The Europe-Brazil tour 2024, parte 5, en Lörrach
El lunes empezamos tarde, 10am, por lo que dio para sesión de ejercicios y corrida de 10 k, desde el hotel hasta el rio Wiese, que queda después de Brombach, y vuelta. Curiosidad, ese rio Wiese es el que aguas abajo pasa por el Stücki en Suiza, hotel en que me hospedé mucho en el pasado, y desemboca después en el Rhin.
Pasé por el restaurante para agarrar un par de manzanas y una mandarina para desayuno, me bañé, descansé, ¡y listo para el día!
El día fue, claro, de reuniones, y cerró con un barbacue en el jardín de hotel, haciendo honor a los 26C de máxima que tuvimos. Era un tanque metálico con forma más o menos de huevo, con un anillo plano, sobre el cual se cocinaba pollo, cerdo y vaca, pescado, camarones, würst, champiñones enormes, espárragos y una curiosa combinación de sandia con queso de cabra, que no probé. Había también un buffet de ensaladas, y al final uno de postres, que no era gran cosa. Charlee bastante con colegas de Eslovenia y República Checa, y después con Rob, Todd, Ivano y Steffen, en este último grupo especialmente de jubilaciones.
Y no dormí muy bien, como siempre que exagero en la cena. El ejemplo positivo del domingo y el negativo del lunes deberían reforzar eso. Asique el martes me quedo un poco más tarde vagueando en la cama, no corro, hago ejercicios cortos en el cuarto, y a trabajar. Aparte de las reuniones, hoy me toca moderar un workshop, junto con Paulo y Rob.
Mientras, el tiempo refresco, la máxima hoy no llega a los 10 C. A la noche cenamos en el Dreiländerblick, un restaurante cerca de Weil am Rhein con muy linda vista sobre Basel y la triple frontera. Y mientras cenamos, llueve y se ve un espectacular arco iris.
Algunos e-mails antes de ir a dormir, se hacen casi las 11…
El miércoles también vagueé un poco y no fui a correr, entre un dolor en el muslo y el frio, hice un poco de ejercicios en el cuarto. Dia normal de reuniones. A la noche vamos al Schloss Beuggen en Rheinfelden, es noche de gala, con entrega de premios. Con dos colegas de Brasil (los dos Vinicius), por cuarto año consecutivo subimos a recibir algún premio, este año solo un premio, de IIoT. En total son 13 premios disponibles, sobre 50 entidades, no tan mal.
Schloss Beuggen consta de un edificio principal, bien señorial, en el que se hizo la recepción, y un tipo garaje bien grande, en deonde es la cena y la ceremonia, y en donde el dueño expone su colección de carruajes y autos antiguos, unos 15 en total, incluyendo un Rolls Royce, todo lindo decorado, aunque un poco frio para la noche, porque está cerrado solo con cortinas de plástico, y afuera la temperatura es de unos 5 C.
Nuestro premio seria entregado como quinto premio de la segunda tanda, pero Laurent se olvida, e invita a pasar al plato principal después del cuarto premio. “Todo bien”, pienso, “seremos los primeros de la tercer tanda”, y con Vinicius 1 (uno de los colegas que me acompaña a recibir el premio), vamos al baño, en el edificio principal a unos 100 m del garaje. Estamos llegando, y nos llama Vinicius 2, Laurent se da cuenta de su error, volvió al escenario, y nos llama para entregar el premio. Volvemos corriendo (literalmente), y hacemos entrada triunfal para recibir el premio, y todo sale OK.
O más o menos, porque hace ya varios días me duele el muslo derecho, y lo estoy cuidando un poco de esfuerzos, y la corrida sin precalentamientos me lo hizo doler más… me queda doliendo a la noche.