Groupcon en Toronto, PostGroupcon en Halifax, y visitamos a Caro en Calgary: Halifax (2024)
El jueves salimos en avión hacia Halifax, y siguiendo reglas de la compañía, nos dividen en 4 vuelos, el nuestro es el mas temprano, nos levantamos a las 4:30. Cerramos todo, y nos encontramos con el grupo, unas 20 personas, para caminar hasta la estación del UP y salir rumbo al aeropuerto. Todo sale bien, y pasadas las 8 despegamos rumbo a Halifax, aterrizando sin problemas. Hasta la ciudad son unos 40 min, nos llevan en camionetas hasta el Sutton Palace Hotel, checkin, y almuerzo en el mismo restaurante del hotel, con Luc, Claudia, Wolfgang y la esposa, muy animada. Y comentamos que vamos perdiendo la cuenta de los casos de covid. Después del almuerzo caminamos un poco por el borde de la bahía, y nos vamos a dormir una siesta, estamos con bastante sueño.
Mientras, el tercer vuelo es cancelado, reubican al grupo, que va a llegar recién a la cena de bienvenida, a eso de las 20:00. En ese vuelo iban Guillermo y Jimena. ¡Incluso el cuarto vuelo llega antes! Mientras, hacemos un crucerito por la bahía, lindas vistas, bastante fresco. Y de ahí fuimos al The Cable Wharf, restaurante en el muelle, se comio bien, en especial muy ricos lobster Rolls.
EL viernes vamos a arrancar recién a las 10am, con lo que tengo tiempo de hacer 15 k por el borde de la bahía hasta el Point Pleasant Park. Desayuno simple en el hotel, y salimos rumbo a Peggy’s Cove, una pequeña villa de pescadores de langosta, con 35 habitantes. Se destaca porque no se puede construir nada nuevo y mantiene su apariencia histórica, y tiene un faro, con lo que consiguió ser un punto turístico. Recorremos los negocios de arte, caminamos por las piedras hasta el faro, sacamos fotos, y almorzamos en Sou Wester, restaurante para turistas. Comí la fish and lobster chawder, bastante decepcionante.
Seguimos hacia Lunnenburg, una villa ya mas grande, con 2.500 habitantes, con fuerte influencia de alemanes, y algunos edificios históricos bastante buenos. Y nos volvemos al hotel, en total debemos haber estado cerca de 4 horas en el bus, no se si fue gran negocio. Cenamos en el 5 Fisherman, appetizer de bienvenida con unas vieiras con panceta alrededor que estaban muy buenas. De entrada, un chawder que estaba mejor que al mediodía, pero lejos aun del Boston Clam Chawder típico de Boston. De plato compartimos con An carne y un plato a base de arroz y curry, que estaban OK. A la vuelta tomamos un drink con Dirk y Aisha en el bar del hotel, compartiendo historias de los tiempos en que trabajamos al mismo tiempo en Foxboro. A dormir.
El sábado hacemos un rato de fiaca en la cama, el assembly es a las 9:30. El plan de hoy era kayak y hiking, pero hubo que revisar porque el viento estaba muy fuerte. Salimos en bus hacia Kingsport Beach, un lugar en el que el mar baja bastante, aunque ni tanto como en Las Grutas, Patagonia. La idea era hacer una caminata por el lecho del mar en la baja mar, y por la preparación, parecía que sería gran cosa: repartieron botellas de agua y de Gatorade, barras de cereal, manzanas y naranjas, todo en abundancia. ¡Estábamos listos para cruzar el mar rojo! En medio del barro y arena que la bajamar dejó, en total fueron unos 45 min de caminata de ida, menos aún de vuelta.
De ahí fuimos al parque Blomidon, en donde hicimos un picnic básico pero rico. Y de ahí nos llevaron en bus a un punto en la ruta, en donde nos dejaron y caminamos unos 5 km hasta el Waterfront Park de Wolfville, una caminata nada espectacular. Caminamos por el pueblito, An tomó un café, yo un helado, y salimos de vuelta hacia Halifax. En total, otra vez cerca de 4 horas de ómnibus, e igual que ayer, maso, y con grandes dudas de que haya justificado todo ese tiempo en ómnibus.
Ya en Halifax, cenamos en el Waterfront Warehouse, en el punto alto de Halifax: la langosta. Nos sentamos con Dirk e Aisha. De entrada había Oyster Bar, aprovechamos a probar las ostras, que estaban ricas, ¡aprendimos a comer ostras! Hubo otros apetizers, nuevamente las vieiras con panceta, ensalada, y al final, liderados por un músico tocando gaita, entraron las mozas con bandejas de langosta y choclos. Nos comimos cada uno una langosta, muy ricas.
¡A dormir! Al día siguiente nos enteramos de que un grupo grande había ido a bailar a un local con banda en vivo, bastante animado.
El domingo empieza con corrida de 10 k con Jorn de IST por el Point Pleasant Park. Desayunamos, y salimos a hacer la visita guiada por Halifax. Pasamos por afuera de la basílica St. Mary’s, el edificio más antiguo de Halifax aun existente, de 1750, un año después de la fundación. Visitamos el museo histórico del Atlántico, con una sección dedicada a una tremenda explosión que hubo en 1917, cuando un barco de carga choco con otro barco de carga que estaba lleno de explosivos rumbo a Europa para la guerra. Y otra sección dedicada al Titanic, que naufragó a unos 500 km de Halifax, y del que llegaron numerosos restos hasta las costas locales. De ahí visitamos el fuerte que protegía la ciudad, el Citadel National Historic Site, justo vimos la curiosa forma en que izaban banderas de mensajes, que suben plegadas hasta el tope del mástil, y solo se despliegan arriba. Almorzamos en el The Garden Restaurant, y seguimos al Canadian Museum of Immigration at Pier 21, al que llegaban todos los inmigrantes, mostraban todo el procedimiento con el que eran recibidos los inmigrantes, incluyendo un mea culpa bastante curioso sobre los criterios racistas y religiosos para negar entrada, por ejemplo, de un barco de judíos de la segunda guerra mundial, que tuvo que volver a Alemania, tras lo cual buena parte de los pasajeros murieron en el Holocausto.
De ahí seguimos a Fog Company, una heladería em los muelles que hace un curioso helado que es servido em un cucurucho combinado con copo de nieve. Interesante, pero no rico. Y volvemos al hotel, tenemos unas 3 horas para una siesta y preparar valijas.
La cena de despedida es en Salt Ash Beach House en los muelles. De entrada, ataco la mesa de mariscos, con colas de langosta, vieiras, camarones, todo muy rico. Todo lo que vino después estuvo bueno pero no fue tan especial, por ejemplo, me pedí un bife con papas fritas. Buena conversación con Tomas (LA) y Jorn (IST) y sus esposas, practicamos bastante alemán y hablamos de transformación energética y plantas nucleares en Alemania.
A dormir a medianoche.