Cynthia viene de vacaciones, y nos vamos a Lenções a hacer la estrella de Mercedes Benz
Cynthia se viene una semana de vacaciones, aprovechando algunos feriados en Argentina. Nos vamos con An a buscarla a GRU, aterriza a la 1am del sábado, así que nos vamos al Fridays del terminal 3 a cenar y hacer tiempo. Llegamos a casa bien pasadas las 2 am, con sueño.

Sábado 15 de junio
Desayunamos, Cyn nos trae regalitos por día de la madre y del padre, una camisa para An, una bufanda para mi (apta para mis viajes a Suiza), y Havana 70% para todos. Cynthia quiere comprarse zapatillas, así que hacemos un paseo paulistano de compras. Dejamos el auto en la oficina, nos vamos al SESC de la Paulista en subte, a comprar entradas del show de Winson Marsalis, que promete ser interesante, ya que incluye explicaciones de como él ve el jazz. Seguimos caminando hasta el shopping Cidade São Paulo, Cyn consigue el primero de los dos pares que quería comprar, almorzamos en el Spoletto del shopping, así Cyn «mata saudade».
Volvemos en subte hasta el shopping Ibirapuera, en el Vans Cynthia consigue su segundo par de zapatillas. Vuelta a pie a la oficina, y nos vamos a casa a dormir una siesta.
A las 7, partido Argentina Colombia por la Copa América en Brasil, perdemos 2-0. A dormir.
Domingo 16 de junio
Día del padre en Argentina!
Nos levantamos poco después de las 4. Arriba, de 99 llegamos a las 5 a Congonhas, desayuno en el Starbucks, embarque normal. Cynthia con una valija un poco mas grande que lo debido, por lo que esquivando controles. Salimos rumbo a Brasilia, aterrizamos pasadas las 8, y ahí nos vamos enterando de un corte de luz que afecta casi toda Argentina, Uruguay, y con algunos impactos en Chile, Bolivia, Paraguay y Brasil. Parece que esto va a ser medio histórico. Cynthia, bien informada de temas energéticos, acompaña en un site el consumo del país, que se desploma a casi cero.
Embarcamos sin problemas a São Luís, ahora Gol ofrece wifi para WhastApp gratis, así que nos vamos informando de que el corte de luz sigue, así como de los saludos del Día del Padre.
Llegamos a São Luís sin problema. Vamos a parar el en Porto Preguiças resort, en donde paramos hace 7 años, y es mas o menos como lo recodábamos, cuarto adecuado, linda pileta. Ocupamos el cuarto, ordenamos todo, y nos fuimos a la pileta a descansar. Ya mas tarde nos cambiamos, y nos vamos a cenar, una ensalada y una pizza.
Lunes 17 de junio (tierra)
Dormimos como troncos. Arriba a las 8, desayuno, incluyendo tapiocas hechas en simpáticos hornillos a brasa. A las 9 salimos en nuestra jardinera, somos solo nosotros 3, con el guía Jean. Cruzamos de balsa con la jardinera, ya seguimos hasta una casa en medio de la nada, que es donde mas tarde almorzaremos, pero que ya hay que encargar la comida. Nos decidimos por un pescado a la parrilla con Andrea, Cynthia elige un pollo. Y ahora si, salimos a los Lenções, en total el trayecto debe dar una hora de jardinera, pasando por algunas partes del camino bien inundadas, con hasta medio metro de agua. Bastante aventura! En el camino vimos a la naturaleza en acción: dos aves de rapiña estaban atacando un pájaro mas chiquito, que evidentemente estaba perdiendo, incluso las dos áreas de rapiña volaron unos metros arrastrándolo… Eso no iba a terminar bien para el pajarito…
Llegamos al borde de los Lenções, y empieza un ciclo de caminar hasta la próxima laguna, bañarse un rato, seguir hasta la siguiente laguna. Pasamos por las lagunas de los Toyoteros, laguna da S, pasamos cerca de la laguna da Paz, pero no nos bañamos ahí, seguimos a la Azul, la Esmeralda, y terminamos en la da Preguiça.
Ahí volvemos al restaurante, es el MG Dunas. Es una casa muy simple, que aprovecha y cocina un menú bastante casero, estaba todo rico. Como clientes éramos unos franceses y nosotros. Buen almuerzo, siesta en hamacas paraguayas, y volvemos a salir. Ahora vamos a un punto mas lejano, son unos 40 min de auto, mas trechos con mucha agua y pasando con la jardinera, que se aguantó bien el agua. Llegamos al comienzo del circuito de la laguna Bonita, que empieza subiendo una empinada y alta duna, atrás de la cual están los Lenções. Pasamos por otras lagunas (ya no todas tienen nombre), nos bañamos, y terminamos en la laguna Bonita. Hay vamos al topo de la alta duna por la que habíamos empezado, a ver la puesta d sol. Empieza a gotear, después a llover, y la mitad de los que éramos, se va. Quedamos unos 80, el sol sale un ratito, y al final se pone entre las nubes. Iniciamos el retorno mientas oscurece, otra vez son 40 min, ya oscuro comienza a llover, por suerte para el cruce en lancha para, ya qué hay que bajarse de la jardinera para cruzar, y nos hubiéramos mojado mas todavía.
Llegamos sin problemas al hotel. Mientras nos bañamos, An renegocia el paseo de mañana, hubo un error, queríamos un paseo en lancha y compramos en jardinera. Al final, se arregla todo. Nos vamos a cenar.
Y cenamos livianito! Entre los 3 compartimos una porción de daditos de queso coalho a la milanesa, y una porción individual de lasaña. A dormir, estamos cansados!
Martes 18 de junio (agua)
Arriba a las 7, a desayunar. Mientras, la historia de nuestro paseo no estaba tan ordenada, se confundieron de Andrea. Al final, todo sale bien, salimos en jardinera hasta el puerto, en donde salimos en nuestra voladora, son unos 43 km, un poco mas de una hora de lancha. Al rato de salir, aun cerca de Barreirinhas, vemos un perro cruzando a nado el rio. El rio tiene unos 100 m de ancho!!!!
Seguimos por el rio, es un lindo paseo, entre la vegetación frondosa y un rio calmo, que por algo se llama rio Preguiça. Pasamos por Vassouras, ya habíamos pasado en 2012, es donde hay monos que mientras, están cada vez mas ladrones: se abalanzan sobre mochilas y carteras, y llegan a abrirlas! Una novedad desde 2012 es el parque eólico inaugurado en 2017, con 96 aerogeneradores.
Seguimos hacia Mandacarú, pero esta vez no paramos, no valía la pena ya que el faro, principal punto turístico, tiene rajaduras importantes y está prohibido subir.
Y llegamos a Atins, desde donde seguimos en jardinera, es una media hora hasta la primera laguna, las 7 mujeres. Llama la atención que, en contraste con la llegada a Lenções desde Barreirinhas, acá hay muy poco control. También hay muy poca gente. Estamos un rato en 7 Mujeres, después seguimos a 3 lagunas llamadas 3 Marías. Desde la cima se llega a ver el mar. En 3 Marías estamos solos, nos quedamos un poco mas de una hora. Nos llevan en la jardinera hasta el mar, que no está tan cerca. Caminamos los últimos 300 m, y tocamos el océano Atlántico.
Vuelta, almuerzo en el restaurante de Luzia, que es el que tiene el tour. Nota para la próxima vez: declinar y arriesgar uno de los varios restaurantes que lucen bien en Atins. Y el restaurante de Luzia decididamente no luce bien (aparece en el tour también como Canto do Caranguejo).
Nos reencontramos con nuestra voladora, pasamos delante de Caburé, en donde habíamos almorzado en 2012, y seguimos la vuelta, lindo paisaje, valió la pena la vuelta en lancha! Ya llegando a Barreirinhas pedimos parar un rato en el Beira Rio, una avenida costera con varios restaurantes, debe ser simpático de noche. Comemos un açaí, nos recontamos con el piloto de la voladora, que nos dice que en vez de seguir en lancha al puerto y de ahí en jardinera, seguiremos directo desde ahí. Pero la jardinera se pierde, terminan mandándonos en un taxi de la plaza.
Nos bañamos, y vamos a ver emails al bar, en donde después cenamos. Íbamos a portarnos bien, al final ya habíamos comido el açaí. Pero Cynthia tenia hambre, An no quería repetir la pizza de ante anoche, y terminaron pidiendo un file a parmegiana para 2 que era enorme!! Una vez mas, la dieta al diablo. Estamos cansados, llegamos a la cama a las 8 y media. Vemos una serie (Lucifer en Netflix) y a dormir. Igual que ayer, me dormí en la mitad, antes de las 9 y media!
Miércoles 19 de junio (aire)
Arriba, desayuno, y a las 9:30 nos llevan al aeródromo local para el sobrevuelo de los Lenções. Es un vuelo de media hora, con dos opciones, una que sobrevuela el Preguiças hasta el oceano y vuelve por los Lenções, y otra que va mas al centro de los Lenções y vuelve. Optamos por la segunda. Creería que el avión es un Cesna Skyhawk, lo que es importante, el sobrevuelo lo hacen aviones con el ala arriba del fuselaje (como este, que tiene 3 asientos mas el piloto) y abajo del ala (que tiene 5 asientos mas el piloto, de los cuales 2 miran para atrás). O sea, en el segundo modelo se ve mucho menos! Si se va a hacer este vuelo, vale la pena asegurarse de que sea en un avión mas chico con el ala arriba del fuselaje, cambia mucho la experiencia, aunque sea mas caro.
Nos conduce la piloto Marcia, entra nos a los Lenções por laguna Bonita, aunque nos costó reconocerla. Se ven centenas de lagunas! Casi la mitad del terreno es agua! En medio de los Lenções hay dos restingas, especies de oasis, llegamos hasta allá, volando a unos 200 km/h y unos 400-500 m de altura. Volvemos y salimos de los Lenções por la zona de lagunas azul y esmeralda, esa región la reconocimos mejor de nuestro paseo del lunes. Aterrizamos sin incidentes, un poco mareado por el moderado movimiento y el calor adentro de la cabina. Lindo paseo!
Volvemos al hotel, descansamos un rato en la pileta, y almorzamos el restaurante, desde el primer día quería comer de vuelta el lomo con ajo frito! La presentación decepcionó un poco, lo recordaba mejor presentado hace 7 años. No así el gusto, muy rico!
Flaca y siesta en la pileta, varias veces nos metimos en los chorros del “hidromasaje”, una torre de la que salen gruesos chorros de agua a 5 m de altura y mucha presión.
Y en ese clima de lectura y reposo llegamos al final del día, Cynthia y An se van a hacer masajes, yo me baño y me voy a tocar mis clases de SimplePiano al bar. No puedo tocar en la intimidad del cuarto porque necesito internet, y solo hay en el bar! Pero con los auriculares no es grave.
Cuando An llega de su masaje, cenamos. Y otra vez la intención era liviana, termina en papas fritas con una porción de un kilo de frango a pasarinho! Después jugamos a la escoba de 15, tardamos 3 vueltas en recordar las reglas. Mientras se largo una lluvia corta, y hasta que terminamos (gané yo, las chicas empatan) ya había empezado Paraguay-Argentina por la Copa América. Vemos (o sufrimos) el partido, que por un penal termina 1 a 1, podríamos haber perdido tranquilamente.
Y porque la estrella de Mercedes Benz?
Cuando Karl Benz fundó Mercedes Benz, usa como logo una estrella de 3 puntas para representar la presencia de sus motores en aire, mar y tierra. Y en este viaje hubo transporte por tierra (con las jardineras por los caminos llenos de agua), agua (en la voladora a Atins) y aire (con el sobrevuelo). Nada, solo eso! 😉
Jueves 20 de junio
Arriba, último desayuno con tapiocas. Después de desayunar vamos a andar un rato de Kayak por el rio Preguiças, que una vez más muestra porque se llama así: apenas se nota que fluye… Los kayaks están buenos, son muy estables. Nos quedamos un rato en la pileta, usamos los chorros de agua por última vez, y vamos a bañarnos, acomodar las cosas, checkout (un despelotándose, hoy empieza un feriadão y hay mucha gente), y nos encontramos con Alex, el mismo chofer de la ida, que nos llevará a São Luís. Unas 4 horas de viaje, incluyendo una corta parada en al am/pm Fazendinha Emporio Restaurante, adonde ya habíamos parado a la ida. A la ida habituando comido en el kilo, comida simple y razonable, ahora a la vuelta comimos unos salgadinhos.
El hotel queda en el centro histórico de São Luís, es el Portas da Amazonia. Está bien localizado en el centro histórico, pero el centro histórico no está en tan buen estado. Es un hotel en una casa vieja reformada, en razonable condición, buen value for money, son menos de USD 55 por dos noches. Pero justo estamos en fiestas juninas, hay mucha actividad, seguramente será muy ruidoso a la noche.
Después de dejar las cosas salimos a caminar por las calles alrededor, que están llenas de gente por las fiestas juninas, todo decorado con banderines, comercio en la calle, y un escenario a una cuadra, en el que hoy no habrá show, pero mañana si… Mucha gente que se vistió con buena pilcha, es evidente que no era un día cualquiera, y mucha gente sacándose fotos.
Después de caminar un rato en la zona, nos tomamos un Uber hacia Av. Litoranea, para conocer un poco ese lado de la ciudad. Estuvimos en la zona de Food Trucks, mas hacia el lado de Ponta da Areia. Siguiendo hacia el lado opuesto a Ponta da Areia hay una zona con mas restaurantes, que parecía buena también. Pero hoy nos quedamos con los Food Trucks, vimos 25 grandes cargueros esperando para cargar en el puerto el hierro de Vale (y supongo que otras cosas, pero el hierro de Vale debe ser mayoría). A lo lejos el cielo está amenazador.
Cynthia come de un Food Trucks una pizza cuadrada doblada, muy rica, y de una simpática kombi reformada para venta de açaí, muy bien hecha, An y yo comimos açaí, rico también.
Volvemos al hotel en Uber, el embotellamiento es bastante grande. Al llegar al hotel, la fiesta sigue a full, es temprano, recién pasadas las 8. Por la información oficial, mañana hay show hasta la 1am, por eso decidimos que mañana a la noche, que la noche es corta, nos iremos a otro hotel que quede cerca del aeropuerto.
Viernes 21 de junio
Al final, se pudo dormir bastante bien. Nos levantamos a las 8, desayunamos en el patio interno, bastante simpático. El hotel es muy buen value for money, no tanto porque sea muy bueno, pero mirando el precio (USD 30 por noche para un cuarto de 3 personas bastante amplio), es un hotel aceptable a precio muy bueno.
Salimos a hacer nuestra recorrida por el centro histórico, que tiene fuerte influencia portuguesa en muchas casas con frentes azulejados. Algunas en buenas condiciones, otras no tanto, y algunas bastante destruidas. Hay muchos museos, en general bastante simples, pero que permiten pasar el rato. Comenzamos en la Casa de Cultura Popular Domingos Vieira Filho, con una muestra de ropas típicas de festividad. Seguimos en el Centro Cultural Vale Maranhão, bancado por Vale, que apoya también varios otros museos en la ciudad. En este hay una exposición con cinco obras de Cantoni y Crescenti, que trabajan con reflejos: Parede (una especie de persiana pero con hojas verticales, de 6 m de largo), Tubo (un tubo largo por el que se camina adentro), Agua (una alfombra metalizada), Auto Iris (la mas flojita, una obvia combinación de cámaras y proyectores) y Jardín Suspenso (bastante interesante, espejos con movimiento por el viento en una superficie horizontal). Seguimos la caminata, y pasamos por la Pousada Colonial, con azulejos con relieve, los únicos que vimos en la caminata. Después pasamos pro la iglesia do Carmo, que tiene un simpático jardín interno en el que está la campana de Alto Alegre, un pueblito destruido por los indios en 1901, en la lucha contra la civilización, como fue descripto en el articulo del diario que está enmarcado en la pared. Seguimos al correo, aprovechamos a descansar con el buen aire acondicionado, mientras Andrea manda postales. Con Cynthia vamos a ver si existe el Starbucks que consta en Google Maps a 3 cuadras, pero no existe. Seguimos a la iglesia da Sé, pasamos por la plaza Benedito Leite, con la escultura de la Mãe da Agua, una especie de sirenita con pies de sapo. Interesante ver que no se ponen de acuerdo sobre el origen de la historia, aparentemente sin antecedentes indígenas, y mas fruto de leyendas europeas o africanas, en donde si existen las sirenas.
Seguimos al edificio histórico de la Feira de Praia Grande, con bastante comercio, pero que ya vió tiempos mejores. De ahí al Museo del Reggae de Maranhão, parece que São Luís tuvo fuerte influencia en los 70. Pasamos por el Museo de Gastronomía Maranhaense, una exhibición bastante artificial y simpática de la cultura gastronómica local. De ahí nos vamos al SENAC, hay almuerzo cocinado y servido por los alumnos de gastronomía, todo bastante profesional como en cualquier restaurante. Es un buffet ni tan barato, y hoy por ser viernes es de frutos de mar, el pulpo a la salsa de tomate estaba muy bueno.
Volvemos a la Feira de Praia Grande, An compra castaña de cajú, y nos vamos al cuarto a dormir una siesta, el calor es intenso y hay que descansar un poco.
A la tarde salimos a visitar el teatro histórico Arthur de Azevedo, pero teníamos el horario mal informado, ya no hay mas visitas. Igual nos dejaron entrar a dar una mirada, estaba en muy buenas condiciones y recientemente remodelado. Pasamos por la Casa de Nhozino, que tenía algunas maquetas de barco, pero estaba con las partes principales en renovación. La calle se va llenando de gente para las celebraciones del arraial, y hay mucha policía en todas partes.
Pasamos por una galería de arte simple, la Morada das Artes, muchos cuadros por pocos reales. Seguimos a la costa del río para la puesta del sol. A la vuelta pasamos por un gran mural de colores, bastante gente sacándose fotos (como en todo el centro histórico, es una fecha en que todos se sacan muchas fotos). Aun y Cyn comen un helado de coco de un vendedor ambulante, una tradición local de la que había una representación en el Museo de Gastronomía Maranhaense. Claro que la versión moderna no es tan simpática como la que muestran en el museo, es más de calle… Y el helado tiene poco gusto a coco. Por mi parte, poco después me compro una caipiroska en una tienda de la calle de iluminación colorida.
Seguimos a la casa del Tambor de Crioula, pero no puedo entrar con mi caipiroska, entran solo An y Cyn. Las calles se siguen llenando. Y Nos vamos al escenario de la plaza Nauro Machado, que es mas o menso el centro de toda nuestra caminata, y que queda a una cuadra del hotel. Ya son las 6, empieza el show de tambor de Crioula Pai Velho, con 4 tambores, coro masculino y mujeres bailando con saltos y giros. Que se yo, parecía todo medio al tuntún, salvo los trajes de faldas largas de las mujeres y camisas de los hombres, con la misma tela. Una de las bailarinas, probablemente la mas vieja, llevaba una estatuita de un santo con la que “bendecía” a todos los miembros del Tambor, y entre las mujeres aprecia haber momentos de algo asi como una competición de a 2. Mucha cultura, nos vamos a comer una pizza a La Pizzería, que queda en el mismo hotel, y está muy rica.
Volvemos al escenario en tiempo de ver un rato a Boi Pirilampo, que es como una escola de samba con unas 150 personas, con disfraces bastante de carnaval, y un boi (una persona disfrazada con un buey). Simpático, colorido, bastante bien. Después vino la banda Ylugueré, que toca música con fuerte percusión (como 6 personas), mas un trombón, bajo y guitarra acústica (esta última ni se sentía), y 2 cantantes. No estaba mal, pero me canso al rato, mientras las chicas siguen mirando desde la escalera de la plaza, me voy a caminar por las 6 cuadras que son la fiesta.
Mucha policía en todas partes, en grupos de 4, caminando entre la gente, o parados en la esquina. En donde es la fiesta, la sensación es de seguridad. De tanto en tanto hacían cacheos a algunos grupos, y parecían recibir bastante instrucción de algún sistema de video de hacia adonde ir.
Vuelvo a la escalera con las chicas, vemos el final de banda Ylugueré, que no terminaba mas, sospecho que porque el grupo siguiente no llegaba… Ahí llega Bumba Meu Boi de Maracaná, la primera de las 4 bumbas, que se extenderán hasta mas allá de la 1am. Esta comienza bastante desordenada, ya e parece un poco a Boi Pirilampo, los disfraces no tan buenos, pero una entretenida sección de panderetas gigantes.
Suficiente cultura, ya son pasadas las 10, nos volvemos al hotel, cerramos el cuarto. Estábamos preocupados por la seguridad en donde tomaríamos el taxi, a una cuadra del hotel (la calle delante del hotel es peatonal), y justo cuando salimos pasan 4 policías en la misma dirección. Los acompañamos, y ellos se encuentran en la esquina con otros 4 policías que estaban haciendo cacheos, así que estuvimos bien protegidos mientras llegaba el Uber. El cambio de hotel fue bien oportuno, no hubiéramos podido dormi en Portas da Amazonia, y Santos Dumont SLZ queda a 5 minutos del aeropuerto, es nuevito, bastante estilo Ibis. A dormir cerca de media noche.
Sábado 22 de junio
Arriba a las 4:30, baños, y salimos de Uber al aeropuerto, seguridad, y boarding sin novedades a reportar. Como estábamos con valijas chicas y mi bolso, no teníamos que despachar. Iniciamos el vuelo rumbo a Brasilia. En Brasilia nos bajamos del avión para hacer la conexión, para descubrir que era el mismo avión con otro número de vuelo! Y así Cyn por cuarta vez se sube al avión con su valija un poco mas grande que el limite permitido para llevar a bordo. Llegamos a Sampa a las 11, Uber a casa, el día está soleado. Después de ordenar todo, nos vamos caminando hasta la Cabanha do Açai, compartimos un beirute enorme entre los 3, y un açai de postre. Vuelta a casa, pasamos por el Extra a comprar cosas para la cena, a dormir siesta, y después trabajar en los emails que se juntaron en las vacaciones. A la noche, película en casa, con cena, incluyendo el world famous milkshake de papá.
El domingo la rutina sigue normal, a las 3 salimos a GRU, Cyn despega a las 6 rumbo a Baires, yo salgo por 3 días a Santiago, An vuelve a casa.