y llevamos una con el iPad, pasaportes, y un par de cosas más. Salimos a caminar hacia una zona de arte callejero en la ciudad nueva, bastante bueno, vale visitar. Seguimos a la Molkerei, una lechería que parece que vale visitar, pero solo abre de jueves a sábados. Seguimos hacia la ciudad vieja, almorzamos en Kox van Kox, una panquequería holandesa muy curiosa en el centro de la plaza principal, comimos bien. De ahí salimos a ilusionar vendedores en Lange and Sohne, viendo el Kraftwerk. Seguimos a ver la Frauenkirche por dentro, está bien. De ahí nos vamos al hotel, tomamos un té y comemos las ricas galletas de chocolate que ofrecen en el lobby. Y con eso terminamos nuestra estadía en Dresden, salimos al Hauptbahnhof de Dresden, tren de vuelta, llegamos a casa a eso de las 8. Nos encontramos con Romi y Ser, con la propuesta de comer currywurst, nos vamos a Curry 61, que queda a un par de cuadras de lo de Sergio (no mencionamos hasta ahora, la dirección en Neue Promenade 7). Vuelta a casa, habían llegado unos chocolates de Läderech de la oficina por el cumple, los comemos de postre. Hora de ir a dormir…

El martes desayunamos juntos, y mientras An y Cyn se iban a hacer un tour de 3 horas, yo comencé con mi primera corrida en Berlín, con récord debajo de 38 min para 5 km. Después fui a pasear a Pixie, y después ya era hora de preparar ensaladas con Romina para nosotros, y calentar el chili para Ser. Almorzamos, y después con Cyn y An nos fuimos al KDW a pasear un rato. Comimos unas tortas den el 6to piso, la de manzana con almendras muy buena, la de chocolate más o menos.

De ahí salimos a encontrarnos con Sergio y Romina para visitar un departamento.  Al llegar nos encontramos con una fila de unas 20 personas. Y peor, sale el de la inmobiliaria a avisar que el dueño ya lo había alquilado… Nos vamos en subte al Branderburger Tor, en la expectativa de ver si había actos en favor de Ucrania. No había nada, pero varios edificios estaban pintados de azul y amarillo como señal de apoyo a Ucrania. Seguimos a pie al Peter Panner al lado de casa, son hamburguers upscale, bastante buenos. Postre en casa, con alfajores, pão de mel, Lederach, Ritter. Postre merecido, fueron más de 20 km de caminata.

El miércoles arranqué con mi corrida después de desayunar, y llegué por primera vez a los 5 km en 35 min. Después salimos con An, Cyn y Pixie a Teufelsberg, el punto más alto de Berlín, construido artificialmente con los restos de edificios de Berlín de la segunda guerra. Durante la guerra fría los americanos pusieron en su tope una estación de escucha, ahora abandonada, y tomada por artistas callejeros que transformaron todo en un gran museo de arte callejero. Para llegar bajamos en Grunwald, y de ahí es una caminata de varios kilómetros. El lugar es por un lado interesante, por otro lado, un basural, asique como mínimo es controversial. La vuelta la hicimos por Heerstrasse, en total la caminata fue de unos 10 km. Al llegar a Heerstrasse almorzamos en Rafih, una pizzería bastante bien, con mesitas afuera. Pese al frio, comimos afuera, un calzone y una pizza. Volvemos a casa, a descansar un rato. Y An y Cyn descubren que Cyn no se vuelve el sábado, el pasaje es para el domingo. Después nos vamos al Alexandre Platz a hacer algunas compras. Y a la noche, nos encontramos con Sergio y Romi en La Cantine d´Augusta, atendiendo el deseo de Cyn de comer fondue. Nosotros estábamos con Pixie. Pedimos fondue y raclette, yo tenía ganas de raclette, pero al final el formato es igual que en casa, la fondue fue mejor opción. Quesos muy ricos, acompañados por jamón crudo, cocido y salame, una ensalada y pan, todo muy rico, EUR 24 por persona la fondue.  Vuelta a casa, alfajores, Läderech y pão de mel de postre.

El jueves amanece gris, y nos dedicamos más que nada a compras. A las 11 nos vamos con An al Nike Store acá cerca, y hago el análisis de corrida que ofrecen, para comprarme un par de zapatillas. Después fuimos al Hackescher Markt, en donde hay un fabricante de cinturones, para ver tiradores para Pá. Es un lugar curioso, tiene algunas cosas interesantes, pero los tiradores no convencieron. Ya iba siendo hora de almorzar, compramos comida hecha en el mercado que hay los jueves en la esquina, Romi fue por un panqueque, Cyn por unos fideos que se terminan adentro de una horma de queso, y An, Ser y yo por papas rellenas. Opciones ricas, comimos en casa. Después salimos con An y Cyn a caminar, primera parada en la terraza del Humboldt Forum, para ver la ciudad desde ahí. Seguimos a Galerías Lafayette. Y terminamos en el Mall de Berlín. Queríamos comer una torta en Einstein, había una torta de chocolate que vi otro día que lucía muy bien, pero el Einstein del mall estaba cerrado… An comió una torta de manzana razonable de Streuselbar, y Cyn un cupcake del local al lado. Para seguir nos tomamos el subte al Galería de Alexanderplatz, compramos los tiradores de Pá, unos Bugatti que lucen bien. Y vamos a encontrarnos con los chicos en el Radisson Blu, para tomar un trago al pie de un impresionante acuario de como 25 m de altura. El acuario es muy interesante, lamentablemente no podemos quedarnos, por Covid el bar está reservado para huéspedes. Volvemos a casa, An va a cocinar buñuelos de acelga y milanesas.

¡El viernes los chicos tienen dos visitas de departamentos! El día comienza por mi lado con mi corrida, estrenando las zapatillas que me compré ayer, con un récord para los 5 km, en 35:24. Mientras, Cyn le tiñe el pelo a An. Al volver, ellas dos y Romi y Ser van a ver departamentos, mientras yo estudio un poco. Después me compro un ticket de tren por el día (EUR 8,80), y salgo hacia la Torre de la Victoria, me encuentro con An y Cyn ahí. Contando los túneles de acceso para llegar a la plaza, son algo más de 300 escalones hasta el tope de la torre, desde la que se ve Berlín, con el Charlotenburg Tor, el Brandenburg Tor, el Teufelberg al que fuimos el miércoles, etc. De ahí seguimos por la venida, pasando delante del muy curioso edificio del UT 2 Versuchsanstalt für Wasserbau und Schiffbau (VWS), con sus prominentes caños enormes de color rosa. Seguimos a Latino, restaurante italiano que estuvo OK sin ser destacado. De ahí seguimos al Apple de Kudam para comprar auriculares para Caro, y seguimos al Einstein del KaDeWe, en donde comimos una riquísima torta de chocolate con base crocante, creo que se llama Concierto. No está en todos los Einstein. ¡Vale venir a este para probarla! Cyn compra un regalo para sus suegros, y seguimos a encontramos con Romi y Ser en Neue Promenade. Ahí todos ellos salen a ver el segundo departamento, yo me quedo a hacer compras en el barrio: me voy hasta Vom einfachen das Gute, en Invalidenstrasse 155, a un kilómetro y medio de casa. Local simple con muy buenos quesos y fiambres, compro un Gorgonzola dolce excelente que merece ser repetido, muy cremoso y fuerte con algo de picante. Es de origen italiano, con receta del siglo XII. Un Fourme D´Ambert, de estos quesos con penicilum roqueforti pero masas bien más cremosas, bueno también. Según Wiki, uno de los quesos más antiguos de Francia. Y un Mulberry, queso local producido al sur de Berlín, con cubierta de cenizas, más suave, apto para Andrea.

Nos reencontramos en XII Apostoli, para comer pizza. Queda a pocas cuadras del sushi al que fuimos el 25 de febrero, de entrada pedimos un prosciutto y una burrata muy buenos, de plato pizzas Judas, Simón y Paulo, la Paulo muy rica y la Simón rica y bastante picante. Vuelta a casa, a dormir.

El sábado hay otro departamento para visitar, Romi, Ser y An salen para allá a las 10, yo acompaño a Cyn, que también a las 10 tiene test de COVID en el local que hay en la esquina. Este test es gratuito, y exigido para entrar a restaurantes si no temes vacunación al día. Cyn está vacunada, pero hacemos el test igual para ver como es el certificado, para pasar por Brasil. Resuelto eso salimos con Pixie a encontrarnos con Ser, An y Romi, mientras vamos en colectivo ya llega el resultado de Cyn, negativo y en inglés, así que sirve para el viaje. Llegamos a Gleisdrei, en donde es el depto., caminamos por el barrio, y al rato nos encontramos todos. El depto. gustó mucho, esperemos que salga. Salimos hacia Postdam, son unos 30 min de tren, nos bajamos en Charlotenhof, y salimos a caminar hacia el centro histórico. Pasamos por el Brandenburger Tor, en donde empieza una peatonal muy linda. Paramos para almorzar en Backstolz, no había mesas para 5 adentro, comimos afuera con algo de frio. Ser pidió un muy buen bife, Romi muy buen plato de pastas con salmón, pedimos también sopas. Cyn pidió una tarta normal, yo por error pedí un filé de arenque frio, rico, pero no era lo que quería comer ese día… errores de alemán. Seguimos caminado hacia el barrio holandés, simpático, y de ahí al puente Glienicker o de los espías, en donde hacían intercambio de espías en la guerra fría. Seguimos hacia el castillo de Cecilienhof, muy lindo camino bordeando el lago y viendo las casas. Y seguimos hacia la ciudad, paramos cansados en Matschkes Galeriecafé, un lugar muy curiosas con obras de arte, algunas con simbología política medio filorusas. Las tortas lucían bien caseras y simples, pero estaban ricas. Con energías repuestas seguimos hacia el parque Sanssouci, bonito, pero debe ser mucho más bonito en verano, ahora en invierno muchas plantas estaban invernando, y las estatuas estaban protegidas para preservarlas. Caminamos por el parque, y volvimos a Charlotenhof, para volver a casa. Nos separamos al llegar, los chicos van a comprar algunas cosas en Decathlon. Cenamos en casa, todos, incluso Pixie, cansados de las caminatas. En mi caso, completo 8 días caminando o corriendo más de 20 km por día, y 10 con más de 15 km por día.

El domingo nos vamos a pie hasta el Futurium, sin Pixie porque no aceptan perros. El museo está interesante sin ser fantástico, gratis está OK. De ahí nos vamos a almorzar al Hans in Glück que queda en la Hauptbahnhof. En el Hauptbahnhof hay más voluntarios para recibir los refugiados de la guerra con Ucrania, An y Cyn el otro día vieron un tren con unos 500 refugiados llegando. La guerra nos tiene preocupados, pero por ahora no nos afecta. Cyn y An se vuelven en tren, Cyn necesita hacer su test de Covid para pasar por Brasil, nuevamente gratis en el conteiner de la esquina. Con Romi y Ser volvemos a pie, y nos damos cuenta de que cerca de casa está la colección Boros, un bunker convertido en museo que visitamos en enero de 2017. Cyn cierra sus valijas, eso es rápido, ella viaja siempre muy liviana de equipaje. Salimos al aeropuerto los 4 con Pixie, Romina se queda a tomar un baño de inmersión. Checkin sin problemas, café/chocolate despedida en el Starbucks, y Cyn se va. ¡Fue divertido como Pixie la acompañaba con la mirada mientras hacia la fila para rayos!

Volvemos los 3, ya son casi las 6, descanso en casa, yo hago también mi baño de inmersión. Buscando que hacer los próximos días, vemos que el lunes Genesis pasa por Berlín, con Collins, Rutherford y Banks. Las entradas que quedan están alrededor de EUR 250, no nos decidimos… Video con Karin y Richard, termina la semana.

Semana del 7 de marzo

Y al final nos decidimos, el día comienza comprando las entradas para Genesis, ¡¡vamos a ver a los viejitos!! Collins, Banks y Rutherford tienen 71 años… Sergio va a la oficina. Nosotros salimos de compras con Pixie por el barrio, con mala suerte, Vom einfachen das Gute estaba cerrado. Pasamos por casa a buscar a robotina (aspiradora robotizada), que será devuelta porque hace mucho ruido. Almorzamos en Augustiner am Gendarmenmarket, un goulasch que estaba OK, pero la verdad deberíamos descartar el Augustiner por ser muy de turistas y no tan bueno. Pasamos por Ritter a comprar un chocolate de postre, y Lafayette para comprar una pava. Tomamos en ómnibus a la Hauptbahnhof para ver si hay guantes de golf en el Decathlon, pero ese local es muy chiquito. En el Hauptbahnhof, más refugiados ucranianos, la guerra sigue complicada. De ahí a un súper, An quería comprar unas cosas, y vuelta en S Bahn a casa. An va al súper, yo estudio un rato, y cuando llega Sergio con las entradas impresas salimos An y yo al Mercedes Benz Arena. El estadio está muy bueno, y entramos bastante rápido después del chequeo de identidad y vacunación. Como tenemos 3 dosis, no hizo falta hacerse un test rápido. Al rato llegan Sergio y Romi, compramos unas bebidas (largas filas), estamos ubicados en el sector 206, fila 10, muy buena visibilidad. El show comienza 20:15, y fue muy bueno, con un impecable sistema de luces, imagen y sonido. Phil Collins tiene dificultades en caminar, y hace el show desde una silla de oficina, con un jogging… podrían haberle hecho algo mejor. Pero canta bien, hace su parte. Rutherford y Banks están muy bien, y el hijo de Phil Collins la rompe en la batería. Un repertorio que cruza todas las épocas de Génesis. Estadio lleno, control de que tengas la máscara puesta. Termina 22:30, volvemos a casa, y compartimos un kebab con papas fritas del Mustafá de debajo de casa.

El martes es feriado en Berlín por el día de la mujer. Desayunamos más tarde, y salimos en tranvía rumbo a Mauerpark. Llegando, pasamos un rato en el Hundeauslauf, para que Pixie pueda pasear, pero Pixie no parecía muy entusiasmada. El día está muy lindo, soleado y con una temperatura que se acerca a los 10 C. Caminamos por el parque, en la pared lindera al estadio Friedrich-Ludwig-Jahn hay unas 20-30 mujeres pintando grafitis. Seguimos paseando por el parque, y almorzamos en el Duennes Brot, un quiosco en el parque que hace una especie de pizzas, a EUR 6 la unidad estaba bastante bueno. De ahí caminamos al Kulturbrauerai, el camino es una avenida bastante linda, muchos bares y restaurantes. El Kulturbrauerai es el edificio de una cervecería que ocupa cerca de una manzana, convertido en centro cultural, con un cine, restaurantes, exposiciones, etc., todo cerrado ahora. El edificio igual está interesante. Seguimos caminando, y paramos en Five Elephant para un café, el brownie estaba rico, mesita al aire libre con sol. Iniciamos la vuelta a casa, otra avenida linda con muchos restaurantes. Ya llegando a casa paramos en el Blindenwersstatt, otro centro cultural alternativo, y que fue refugio de judíos en la guerra. Llegamos a casa para el cafecito. A la tarde todos estudiamos algo: An detalles del viaje a Italia, Romi alemán, Sergio como seguimos con el email familiar, ahora que Google quiere cobrarnos USD 50/mes, y yo con el PowerMBA, además de un buen baño de inmersión.

El miércoles salí a correr, récord de 33:05. Y después salimos con An para Neuruppin, en donde pasaremos un par de días en el resort Mark Brandenburg, al borde del lago. El miércoles estuvo muy bueno, con el sol y la ausencia de viento, se pudo estar en el solárium. La sauna está OK, y la recomendación de Sergio de tomar el buffet de la pileta en vez de la cena fue muy buena. A la noche tomamos un trago en el bar, y a dormir. El jueves desayuno, y fuimos hasta las 4 al spa. Ahí salimos al pueblo, mientras esperamos el tren tomamos un rico café y chocolate en la panadería Vollkern. Llegamos a casa pasadas las 7, ya oscuro y frio. Cena en casa.

El viernes amanecí no muy bien, sensación de fiebre, cansancio y dolor de garganta. Medimos oxígeno y temperatura, bastante normales. Desayuné separado de los demás, y me hice un test en el conteiner de la esquina. En 20 min llega el resultado, negativo. Salimos a caminar con An y Pixie al local de disfraces (ella quiere comprar unas cosas de Harry Potter), y seguimos a la quesería, esta vez compro más del Gorgonzola Dolce, Emmental, Castelrosso (un queso semiduro de un gusto bastante especial, un tanto desafiador por lo fuerte, pese a ser de vaca), y un excelente Brie de Meaux, según Wikipedia del siglo VII y aprobado por Carlomagno. ¡Incomprobable! Volvemos a casa, almorzamos con Romi. A la tarde salimos al All Saints de Firederichstrasse, pasamos por el AdmiralsPalast, una casa de shows de 1910 que hoy alberga un cine, en el que hay una semana continua de Rocky Horror Show, que termina hoy, debe ser un show con la gente disfrazada. Seguimos en la S Bahn a AlexandrePlatz, voy a ver qué hay de vinilos en el Saturn. Y cafecito en el Einstein. A descansar en casa, a la noche íbamos a ir a B flat, un club de jazz cerca de casa, pero yo no me sentía bien, cancelamos.

Mientras, quería comentar sobre dos temas que evolucionan, cada uno a su manera. Respecto a la vivienda definitiva de los chicos, la cosa se va complicando. El departamento de Neue Promenade está alquilado por dos meses, y hoy justo les confirman que no hay extensión, 31 de marzo se van a tener que ir. Y de los muchos departamentos a los que hicieron oferta de alquiler, perdieron todos, la demanda por departamentos en Berlín está súper alta, y por cada departamento hay docenas de interesados. Así, el objetivo principal del viaje, ayudarlos con la casa nueva, no se va a cumplir. Ya que no salen alquileres por 2-4 años, ahora van a empezar a buscar para 6 meses… En otro orden de cosas, la guerra de Ucrania parece consolidarse como una guerra territorial limitada a Ucrania, y una guerra económica global. La segunda seguro nos va a afectar en lo económico (ya nos hizo un agujero hasta ahora), pero es animador que por lo menos la guerra nuclear parezca descartada, y que la convencional se limite a Ucrania.

El sábado sigo sin sentirme bien, me quedo en casa mientras los chicos, Andrea y Pixie salen a pasear. Nos encontramos para almorzar en Weihenstephaner, restaurante alemán a pocos metros de casa. Solcito, pero con un vientito frio, me quedé solo un ratito. Aproveché que salí de casa para hacerme un nuevo test, que vuelve a dar negativo. Me quedé en casa descansando, Romi, An y Ser llevaron a Pixie al Teufelberg, la pasaron muy bien. ¡Y durante el paseo hubo novedades del departamento, el lunes firmarían contrato! Cenamos en casa, An hace flammenkuchen.

El domingo 13 de marzo cumplimos 35 años del casamiento civil con An. Desayunamos, llega aviso de Lufthansa de que, por huelgas en varios aeropuertos, incluso Berlín, nuestra salida puede tener problemas. Salimos a caminar un poco por Pulsstrasse 4, si todo sale bien en la firma del contrato mañana, es la nueva residencia de los Behrends-Perone. Lindo barrio, tranquilo, y muy lindo departamentos (vistos de afuera, no pudimos entrar), con un muy lindo parque de pulmón de manzana. Almorzamos en la Trattoria Fra Diavolo, pizza, ensalada y lasaña que estuvieron bastante bien. Volvemos en colectivo y S-Bahn, los chicos se quedan en el Brandburguer Tor para ver de participar en la marcha por la paz, nosotros con Pixie seguimos a casa a descansar. ¡Mientras, nos llega el aviso de cancelación de nuestro vuelo Berlín – Frankfurt… la vuelta va a ser con emoción! Chat con la agencia, la opción que ofrecen es vía Madrid, pero no hay lugar en business. Decidimos ir en tren a Frankfurt, ese pasaje nos va a costar más plata… Saldremos de casa alrededor de las 11. Nos vamos a hacer un test aun el domingo 20:00, por si acaso, y otro mañana a las 9:00, ese será el válido para el viaje.

Y ahí empiezan los imprevistos… el test de Andrea llega positivo… mañana lunes haremos otro, a ver qué pasa…

Semana del 14 de marzo

Y el lunes cumplimos 35 años del casamiento por iglesia. Desayunamos, y a las 9 estamos ya en el conteiner de la esquina. En mi caso, el 4to test en 4 días… es el día que mejor me sentí, ya en plena recuperación, ¡y justo ahora el test da positivo! An da positivo por segunda vez. Nos reorganizamos para quedarnos, veremos hasta que día. Empezamos a usar máscara en casa, An y yo nos quedamos más en nuestro cuarto, almorzamos y desayunamos en el living, mientras los chicos almuerzan y desayunan en la cocina. Yo empiezo home office desde Berlín. Al mediodía los chicos van a formar el contrato por el alquiler, sale todo bien, ¡tema resuelto! En otro impacto del Covid, Romina tenía entradas para un show de Ricardo Arjona el jueves, y como Arjona testó positivo hace unos días, el show fue cancelado. An termina el día muy cansada, yo sigo más o menos bien. Los chicos van a IKEA a elegir colchón y comenzar a diseñar la cocina.

El martes a la mañana Sergio sale a activar su tax ID, que estaba parado porque desde su estadía anterior en Schopfheim (en la que sacó el tax ID) a ahora hay una diferencia: se casó, y eso no les cuadraba en la administración pública… A la vuelta se testa, da negativo. Día de home office y descanso en casa. A la tarde salgo a testearme y paseo corto de Pixie, sigo positivo.

El miércoles yo amanezco algo mejor, An no mucho mejor. Seguimos en casa. Los chicos avanzan en compra de muebles en IKEA, y a la tarde van al Kaufhaus a seguir eligiendo cosas para la casa. Yo testo positivo por tercera vez.

El jueves seguimos en casa, un poco mejor los dos. Ser se testa antes de ir a la oficina, da negativo. Nosotros nos testamos a las 7pm, para poder decidir en base al test que hago con mi vuelta… no hay mucha decisión que tomar, testamos positivo los dos. Diseño plan de como tocar la oficina en los próximos días… Los chicos se van a festejar St. Patrick day en el bar irlandés debajo de la S-Bahn, parece que estaba muy divertido.

Viernes es otro día de Home Office, excepto Sergio, que va a hacer off-site en la oficina. El Chango da señales de vida, ¿será que esta vez cerramos la compra de la cochera? Hoy no nos testamos, vamos a testarnos mañana a las 9am. Cena en casa, flammenkuchen?

El sábado voy a testarme, la llevo a Pixie y caminamos mientras espero el resultad. ¡Sale negativo! An baja también a testarse, y vamos a comprar tortitas y croissants a Lindner, y quesos y fiambres a Von einfaches das beste. Llega el resultado de An, ¡también negativo! Opíparo desayuno. En la agencia de viajes comienzan a ver opciones, pero tarda. Nos vamos bañando, los chicos van a ver sillas, nosotros salimos más tarde, nos encontramos en la zona de la Kudam. Almuerzo en Ikesu, un restaurante japonés que no vale la pena, excepto que estés en zona y no tengas tiempo para ir a Sachiko, que queda a unas 10 cuadras de Ikesu. Llega la primera propuesta de vuelta, ¡quieren cobrar solo para mí una diferencia de tarifa de USD 2.700! Para eso estábamos usando la vuelta de Lufthansa que quedó pendiente de octubre. La vuelta de Latam de este viajen no tiene opciones ni para sábado ni para domingo. No volveré hoy, veremos que hay si flexibilizamos hasta el lunes. Seguimos a Ikea y Bauhaus, los chicos van a ver muebles en Ikea, nosotros a cancelar un pedido de una canilla en Bauhaus, que ya lleva 3 semanas de pedida sin avanzar. Los chicos se quedan en Ikea, nosotros nos vamos a casa a descansar. Llega nueva propuesta, volviendo el lunes la diferencia de tarifa es USD 450, más potable, volveré el lunes.

El domingo salimos a pasear al viejo aeropuerto de Templehof, convertido en parque. Día de sol, pero viento frio, se hace sentir, y si bien tenía muchas ganas de pasear y caminar, por el viento frio se hace más breve. Entramos al parque por la entrada cercana a la estación Templehof de la S+U Bahn. Hay cerca hay uno de los varios caniles, la dejamos a Pixie un buen rato corriendo y jugando con otros perros. Y de ahí cruzamos a lo ancho del aeropuerto saliendo por la derecha del edifico de la terminal. Al lado del edificio están todavía las casas conteiner que fueron usadas para refugiados en la crisis de 2015, y que ahora están por reacondicionar para refugiados de Ucrania. Salimos por el portón de Columbiadamm II, y caminamos hacia Austria, un restaurante cercano de buena reputación por el schnitzel. Comemos rica sopa de gulasch, buen schnitzel (y bien grande), un mouse de chocolate bueno pero sin llegar a extraordinario, y Kaiserschmarrn, una especie de panqueque en pedazos, postre típico austriaco que estaba muy bueno. Salimos, entre que justo salían de misa en la iglesia de la Pasión enfrente, y el mercado de la plaza, había bastante gente. Vuelta a casa, sigue soleado pero ventoso y frio. Siesta extendida. A las 7:50 me testo, imprescindible para volver. Salimos con Pixie y An, caminamos mientras esperamos el resultado, y sale negativo, ¡vuelvo a casa! Cena de ensaladas ricas y pizza en A Posto, a una cuadra de casa. Bañamos a Pixie con An, los chicos compran cosas para la casa por internet y hacemos todos los trámites de mi viaje, y a dormir.

Semana del 21 de marzo

Desayunamos los 4, Sergio se va a Grover, An y yo salimos con Pixie al aeropuerto cerca de las 11, en tren. Checkin sin problema, íbamos a almorzar en el aeropuerto pero solo hay un Marché, terminamos con un cafecito en Starbucks, y melancólicamente inicio mi retorno, estado de ánimo variable, pensando en futuros personales, familiares y profesionales. Vuelo a Frankfurt OK, tengo una conexión de unas 4 horas, me voy a lounge a trabajar y leer. Llegada a Sampa sin problema, a bañarme, ordenar cosas, y salir a trabajar, empieza la reunión de ventas, que será la actividad principal de esta semana. São Paulo liberó el uso de máscaras en interior y exterior, primer evento sin máscaras en forma oficial. Como lo organizamos hace unos meses, igual es un evento reducido, no habrá cena de confraternización ni evento de integración, es solo la reunión de ventas, sin ninguna actividad especial en las comidas.

Mientras, An fue arreglando su pasaje. Llegará el lunes 28. Yo me voy a Chile del domingo 27 al miércoles 31, que nos reencontraremos en casa.

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