Viajando a Basel para varias reuniones (2026)
Después de llegar el miércoles de Dourados en visita a clientes, el viernes es momento de salir rumbo a Basel para 12 días de reuniones. Pero antes, el jueves mientras estaba de home office, llegó el inodoro para la reforma. A la noche hicimos el unboxing, para aumentar las ya altas expectativas las instrucciones venían en una caja negra de alto nivel, ¡que al abrirla tenía en la tapa interna una pantalla de unas 5”, con un video de bienvenida!
El viernes es también home office, un poco arruinado porque llegó el e-mail del contador con un aviso del impuesto de renta a pagar este año, que será extraordinario…
Salgo de casa 1:30PM, dejándole el control de la casa a An, que en mi ausencia va a tirar abajo nuestro baño, y reconstruirlo, con grifería Hansgrohe para la ducha, el inodoro inteligente, iluminación automática como la de Juramento, y otros chiches.
En GRU me encuentro con un cliente en el VIP de Mastercard, y también con una colega de Itatiba. El cliente va en LH, la colega y yo vamos en Swiss.
Vuelo tranquilo, llego a tomar la cena rápida, y después duermo unas 6 horas, justo para al rato ya desayunar. Basel es un lío, por una parte están en obras, y por la otra, el nuevo sistema de ingreso europeo. Por las obras en vez de tomar el subte de siempre, te retienen arriba antes de la escalera mecánica, por tandas te hacen bajar por la escalera mecánica, para hacerte dar una vuelta para atrás, subir una escalera normal, y de ahí a un colectivo. Al llegar al terminal con migraciones, la fila está mas larga pero mejor organizada, te toman huellas dactilares y foto, y parece que eso serás siempre así, no es que con eso vas a un pudiste automático, es siempre manual y lento. Veremos.
Igual con todo eso, en una hora desde que aterricé, estoy tomando el IR36 rumbo a Basel SBB. Prioridades del día: checkin en el Motel One, test de zapatillas en el Ochsner de Freie Strasse, y buscar cosas en el Digitec de la Markthalle. A la noche, cena con un cliente. Y todo sale bien. Llego al Motel One, me instalo, y como todo viene saliendo rápido, paso primero por Digitec, están las cosas que compramos. En el Barfussplatz había un evento de lácteos suizos, principalmente mesas como venta de quesos. Llego al Ochsner con adelanto, asique me quedo paseando por la Freie Strasse, está caluroso, y con mucha gente en la calle. Pasé por el L’Unique, el pub enfrente al mural de rock, y se me ocurrió cenar hay con un cliente, asique hice una reserva.
A las 15:50 me atienden en el Ochsner de Freie Strasse para un test de corrida, me recomiendan unas New Balance X860 EU 47.5 con control de pronación, muy parecida a la Clouderunner, y unas ASICS Gel Nimbus EU 48 (ASICS no tiene medio punto en este modelo) neutral, bien, pero me termino quedando con mis On, voy a ver si consigo comprarlas por internet. Y saliendo del Ochsner, salgo a correr 10 k hacia zonas que no conocía, tomando el borde del Birs, un afluente del Rhein, pasando Merienda Garten, lleno de gente, muchos haciéndose su asadito estilo local, por más que ya eran pasadas las 5. O será que ya estaban por cenar? Paso también por el estadio de St. Jamón, y por Dreispitz, y ya volviendo, por Sankt-Alban-Tor. Linda corrida, llego al hotel a descansar, y hora de ir a cenar con el cliente al L’Unique. Como lugar, curioso, una especie de Hard Rock Café, pero mas artesanal, con guitarras, cartas y servilletas firmadas por rockeros famosos. Comimos unas hamburguesas, nada especial.
Después de cenar pasee un poco con el cliente, caminado hasta la plaza de Tinguelli, el sigue a su hotel más a la zona del SBB, yo me vuelvo al Motel One, paso por el Coop a comprar kiwis para el desayuno.
El domingo me levanto a las 7, con garúa fina salgo a correr hasta el Dreiländereck, da 12k. Me baño, y voy al Starbucks del SBB, desayuno con Todd, nos desencontramos con mensajes entre Teams y WhatsApp, y conseguimos juntarnos a las 10 para arreglar nuestra esquina del mundo.
Después de arreglar el mundo, Todd sigue con sus tareas, yo me vuelvo al Motel One, a trabajar en la mesa de trabajo de abajo, y ver que se arma para almuerzo. A las 2 salimos a almorzar con Nayat al Di Roberto, el nuevo restaurante que abrió en el mismo lugar donde antes estaba el Kohleman’s. Es un italiano correcto, sin nada particularmente destacable. Pedí una lasaña y, sin más, cumplió. Después del almuerzo subí al cuarto a descansar un poco.
A las cuatro de la tarde me encontré en el mesón del Motel One con Daniel y Leandro para trabajar los temas de la semana. Fue una sesión enfocada, de esas que ordenan la cabeza. Alrededor de las seis volví a tomarme un descanso corto, haciendo tiempo para la cena. Afuera sigue garuando.
Más tarde salí caminando hacia Florentina, un restaurante italiano sobre el río, con una vista muy linda. Ahí me encontré con mi mentee. Tuvimos una conversación distendida, complementando neutras reuniones periódicas de mentoría. Esta vez aproveché para pedirme un ossobuco.
Después volví caminando. La gente de Brasil ya se había ido a dormir, eran cerca de las nueve, y a mí también me empezó a pesar el día. Me fui a descansar, con la sensación de que la semana ya estaba empezando a tomar forma.
Semana del lunes 13 de abril
El lunes arrancó temprano. Me levanté y fui hasta Sternhof, donde había organizado un workshop con el equipo de recursos humanos, usando el caso de Lusandia que monté al estilo Harvard. Al mediodía me encontré con un colega para resolver algunos temas pendientes y, después de eso, volví al hotel.
Más tarde salí a correr 10 k por el borde del rio. A las cinco me encontré en el mismo hotel con un colega al que estoy mentorando. Después nos fuimos a cenar a Gifthüttli para la cena de bienvenida con clientes y representantes que participan del Global Forum. Fue un buen comienzo, ya marcando el tono de lo que venía.
El martes empezó con movimiento. Daniel y yo salimos a correr con un cliente. Daniel nos acompañó solo los primeros kilómetros, todavía recuperándose de la rodilla. Con el cliente seguimos hasta el Dreiländereck, ese punto donde se cruzan Suiza, Francia y Alemania. Desde ahí volvimos; él me acompañó un poco más, pero después siguió su ritmo y yo completé los 12 kilómetros hasta el hotel.
El resto del día fue intenso, todo en el Global Forum en la Messe Basel. Presentaciones muy interesantes, y nuevamente tuve la oportunidad — ya por cuarta vez — de ver a Challagalla, que realmente tiene una forma muy potente de hablar de negocios. Terminamos el día ahí mismo, con la cena incluida, y nos quedamos hasta alrededor de las nueve. Ya era momento de ir a descansar.
El miércoles repetimos la lógica, pero esta vez la corrida fue con representantes. Salimos con Daniel, después quedamos Moisés, Gabriel y yo. Los dos son triatletas, así que fue un pequeño desafío. Aun así, fueron muy considerados con el ritmo y terminamos haciendo nuevamente unos 12 kilómetros en un recorrido muy lindo. Algo que les llamó especialmente la atención fue poder tomar agua potable directamente de las fuentes en la calle.
El día siguió en la misma línea que el martes: buenas presentaciones en la Messe y cierre tardío en el mismo lugar del evento.
El jueves arrancó con un cambio inesperado. Estaba previsto visitar la planta en Cernay, Francia, pero una huelga de último momento cambió todo y terminamos yendo a Reinach. Para mí no fue un cambio menor. En Cernay, hace 25 años, había visto por primera vez la máquina de calibración que me hizo decidir a entrar a Endress+Hauser. Queria volver a verla, y quién sabe si alguna vez lo haré. Fue curioso ese cruce entre expectativa y realidad.
En Reinach vimos la fábrica de caudalímetros Coriolis. Después volvimos a la Messe, donde almorzamos, y seguimos con un paseo de algo más de una hora con tres clientes, hice de guía turístico, mostrándoles Basilea.
Ya por la tarde volví al hotel y me dediqué a descansar, sabiendo que la noche iba a ser larga con la entrega de premios, donde, además, uno de los reconocimientos este año es para Colombia.
Mientras, estaba esperando la entrega de unas zapatillas que compré estos días, pero algo falló en la logística y me llegó el mensaje que la entrega no funcionó por la mañana. Quedaron de entregarlas por la tarde, así que sigo esperando.
La cerna de la noche es en Safran Zunft, el edificio original del sindicato de importadores de azafrán, que debe haber pasado por múltiples deformas y expansiones, pero conserva pinturas antiguas en paredes y techo. Y aun cuando al inicio fue del sindicato de azafrán, pasó por múltiples sindicatos y otros dueños.
La apertura es con varios discursos, y vale enfatizar el primer discurso oficial de Steven como presidente del consejo directivo, en el que el definió sus principales responsabilidades:
- Ayudar al CEO a conectar con la dirección de la familia accionista
- Asegurar que todos los empleados están física y emocionalmente seguros
¡Destacado, sin duda!
Con relación a los premios, Colombia se lleva el premio de progreso en ventas digitales, lo reciben Carlos y Karen.
Después de varios dias en la exposición y esta noche, en los dos casos muy ruidoso, la garganta está bastante cansada.
El viernes arranco con 12 k, me está gustando esta vuelta bajando por Freie Strasse, cruzando el rio, yendo por el borde del rio hasta Dreiländereck, volviendo y siguiendo hasta el museo Tingueli, volviendo a este lado del rio, y volviendo por este lado del reio hasta el Munster, cerrando los 12,2 k al llegar al Motel One.
Voy a la Messe, nuestras reuniones siguen ahí, me tocó moderar una presentación de copilot. En uno de los breaks tuve la experiencia de un colega que no conocía y que insistió en pedir mi opinión sobre inversión en departamentos para AirBnB en Sampa. Es más o menos frecuente que colegas me pidan opinión de carrera, que me siento habilitado a dar. Este quería mi opinión en ese tema, en forma insistente, aunque yo trataba de sacármelo de encimo porque no es un tema que me parezca que deba andar opinando.
Cerrada la sesión a las 5, nos encontramos con colegas del Global Portfolio Conference, me quedo un rato con ellos. Buena parte del tiempo fue dedicada a cuestionar mi opinión sobre las coxinhas. Pasadas las 6PM, salgo al hotel, dejo el notebook, descanso un rato, y salgo a Sternhof, hoy es la despedida oficial de Matt.
En Sternhof somos unas 200 personas, al rato de llegar empiezan los discursos de Steven, Michael Ziesemer, Klaus y Urs, y finalmente de Matt, aprox 75 min, bastante bien. Aprovecho a saludar a Ulli, Jörn Stegert (charlamos un rato de mi proyecto de mentoría) y URS (que me anticipa que me quiere invitar al proyecto de antiminas cuando me jubile, par encontrar oportunidades en Latam).
Me vuelvo en el bus contratado, a dormir pasadas las 11.
El sábado me levanto al amanecer, y repito el circuito de 12 k. Después del baño, paso por el Starbucks a comprar mi desayuno, y voy al Marriot, reunión de CSDs hasta las 3PM. Paramos un rato para almorzar en Boo, incluyendo a María como despedida (dejó de trabajar en Endress hace unos meses), y a Rob. Boo es un resto Thaí bastante simple, pero bastante bueno, comí el pato al curry.
Vuelvo al hotel, dejo mis cosas, y me voy a pasear por la Freie Strasse, a ver si consigo unos pantalones informales de media estación, sin mucho éxito.
Vuelvo al hotel, y empieza a ponerme al día con los pendientes del trabajo y personal es, hasta las 7:30, ceno en Hans in Gluck, y después a ordenar la pieza y a dormir.
El domingo me levanto a las 8, después de una merecida y extensa dormida. Salgo a correr, en un día fresquito. Bajo por la Freie Strasse, cruzo al otro lado del rio, y salgo en dirección a Birsfelden, llegando a Grenzach-Wyhlen, que ya es Alemania, no me di cuenta en donde estaba la frontera. Al volver, el cartel de Zoll del lado alemán estaba bien mas claro, por suerte no hubo controles. Crucé al otro lado del rio por la Birs Kraftwerk, seguí hasta el Munster, bajé a la Freie Strasse y volví a subir por ella. En total, 16 k y 500 m de subida, not bad.
Me bañé, junté mis cosas, y me fui a desayunar y trabajar un par de horas al Starbucks de la Freie Strasse.
Después del trabajo, caminé hasta el otro lado del rio y me tome el 31 hasta la Birsinsel, en la corrida de hoy ví un curioso resto en medio de la isla, hecho con algunas casas rodantes, lo que yo llamo simpáticamente villitas. Almuerzo ahí, está fresquito, hoy la máxima es de 18C, estoy bien abrigado. En general, después de experiencias no muy buenas en los Hard Rock Café, evito comer sándwiches de pulled pork, acá caigo en la tentación, y fue muy bueno, para fast food, valió.
Trabajé un rato cortito más, pero es tiempo de volver al hotel a dormir la siesta. Fue una buena siesta, con bastante fiaca. Después bajé al lobby a trabajar un rato más, y me fui a cenar a Papa Johns, burritos con un frozen daiquiri.
A dormir!
Semana del 20 de abril
En Brasil es feriado hoy y mañana, por lo que el e-mail debería estar tranquilo… ¡pero yo voy a estar trabajando! Y por eso me tomo el jueves y viernes próximo, ya en casa, casi libre.
Después de analizar mis corridas con ChatGPT, la de hoy incluye la ida hasta el Dreiländereck y vuelta hasta pasada la Mittlerebrücke a ritmo tranqui de 7:15, y en la subida acelerar a 6:15, fue bien, 12 k. Después baño, y me voy a desayunar a Starbucks. Mientras desayuno y pienso en algunas cosas de futuro, llega un confuso e-mail de On, diciendo que entregaron. Voy hasta Lindt, como varias cajas de thins semiamargos, y vuelvo al hotel, me informan que no hubo entrega. Mientras, llegó un email del Happiness Delivery Representative de On, si, el título es ese, ¡no lo inventé! El Happiness Delivery Representative se presenta como un ser humano, cosa que en estos días en que los chatbots de IA proliferan, no es poca cosa. La noticia no es muy happy, me informa que hubo un problema, y que están cancelando la entrega. Igual, no es grave, en pocos días me voy, y en un mes vamos a Berlín, las compraré allá.
Trabajo un rato en hotel, un poco en algunos e-mails de la oficina, un poco en futuro, y me voy al Radisson Blu, en el que serán las reuniones del Core Pricing Team, hasta el miércoles. Lunes y martes transcurrieron en el Radisson Blu, el martes hago una corrida liviana antes de ir para allá, yo sigo hospedado en el Motel One. Y tambien el martes, en la mañana, llega la nueva confirmación de que avanzamos con el Campus, proyecto que había sido puesto en duda en una revisión de inversiones por la guerra de Irán. El martes a la noche cenamos en el Noohn, buen sushi, aunque value for money Sampa sigue muy fuerte, por ejemplo, en el Sapporo.
El miércoles cierro la valija y hago checkout, me voy al Radisson Blu para la última mañana de reuniones. Almorzamos con el equipo, y de ahí salgo caminando con la valija a la SBB, para iniciar mi retorno a casa. ¿Como estará la construcción del baño?
Como siempre, prefiero el IR36, un par de minutos más largo, pero sin cambio de tren, salgo 13:36 de Basel, llego pasadas las 15:00 al aeropuerto.
Despacho la valija, migraciones fue rápido, antes de las 4 estoy en el VIP del terminal E, puedo trabajar bastante, y comer más de lo que debía. El vuelo de vuelta fue tranquilo, dormí bastante bien. Llego a casa, An fue al HCor, estaban Val, y al rato llegó el maestro que está haciendo la obra del baño. La casa es un pequeño caos, y por la próxima semana dormiremos en mi pieza y usaremos el baño de visitas, porque nuestro dormitorio, baño y walkin closet no están muy habitables. En otra entrada de este diario, comentaremos como quedó todo cuando lo terminen!
Mañana y pasado me quedo en casa, trabajando a media máquina, después de estos días duros, tengo que descansar un rato.