Chicago y Greenwood para mi cumple, parte 1, Chicago (2024)

Para la primera reunión de CSDs de 2024, Todd le ofreció y Laurent aceptó de hacer en Greenwood. Hace tiempo que queríamos aprovechar un viaje para visitar Chicago, en el viaje es mi cumple, asique aprovechamos y hacemos el viaje con An, incluyendo el fin de semana anterior, el posterior, y unos días de yapa.

Salimos el viernes 16 de febrero, al final del día de trabajo, Wilson nos lleva al aeropuerto sin problemas, y el despacho de valijas, migraciones y seguridad son rápidos. Esta semana corta por el carnaval había sido muy cargada laboralmente, asique nos vamos al VIP, tratando de ponerme al día.

El vuelo a Chicago es directo, viajando en economy plus, que está bien, pero claro que no es como business. ¡Chicago nos espera con -11 C a las 5 de la mañana! El aeropuerto está vacío, y tanto migraciones como recibir la valija y la aduana fueron muy rápidos. El taxi hasta el hotel costó USD 100 con propina, la inflación se nota. Antes de las 7am ya estábamos recibiendo nuestro cuarto. ¡Mucha suerte! El hotel es el Viceroy, muy lindo hotel, excelente ubicación, a pocas cuadras del comienzo de la Magnificient Mile.

Me había comprado unas zapatillas Structure 25 extra anchas para probarlas, habían llegado al hotel. En un ejemplo del fenómeno reciente de tipflation, parece que las chicas de la recepción esperaban una propina por entregarme las zapatillas. Para probar las zapas nuevas, me voy al gym a correr 5 k, son mejores que el tamaño regular, pero tampoco es tanta la diferencia.

An mientras se quedó tratando de dormir un poco, sin éxito. Nos bañamos, descansamos un poco más, y salimos a la calle a las 9am con – 6 C. Por. Cerca del hotel está el comienzo de la Michigan Av., también conocida como Magnificent Mile, con mucho comercio de lujo. Ilusionamos vendedores en varios locales, pasamos por Nike, y visitamos el Starbucks de cuatro pisos de Michigan Avenue. Este Starbucks es bastante diferente de los demás, con capacidad de 1.000 personas, mayor oferta de comida, pero sin Frapuccinos, lo que para mí es un punto muy negativo. Siempre hay cola para entrar, pero con esa capacidad fluye rápido. Por la arquitectura interna, vale visitarlo y prestarle atención.

Seguimos caminando por la Michigan Avenue y pasamos por la plaza de las Américas, con monumento de Benito Juárez, y unas alas gigantes para sacarse una foto en pose de ángel.

Llegamos al Carbide & Carbon building, un edificio icónico de 1928, muy lindo, vale entrar al lobby. Seguimos al de Millenium Park, en donde está el Cloud Gate, aka The Bean, aka El Poroto, una enorme escultura brillate con forma de Bean. Como ya nos pasó con la Torre del Reloj de Londres y con Notre Dame en el último viaje, The Bean también está en renovación, por lo que no podemos acercarnos… Igual, bien impresionante, valió verlo de lejos.

Caminamos por el Millenium Park hasta la costa, y seguimos por la costa hasta el Pier. El camino está lindo, cielo azul, sol, pero los -6 C con viento se sienten. Llamó la atención que en los muelles no había ningún bote, los sacan en invierno para que el hielo no los quiebre.

Volvemos a la Michigan y pasamos cerca de Volare, en donde había intención de cenar con unos amigos, pero no conseguían reserva. Yendo personalmente conseguimos la reserva. Y va siendo hora de almorzar, paramos en el cercano Labriola a comer una pizza deep fried estilo chicago, más alta y muy rellena. ¡La pizza estuvo memorable, excelente salsa de tomate, excelente queso, y unos pepperoni crujientes y sequitos! ¡Habrá que volver!

Volvemos a Nike, intento comprar algo de ropa para correr, pero no me llevo bien con modelos y tamaños. Compré un short que el lunes voy a terminar cambiando.

Ya siendo pasadas las 17:00, nos fuimos a descansar un rato al hotel. A las 6pm nos pasan a buscar Marisol y Leonardo, Marisol es conocida de Andrea del tiempo en que ellos vivieron en Brasil. Íbamos a tomar algo en el ice bar que el hotel había organizado en el jardincito de entrada, pero aunque estaba todo muy lindo, con un imponente ice bar de unos 4 m de largo, los – 10 C se hacían sentir, nos sentamos un rato en el lobby del hotel. Después fuimos de Uber al Volare, cena entretenida, la pasamos muy bien. Rico osobuco, helado de chocolate de postre bien también.

El domingo desayunamos en el hotel, un bowl de yogurt con açaí, granola y dulce, y un cinnamon roll de apariencia espectacular, servido una sartencita. Salimos a la calle, hoy al menos la temperatura está arriba de cero… Fuimos en Uber al Chicago Music Experience a ver teclados. Iba con la idea de ver un controlador Arturia o un controlador Korg, pero tenían un Nord Wave 2 en oferta, por estar en exhibición. Aun así, varios $$$, lo probamos y estuvimos en total como una hora en el local, vamos a pensarlo. Después fuimos caminando hasta el Guitar Center, más o menos media hora. En el Guitar Center había muy pocas opciones y no me atendieron muy bien, no vale la pena volver.

Nos tomamos un taxi a Chinatown hoy todavía había celebraciones por el Año Nuevo Chino. Lo que vimos fue muy parecido a lo que vivimos en San Francisco hace 11 años, con desfile de autoridades locales, representantes de las fuerzas vivas, algún candidato para las elecciones, dragones y carros con la comunidad china, y las pintorescas bandas de las escuelas, bien como se ve en las películas.

Mientras el desfile avanzaba, almorzamos en The Noodle Vietnamese Cuisine, que quedaba sobre la avenida del desfile. Comimos unos fideos bastante ricos y una buena sopa, agradablemente picante.

Acompañamos el desfile más o menos media hora, en un rato aprovechamos a llamar a Diego por su cumple.

Nos desafiamos a caminar hasta el hotel, en total van a ser unos 90 min de caminata, con temperaturas de unos 6 C y un lindo sol, con algo de viento. La caminata estuvo buena para ver más arquitectura, y el característico tren elevado de Chicago, protagonista de tantas películas. Caminando por State Street nos encontramos con la biblioteca pública de Chicago, vale visitar el jardín de invierno del noveno piso, muy lindo, con su techo curvo de vidrio.

Seguimos caminando hacia el río y aprovechamos a pasar por algunas tiendas de ropa de deportes para que Andrea viera zapatillas, sin mucho éxito. Aprovecho a comentar que a esta altura ya pasamos por Nike, Underarmore, JD, Champs Sports y Foot Locker, y el par más barato estaba en USD 70: ¡la inflación se hace sentir, especialmente en la ausencia de ofertas!

En el camino vemos un mural enorme de Kobra, dedicado a Muddy Waters, guitarrista de blues de Chicago. Llegando al río caminamos por el Chicago Riverwalk, que en verano debe estar muy lindo. Ahora en invierno, con todas las tiendas cerradas y estaba bien. Cruzando ya Michigan Av., aprovechamos a pasar por el Apple, un edificio espectacular, muy lindo que vale la pena visitar, aun cuando no haya nada que comprar. Seguimos hasta el Cheesecake Factory. Mientras yo esperaba la mesa, Andrea se fue hasta Adidas a ver si se encuentra sus zapatillas. Y cenamos a las 5:30pm, un chili, una sopa mexicana y una torta de chocolate Godiva, todo como siempre muy bueno. Llegamos al hotel a las 7pm con mucha fiaca. Yo todavía me voy al gimnasio a correr 5k. Y después ya nos vamos a la cama, tempranito. Como todos los días desde la pandemia, algunas etapas de Duolingo, y esta noche completo todos los achievements en su máximo nivel.

Semana del 19 de febrero

Arriba más o menos tempranito, cerramos valijas, y desayunamos en el hotel, repetimos el bowl de yogurt con açaí, granola y dulce. Hacemos checkout, y salimos a ilusionar vendedores en varios locales de la Michigan, hasta llegar a Nike, en donde compré unos shorts (cambiando otros que había comprado errado) y un último par de zapatillas. Seguimos hasta 5 iron, pensando que sería una tienda de golf, pero en realidad es un golf virtual. De todas formas, todas estas caminatas están buenas, permiten seguir encontrando los muchos edificios arquitectónicamente interesantes que tiene Chicago.

Se va haciendo medio día, almorzamos en forma bien comportada y sin cheesecake en el Cheesecake Factory, como siempre muy rico. Volvemos al hotel, dos valijas van a quedar allá, dos valijas las retiramos y nos pedimos un Uber. An me deja en el Union Station, y sigue a su hotel por esta semana, el Homewood Suites by Hilton.

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