Unos días en Trancoso (2023)

Llegando de Mannedorf, el sábado es día de deshacer valijas, y hacer bolsos: ¡nos vamos unos días de vacaciones a Trancoso! Nos estaba faltando un tiempo de playa. Aparte de hacer bolsos, el sábado todavía fuimos a almorzar a lo de Elena y Otto, An había hecho locro para festejar el 25 de mayo, así que hay celebración patria. Fuimos y volvimos a pie, conversación muy animada, comida rica.

El domingo despegamos de GRU, salimos de casa a las 7, pasadas las 11 aterrizamos en Porto Seguro, un contacto de An le había pasado el servicio de una motorista, que nos llevo hasta Trancoso, todo muy bien. En Trancoso la elección del hotel no había sido fácil. Queríamos ir al Uxua, pero ya no habia lugar. El Bahia Bonita tiene dos hoteles en Trancoso, uno en la playa y otro cerca del Cuadrado. El Cuadrado es un barrio de Trancoso a un km de la playa, y a unos 50 m de altura arriba de la playa. El centro es la iglesia, a pocos metros del borde del acantilado, con una especie de plaza rústica de unos 300 m de largo, rodeada de muchos restaurantes, todos muy bien decorados y muy lindos, de día y también de noche, mucha iluminación rústica muy linda. Al final, en su momento nos habíamos decidido por el Bahia Bonita Hotel Boutique de Cuadrado, adonde llegamos pasada la 1.

Nos instalamos en nuestra cabaña, la número 11, que tiene unos 80 m2 cuadrados, mas unos jardincitos y una pileta de unos 6 m x 6 m, todo muy lindo. Descansamos un rato, y fuimos al deck de la pileta del hotel, mas chica que la nuestra, pero que tiene una vista desde la barranca hacia el mar, muy lindo. Tomamos el welcome drink, y comimos unos brigadeiros de colher y pipoca, los dos están disponibles todo el día sin limite y gratuitos. Pasadas las 4 nos vamos a la playa. No tan fácil llegar, son unos 1500 m que hay que encontrar el camino. La playa luce muy linda, mañana estaremos con mas tiempo. Va oscureciendo, a las 6 ya va a estar oscuro, así que volvemos al cuarto a descansar y bañarnos, y después vamos a pasear al Cuadrado. Finalmente cenamos en el Favoritto, muy rico pulpo y una buena ensalada. Todos los precios muy internacionales, tanto del hotel como de los restaurantes y la ropa vendida en los varios locales muy lindos. Nuestra cena muy medida costó USD 60, cualquier camisa bonita estaba a mas de USD 100, etc.

De postre un pedacito de RitterSport en el cuarto, y nos vamos a dormir. Antes de las 10 ya estamos dormidos.

El lunes 29 nos despertamos a eso de las 6, ya está amaneciendo. An se queda remoloneando, yo me voy a hacer mi caminata a buen paso, 5,3 km en 50 min. A la vuelta hacemos nuestros ejercicios matutinos en el deck de nuestra pileta, y leemos un rato hasta las 8, que abre el restaurante. El restaurante tiene muy linda vista al verde y al mar, y un opíparo desayuno con muchas cosas ricas y excesivas, va a ser difícil mantener el peso.

Terminando el desayuno, nos vamos caminando hasta la Posada Bahia Bonita, que queda a unos 3 Km. El camino no es muy lindo, si lo hacemos de vuelta, será por la playa. La posada parece muy linda también, pero difícil elegir entre el “pé na areia” y la proximidad al Quadrado, nos quedamos con el Hotel Boutique Bahia Bonita.

Pasamos el día en la playa, almorzamos una langosta con arroz con limón siciliano que estaba just OK, y nos bañamos varias veces. El agua está buena, a 25 C (Ultra Watch), pero no es muy kids friendly, es muy empinada y las olas muy fuertes.

En una de las caminatas llegamos a lo que creemos sea la playa del Fassano, aunque desde la playa no se ve nada. Ahí habia unos recifes, y llegamos a ver por momentos la cabeza y un poco del cuerpo de un par de tortugas de unos 50 cm de diámetro.

A eso de las 3:30pm nos volvemos con la SUV de la posada al hotel boutique. Charlamos con el chofer, confirmando que en temporada es un caos de tránsito, con record del chofer de gastar 3 ha para estos 3 km. Conclusión: ¡no venir en temporada!

Flaca en nuestra pileta, leer un rato, y ya oscureciendo vemos un poco de Netflix y Duolingo. Nos bañamos, y pasamos por un local en el que habíamos visto un vestido para An y una camisa para mi. Terminamos comprando el vestido para An, mi camisa, en color azafrán y de algodón, no estaba disponible en GG.

Después de recorrer todos los restaurantes, terminamos en Silvana e Cia. Hoy lunes habia algunos restaurantes cerrados, aunque la mayoría estaba abierto, y casi todos con un/a guitarrista en vivo. En Silvana comimos una ensalada. De postre fuimos a Açaí Burger Marcos, a comer un açaí. Y a dormir.

El martes de madrigada habia llovido, pero estaba OK para mi caminata de mañana por el Quadrado. A la vuelta, ejercicios en nuestro deck, un rato en la piscina, baño, y a desayunar.

Decidimos ir hacia el norte, así que bajamos a la playa (1.5 km) y seguimos al norte por la playa. En la zona hay varias posadas, pesábamos parar en una de ellas. Pasamos por Flo, al que quería ir, pero no estaba abierta, y la verdad, parecía todo muy apretado. Al final encontramos un empleado (mas tarde sabremos que su nombre es Kaique) pintando unas reposteras en Tangará (no relacionado al Tangará de Sampa), que nos dijo que iban a abrir, y el lugar estaba bueno, habia unas sombrillas en la playa mas alta, elegimos una.

Descansamos un rato, y después caminamos mas al norte. Interesante ver las varias fazendinhas a la playa, de gente que tiene casa de playa, pero casa de verdad: varios miles de metros cuadrados. Llegamos hasta la Casa de Praia Luxo Frente Mar, que queda en Trancoso nª 70, Estr. de Trancoso, que según Google Maps, podría ser alquilada. La casa tiene una pileta de unos 30 m de largo, toda a lo largo de la casa, luce muy bien.

Volvimos, y era hora de pensar en el almuerzo. De los empleados, habiamos visto a Kaique, depués una señora de limpieza, y apareció un señor mas gordo, era el cocinero. Charlamos de que tenía fresco, y nos quedamos con una moqueta de pescado, los mariscos eran congelados. Elegimos almorzar en una de las mesas, hay que pensar que toda la estructura de la posada era solo para nosotros, asi que nos organizábamos como queríamos. Volvemos a las reposeras, y unos 45 min mas tarde nos avisan que nuestra mesa estaba lista. Y estaba muy rica organzaida, y con la moqueca en la cacerola de barro, aun hirviendo. Teníamos una consumición mínima de R$ 200 cada, unos USD 40 cada, con la moqueca y algún trago llegamos al borde de eso, y no nos cobraron la diferencia. Para el lugar, adecuado.)

La moqueca estaba muy rica, y combinada con el lugar, se hizo memorable. Lastima que empezó a garuar y ventar un poco. Al rato paró, dormimos una siesta debajo de la reposera. Y a eso de las 3, empezamos a volver. Fue bien en tiempo, no estuvimos mucho en nuestra pileta, porque empezó a llover mas. Al final, a las 5 nos metimos en la cama, llovía bastante.

A las 7 paró un rato, pudimos dar una vuelta al quadrado, bastantes charcos de agua. Terminamos cenando en un lugar mas tranqui, Lua Verde, un tipo buffet de ensaladas, helados y açaí. Comimos una ensalada y un açaí cada uno, las dos cosas bastante bien,e specialmente el açaí, mas autentico que el frooty.

Y a dormir. La lluvia persiste toda la noche.

El miércoles amanece, y hago mis ejercicios en el cuarto, afuera garúa. Pensamos que paraba mientras íbamos a desayunar, pero no, empieza de vuelta a garuar. Y por la lluvia, el mozo nos explica que los monos se acercan mas a buscar comida, no entendí bien el motivo. La cuestión es que habia una media docena de monos, todo el tiempo acercándose a ver si robaban algo, ¡hasta que uno saltó a una mesa y se robó una banana! Nos quedamos un rato desayunando, seguia lloviendo. Y volvimos al cuarto, leímos un rato en el blanquito del jardín de adelante que tenía techito, mientras seguia garuando. A eso de las 11 paró, decidimos usar la SUV del hotel para ir a la Posada Bahia Bonita, y nos quedamos allá. El tiempo fue mejorando, abique salimos a caminar hacia el sur, esta vez llegamos pasado el Fassano, fueron unos 2.5 km de ida y otro tanto de vuelta. Igual que el lunes, en el recife vimos tortugas, esta vez creemos que son 4 ó 5.

Fiaca, caminata al norte, mas fiaca, a eso de las 3PM nos volvemos, se va poniendo mas fresquito. Y nos vamos a la terraza del bar, con muy linda vista, a tomar un trago y comer popcorn y brigadeiro.

Cenamos en el Preferitto, una langosta bastante grande, podría haber sido mas tierna, con risoto de zapallo. Y un helado de chocolate en Lua Verde, bastante bien para los estándares locales.

Y así empieza a terminar el viaje. El jueves amanece, me voy a hacer mi caminata de una hora, al rato An sale a hacer la suya, desayunamos a las 8, y a las 9 salimos rumbo a Porto Seguro.

El camino de vuelta fue distinto de la ida. Hay dos formas de ir de Porto Seguro a Trancoso, por el puente, mas largo, o por la balsa, mas corto. El camino por la balsa es también con mas camino de tierra y calles urbanas, el rio es vecino a Puerto Seguro, asi que cuando cruzamos el rio con la balsa ya estábamos casi llegando al aeropuerto. Llegamos 10:30, y a las 12:00 despegamos rumbo a GRU. Sin novedades, llegamos en taxi a casa.

El viernes es mas que nada de mantenimiento: vacuna hepatitis, peluquero, podólogo, hacer plantillas y traumatólogo.

Dejar un comentario