Gland – Basel – Mulhouse – Strasbourg III

Para empezar, una experiencia bien latina. Andy compró un pase para turistas con descuentos para museos, aperitivos gratis, y pasajes de tren por 3 días. Ahí nomás la recepcionista le sugiere no ponerle la fecha así podía usarlo por mas días! Y eso que estamos a 25 km de Basilea!

Después de acomodarnos en el hotel, fuimos a la Cite du Tren, un museo de trenes bastante interesante. Seguimos en tren hacia el centro de la ciudad, todo cerrado y con poca gente en la calle. Tomamos un cafecito y jugo en Guillermo Tell, a metros de la plaza principal y la catedral. Volvemos al hotel a descansar y prepararnos para la semana.

Lunes 12 de noviembre

Día normal de reuniones. A la noche pasamos por el hotel a cambiarnos, y de ahí fui con la gente de la reunión a la Cité de l’Automobile, fundada por dos hermanos con su colección de autos. Hoy tiene 17.000 m2 y unos 500 autos, incluyendo un par de autos a vapor de comienzos del siglo XX cuando todavia no era claro que los motores serian de combustión interna. Claro, el problema era esperar que el agua se evapore, uno de los dos autos lo conseguía en menos de 10 min, y llegó a alcanzar 110 km/h. Había una docena de Rolls Royce, y varios Bugatti, entre ellos dos Royale, el Napoleon y el Grand Sport, valuados en EUR 12.000.000 cada uno. Y también había una moderna Bugatti Veyron de 1.001 HP que llega a 407 km/h y va de 0 a 100 km/h en 2.5 seg., costando EUR 1.300.000.
Andy visitará el museo el martes, después de mi recomendación.
Volvemos al hotel a cenar. A dormir.

Martes 13 de noviembre

ALARMA, URGENTE, el despertador del iPhone tenia el sonido bajo, Andy se despierta de casualidad a las 7. Rajando para bañarme y llegar al bus a tiempo a las 7:30.
Día normal de reuniones. Destaque para los quesos de postre en el almuerzo, muy buenos!

Al volver a eso de las 7 nos fuimos con Andy a downtown Mulhouse, a visitar una casa de audio de 4 pisos, Les Artisans du Son. Buenísimo, muchas cosas que no son fáciles de encontrar! Había varias bandejas giradiscos, inclusive una Pro-Ject RM 9 de USD 2000 (algún dia), speakers de vidrio, amplificadores valvulados como, por ejemplo, el Gryphon Diablo que cuesta mas de EUR 10.000, etc. Aprovechamos para escuchar el humilde Denon AVR 3313.
Caminamos un poco y llegamos a Aux Caves du Vieux Couvent, en donde cenamos típica comida alsaciana. Andy hizo el menú de entrada (vinagreta con aspic), primer plato (no nos acordamos!), plato principal (chucrut con salchicha, cerdo, panceta y papas), queso (munster con miel) y sorvet de postre. Yo comí un paté, un cordon blue con ensalada y papas fritas, y una selección de quesos.
Vuelta al hotel con el 2. En el 2 tuvimos una típica experiencia latina: en la estación estaban esperando unas 10 personas con uniforme. Nos llamó la atención, pero no le dimos atención. Al llegar al subte se pararon dos por puerta, y empezaron a controlar boletos a todos los que bajaron. Cuando las puertas se cerraron, pidieron boletos a todo el mundo, nadie se podía escapar! Operativo de los camperas negras para cerrar la salida y controlar los boletos. Uno se comió una multa. Otro empezó a discutir, y en cuanto llegó la próxima estación quiso bajar, pero lo tenían rodeado como 6 de los guardias.
Llegamos al hotel, Peter Portmann y Klaus Kohler estaban en el bar. Charlamos un rato, después a dormir.

Miércoles 14 de noviembre

Voy a Cernay para las reuniones, pero me escapo a la hora del almuerzo, y vuelvo al hotel a encontrarme con Andy. Salimos corriendo a tomar el 2, para poder tomar el tren a Colmar.
El año pasado habíamos pasado por Colmar en el paseo con Jean-Gyl Capt. Esta vez tenemos tiempo de caminarlo mas. Almorzamos en una patisserie cerca de la catedral. Seguimos caminando por un paseo turístico que te lleva a recorrer el casco viejo de la ciudad.
Pasamos por el Marché Couvert, un mercado de 1865 renovado en 2010, con pescados, carne, pan y por supuesto queso. Aproveché a comprar un pretzel y unos gramos de brie de melun y vacherin du haut doubd, que comí en la puerta del mercado. Seguimos caminando. En muchas calles hay quioscos que están preparando para navidad, se ve que habrá mucha actividad, lamentablemente por ahora nada, llegamos muy temprano.
Después de caminar otro rato paramos a tomar un café. Ya en la caminata de vuelta Andy se entusiasma y compra un vestido y una pollera. Llegamos a la estación justo a tiempo a tomar el tren de vuelta. El sol ya había bajado, y estaba frío, unos 6 C.
Vuelta sin problemas al hotel, cenamos en el Hippopotamus del complejo, y nos vamos a la cama tempranito.

Jueves 15 de noviembre

Último día de reuniones! A la noche vamos a jugar al bowling, mi primera vuelta fue un horrible 73, la segunda un brillante 153.

Viernes 16 de noviembre
Nos levantamos a las 9, desayunamos, y salimos a tomar el tren hacia Strasbourg, última etapa de este viaje. Sin novedades, llegamos a Strasbourg.

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