Reuniones en Männedorf (2023)

Llegamos el martes de la visita a Baires por el casamiento de Caro, con ganas de ir a la playa. An averigua que hay lugar en La Plage, y aunque el pronóstico no está auspicioso, planeamos ir del viernes 19 de mayo al sábado. El viernes salimos al final del día, después de terminar nuestras respectivas actividades. Sale muy bien, el sol acompaña, incluso llegué a meterme al agua un par de veces. Al final del sábado, casi al poner del sol, vimos una pareja casándose en el Louis et Louis, con los clásicos exagero de la zona: cuarteto de violín y teclado, más dos trompetas para anunciar la llegada de la novia, una docena de padrinos y madrinas, etc. Cerramos el día con un açaí en el Badalatte, volvemos a casa.

El domingo nos quedamos en casa, hacemos mi valija, y a las 3pm salimos a GRU, me lleva An. Cafecito en Starbucks, y yo me voy a pasar por seguridad y migraciones, mientras An vuelve a casa. Trabajo un rato en el VIP, y cuando llego al gate, ya un poco tarde y con todo business embarcado, la chica controla mi pasaje y me dice: “ah, era usted! Tuvo upgrade”. Asique, ¡a primera clase! Y, como dicen los Les Luthiers, sirve para comprobar de que existe un mundo mejor, ¡pero es carísimo! Piyama, atención superpersonalizada, buena comida, y claro, mas lugar. ¡Bienvenido!

La cena estuvo bien, el desayuno también, el lugar buenísimo. Para tanta personalización, me pareció un poco lento el servicio. Al llegar nos llevan en Van hasta migraciones, una fila rápida formada solo por los de primera clase, y de vuelta a la Van, a una entrada especial, en donde llegamos al lugar al que llegan todas las valijas. Tren de Zurich a Mannedorf, me pasa a buscar el auto del hotel, y 10 min después, ya cerca de mediodía, llego al Hotel Boldern. Hotel medio simple y no muy moderno, me toca un cuarto con muy linda vista al lago de Zurich. Salgo a caminar por el bosque que queda a espaldas del hotel, entre otras cosas, veo una escultura en madera de Asterix y Obelix. Después a trabajar, el día empieza en Brasil. A la noche, cena temprana en el hotel, con la diferencia horaria, tengo reuniones con Brasil de 8pm a 10pm.

El martes amanece mas fresco, hago mis ejercicios matutinos, retomando la rutina después de la fractura del sacro. Desayuno leve, aprovechando la linda vista, y después voy a caminar una hora al bosque. El resto del día se va en trabajo, reuniones por video, lectura, Duolingo, almuerzo en la terraza nuevamente con vista, hasta la cena, para la que ya llegan Todd, Ivano, Jens, Steffen y John. Primer encuentro en vivo y sin el jefe de los CSD desde la pandemia. El anterior estaba marcado para la semana del 16 de marzo de 2020, y fue cancelado por la pandemia. Cerveza (o coca cola) en la terraza con muy linda vista al lago, cena en el restaurante. De los varios temas, uno fue dominando la agenda: en los próximos 5 años nos jubilamos no solo todos los que estamos en la mesa, si no muchos más. ¿Como encaramos ese tema, profesional y personalmente?

El miércoles recién arrancamos a las 9, lo que me da tiempo para una caminada por el bosque antes de la reunión. El día se va en reuniones, a la tarde van llegando Niko (que viene a encontrarse con nosotros, ya jubilado), Laurent, Maria y Petra. Hacemos una competencia de arco y flecha, cerbatana y ballesta, ¡bien entretenido! Caminamos hasta el restaurante Wiedenbad en la proximidad, estuvo bastante bien, comí una ensalada con queso montañés a la milanesa, que estaba muy bueno. Seguimos en el bar del hotel, en donde jugué al pool con John, y Niko le hace entrega a Todd de su cuadro de 60 años, similar al que él me regaló el año pasado en Sampa. Buena oportunidad de hablar con Niko de varios temas, está muy bien adaptado a su jubilación, con golf, gimnasio, y sus actividades académicas que heredó de Urs.

El jueves hice otra vez mi hora de caminata, y mientras desayuno me enteró que la noche anterior murió Tina Turner, que vivía a mitad de camino entre Mannedorf y Zurich. Claro, en un grupo en el que yo estoy más o menos en la edad promedio (ok, un poco más alto, ¡pero no mucho!), la noticia tuvo su impacto, y todos hablamos de ella. Y también, como consecuencia de la prensa y los fans en la casa, la gente que venía a nuestra reunión en esa mañana llegó tarde.

El día fue largo, hasta 20:30, después de lo cual cenamos en el restaurante del hotel. Y en el medio, un rato para hablar con caro, Fede y An, con gran noticia: ¡salió la visa! ¡Ahora sí, Caro y Fede se van a Canadá! Acompañaremos como sigue ese proceso.

El viernes salgo a caminar, completando así una serie de 5 días de una hora cada uno, con 6 km y pico cada día. De a poco, ¡volviendo al ejercicio! Cierro la valija, dejo el cuarto, y a las 8:30 empiezan las reuniones, hasta 12:30. Liquidamos todos los temas, almorzamos en el hotel, Judith nos lleva a Emani y a mi a la estación de tren, con Emani vamos a Zurich HB, ella sigue a Stutgart, yo al aeropuerto. Y así, llego al VIP del terminal E a eso de las 3pm, tengo hasta las 10pm para ponerme al día con varios asuntos, y poder empezar el finde con la agenda limpia. Conseguí el objetivo, y hasta descansé un rato. Vuelo de vuelta normal, con destaque para una excelente entrada de espárragos con salsa de misso y gochujang. En business se come mejor que en turista (y como comprobado a la ida, en primera mejor que en business), pero rara vez es algo memorable. ¡Estos espárragos con esa salsa entraron en esa categoría! Llegada a casa normal, ¡a deshacer valijas, que ya hay que hacer los bolsos!

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