Y, cerrando 3 semanas en Europa, un rato en Berlin/Pulsstrasse/Behrends-Perone
Devolvemos nuestro convertible a Europcar cerca de la Hauptbahnhof, y nos vamos hasta la estación a dejar las valijas. Caminamos un rato llegando al Jack Wolfskin, a ver si resuelvo la compra de mis zapatos de hiking que necesito para Chamounix, pero sin éxito. Vuelta al tren, An se compra un pretzel recién hecho (nunca hay que desperdiciar esa oportunidad), embarcamos, y 16:55 salimos rumbo a Berlín. Algunos atrasos en el camino, el tren llega hasta 250 km/h, me pongo al día con la oficina, descansamos un rato, y aprovechamos a cenar en el restaurante del tren. No le tenía tanta fe, esperaba algo regular, pero el chili con carne estaba muy bien, servido bien caliente, y levemente picante, muy bueno!
Después de 4 horas y media llegamos bien a Berlín, nos bajamos en Sudkreuze, tomamos el S41 a Westend, y caminamos hacia Pulsstrasse 8, son unas 8 cuadras, en el camino ya encontramos a Sergio y Pixie, que venían a buscarnos, Pixie a los saltos.
Nos organizamos en lo de los Behrends-Perone, el departamento es muy lindo, moderno, y muy bien iluminado. Una ducha, y llegar a la cama ya cerca de medianoche.
El jueves me despierto muy temprano con la luz. Decididamente, no voy a conseguir dormirme de vuelta, asique la llevo a Pixie a pasear al vecino Schlossgarten Charlotenburg, uno de los tantos puntos positivos de la zona.
La mañana se va en ir a Globetrotters en Steglitz a intentar resolver el tema de mis zapatos de hikking. Queda a unos 30 min, combinando trenes y subtes, el sistema funciona bastante bien.
Al llegar pasamos todavía por el Decathlon, y ahí veo un edificio que me llamó la atención, lo habíamos visto en Dogs of Berlin, una serie alemana. Es un edificio de los ‘70, un diseño bien especial, llamado Beerpinsel o pincel de cerveza, nombre que combina su forma con el propósito original de ser un restaurante. Un edificio muy curioso, vale leer la historia en este link https://en.wikipedia.org/wiki/Bierpinsel .
En Globetrotters vimos algunas opciones, pero igual queríamos ver unas opciones en Jack Wolfskin. De vuelta subte, hasta el Jack Wolfskin de Kürfürstendamm, pero no me iban bien, por lo que nos decidimos por las Meindl que vimos en Globetrotter. Vuelta entonces al Globetrotter de Steglitz, compramos las zapatillas y algunas cosas más. Mientras An se iba al super, yo ya volví a Pulsstrasse, a la 1pm tengo algunas reuniones por un par de horas.
Hasta ahí, todo tranquilo, de repente, ya no estaba tranquilo. An me llama, perdió su carterita con pasaporte, registro y tarjeta de crédito. Perdiendo la esperanza de encontrarlos, mientras ella vuelve del super llamo al banco a bloquear la tarjeta, y al consulado para ver cómo era el tema del pasaporte. El banco fue bien, el pasaporte al comienzo nadie responde, dejo mensaje, y al rato me llama una tal Agustina, que me dice que tenemos que hacer la denuncia en la policía, e ir al consulado el viernes a las 9am.
Encontramos una estación de policía a unos 2 km, vamos de scooter. Un edificio antiguo, que parecía cerrado, pero al tocar timbre te abrían. No había casi nadie, al rato un policía nos atiende y toma todos los datos.
No pudiendo hacer más nada, nos dedicamos a otros temas. Fuimos a Decathlon a comprar chalas para playas de piedra (las mías estaban destruidas), y ya volviendo pasamos por Blomeyer’s Käse. Atendida por su dueño, una quesería chica especializada en quesos alemanes, auqnue tenía algunos más. Muy buena conversación sobre varios quesos con el dueño, muy linda experiencia. Compramos un Haimat gereifter FrischKäse im Aschemantel (nombre largo y poco pretensioso para un queso muy rico), un Stilton inglês, y un queso alemán inspirado en el Pecorino italiano. Volvemos, An se baña mientras Romi y yo comemos unos quesos, y Ser pasea a Pixie. Después, a cenar a Sachiko Sushi, el restaurante que encontré hace años cuando visitábamos a Sergio en su estadía en Berlín en Digital Labs, y que queda debajo de la via. Como siempre, muy rico y entretenido. Después fuimos a escuchar jazz a The Hat, a pocas cuadras, y en donde tocan mucho tipo jazz session, con varios músicos rotando. Al comienzo hubo un grupo de contrabajo, batería y piano, después cambio por otro grupo que agregó un saxo. Después de varios tragos (que costaron casi tanto como la cena) y más o menos una hora, tocan Cantaloupe Island, hora de ir a descansar.
El viernes nos levantamos a las 7, para salir temprano al consulado. Tardamos una media hora en que nos atendan, y nos atendió una empelada con muchas ganas, poniéndole garra. El trámite es técnicamente interesante, tienen una estación de trabajo directamente conectada al Renar, y la explicación de la chica da tranquilidad de que An tendrá en tiempo un pasaporte temporal. Pero, no sale en forma inmediata ni en la primera hora, y nos sugieren de ir a pasear. Mientras, Ser, Romi y Pixie van yendo al bote que habíamos alquilado para hoy. Nosotros decidimos quedarnos en la zona, porque el pasaporte tiene que salir hasta las 14:00, o queda para mañana sábado. Asique nos fuimos al KaDeWe a comer una torta Concierto. La habíamos probado en el Einstein del KaDeWe en el último viaje, y la buscamos en otros Einstein, sin encontrarla. Mientras estaba con Cyn la semana pasada descubrió que originalmente esa torta es de Lenôtre Paris, una confitería parisina que tiene un puesto en el KaDeWe. La torta de chocolate con un riquísimo crocante estaba tan rica como la recordaba. Vemos valijas (quería comprarme una carry on) y anteojos, y se va haciendo la 1pm, sin comprar nada volvemos al consulado. An llegó antes que yo, yo me había desviado a Nike. Resulta que cuando toco timbre me atiende la empleada con voz entusiasmada “salió, salió”. Ni An sabia, el pasaporte había salido justo cuando iba a abrirme la puerta!
Hay que completar unos trámites, pero poco después de las 2pm ya salimos con An con su pasaporte!
Vamos hacia Hakenfelde, al borde del rio Havel y del lago Tegeler, pasamos por el Rewe a comprar bebidas, y capitán Sergio nos pasa a buscar con el bote. Es un bote con mucha visión funcional y poca estética: bien cuadrado, espacioso, una buena área con techo, se puede subir al techo del que desciende un tobogán, y el bote hasta incluye una parrilla. ¡Perfecto para el lago!
Paseamos, anclamos, almorzamos, nadamos (agua a 24 C), descansamos. Pixie se reentusiasmó con el agua, tiraba su pelotita, la bajábamos al agua con su chaleco salvavida, y se quedaba nadando. Volvimos al muelle cerca de las 9, !muy buen paseo!
Llegando a casa, el chef Sergio cocina flammenkuchen (mmm.. cocina… todos paquetes comprados), sale muy rico. Dia muy activo, a dormir.
Y del viernes nos habían quedado pendientes las compras en el KaDeWe, asique nos despertamos, como siempre, temprano por la claridad. Con Pixie salimos caminando hacia el KaDeWe, son 5 km. Llegamos a la zona, tomamos un café en Café Schnell, nada del otro mundo, y vamos al KaDeWe a hacer las compras: mi carry-on blanca, una billetera Secrid, anteojos izipizi (voy a empezar a probar lentes con filtro azul), y mientras An se queda con Pixie, yo subo al área gastronómica (Pixies prohibidas) y compro un poco de Brillet Saverin Cranberry, un queso suave de Burgundia (Francia), con arándanos. También compro unos cookies de Round and Edgy, para lso mates de la tarde. Pasamos por el Nike cercano, me compro un short de correr, y volvemos a casa.
Dejando todo, salimos con los chicos y Pixie a Grunewaldsee. Al llegar almorzamos primero en un restaurante griego cerca de la estación, Taverna Inos, just OK. De ahí hay que caminar unos 2 km, y se llega al lago, y a la playa para perros. Es un tema bien curioso, el bosque es especial para perros, que no necesitan correa, y el lago acepta humanos, pero es también para perros. ¡Hay perros por todas partes! ¡Muy simpático! El día está, igual que ayer, muy caluroso, arriba de los 30C, asique también entraos al agua, pero la que estuvo más tiempo fue Pixie, corriendo de un lado al otro. Ya finalizando el día, aunque aún muy claro, nos volvemos a casa, nos cambiamos, y vamos a cenar de despedida a Lemke am Schloss. Rico camembert, buenas milanesas, y de postre Kaiserschmarren, que An y Ser estaban con ganas. Volvemos a eso de las 10pm, empieza a oscurecer. Los chicos se van a dormir, An y yo vamos cerrando valijas, haciendo checkin del vuelo, y preparando el retorno.
El domingo desayunamos de despedida en el balcón, casi brunch por el contenido y horario. Alquilamos un Fiat 500 X de Share Now por minuto, había uno en la esquina. Nos despedimos, y salimos rumbo al aeropuerto.
Despacho de valijas OK, la declaración de aduana fue un tanto confusa, pero al final funcionó. Nos fuimos un rato al VIP, almorzamos leve, y al avión, que despega con un rato de atraso.
Llegada a Zúrich normal, tenemos 5 horas de conexión. Nos vamos un rato al VIP del terminal A, paseamos también un rato y aprovecho a comprar un pantalón gris, el Massimo Dutti que había traído se rompió en Frankfurt. Después nos vamos al VIP del terminal E, un terminal en el que no hay negocios, pero el VIP es más tranquilo.