El sábado 18 de abril salimos para Tamandaré, aprovechando que el martes es feriado por Tiradentes. Tamandaré queda en el estado de Pernambuco, a unos 100 km al sur de Recife, en el nordeste brasileño Madrugamos y João nos pasó a buscar a las 6:20, el avión sale de Guarulhos. Al llegar a Recife alquilamos un Celta 1.0 con aire, listos para hacer el camino. No fue tan fácil, nos perdimos, pero a las 13:00 llegamos a la posada Baia Branca Beach Resort. Lo de Resort le queda grande, pero como posada está bastante bien. Almorzamos un pulpo con arroz y farofa, excelente! A la tarde, playa y siesta. Cenamos en el hotel.
El domingo salimos a caminar por la playa a la desembocadura del río Formosa, a unos 5 km de la posada. Tuvimos un poco de lluvia, pero nos metimos al agua para escapar de la lluvia! Volvimos a la posada para almorzar, la recomendación del mozo fue por los camarones jangadeiro. Consistía en dos camarones formando una especie de circulo, con queso prato en el medio, todo el conjunto apanado y frito Acompañado por papas fritas y arroz a la griega. Buenísimo! Siesta a la tarde, y al final del día fuimos a Porto de Galinhas para conocer y cenar. Tienen una peatonal (el calçadão) con varios locales, está lindo. Pero en general Porto de Galinhas nos pareció medio decepcionante, Tamandaré está mejor (aunque los resorts de Porto de Galinhas son de verdad). Llegamos corriendo al restaurante Peixe na Telha, escapándonos de la lluvia. Aun cuando el nombre es por un plato en el que sirven el pescado cocinado en tejas de techo (en Goiana ya comí algo parecido), nosotros fuimos por una moqueca de camarón. No fue mala, pero tampoco memorable.
El lunes (puente por el feriado del martes) caminamos por la playa. Un pescador vendía langostas a R$ 15 el kilo vivo, unos USD 6. Almorzamos el pulpo una vez mas (lo bueno hay que repetirlo!). Siesta, playa, y cena en el hotel. Esa noche el menú incluía los camarones jangadeiro, así que repetimos eso también
El martes, ya de despedida, hicimos mas playa y fiaca, y almorzamos una vez mas el pulpo, aunque ahí ya no estaba tan bueno. A las 5 PM salimos hacia Recife, llegamos a las 8 al hotel. Sanguichito y a dormir, a la 1:30 AM hay que despertarse para llevar a Andrea al aeropuerto, ella sale para Buenos Aires por la operación de Enrique.
El miércoles yo visité clientes y al final del día salí para Salvador Jueves y viernes mas visitas, con destaque el jueves a la noche de la ya obligatoria moqueca de camarón en Yemanja, una escala obligatoria en mis viajes a Salvador. El viernes volví para São Paulo, a pasar un fin de semana de trabajo, aprovechando que Andrea sigue en Buenos Aires.