Semana Santa em Baires (2022)
Por mi viaje a Suiza, An ya había salido a Baires una semana antes. Yo salgo el sábado a la mañana, despacho una valija. Mi vuelo sale del terminal 2, pero como estoy con tiempo me cruzo hasta el terminal 3, unos 15 min de caminata por adentro. El contraste es notable, muy vacío el terminal 3 (vuelos intercontinentales), comparado con la parte internacional del terminal 2 (vuelos internacionales dentro de América del Sur), que estaba muy llena. Vuelo por Gol, vuelo con overbooking. Subo sin problemas, vuelo tranquilo, llegada a Aeroparque tranquila. Como transferimos por bus a la terminal y yo estaba en la fila de emergencia, fui de los últimos en subir al bus, de los primeros en bajar, migraciones estaba vacío, la valija llegó rápido, Marcelo me esperaba para llevarme, calculo que no mucho mas de una hora después de tocar tierra ya estaba en Juramento. Quesos ingleses comprados en Zúrich y pao de mel brasileños pasan sin problema.
A la tardecita llegan Sergio Jalil e Isabel, conversamos cafecito de por medio. Al rato llegan Cyn y Pablo. Nos quedamos charlando, Sergio e Isabel se van, y con Cyn y Pablo salimos caminando, nosotros seguimos al Asia Fusión mientras ellos van a su casa. Cenamos en el Asia Fusión de DoHo con Diego y Marisa. Linda noche, buena conversación, comida OK. Vuelta a pie.
El domingo es el tradicional desayuno pascual de Juramento. Somos notros dos, Cyn y Pablo, Caro y Fede, Diego (Marisa y Nicki se dan de baja por virus), Pá y Má. Ricki con Vicki y Oli también se dan de baja por el mismo virus, Nati está de vacaciones con amigas. Estuvo mas reducido, pero lindo, y con mucha comida. Diego hizo muy ricos huevos fritos con panceta. Terminamos con la clásica rotura de huevo. Al terminar acompañamos a Cuba a Pá y Má a pie, y volvimos a pie. Descansamos un buen rato, y después a comprar remedios para Marisa y Diego, Diego empezó a sentirse peor también. Hicimos la vuelta de farmacias y Echeverria en bici, por momentos cayeron algunas gotas, nada grave.
Cena en casa, hice pizzetas usando pan.
Semana del 18 de abril
El lunes me toca renovar pasaporte, con los viajes las hojas se vuelven a ir rápido. El trámite fue marcado por internet. Fui en subte, me atendieron con pocos minutos de atraso, todo rápido y bien hecho. Ahora a esperar que llegue en hasta 96 horas. Volví en tren, vacío. El resto del día en casa, Home Office. A la noche nos fuimos a la Farola de Saavedra, fugazzeta rellena con Cyn, Pablo, Mónica y nosotros.
El martes es otro día de Home Office, a la tardecita me junto con Emiliano para hablar de AADECA, en el Starbucks de Cabildo. Y de ahí en bici a lo de Jorge y Paula, festejamos con un cafecito el cumple de Pablo, que a la noche tiene entrenamiento.
El miércoles también es día de Home Office, a la noche vienen a casa José Luis y Graciela, y Pá y Má. Hacemos goulasch con spätzle, de postre tortas que trajo Graciela. Buena conversación, rica comida, y ¡claro que hablamos de la vida de los chicos (y Pixie) en Berlin!
El jueves es feriado en Brasil, aunque no puede evitar una reunión de 10:00 a 11:30. Ahí ya había llegado Diego, salimos a Don Julio, en donde hacemos un rico almuerzo de hermanos, rodeados de brazucas y otros turistas. Volvemos a casa a pie, después del exceso de comida. A la noche vienen Caro, Fede y Cyn, compramos panqueques en Santa Crepa (que acaba de inaugurar en la esquina), y hacemos panqueques para Caro en casa. Conversa animada sobre futuro.
El viernes en Brasil hacen puente, y yo quedé mal colgado, con una visita a Endress en Argentina. Llego temprano, hago algunas videoconferencias, el resto del día con el equipo y la estrategia 2027. Mientras, llega mi pasaporte a lo de Cyn, ¡por fin! Yo estaba muy preocupado, porque en 9 días salgo a USA y se me podía complicar. Llego a la casa para el cafecito, con la segunda reunión de tíos organizada por Diego, esta vez en Juramento: Pá y Má, Henry y Lili, Cris y Cito, Herdith, Marisa, Diego (en la primera nosotros no estuvimos). Sale bien, todos contentos.
Sábado desayunamos en Pan y Canela con Cyn. Caminamos por el barrio, compramos huevos de pascuas en oferta en Cielo Azul. Ella sigue a country, nosotros nos vamos en bici a lo de Pá a instalarle la lámpara, ya la habían armado ellos. Es la misma que tenemos en Sampa, que tiene Sergio en Larralde, y ahora en Cuba, solo que la de Cuba es bronce, da un lindo efecto. Seguimos hacia la Costanera, pasamos por el parque de la memoria, seguimos por costanera y llegamos a Garibaldi, donde vamos a almorzar con Pá, Má, Marisa y Diego. Garibaldi queda en un club náutico un poco pasado Aeroparque en dirección al centro, muy linda vista. Las críticas al servicio en Google e Instagram son muy fuertes, a nosotros no nos fue mal: muy linda vista, comida y servicio bien, sin ser destacado. En la punta del restaurante hay unas mesas tipo barra, pero dando al rio, con ventanales que se bajan, en atardeceres sin viento debe estar muy bueno. Volvemos a casa, yo me duermo una siesta mientras An visita a Mónica. A la noche vienen Gustavo, Analia, Pedro y Maripi, cenamos en casa empanadas del Club de la Empanada. Comprar las empanadas fue una historia, las mejor calificadas en Google solo abrían a las 8pm, y ahí ya llegaban las visitas. El club de la empanada estaba bien calificada, estaba abierto a las 7pm, terminé decidiéndome, y al final estuvieron bien sin ser destacadas. A ARS 70 la unidad (USD 0,50 aprox), no tan mal. Nos quedamos charlando hasta media noche, en clima informal.
A pedido de Nico, que el domingo pasado se sentía mal, este domingo repetimos la huevada, Pá, Má, Diego, Marisa, Nico, Caro, Fede, Cyn, Pablo. Hubo huevos fritos con panceta, y hasta rito de rotura de huevos (los que compramos ayer en Cielo Azul, ricos). A las dos de la tarde salimos rumbo a Aeroparque, hacia tiempo que no teníamos despedida multitudinaria 😉. Todo OK en Aeroparque, vuelo normal, repleto.