Laufelfingen, Basel, Zug y Zurich en 5 dias (2022)

Tengo reunión del grupo de precios en Laufelfingen, asique An sale el miércoles a Baires, y yo salgo el viernes 8 de abril a Suiza. Clásico vuelo a Zurich de las 6 de la tarde, no despachando y viajando en business todo es bastante rápido, da para hacer algunas reuniones todavía desde el aeropuerto. Tanto GRU, como en el vuelo, como en ZRH hay que usar máscaras, mostrando que la pandemia no terminó, aunque ya todo está lleno como antes. En ZRH mi fila de migraciones fue muy larga, pero corriendo llegué al tren de 11:56 directo a Basel, mejor opción que los demás, que tienen conexión en Zurich HB.

En Basel pasé rápido por el Digitech de la Markthalle, estoy probando unos auriculares de conducción ósea (modelo Open Move, únicos de la marca con USB C, y relativamente de los más baratos), y unas bombitas Hue. Vuelta a la SBB, me compro unos pretzels calientes de almuerzo. Me tomo el IR 37 hasta Sissach, ahí conecto con el colectivo 108. Hasta ahí, todo bien, me bajo en Rümlingen, en donde debería tomar el 110. Encontrar la parada del 110 ya no fue fácil, el Google Maps con realidad aumentada ayudo. Y sabía que el 110 pasaba 4 veces por día, pero estaba llegando bien a una de las 4 veces. Esperé, pasó la hora, y pensé “algo más falta” … había un horario en un cartel, con una llamada a una nota de pie de página. Ahí me entero de que no solo el 110 pasa 4 veces por día, cuando querés tomarlo ¡tenés que avisar con una hora de anticipación llamando a un teléfono! En el hotel habían avisado que ofrecían un servicio, llamo y me mandan la van. Con 30 min de atraso, llego bien. La alternativa a toda esta vuelta era llegar de taxi a CHF 150, pero con el transporte público gratis valió la pena intentarlo.

Llego al hotel, diseño de los 70-80 con cuartos simples, en medio de la nada, y me toca un cuarto con linda vista al valle. Después de ordenar mis cosas voy a correr, aunque al final con las pendientes fue más para caminar. Y más que zapatillas para correr, debí haber traído botas para trekking, y ropa adecuada. En la caminada/corrida comenzó a nevar un poco de nieve congelada. Terminados mis 5 km, me voy a ver el sauna, pero es muy chico y ya está lleno, mejor será otro día. Voy al cuarto a trabajar con vistas al valle. Cena en el hotel, ensalada, sopa de papa con ¡pochoclo! Y de postre, coupe denmark.

El domingo desayuno con vista al valle, trabajo un rato en el restaurante. Después me voy corriendo a Rümlingen, son casi 5 km, con una bajada de 250 m. La temperatura es de unos 7-9 C, cuando sale el sol está lindo. Camino unas cuadras mas por el minúsculo pueblo, y almuerzo en zum Wilden Mann, un restaurante extremadamente simple con varios platos, todas las opciones cuestan CHF 13,90. Pido una hamburguesa con ensalada y papas, y como cabía de esperar por el precio, mucha ensalada y papas, hamburguesa chiquita, pero está OK. Vuelvo caminando, ¡ahora hay que subir los 250 m! La tarde se va descansando, trabajando, y un rato de sauna. Dicho sea de paso, sauna chiquito y lugar todo cerrado, no es gran cosa. Cena en el hotel, llego al restaurante a las 20:30, ¡y me avisan que la cocina ya está cerrada! Por suerte, una ensalada y un helado no se le niegan a nadie.

El lunes se fue en reuniones, sin nada especial a destacar. Tampoco el comienzo del martes, seguimos en Laufelfingen hasta las 5 de la tarde. Paul me lleva a Bottmingen, de ahí me tomo el tranvía para ir al Motel One en Barfüsseplatz. Checkin, ordenar las cosas, caminar un poco por Freie Strasse, y cena en Kohlmanns con Evan Dent, David, Carlos Varela, Guillermo, Daniel, Nadais y Judith. ¡Muy buen encuentro!

El miércoles vamos a Zug con Evan y otro colega, a una reunión con un cliente. Esta reunión había sido marcada para marzo de 2020, cancelada con el viaje de esa semana por pandemia. A la vuelta nos dejan en el aeropuerto de Zúrich dejo la valija en el locker (valija de 14 kg, CHF 5 por 7 horas), y me tomo el tren a Zurich. Camino por la Bahnhofstrasse ilusionando vendedores, comprando un pantalón en Massimo Dutti (el local de Freie Strasse cerró), voy a Starbucks a hacer una videoconferencia de trabajo que tenia pendiente, y camino hasta la Markthalle im Viadukt, a comprar quesos ingleses, compré Stinking Bishop, Cotherstone, Shropshire Blue, e Isle of Mull (un cheddar). Cerca está la estación Wipkingen, me tomo el tren al aeropuerto, recupero la valija, rayos X, migraciones, y llego al VIP, son las 6 de la tarde. A trabajar hasta las 9:45pm, de ahí a caminar un rato hasta embarque, volvemos a casa.

El jueves llego a Sampa de madrugada, ordeno cosas en casa, me baño, y voy a la oficina y al dentista. Viernes (feriado) en casa poniendo orden, piano (un poco abandonado estos días), valija y fiaca. El sábado salgo para Baires.

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