Visita a Buenos Aires, escapada a Neuquén (2025)
Hora de visitar Buenos Aires por trabajo, y claro que aprovechamos a combinar con familia.
Y justo veo que hay una 10 k que sale de Libertador y Monroe, el 25 de mayo para celebrar la revolución, la corrida de la fiesta maya. Me anoto, vengo de una buena racha en donde hace 3 semanas quebré la hora para 10 k por primera vez en la Bull Run del obelisco e Ibirapuera (pace 5:59), ratificada el final de semana con la Night Run de Itatiba, con pace de 5:50, y podio. Claro, viejitos de 60 a 69 años éramos 5, ventaja de ciudad chica, pero llegué segundo y gané mi primer trofeo.
Uno de los preparativos para la corrida maya es el certificado de aptitud médica, tema mucho mas demandante en Argentina que en Brasil. Primero me rechazan el que Ilse nos habia hecho para la San Silvestre de Buenos Aires, porque ella aparece como pediatra. Después me rechazan un segundo certificado, porque decía actividad recreativa, y en el concepto de la organización, 10 k no es actividad recreativa. Termino intentando una teleconsulta por OSDE desde casa, primero el médico no aparece, al final conseguimos hacerla desde mas tarde ya en GRU, desde el VIP de Gol, y despego con certificado en la mano, o, en realidad, en el e-mail. Vamos a ver si me lo aceptan.
En fin, antes de eso, el jueves An fue a trabajar al Hcor, yo me quedé en Futtura en Home Office, y a las 13:00 Wilson me pasa a buscar. Vamos a DiMone a comprar pão de mel, a buscar a An al Hcor, y rumbo a GRU. Yo había dormido mal, mas la correría, estaba muy cansado.
Reponemos energías en el VIP de Gol, incluyendo la ya mencionada llamada con el médico, y despegamos a las 6pm rumbo a AEP.
Vuelo normal, llegamos tipo 9. An espera las valijas, yo voy rápido al Renaper de AEP a hacer un nuevo pasaporte, costó USD250, pero el servicio es muy, muy rápido. Termino mi trámite, camino de vuelta hacia la salida internacional, y me enciuneytro ya llegando a la puerta con An, que recién llegaba de recibir las valijas.
Cabify en casa, ordenamos cosas, hacemos una pizza con cosas del freezer, y a dormir.
El viernes es día de home office, y viene Cyn a trabajar. A media mañana llega Mónica, con churros. Para almorzar llegarían Pá y Má, pero preventivamente habían ido a la guardia de la Swiss, aunque en la conversación no quedo 100% claro cual de los dos tenia una pequeña molestia, parece que fue un 2×1. En todo caso, todo OK. Mientras ellos seguían en la clinica, nosotros almorzamos ñoquis, aun en plan de vaciar el freezer.
A la tardecita llegan Pá y Má, nos quedamos charlando. Con un pretexto u otro, Cyn no fue a funcional, yo no fui a mi ultima corrida de práctica antes de la corrida del domingo, y Pablo no fue a escalar. Y con eso, conseguíamos ir a cenar mas temprano, nos fuimos con Pablo y Cyn a cenar al Gallito de Pueyrredon, cerca de su casa, y al que nunca habíamos ido. Animada conversación, enorme milanesa con papas y batatas fritas, y momento risible cuando digo que “voy a estirar las patas”, y las estiro debajo de la mesa hacia el lado de Cyn, mientras todos esperaban que yo me levante y salga a caminar. ¡Que ideas tiene la gente!
Helado en Bonifati, que estaba por cerrar por invierno, por lo que solo tenia 4 gustos: granizado, chocolate, chocolate con run y pasas, y limón. Pedimos medio kilo de chocolate y granizado, comido ahí mismo, y no resultó ser gran cosa, no se si vale la pena volver a ver los demás sabores.
Vuelta a casa en colectivo, y a dormir.
El sábado desayunamos, y An sale de compras mientras yo trabajo un rato. Después, ella va a la bicicleteria mientras yo voy a buscar mi número de corrida con el chip, y después a buscar el pasaporte.
Apenas salimos, vemos que la rueda de An estaba pinchada, y se le sale la cubierta del aro, por lo que ya la rueda no rueda. Terminamos yendo hasta la bicicleteria de Sucre y Cabildo cerca de la Redonda, al no poder rodarla, yo cargaba la bicicleta.
Todavía temprano, estaba cerrado, la dejo a An, y sigo a Monroe y Libertador a buscar el pectoral y el chip de la corrida. Tantas vueltas con médicos dieron resultados, al fin me aceptan el certificado, y puedo correr. Sigo a AEP a buscar el pasaporte, también con éxito, aunque nunca llegaron los emails avisando que el pasaporte estaba listo. Mientras, An habia conseguido reparar la bici, y estaba en la peluquería.
Íbamos a ir a la Casona de la Martina, pero se estaba haciendo tarde, decidimos postergar, y nos encontramos en casa, seguimos cocinando el locro, a mi me toca cortar carne.
Para almorzar nos encontramos con Liliana y Leo en casa Saenz, buena charla, rica comida, excelentes postres, medio terrible esta gente que no quiere vender gaseosas.
Vuelta a casa, An sigue cocinando, yo duermo una siesta. Decidimos quedarnos en casa, la cocina continua, y yo me dedico a poner al día varias cosas. Cenamos en casa, un anticipo de la comida de mañana.
El domingo me levanto temprano, y salgo hacia Alcorta y Monroe en Cabify. Muy buen clima, muchas carpas de equipos, en el escenario la banda de algún regimiento toca marchas militares. A las 7:30 hay precalentamiento, y salimos a la largada, son 13.000 corredores. En la largada, himno al vivo, banderazo con una bandera enorme que cruza por arriba de todos los corredores, y largamos por Alcorta hasta Sarmiento, vuelta por Libertador hasta Dorrego y volver a Alcorta, vuelta alrededor del lago, y llegada. Buena temperatura, salí un poco rápido, me mantuve debajo de 5:50 min/km hasta los 5k, pero después me costó mantener, y los últimos 3 k ya me fui a 6:00, con lo que no conseguí un PR (personal record), pero una vez más conseguí completar los 10k a menos de 6:00, a 5:52 min/km, así que contento. Caminé rumbo a Libertador, Cabify hasta Pan y Canela, compro pan y facturas, y a desayunar en casa mirando la F1 de Mónaco.
Para el almuerzo llegan Pá y Má, Cyn y Pablo, Jorge y Paula para almorzar locro y guiso de lentejas, los dos salieron muy ricos, ¡yo ya los probé anoche! Jorge y Paula traen una espectacular picada, y de postre hay arroz con leche y el obligatorio chocolate rallado, con lo que los excesos alimenticios están a la orden del día. Animadas conversaciones, el almuerzo se extiende hasta cerca de las 5. Descansamos, An se va a visitar a Mónica que está con un fuerte resfrío, yo aprovecho a hacer un baño de inmersión. Cuando An vuelve cenamos un poco de la picada que sobró, y a dormir.
Semana del 26 de mayo
El lunes me levanto a las 6, salgo a hacer una corridita leve, a mitad de camino llueve, pero completo los 10 k. Depués desayuno, y un día de home office. Mientras An se va sintiendo mal, parece que se contagió de Mónica, con lo que la idea de cenar con Liliana se anula, la pasamos a mañana, incluyendo a Pá y Má. Nos quedamos en casa el final del día, aprovecho a practicar un rato piano.
El martes me toca ir a la oficina, Andrea amanece mas hecha bolsa de su resfrío. A la noche iríamos a lo de Lili, pero Pá y Má prefieren no salir por el viento fuerte con riesgo de tempestad, y An sigue con resfrío en cama, voy yo solo.
El miércoles salgo a correr, esta fresquito, 7C. 9:45 me pasa a buscar Guillermo, de mañana visita a un cliente, después vamos a hacer una reunión en AEP, llega Sebastian, entramos al área de embarque y almorzamos extendidamente en el Hard Rock Café. 4:40pm despegamos rumbo a NQN.
Vuelo tranquilo, como al comienzo le habían errado de días en la compra del pasaje (habían comprado ida jueves y vuelta viernes, y era ida miércoles y vuelta jueves), cuando cambiaron los pasajes solo había Business, así que estábamos bien cómodos. Llegada bien, la gente local nos recibe, y nos vamos al Hotel Comahue. Checkin, colgar la camisa, cena en el mismo hotel.
El jueves aliamos temprano rumbo a Sierra Blanca, muy interesante, mi primera visita a una planta de gas, de las que habia diseñado el sistema de control de algunas en mis tiempos de Tecna. Por la tare, visita similar a Añielo, una planta mas grande. A la vuelta Habana en el aeropuerto, mientras discutimos próximos pasos, y vuelta a la noche tarde, llegué a casa a dormir a la 1am.
El viernes voy a la oficina, reuniones y almuerzo con jovenes talentos. Cyn vino todo el día a hacer home office, a la noche vienen Pablo, Marisa, Diego y Nicki, terminamos el locro y agregamos empanadas de don Diego, y bocaditos de Freddo. Muy entretenido.
El sábado hacía frío, tenía finca, y siendo el último día del mes, ya habia cumplido mi cuota de 160k del mes, haciendo 165 k, de los cuales 10 no estaban registrados porque me olvidé el Apple Watch yendo a la esteira. Conclusión de todo esto: nos quedamos en la cama haciendo fiaca y viendo Netflix. An se empezaba a sentir mejor, nos fuimos a la Casona de La Martina, compramos un pantalón para An y una camisa para mi, y seguimos a buscar a Mó, almuerzo en El Sauce, parrilla cerca de Puente Saavedra. Una decpeción: yo busqué una parrilla porque ataba con ganas de mollejas, y no habia mollejas en el menú. La comida fue floja, 3 puntos sobre 5, y el charlotte que me pedí de postre fue 2 sobre 5… no volver.
Volvimos a casa, generosa siesta, y a dejar preparadas las valijas. Cumplo la tradición de descongelar el freezer, después ya salimos a Fuego, pizzería a la que ya habíamos ido, que ofrece diversos estilos de pizza, como napoletano, romana, calzone, newyorkina, Chicago, Detroit, porteña e hindu. Fue una versión breve del Muzza 5k, adecuada al frío, con dos paradas: pizza y helado, pero en la pizza con muchas paradas en un solo lugar. Fueron Pá y Má, Diego y Marisa, Liliana, Cyn y Pablo, Ilse, Guille y Marcos, Matiana, Ariel y Diana. La noche estuvo muy entretenida, con filosóficas discusiones sobre corridas y perdedores. Volvemos en Cabi con Liliana.
El domingo Cyn viene a desayunar en casa, Pablo va a Pilar. An tenia ganas de desayunar en Havana, pero hoy corre Colapinto a las 10, y Cyn se es ahora fangirl de la F1, así que desayunamos mientras miramos la carrera. Llegamos a ⅔ de la carrera, y salimos rumbo a AEP, Cyn se queda viendo el resto de la carrera. Despachamos la valija sin problema, pasamos seguridad y migraciones, y almorzamos una ensalada y empanadas en el Outback. Despegamos cerca de las 14:00, llegada a casa normal.
Mientras estábamos en Baires, llegaron los muebles de mi escritorio, así que esta semana se irá en organizar todo para que mi escritorio sea usable lo mas rápido posible,m el jueves y viernes yo pueda hacer Home Office, y en dos semanas Cyn pueda dormir una noche en su camino a visitar a Sophie. Pero eso es historia para otro post.