Se casan Cynthia y Pablo, y pasan muchas cosas más, varias, relacionadas al casamiento (2024)

Voy a aprovechar a contar un montón de cosas alrededor de este post. Porque al final, el casamiento anunciado por Cynthia en abril junto con el anuncio en julio de que Romi estaba embarazada, fueron el centro de muchas de las actividades del año.

Por ejemplo, la compra de mi traje de casamiento, que después de muchas vueltas, y con aprobación de Cyn (y no mucha convicción de An), termino siendo un Hugo Boss con solapa redonda de seda. Lo habíamos visto en el Morumbí, terminamos comprándolo a mitad de precio en el Catarina Mall, al que habíamos ido por casualidad.

O los como 50 vestidos que se probó An, y los más de 300 que debe haber visto por Instagram. ¡Ahí descubrí que bueno es que el novio no pueda ver el vestido de la novia!

En un tema no relacionado, días antes de que An ya salga para Baires, habíamos ido a la Oscar Freire a ver la exposición de relojes de un remate, An se entusiasmó con un Bulgari Solotempo, yo con un IWC GST de titanio y tuvimos suerte, el martes siguiente quedaron a precio razonable y los compramos. Hay algún punto de contacto ahí, es el reloj que usaré en el casamiento.

Otro tema más o menos relacionado, en el baby shower de Sophie en octubre, en el SUM de Acha, Matu, Ariel, Guille, Ilse, Lili y yo charlábamos de un paseo en van con pizza y karaoke que ellas van a hacer, y derivamos a la Muzza 5k, fué cuando decidimos nuestra Muzza 5k Behrends organizar para la semana anterior al casamiento de Cyn. Pero claro, ¡cómo vamos a hacer un evento así sin camisetas recordativas! Sergio las diseñó, An las mandó a fabricar en Sampa, y había que llevarlas a Baires.

Y así llegamos al final de semana del 30 de noviembre y 1 de diciembre: a hacer valijas. No fue fácil: ropa para el casamiento, ropa para el Perito Moreno, las camisetas del muzza 5k, y un montón de otras cosas. ¡Creo quien nunca habíamos llevado 4 valijas a Buenos Aires! Y en mi caso, tenía que preparar también mi bolso para ir al Jequitimar en Guarujá, la semana del 2 de diciembre es nuestra reunión anual, que en mi caso va de lunes a viernes: lunes y martes jefes, miércoles se agregan todos los de ventas, servicios y marketing, jueves a la noche llega todo el resto de la oficina para la fiesta a la noche, con lo que llegamos a ocupar 230 camas del hotel. Y el viernes, el evento de confraternización, tematizado en IA, en un workshop del que yo di la idea, y fue desarrollado por el equipo de Digital WorkPlace.

Entonces, el lunes 2 salí a Guarujá, evento exitoso, con actividades externas como consultores de 5 comportamientos de los equipos cohesivos, y que la consultora también cantaba opera, diseño de drinks con el super comité, presentación de dos entrenadores de tenis con buenas reflexiones de conexión entre deporte y negocios, presentación de 2 ingenieras de Heineken, la fiesta de fin de año, la presentación que hice de IA que menciona el curso que hice con Pá en 1985, y el workshop hecho por el DWP, que salió muy bueno. El Jequitimar, OK para negocios, no iría por placer.

Y mientras el viernes yo terminaba mi evento en Guarujá, An ya salía para Baires, para organizar todos los detalles del casamiento. Yo me quedé en casa, con un tiempo dedicado a correr, a escribir para LinkedIn, a poner al día algunas cosas de la oficina, dedicarme un rato al piano, y ver algunas películas em Amazon.

Lunes, martes y miércoles fueron duros días de trabajo, incluyendo almuerzos en NB Steak, Bar do Alemão y Sapporo. ¡Así el traje del casamiento no va a entrar! El miércoles después del almuerzo salgo rumbo a GRU, todo tranquilo, excepto el checkin con las dos valijas, que fue un tanto confuso. Avión lleno al 65%. El vuelo se me hace un tanto largo, pero llegamos a una Buenos Aires iluminada en la noche. Hace tiempo que no viajaba en ventanilla, buena vista.

Marcelo me lleva a casa, a dormir, ya son pasadas las 11.

El jueves trabajo desde casa, al mediodía nos encontramos con Pá y Má en La Tablita, para elegir que compramos para la cena de fin de año. Y para almorzar cerca, caemos en Otoro, un pequeño y muy simpático restaurante de sushi, solo con barra (sin mesas), desde la que se ve trabajar al sushiman. Excelente, crea muy bien la sensación de ser un sushi especial, ¡ habrá que volver!

Vuelvo a casa a trabajar, a la tardecita tengo una secuencia de plantillas nuevas en Pelaes, peluquería con Hernán, y salimos a hacer la Behrends Muzza 5k. Con Pá y Má salimos en un viejo Cabify medio destruido, rumbo a San Miguel, primera parada. Somos los primeros en llegar, al rato van llegando todos: Cinthya, Lili con Marquitos, Diego, Marisa y Nicki, y Matu y Diany (Ariel tuvo fiebre, no pudo participar), todos con la camiseta diseñada por Sergio y hecha en Brasil por An. Y pedimos la primera pizza, de muzzarela. El primer veredicto no se hizo demorar, elogiando la masa, criticando el queso, y adjudicando una puntación de 7,2.

De ahí seguimos caminando rumbo a Pin Pun, a pocas cuadras. Como un cartel atestiguaba atrás de la caja registradora, habían sido ganadores de la Muzza 5 k original un par de años. Acá comemos de dorapa, siguiendo las tradiciones de la pizza al paso, y los pedidos fueron más amplios, con algunas fugazzetas. El jurado rápidamente elogio la mejora del queso, no por ser taaaan bueno, pero ser mucho mejor que el de San Miguel. Y ahora viene la caminata larga, hasta Güerin. Lili con Diany y Marcos se adelantan por taxi, el resto vamos todos caminando, son unos 3.5 km. Güerin está al mango, por suerte Lili ya había hecho los contactos, y al llegar nos consiguen una mesa en 5 min, en el Salón Presidencial. Para el estilo del local, bastante lindo, el horno cercano hacía sentir su radiación. Igual que en las otras dos pizzerías, la pizza se hizo desear, demoró una media hora. Pero al llegar, fue voto por aclamación inmediato, ganó Güerin, y justificó las 7.000 personas diarias que visitan el local.

Firmamos el libro de visitantes del Salón Presidencial, y alrededor de las 10 se declara terminado el evento, cada uno va para su casa. Con Cyn nos tentamos de pasar por Cadore a comer un helado, con pergaminos de ser una de las mejores heladerías del mundo, pero había unos 20 min de fila, quedará para otra vez. Volvemos a casa en taxi, que puede ir por el corredor de ómnibus de Córdoba, y se cumple una vez más el axioma de visitas a Buenos Aires: comemos mucho, vamos a dormir tarde.

El viernes pensaba hacer home office de mañana, y de tarde ir a la oficina, pero me echan de casa para limpieza profunda antes de los eventos del casamiento. Me voy a la oficina, trabajo desde allá, incluyendo el evento del día, el anuncio de home office de 2 días. A las 3 salgo corriendo a Toyota Federico Kinto a buscar el auto para la novia. La concesionaria Federico festeja el viernes a la noche el fin de año, cierran a las 17:00 y el sábado 14 no trabajan, lo que llevó a alguna correría para buscar el auto, pero llegué sin problema. A casa a trabajar un rato, y después a cenar con las chicas en Piano Nobile Palacio Duhau, en donde ellas pasaron algunas horas en el spa.

Sin duda, el Palacio Duhau está muy lindo, y el Piano Nobile tiene una muy linda vista sobre los jardines. Como restaurante, queda debiendo a la experiencia. De entrada, pedimos una tabla de quesos y fiambres, después Cyn pidió un lomo con un milhojas de papa, An ñoquis, y yo una ensalada y unas empanadas de brie y cebolla. De todo eso, el mil hojas de papa estaba realmente excelente, el resto estaba bien pero no memorable, y la ensalada era bien olvidable.

Y nos vamos a dormir temprano, ¡mañana es el gran día!

Yo pensaba que mi rol de padre de la novia era llevar la novia al altar, hacer un buen discurso, y alguna cosa más, pero parece que no. Después de desayunar los 3, en secreto nos vamos An y yo a poner el tul y moños al auto, y pasar por la florería para ponerle flores. Y después de comprar unas pilas y bombita, pasar por la capital para comprar la montaña de sándwiches de miga que An compró para el almuerzo. Y a lo largo del día comienzan a llegar los invitados: Marina, que como amiga de Cyn se va a arreglar también en casa, y a lo largo del día, los proveedores: 2 fotógrafos con una asistente, 3 maquilladoras/peluqueras, y la modista para juste final del vestido. Espantado con la situación, me refugio en el dormitorio y duermo un rato, veo un rato tele, duermo otro rato, y a las 3pm me voy a bañar y me visto. Al rato llega Diego, que será nuestro chofer, pasaditas las 4pm salimos a la Capilla de la escuela Lasalle de Florida, en donde los chicos se van a casar, y en donde estudiaron Pablo y su hermana Luli. Llegamos puntalmente para entrar a las 5pm, entramos con Cyn con tranquilidad y emoción, fue muy lindo. El cura, de unos 60 pero bien canchero, lleva adelante una ceremonia simpática, con lecturas del mejor amigo de Pablo, de Marisa, y de Marina, y, de sorpresa, pide unas palabras de Jorge y mías, por suerte Jorge arranca primero y me da un tiempo para pensar mis palabras, que agradecían la oportunidad de tener esta celebración juntos. La ceremonia en general salió muy linda. Valdría un destaque a fotógrafos y modista, que estuvieron presentes haciendo su trabajo en forma discreta. El cura, en cambio, se quedaba cerca de los chicos soplando lo que tenían que decir. Y Pablo, parado en forma muy canchera en el altar, ni que fuera la barra de un bar!

Terminada la ceremonia y el saludo a los novios, salimos a Finca Madero El Ombú, una linda casa de campo en Pilar, en donde será la fiesta. Los recién casados van con Diego de chofer, An y yo vamos con Nicky y Marisa en su auto, al comienzo maneja Nicki, que está haciendo sus primeros kilómetros con su licencia de practicante “P”, después yo sigo en la Panamericana, porque ahí el aún no está autorizado.

Ya de recepción hay muchos apetizers ricos servidos en el patio externo, comí el arroz con mariscos, las mollejas y salchichitas parrilleras, y un sándwich de pernil, dejé de probar otras cosas que lucían bien, como un ceviche. Al rato llegan los novios, Diego hasta arregló las flores del capó, que había sacado para entrar en la Panamericana, así todos recibían el auto de los novios, pero la entrada pasó medio desapercibida, estaban todos asaltando el buffet.

Después del bufé hubo baile en el salón, cena (carne con puré y verduras, estaba OK), postre, mi discurso (disponible en el biolog, y que tuvo varios elogios), vals, más baile, revoleo del ramo de la novia, revoleo de la botella de whisky, más baile, mesa de dulces, más baile. Mientras, charlé bastante con Jorge y Paula, Liliana, Matu, Ilse, Ariel (hablamos del escenario musical actual y de inteligencia artificial, mientras Guille se dormía), Nicky (de inteligencia artificial y otras cosas), Isabel y Sergio (de viajes), Marisa, y otras conversaciones más. A eso de las 2:30am la fiesta termina oficialmente. A partir de medianoche algunas personas comienzan a irse, pero la mayoría llega al final. El ómnibus contratado se queda hasta el final, nosotros esperamos que la novia se cambie, ya que vamos a dejar el vestido en lo de Má, así va a la tintorería. Y mientras esperamos, nos impresiona la logística de desarme de la fiesta, varios elementos de la fiesta, como luces, pantalla gigante, y espacio del DJ, habían sido montados especialmente, ¡y estaban siendo desmontados a velocidad de la luz! Acompañábamos ese proceso con Pá.

Y salimos para cas con Pá y Má, dejamos el auto en Aristóbulo del Valle, y nos vamos a casa en Cabify, llegamos a casa tipo 4am, a dormir. Vamos acompañando como estaba Pá, que nos e sintió bien al bajar del auto, y estuvo un tiempo flojo al subir a su depto, pero al final estuvo OK.

El domingo nos quedamos en casa ordenando cosas. Yo me descompuse un poco de la panza, seguramente producto de los desarreglos alimenticios de la semana, a lo largo del día fui mejorando, pero en vez de ir a caminar bastante o andar en bici, nos quedamos en el barrio, incluso salimos con la idea de almorzar cerca, en lo de Maru Botana.., y no fue bien, a la cuadra y media yo ya quería ir al baño. Vuelta a casa, comemos sándwiches de miga. Parece que la secuencia NB Steak, Bar do Alemão, Sapporo, muzza 5 k, y casamiento tiene su precio!

Del lado de Pá, tampoco estaba tan bien como parecía. También estuvo flojo por el día, y a eso de las 6pm fue un médico de OSDE a casa, parece más bien una deshidratación y desorden alimenticio. De ahí en adelante, parecía mejorar.

Hubo siesta obligatoria. Y preparamos todas las cosas para salir a Calafate a la 1:30 de la madrugada del lunes…. Mientras, Diego está en lo mismo, a medianoche salen para US y Canadá.

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