Visitando a Sergio en Berlin – Munich
Domingo 25 de diciembre
Arriba pasadas las 9am, a cerrar todo, nos vamos a Munich. A las 11 en punto salimos del apart. Pasamos en auto por el campo Zeppelin, en donde se probaban los dirigibles de von Zeppelin, y en donde a partir de 1933 los nacional socialistas hacían su congreso, por lo que hay varios edificios para las reuniones y desfiles, que concentraban hasta 150.000 personas. Como estaba cerrado, pasamos por fuera.
En el camino Andrea había propuesto pasar por Augsburg, una ciudad conocida por su arquitectura del siglo XI. Justo a la mañana leo en La Nación que a comienzos de esta semana habían encontrado una bomba de 1.8 ton de la segunda guerra mundial, y que habían evacuado 54.000 personas de Augsburg para poder desarmarla! Era la mayor evacuación en Alemania desde la segunda guerra mundial! Rehacemos el plan, directo a Munich!
Llegamos a Munich a la 1pm, en el hotel Cocoon todavía no nos daban check in, fuimos a caminar. Cocoon es un hotel simpático, con un diseño bastante especial, enfatizando el verde y los áboles: usando troncos simulaban un bosque en el lobby.
Frio aceptable, unos 8-9C, caminamos unos 6 km. En el medio, paramos para almorzar en el Hofbrahaus, tradicional restaurante popular, para unas 1000 personas. Nos comemos un eisbein, Ser y An acompañaron con cervezas de 1 litro, los demás fuimos mas discretos. A las 5 volvimos al hotel, a hacer check in y descansar un poco.
Pasadas las 7pm volvemos al downtown, cenamos en el Hans mit Gluck. Para conseguirle el postre a Cyn (quería un panqueque), caminamos hasta el Hauptbahnhoff, sin éxito. A dormir!
Lunes 26 de diciembre
Feriado en Alemania! El desayuno en Cocoon es buen value for money, aprovechamos a desayunar los 5. Salimos al Marien Platz adonde nos encontraremos con la gente de Sandeman, con los que vamos a hacer un tour gratis. Nuestra guia es Patu, una española bastante competente, fue un buen paseo de 2 horas y tanto, mezclando historia medieval hasta mas reciente, contando la historia de Munchen. Como inicio, nos quedamos unos 20 min en la plaza para organizarnos, y ver el carillon de la municipalidad nueva, que es de mitad del siglo XIX a comienzos del siglo XX. Después seguimos con el paseo en diversas partes de la ciudad.
Después de la caminata era hora de almorzar, paramos en Haxnbauer. An y yo, y Romi y Sergio comimos sendos Eisbein, aunque de tamaño bien diferente, el de los chicos vino mas chico! Cyn comió gulasch con spätzle. Todo rico.
Después caminamos al jardín inglés, llegamos hasta la calesita que estaba en la otra punta. Aunque estaba frio, había bastante gente caminando. Volvemos al Marien Platz, paramos a tomar un cafecito en Woerner, bastante flojito. Me pedí un milkshake, bien flojito! Parece que Woerner vive solo del turismo, no creo que con esa calidad tengan mucha clientela fija.
Caminamos un rato mas por las avenidas comerciales, con todo cerrado, y nos quedamos un rato viendo gente en el Ice Ring. Después fuimos a cenar al Augustiner, Romi y Sergio un schnitzel, los demás una sopa de lentejas.
De vuelta en el hotel nos quedamos un rato en el lobby tomando el drink en el que teníamos descuento: resulta que nos daban EUR 5 de descuento por cuarto si nos hacíamos la cama nosotros!
A dormir, mañana empezamos temprano.
Martes 27 de diciembre
Arriba a las 5:15, a bañarse, cerrar todo, a las 6:00am estamos arrancando rumbo a Berlin. Son 643 km, y aunque el Skoda Fabia tiene apenas 1200 cc, rindió bien y llegamos a Berlin en 5 horas. Dejamos a Ser en el Sony Center, fuimos a la casa de los chicos a organizarnos, Romi viene con nosotros a buscar su notebook, ella también va a trabajar al Digital Labs.
An y yo devolvemos el auto, volvemos a la habitación a lavar ropa y organizarnos. Después nos vamos al shopping a almorzar (a esa altura somos An, Cyn y yo). Paseamos por el shopping y por Kudam, ilusionamos vendedores, hasta quisimos comprar cosas pero sin encontrar exactamente lo que buscábamos, hasta que An encontró su mochila/cartera (en realidad, la encontré yo en el KDW, me saltó a la vista!). Pasamos también por el Ellington, donde nosotros dos vamos a dormir las próximas dos noches. Es un hotel bien interesante, en un edificio de la década del 20, remodelado en 2007. Historia completa en http://www.ellington-hotel.com/wp-content/uploads/2016/03/Ellington-Hotel-Berlin-History.pdf
A esa altura ya eran las 6pm, nos encontramos con Romi y Ser en el mercado de natal, charlamos, comimos raclete, pan relleno y panqueques. Volvemos a lo de los chicos a colgar ropa para secar y buscar nuestras cosas, nos vamos al hotel a dormir.
Miércoles 28 de diciembre
Como teníamos el desayuno incluido, invitamos a Cyn y Romi a desayunar con nosotros. El desayuno estaba muy bueno, bien completo, hasta con marzipan kartoffels (bolitas de mazapán con forma de papa), de las que nos comimos un montón. Ahora hay que caminar un montón para bajar eso!
Tomamos el colectivo 100 hasta Staatsoper, y caminamos por los alrededores un par de horas, incluyendo una rápida visita a la reconstrucción del Humboldtforum. A la entrada está el Humboldtbox, un edificio temporario de varios pisos que es un museo en el que cuentan como son las obras del Humboldtsforum.
Caminamos también por el Nikolaiviertel. Es lindo, aunque lo venden mucho como el origen de Berlin, y la mayoría de las edificaciones son en realidad con apariencia de posguerra. Enfrente a la iglesia hay una relojería especializada en relojes de pie, de pared y de mesa. Tuvimos una muy instructiva charla con el vendedor, especialmente comentando del sistema de péndulos especial usado para los relojes en barcos. Este sistema, de 1750, fue esencial para poder tener relojes en los barcos y determinar así la longitud en la navegación. Fue inventado alrededor de 1750, resultado de un concurso promovido por la realeza inglesa para resolver el problema de determinación de la latitud cunado navegaban.
Seguimos caminando, y la garúa que hasta entonces nos acompañó en la caminata empezó a transformarse en una fina lluvia. Llegamos al Heckescherhoffe, un edificio históricamente habitado por judios, con simpáticos patios internos y varias tiendas. A esa altura la lluvia era persistente, y empecé a notar que mi pie izquierdo estaba mojada: un agujero en la bota! Nos tomamos el subte hasta Friedrichstrasse, y hay encontramos una zapatería llamada Clarks & Ecco Shop, lo que fue muy apropiado porque cambié mis Clarks rotas (que por su vez habían sido compradas en una emergencia similar en un viaje de invierno a Nueva York, hace varios años) por unas botas Ecco. Otro cliente que estaba comprando zapatos me dio pañuelos descartables para secarme el pie!
Ya con botas nuevas seguimos caminando por la Friedrichstrasse. En la zapatería Aktivschuh encontramos Birkenstock, le compro a Pá los que él quería. Al salir me doy cuenta que al lado había un local 100% Birkenstock, le erramos de local!! Igual sin problema, los que conseguimos son exactamente los que él quería.
Paramos a almorzar en el café Einstein, An y yo sopas de papa, Cyn un club sandwich. Cerca hay una tienda 100% Nivea, las chicas pasan ahí un rato. Seguimos caminando por la Friedrichstrasse, siguen los fracasos en comprar mi Aquatimer. La conclusión es que para compras relojes hay que ir a Suiza o a Sao Paulo (JK o Cidade Jardim)! Como había hecho una consulta por una correa a IWC, y la respuesta vino de IWC Sao Paulo, aproveché el contacto y comencé a negociar por Whatsapp el reloj. En las siguientes 3 horas el negocio estaba hecho, a precio mas bajo que el de Berlin (VAT incluido)!
Llegamos al checkpoint Charlie, eran las 4:30pm pero ya estaba oscuro. Seguimos caminando al Mall of Berlin, para descansar un rato y hacer unas fotocopias de pasaportes, que necesitábamos para al cuenta de Sergio.
A eso de las 6:30pm nos encontramos en la u-Bahn con Ser y Romi, que llegaban de Digital Labs, caminamos al Ritter Sport Museum, que estaba cerrado, pero se podían comprar chocolates. Compramos el stock para los próximos días, y seguimos al mercado de navidad de Gendarmermarket. Por suerte, la lluvia paró!
Distinto de otros mercados, el Gendarmermarket cobra EUR 1.- de entrada por persona. Y distinto de lo que se espera en Alemania, el de seguridad nos dice “son cinco, denme 2 euros y los dejo pasar”! Rechazamos la oferta (notable reacción de Sergio, que estaba enojado por la actitud del guardia), compramos la entrada, y entramos. Muy lindo, buena variedad de comida. Comemos un tipo de pflammenkuchen, escuchamos un coro, comimos unas raclette en pan y en papa, vimos un show de un grupo que cantaba a capella, el A-K-Pela ohne instumenten. A Cyn le encantó, la nombramos presidente del fan club!
Cyn y yo nos comimos un fondue (frutas y amareti en un vaso con salsa de chocolate). El show de A-K-Pela sigue, incluyendo una canción de homenaje a George Michael, que murió hace un par de días.
Pasadas las 9 nos volvemos cada uno a su casa. A dormir!