Números viejos
Mudanza de Casagrande a Futtura, seguimos tirando cosas viejas. Y, para la posteridad, guardamos algunos datos inútiles del pasado antes de tirar nuestros viejos cuadernos de contabilidad familiar.
Cuando nos casamos mi sueldo en la Hicken, por 4 horas de clases semanales, era en marzo de 1987 de Australes 284,48 (Australes=Au de aquí para adelante…). Mi sueldo de estudiante en práctica en Tecna era en marzo de 1987 de Australes 265, pero en mayo me lo habían aumentado a Au 400, en julio a Au 910, en septiembre a Au 1.400, y en enero 1998 de Au 2070. El sueldo de An era de Au 272, pero en octubre ya era de Au 412. A las jóvenes generaciones que pueden no saber lo que es la inflación, no es que con mas plata comprábamos mas, sino lo contrario, este era el símbolo de la galopante inflación de esos días, y eso que no fue el récord de 1989! Y con eso vivíamos en el departamentito de Correa de 27 m2. En marzo USD 100 equivalían a $ 205, por lo que nuestros ingresos familiares mal llegaban a USD 400. Claro, eran mejores USD que los de hoy!
Un mes típico del segundo trimestre 1998 teníamos ingresos por Au 3800, gastábamos Au 800 en supermercado, Au 600 en servicios, Au 200 en salidas y regalos, y ahorrábamos unos USD 200 o Au 1300.
En septiembre de 1988 cinco cospeles de subte costaban Au 6, y en octubre mi sueldo ya llegaba a Au 10.820. Menos de un año después, en julio de 1989, ya llegaba a Au 187.500, y los registros muestran un intenso movimiento de cuentas al y del dolar, plazos fijos, etc. Era la bicicleta; eso para los que extrañan a Alfonsin! Andrea estaba embarazada de Sergio, y su sueldo alcanzaba para comrpar 4 bolsas de áñales, mas o menos lo necesario de pañales para un mes. Tres meses después (y ya con Menem) nacía Sergio, y mi sueldo ya llegaba a Au 280.000, pero el dolar estaba a Au 660. El 11 de septiembre Sergio entra por primera vez a Barzana, y para conmemorar compramos una pizza en la mejor pizzeria de Urquiza por Au 1.870.
Desde julio de 1988 hasta noviembre de 1990 estuvimos pagando las deudas por la compra de Barzana. Para eso nos habíamos endeudado por USD 6.236, con el Opi, Gretel, Harald, y un SWAP de la deuda del Opi con Pá en abril de 1989. A mitad de 1989 le tocaba cobrar al Opi Rico el préstamo por la compra de Barzana, que fue defaulteado por medio año, por el desfasaje entre los sueldos y el dolar.
Por varios años pagamos una contribución a la Iglesia Evangélica Alemana. A comienzos de 1991 era de Au 44.000 por mes.
En junio de 1991, cuando nace Cynthia, nuestro ingreso familar era de Au 14.249.326. Como no sentirse ricos! Solo que de supermercado ya gastábamos Au 2.471.705, un USD costaba Au 10.000, de servicios gastábamos Au 2.215.219, y mantener el auto ese mes costó $ 1.492.400. Seguíamos ahorrando unos USD 200 por mes. En 1990 había ido a trabajar a Basis (representante de Intellution), pero después del desastroso desempeño como empleadores, en marzo de 1991 me fui a Foxboro. El verano 1990/1991 habíamos ido a San Bernardo, gastando Au 700.000 de supermercado. Gasoleros.
A mitad de 1992 ya vivíamos la convertibilidad, y nuestro sueldo era de $ 1372 (Ca) y $ 671 (An), mas tickets y los gastos del auto. La Sociedad Alemana de Gimnasia nos cotaba $ 72 por mes, y nuestras clases de inglés $ 60 cada uno. Apretando los cinturones ahoorabamos unos USD 600-700 por mes. Los números en nuestros libros de gastos tienen muchos menos ceros.
En octubre de 1992 nos fuimos el fin de semana a Concepción del Uruguay, de camping con el Falcón, comprado a comienzos de ese año al Opi. Fue por esos días que hice un papelón con un cliente (Simón Rubín, de Sade), al que invité a almorzar, pero a la hora de pagar había perdido el portadocumentos con las tarjetas de crédito.
Para esos días fui también a USA, pasando por Atlantic Simulation en New Jersey. Vestiditos para Caro y Cyn, zapatillas, jeans, CDs, ropa para An y Ale, visitas al Mueso de Ciencias con exposición de Startreak, en fin, la cuenta nuestra dió USD 492, mas los gastos pagos por Foxboro.
A comienzos de 1994 le compramos el R12 a Pá. Ese año la venta del libro Sistemas Digitales de Control de Procesos reportó buenos ingresos.