Y después a Santa Mónica
Miércoles 13 de junio
Arriba a las 4:30, a bajar por las escaleras con las valijas. Checkout, camino al aeropuerto, devolución del auto, checkin, todo normal. Desayunamos en el Starbucks adentro del terminal, salimos en horario, es un vuelo de cuatro horas y media, sin novedades. Me permitió trabajar bastante, prácticamente todo el vuelo.
Al llegar a Los Ángeles demoramos en llegar al finger, había muchos vuelos. Las valijas también demoraron, y cuando aparece la valija estaba con un tajo de unos 10 cm en la fibra de vidrio, a hacer el reclamo con American Airlines. El bus de Álamo al terminal también demoró, una media hora.
En Álamo tenemos un auto compacto, por suerte 4 puertas, el que habíamos alquilado era 2 puertas , ¡no se como abramos hecho con los palos de golf! En media hora llegamos a 2101 Ocean Av, el AirBnB que alquilamos para estos días. Una casa simple, con living, cocina y un dormitorio, a la calle con una terracita, y sin aire acondicionado, lo que en verano debe ser medio terrible. Mientras ordeno las cosas, An hace la llamada a American para reclamar la valija, nos dan instrucciones para comprar una nueva, nos van a reembolsar la plata. Nos cambiamos, alquilamos unos scooter Lime (como los que usamos en Washington) y salimos hacia Venice. Venice continúa mostrando ese aire de extravagante decadencia que lo caracteriza. La zona mas cercana a Santa Mónica comenzó a ser tomada por homeless, y unos carteles anunciaban que el sábado los iban a retirar, con uso de fuerza oficial si era necesario. Seguro va a ser un caos.
Con la diferencia horaria, ya está dando hambre, paramos en Surfside, típica comida americana. Dormimos una siesta en la playa, hace dos semanas empezaron las vacaciones en las escuelas y la playa está llena. Día soleado, aire fresco. Vamos volviendo, comemos una ensalada de frutas de Kettle Korn Corner, frutillas y ananá bastante ricos. Ya llegando al final de Venice alquilamos unos Lime, y vamos hasta el muelle de Santa Mónica. Caminamos por el muelle, intentamos ganar al hermano de Vinicius, pero sin suerte. Después de recorrer el muelle de punta a punta, seguimos hacia la ciudad, paramos en el Santa Mónica Place, para ver si encontramos Rimowa, y aprovechamos para tomar unos smoothie aceptables en Sensible.
Volvemos al departamento, en el cmaino compramos cosas para el desayuno. Nos bañamos, y a An se le rompe la canilla de la ducha, ¡no conseguimos cerrarla! Ella se queda esperando a que manden al plomero, yo me voy a Roger Dunn a averiguar de canchas de golf, y termino de entusiasmarme de comprar mi putter Odissey Exo Rossie, que estaba en oferta por haber sido usado un par de días.
Cuando vengo llegando a la casa, justo llega el plomero. Repara la canilla, ya se hicieron las 8, decidimos ir a cenar a dos cuadras a Stella Barra, resultó ser una pizza riquísima, bien fina y crocante.
A dormir cerca de las 10.
Jueves 14 de junio
Nos levantamos temprano, desayunamos en el departamento yogurt con granola. Salimos rumbo al Griffith Park, en donde está el Harding golf course, una cancha municipal de 1934, en razonable estado, con una dificultad media baja. La antigüedad se le nota en un trazado simple, sin grandes dificultades. La pasamos bien, y aunque la cancha está cargada, se avanza a buen ritmo y terminamos en 4 horas. An termina debajo de 100, en 98!
Vamos rumbo al Westfield Century City para comprar zapatillas Asics para mi. Resulta ser un shopping bastante de lujo, cerca de Beverly Hills; para llegar hasta allá cruzamos varios barrios bastante lindos. Aprovechamos a almorzar en el Eataly, una especie de patio de comidas que reúne restaurantes italianos; hay uno similar en Sao Paulo. Comimos en La Pizza & La Pasta, An comió una pasta muy buena, yo una pizza aceptable.
Seguimos buscando la valija de Rimowa para reemplazar la que se rompió, y caemos en el local de Rimowa en El Rodeo, una zona de muchas marcas de lujo, todo muy lindo, el desvío valió la pena. Aprovechamos para ilusionar vendedores en Bulgari, Piaget y Richard Mille, pero en Rimowa no nos va bien.
Vamos volviendo, An pasa por Bed, Bath and Beyond a comprar una jarra purificadora de agua, yo me quedo en el auto con fiaca de bancarme ese garrón. Seguimos a un negocio de valijas en donde conseguimos la Rimowa que buscábamos.
Vuelta al departamento, trabajo un rato, vemos pedacitos de la repetición del 5 a 0 de Rusia contra Arabia en la copa del mundo, nos bañamos, nos cambiamos, y elegantemente salimos en Lime hacia la avenida 3, un centro comercial al aire libre. Caminamos un rato, algunas compras, cenamos en Misfit, un excelente mac and cheese con chorizo español, una rica sangría, An toma una copa de vino, todo muy bueno. Mientras, chateamos con Sergio que está cerrando su valija después de su viaje a Mulesoft en San Francisco.
Terminamos con un heladito en Stickhouse Gelato.
Volvemos en Lime al departamento, a dormir a las 11.
Viernes 15 de junio
Arriba tempranito, salimos hacia Encino Golf. Es otro campo municipal, que tiene dos canchas, Encino y Balboa. Es bien plano, no tiene agua, parece que va a ser tranquilo. Según el de la caja, somos los de mas lejos de ese día. ¡Según el registro, eran todos locales menos nosotros! El dia está fresquito, pero a lo largo del juego la temperatura se pone agradable, hacia el final hasta un poco caluroso. Y se avanza a buen ritmo, igual que ayer hicimos los 18 hoyos en 4 horas. A An le va bien, con 102, yo hice muy buenos 96, que hace años no hacia!
Seguimos hacia Ventura Boulevard, por Foursquare parecía que seria interesante, pero al final es una avenida grande con restaurantes fast food. Paramos en California Chicken Café, una cadena de ensaladas y pollo, bastante rico, valió la pena.
Seguimos hacia el Roger Dunn, An se compra unas zapatillas de golf de Ecco, y yo aprovecho a cambiar el grip de mi viejo putter (que irá a Buenos Aires) por el mismo modelo del Superstroke de mi nuevo putter. Volvemos al departamento, ya son alrededor de las 3, nos cambiamos para salir a la playa. Conseguimos unas Lime, y vamos unos 3 km al sur del muelle. Descansamos al sol, pero el aire está fresquito. La playa está bastante poblada.
Volvemos, aprovechamos a comprar el desayuno de mañana, y nos vamos al departamento a comenzar a hacer valijas y bañarnos.
Salimos caminando hasta el muelle para ver la puesta de sol. Intentamos conseguir un hermanito para Vinicius, pero otra vez no fue, fue mi tercer intento (uno solo y dos en este viaje) desde que ganamos a Vinicius en 2013. El muelle está lleno de gente, pero la puesta de sol no salió muy bien, el horizonte está nublado.
Seguimos hacia la promenade de la tercera avenida, caminamos un rato, nos vamos a repetir los mac and cheese de Misfitted, excelentes. El local estaba al mango, comemos parados. Volvemos en Lime al departamento, a la cama cerca de las 10.
Sábado 15 de junio
Nos despertamos a las 6am, para ver el lamentable empate de Argentina Islandia en su primer partido de la copa. A las 8 salimos en auto a comprar mis plantillas, y después de dejar el auto a la vuelta salimos en Lime hacia Venice. Habremos llegado a Venice alrededor de las 10, yo esperaba que no hubiera nadie, pero estaba con bastante actividad. Seguimos mas al sur, y entramos a pasear a los canales de Venice, con sus casitas características, unas muy lindas, otras un tanto dejadas. Volvemos hacia Santa Mónica, y ya dejando las Lime cerca del departamento, después de varias horas de uso en estos 3 días y poco. Vamos hasta el agua a mojar los pies. La idea era tirarnos un rato al sol, pero pese a que ya eran cerca de las 11, el sol seguía ausente. Nos vamos al departamento a bañarnos, cerrar valijas, subir todo al auto, y despedirnos de Santa Mónica. La dejo a An en el terminal con todas las valijas y voy a devolver el auto, hacemos checkin. No nos pasa con frecuencia, las valijas dieron problema de peso, nos tomó un rato ajustarlas sacando cosas y poniéndolas en nuestras mochilas. A la 1 ya pasamos seguridad. Comemos en la concurrida plaza de alimentación, vemos un Sense8, subimos al avión, y a eso de las 4 despegamos para un retorno a Sao Paulo sin incidentes. Nos recibe un Sao Paulo frio, y preparándose para el primer juego de Brasil en la copa, contra Suiza.