European Tour 2022, 2nd stop: Paris

Mientras yo estaba en el tren aun en Alemania, Andrea aterriza en Paris. Con eso están Sergio y Romina en España, Cynthia y Pablo en Italia, An en Francia y yo todavía en el ICE en Alemania, rumbo a Paris. Llego sin problema a la Paris Est, me tomo el Metro 4, me bajo a 4 cuadras del hotel, y mientras camino al hotel me alcanza An, que ya había salido a caminar después de dejar la valija en el depósito del hotel. Al llegar al hotel son las 12:00, nos dan el cuarto, el hotel es el Da Vinci, un hotel chico con cuartos pequeños, pero bastante simpático. Cuenta la historia que acá se escondió el ladrón que robó la Mona Lisa a comienzos del siglo XX. An aprovecha a bañarse después del vuelo, yo me cambio, y salimos a caminar hacia la torre Eiffel. Pasamos por rua Cler, una callecita que tiene 2 cuadras llenas de simpáticos restaurantes. Ahí cerca queda la quesería de Marie-Anne Cantin, en donde compramos quesos cada vez que paramos en Paris. Como compramos poco de cada queso, pudimos elegir pocos quesos, otros se vendían por horma o media horma. Compramos un Saint Nectaire (apariencia de brie, pero demasiado suave a mi gusto, casi que mantecoso), Bleu des Causses (similar al roquefort, cremoso y rico), un queso de cabra muy rico y un queso duro. Compramos una baguete recién hecha y todavía caliente en una boullangerie cercana, unas cocas, y salimos a Champs de Mars a encontrar un banco a hacer nuestro picnic. El día estaba gris, y mientras comíamos empezó a garuar. Terminamos de comer, de postre nos fuimos al quiosco a comer una crepe con azúcar. Ya la garua estaba cerca de llovizna. Seguimos caminando, cruzamos el rio, y quisimos tomar un café en Palais de Tokyo, pero como es al aire libre, con la lluvia ya no atendían Seguimos a Café Joyeux sobre la avenida de Champs-Elysees, nada destacado pero sirvió para descansar y tomar algo caliente. Seguimos por la avenida, y entramos al Apple Store, vale visitar, antiguo edificio en donde vivió Santos Dumont, muy bien preservado. Seguimos caminando en dirección a Place Vendome, parando en algunos negocios, hasta llegar al hotel 17:30. Dormimos un ratito, y salimos a cenar en Dupin, pasando por Cia. Bracelet Montre, para comprar una correa de reloj. La cena estuvo rica, dentro del estilo francés, con mucha mezcla de gustos. Vuelta al hotel, que tiene un spa, una especie de cueva en el primer subsuelo, linda decorada, con una piletita. Nuestro combo incluía el acceso al spa, así que lo usamos, pero realmente no vale pagar por el uso. El lugar está lindo, pero el agua tibia, nos quedamos unos 20 min, vuelta al cuarto, Duolingo, Netflix, y a dormir.

El sábado es el día completo que tenemos en Paris, ¡y empezamos durmiendo hasta casi las 10! Estábamos cansados de nuestros viajes. Desayunamos en el hotel, bastante bien. Y salimos a caminar, primero paramos en los jardines de la punta de la Île de la Cité. De ahí seguimos a ver las obras de Notre Damm, se ven las torres originales, del resto se ve poco por las obras de reconstrucción. Caminamos por la zona de Place Vendome rumbo a Madeleine, almorzamos en Les Jardins du Foubourg, restaurante con un patiecito al aire libre, pero con cobertura plástica transparente que hizo que al sol sea un poco pesado. La comida estuvo bastante buena. Seguimos caminando a un local de la cadena de Aux Merveilleux de Fred, una cadena especializada en merengues, este quedaba a media cuadra del Moulin Rouge. Probamos los merengues, que están bien, aunque sin ser espectaculares en mi opinión. Seguimos a Sacro Cuore, repleta de gente. De ahí caminamos al Lindt atrás de la Opera, a comer un heladito. Hasta ahí el día había empezado soleado, y fue empeorando de a poco, mientras comíamos el helado empezó a llover, no demasiado fuerte. Seguimos rumbo a La Samaritaine, vale la pena visitar este viejo edificio (construcción original también para ser un negocio para todo público) reconstruido en shopping, muy lindo. La lluvia se va poniendo más fuerte, pasamos por Bershka y C&A, haciendo tiempo. Terminamos tomando el 4 hacia Rosie´s Smokehouse BBQ, en la muy simpática calle de Huchette. Llegamos medio corriendo por la lluvia, mientras tomábamos un trago acompañado por unas papas con chili la lluvia fue parando, y pudimos caminar un poco por esas calles. Volviendo hacia el hotel nos encontramos con el Cour du Commerce Saint Andre, un simpático pasaje con restaurantes, que vale la pena visitar. Volvemos al hotel alrededor de las 9pm, después de caminar 22,5 km, más de los 20,6 km de ayer, asique cansados. A hacer las valijas, ¡mañana nos levantamos a las 4:30 am!

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