Reuniones en Junghotlz (Francia), pasando una noche antes y algunas noches después por Basel (2022)

Una semana exacta después de llegar de Doha, es hora de ir a algunas reuniones en Suiza. Salgo el viernes a la tarde de casa, después de hacer home office. Vuelo normal en Swiss, aterrizaje en Zúrich, tren a Basel, todo normal. Lo único, después de las QSuites de Qatar, ¡el business de Swiss parece malísimo por como quedan encajonadas las piernas!

Todo conecto muy bien, llegué a Basel pasado el mediodía. Habíamos comprado un Beolite en Digitec, pasé a buscarlo, y fui al Motel One. Aunque era temprano, yame dieron el cuarto, asique me cambie, y Sali a correr por la orilla del Rhin, casi hasta el Stucki. Ya de vuelta, me baño, y veo de comprar una capita para An en Apple y ver zapatillas para mi en Nike, sin éxito. Trabajo un rato en el lobby, camino por la Freie Strasse, cena con Flammenkuchen en el Movenpick, y una caminata de unos 30 min en downtown Basel by night. A eso de las 20:30, al cuarto, trabajo un rato, un rato de Netflix (ciencia ficción danesa) y a dormir.

El domingo me levanto pasaditas las 6, dispuesto a salir a correr, y descubro que todavía es de noche. Un momento de indecisión, y decido salir igual, lo cual fue un acierto, por donde fui estaba iluminado. Arranqué con ventaja bajando la Freie Strasse, cruce del puente, y después a la izquierda. Pasados los 3 km cruzo un puente, y vuelvo por la otra a margen del rio. Completo los 5 km casi llegando al Munster, mejor tercer tiempo, y segundo tiempo que hago con 32:xx (y tengo 1 de 31:xx de Berlín). Baño, y como excepción desayuno en el hotel, en general lo evito. El desayuno está OK, pero sin ser realmente extraordinario, para la zona los quesos son especialmente decepcionantes. Me quedo un rato trabajando, después me agarra una onda de fiaca, termino yendo al cuarto, viendo casi nada de Netflix, y durmiéndome una hora mas de siesta, pese a que había dormido bien. A cerrar valija, ya son pasadas las 11, hago checkout, y camino un rato hasta después de cruzar el puente. Ahí me pido un Uber, que me llevará a Jungholtz, que pese al nombre es en Francia. Son unos 50 min, cuestan módicos CHF 170… menos mal que es company pays, ¡no encontré otra forma de venir! (aunque después pasamos cerca de Mulhouse, me quedé pensando que una opción sería ir al aeropuerto en colectivo, y tomar un taxi desde ahí. Valdrá si se repite.

El hotel es el Les Violettes, hotel and Spa, queda en medio de la nada, muy lindo paisaje. Pese a que no es ni la una, ya me dan el cuarto. Ordeno mis cosas, me voy a cenar un wurstsalat (acá se llama ensalada Vigneronne) y una tabla de quesos. La tarde se va alternando el jardín con solcito suficiente para malla, y el sauna estilo francés. En lectura, sigo avanzando con la relectura de la monumental obra de Asimov. Poniéndose el sol, trabajo un rato, a eso de las 8 a cenar con Monika y Marcel, que ya llegaron. El resto llega mañana.

Semana del 17 de octubre

Lunes y martes son días normales de reuniones, en La Ferme des Moins, un restaurante a unos 300 m del hotel. El lunes al final del día fuimos hasta la bodega Robert Roth, a unos 3 km a pie, a hacer una degustación de vinos. Es una bodega chica, propiedad familiar heredada del abuelo, que hace unas 150.000 botellas por año. De la docena que somos, ya somos como 4 que no tomamos vino normalmente, pero igual estuvo entretenido. Sirvieron una torta regional en versión salada y dulce, la versión salada se acerca a una miga tipo pan dulce, pero salada, con cebolla y algo de panceta.

Volvemos a cenar al restaurante de Les Violettes, son comidas abundantes con entrada, terminamos comiendo de más, en especial una versión local de wurstsalat y claro, quesos franceses, en especial un muy buen Munster. Como curiosidad miramos la muy extensa carta de vinos, en la que se destacaron una botella de 18 lt de Chateau Cheval Blanc a EUR 29.650, y una de 1 lt de Chateu Petrus, de EUR 7.370. Claro, ¡nosotros pedimos el vino que venia con el menú!

El almuerzo del martes fue en el restaurante del La Ferme des Moins, es todo de la misma familia. Este restaurante, junto con una iglesia, y el edificio de la sala de reuniones, son parte de lo que era una granja de monjes, con decoración en las paredes con motivos religiosos. En las paredes hay unos autómatas de unos 40-50 cm de altura, de monjes en actividades como tocar la campana, dar un sermón, etc. En medio del almuerzo, se apagan las luces y los autómatas comienzan a moverse contando una historia, muy curioso.

Terminando la reunión pasada las 16:00, Paul me lleva hasta Basel, checkin en el Motel One, a las 7pm salgo a correr repitiendo la vuelta del domingo, y después a trabajar y dormir temprano.

Después de Jungholz, 4 noches en Basel (2022)

Ya es miercoles 19 de octubre, y ahora hay que ir a la oficina en Reinach. ¡Antes de salir para Reinach me doy cuenta de que ayer en el checkin no me dieron el Basel Card para el transporte público! Termino comprando el boleto, como siempre intentando adivinar qué boleto hace falta. El día transcurre con reuniones en Sternhof, hasta el punto de que todos los e-mails me quedan para resolver en el hotel, y encima a las 7pm tengo reunión con los MDs… ¡día largo! Después de la reunión me voy a cenar. Caminé hasta St. Alban, debería ser una zona de restaurantes y un cierto aire Venecia (debe tener 2 ó 3 canales), pero Google Maps no debe tener eso muy bien, llegó y hay un estacionamiento de camiones y galpones. Vuelvo, y decido cenar en Boo, una cadena de comida Thai, el curry rojo con pollo estaba picante en lo justo, era solo un pimiento en la escala de 1 a 4 pimientos del restaurante. De postre como un helado en el Amorino de la la Steinenvorstadt. Ya son las 10pm, hora de ir a dormir.

El jueves 20 de octubre es día de hotel office. Sin despertador, me levanto a las 7, y voy a hacer mi tercera corrida por el Rhin en este viaje. Vuelvo al cuarto, trabajo hasta el almuerzo. Para almorzar fui hasta Clarastübli, del otro lado del rio. La idea era comer rosti, pero resulta que solo hacen a la noche, me conforme con un cordon blue que está bastante bueno, aunque con un poco de exceso de páprica. El shopping de Weil am Rhein queda a unos 45 min caminando, decido seguir hasta allá, y compro Ritter, que estaban en oferta a EUR 0,69. Vuelta al hotel en tranvía, siguen las reuniones de trabajo. A las 6 salgo rumbo a La Villa K, hotel en St. Louis, llego a la frontera en tren, el resto a pie, con un poco de mala suerte, parte me acompaña la lluvia. Y en La Villa K ceno con Laurent, mi jefe a partir del 1ro de enero, y mi primer jefe más joven que yo.

Buena cena, buena conversación, buena comida. Laurent alquiló una casa cerca del hotel, para adecuarse a su nuevo trabajo. Terminada la cena, me vuelvo al hotel, a dormir.

El viernes es día de reuniones en Reinach. Dia de lluvia, no da ganas de salir mucho, después de trabajar descanso un rato, empiezo a hacer la valija. Con un tanto de garua camino una media hora, hamburguesa simple en el Hans Im Gluck, helado en Amorino, y a domir.

El sábado me levanto y me preparo para correr, y por suerte no está lloviendo, asique puedo correr, haciendo un nuevo récord de 30:21 para los 5 km. Vuelvo, confirmo que no me dan late check in (hotel lleno), me baño, y salgo a caminar pausadamente por la ciudad. El Marktplatz ya está abierto, sigo hasta Xocolatl para desayunar, una torta de chocolate 65% con nibbles de chocolate, que es una bomba, debidamente acompañada con agua.

Vuelvo al Markplatz, decido comprarle al quiosquito de Don Giovanni, atendido por legitimo italiano, compro gorgonzola piccante, gorgonzola dolce, Testun al Barolo (queso italiano semiduro con cobertura de uvas, Barolo significa justamente residuo de uvas prensadas para hacer vino) y whiskey käse. Ya pasaron un par de horas, vuelvo al hotel, baño rápido, cerrar valija, y a tomar el tren, pasado el mediodía. Me compro una coca y pretzels recién hechos antes de ir al vagón. Tren normal, llegada al aeropuerto normal, me voy un par de horas a trabajar al VIP principal. Después camino un rato, voy al terminal E, sigo trabajando en el VIP de allá. Vuelo normal, llegada en la madrugada, João me lleva a casa. Desayuno con An, y ¡a hacer las valijas para San Martín de los Andes!

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