Basel y Lucerna con los chicos, y Liestal (2023)

Me toca una reunión en después de Semana Santa en Liestal, asique con An nos repartimos: ella va a Baires con Cyn, yo me encuentro con Sergio, Romi y Pixie en Basel.

Salimos de casa el jueves en la mañana, en GRU hacemos el checkin de An (yo no despacho), ella tiene que entrar por el Terminal 2, a mí me toca el Terminal 3. Aprovecho a estrenar nueva tarjeta de crédito, que nos da acceso prioritario en un carril especial de rayos X. La inauguración no sale muy bien: somos muy pocos, pero el sistema me elije para revisión aleatoria. Aparte de palparme, revisan completa la valija, y cuestionan el dulce de leche que le llevaba a los chicos. Por mucho que lloré, lo confiscaron… Paso por Migraciones, y la espero a An, que viene para acá. Elegimos almorzar en el General Prime Burguer, un BBQ rib que estaba bien, y que si hubiera estado mas caliente hubiera estado buenísimo.  Caminamos un rato, An me acompaña al VIP, y se vuelve al Terminal 2, de donde despega a las 2pm. Yo me instalo en el VIP del Safra, varias horas de trabajo. A eso de las 5pm salgo a caminar, a eso de las 6pm embarco, y ya cerca de las 7 despegamos. Vuelo normal.

Aterrizo a las 11am en Basel, migraciones lleno, pero fluye, y llego justo a tomar el tren de 11:38am, que con conexión en Zúrich me lleva a Basel SBB. Mientras Ser, Romi y Pixie ya habían salido de su casa 3:30am, y a las 12:08pm llegan a Basel, nos encontramos en el mismo andén. Pixie estaba dando saltos!

Caminamos al hotel, checkin, baño, y salimos a almorzar, Ser decide ir al Kohlman, que está abierto, pero a esta hora, pasadas las 2pm, solo sirve flammenkuchen. ¡Bien igual! Después paseamos por la fuente de Tinguelli (incluso los medidores Endress), los grafities atrás de la Steinvorstadt, por los grafities de L’Unique, por diversas callecitas, por el Münster, etc. También pasamos por la Wallieser Kanne para reservar mesa, y nos dicen de ir temprano, 7pm. No queda tanto tiempo, pero igual paramos para un cafecito en Schiesser, enfrente al Rathaus. Pasamos delante de Glausi, la quesería en la que acostumbro a comprar, claro, cerrada por el feriado. Y Sergio se da cuenta de las placas en el piso, yo le había comentado que Klaus tenía una, pero no sabía dónde. Resulta que todas esas placas están en la calle delante de Glausi, ¡y la de Klaus está un par de metros más arriba! Federer tiene su placa, pero nos llama la atención la placa de 2022, otorgada a Nubia, una cantante que no la conoce nadie, con menos de 1.000 seguidores en Spotify. ¡Vaya a saber el criterio de selección! Caminamos rumbo a la Messe, nos volvemos al Markplatz, y ya es hora de cenar. Pedimos espárragos, fondue y raclette, todo rico. Helado en Amorino, y a dormir, recién son cerca de las 9, pero estamos todos con sueño.

Desayunamos en el hotel, la tarifa de Endress incluye desayuno. Y salimos a caminar por la Freie Strasse al Marktplatz. Después nos tomamos el 8 al Rhein Center, los chicos cruzan a Francia por el puente peatonal mientras voy a comprar RitterSport al supermercado. El super estaba lleno, pero conseguí completar mi comprar mas o menos rápido. Cruzo el puente y me encuentro con los chicos en la plaza de Huningue. Nunca había cruzado el puente peatonal a Francia, y aunque está lindo, tampoco es espectacular. Nos volvemos a tomar el 8 rumbo al Markplazt, y vamos a comprar quesos al Glausi, esta vez compramos para Ser un Fontina (bueno, a An le gustaría) y un Grindelwaldner Pfefferkäse (Ser se lo comió todo, a mi gusto no era gran cosa), para Romi y para mi Stilton Blue Cropwell (queso azul medio duro, estaba bueno), un camembert au calvados (muy bueno), y un Jersey Blau Lichtensteig (fuerte y con sabor picantón, desafiador pero muy bueno). Los chicos fueron a comprar bebidas, y compraron también gorgonzola dolce en el puesto del Marktplatz, pero no estaba cremoso, estuvo “just OK”. Mientras, compré pan en Holzofenbäckerei, a la vuelta de la quesería, pero no fue gran cosa. Nos fuimos al borde del rio, el tiempo estuvo muy variable, con momentos de sol y sin viento, y en el otro extremo, con sin sol y con brisa, más frio. Como siempre, igual una buena experiencia de picnic.

Después nos fuimos caminando hasta el Alban Tor, una de las torres de la muralla que rodeaba Basel, y pasamos por el molino de agua de la fábrica de papel. Y volvimos al centro viejo, a tomar un chocolate en Xocolat. Tomé un México que estivo bien, aunque el Colombia de Romi también estuvo bueno. Y compartimos una porción de Madagascar 64% con miles de chocolate, como siempre muy buena. Después seguimos al Spalen Tor, otra interesante entrada de la ciudad en el medioevo. Con Pixie nos vamos a reservar mesa para la cena en el Kohlmanns, queremos comer rosti. Después, al hotel, yo quería descansar un poco, y también aproveché a separar la ropa de Lucerna, así dejo la valija en Basel y solo llevo una mochila. Los chicos siguieron paseando.

A la noche cenamos muy ricos y poco saludables rosti, bien cargados de panceta. El de Romi, mas saludable, con espinaca y salmón. Charlamos de cosas varias de las oficinas, con tono mas bien de cargada a jefes. Conscientes de los excesos del día, decidimos declinar el plan de ir a comer un Movenpick al Markplatz. Caminamos un rato por la zona, incluyendo una pasad por afeira del club de jazz Birds Eye, localizado a unos 200 m dentro de la vieja muralla, y pasada por la Freie Strasse, en donde vemos la 4ta escalera mecánica llegando al Pfauen, que está en reforma. Aprovecho a documentar, en la otra punta de la Freie Strasse, el Globus también está en reforma, tiraron todo abajo, menos la fachada que es preservada.

A dormir pasadas las 10, mañana vamos a Lucerna.

Ya es domingo de pascuas. Llevo a pasear a Pixie, desayunamos 8:30, hacemos checkout, caminamos a la SBB, y nos tomamos el 50 al aeropuerto de Mulhouse, en donde teníamos reservado un auto en Álamo, nos dieron un Ford Puma, bastante interesante, una SUV chica con chiches como vibración del volante al detectar lane departure. Salimos rumbo a Lucerna, en algo mas de una hora llegamos al Drei Könige, en donde nos vamos a hospedar por una noche. Habíamos estacionado en un estacionamiento municipal cercano, para descubrir que era más fácil y barato estacionar en la calle cerca del hotel (CHF 40 vs CHF 17 por 24 horas), asique cambié el auto de lugar. No tuvimos cuarto todavía, dejamos bolsos y mochilas y salimos a buscar en donde almrozar. Romy quería almorzar un raclette tradicional, como el que comimos con Sergio en Fondue House. Encontramos el restaurante, para descubrir que estaba temporalmente cerrado, y recomendaban ir a Fondue House DuPont, que queda sobre el rio. Fondue House DuPont estaba repleto y no tenia reserva disponible para nuestra estadía. Y la verdad, tampoco parecía que era lo que queríamos. Buscando en Google decidimos ir as StadtAlp en Emmen, un pueblo vecino. Nos tomamos un tranvía (siempre fácil, ya que en Lucerna también el city tax del hotel incluye un ticket de transporte ilimitado), en 20 min estábamos en el restaurante. No muy lleno por la fecha, pero pronto quedó claro que fue un acierto, pese a lo apartado del local. Pedimos una fondue con panceta, y una ensalada cesar con pollo, y las dos cosas estaban memorables, tanto el gusto de la fondue, como la ensalada en general, y en especial el pollo esponjoso y crocante. Nos quedamos con ganas de la raclette, que solo sirven en invierno, y justo hacia una semana habían empezado con el menú de primavera. La moza nos comenta que tienen 15 variedades de fondue, y otro tanto de raclette. ¡Hay que volver en invierno!

Caminamos al solcito por el borde del rio hasta Emmenbrücke, y tomamos el tranvía de vuelta a Lucerna. Llegamos a la desembocadura del rio en el lago, y nos fuimos a conseguir un cafecito/chocolate frio al Starbucks, y nos sentamos en una de las escaleras al rio a tomarlos, mientras nos comíamos los pão de mel de Monê, que traje de Sampa. Mientras comíamos, mirábamos los patos en el rio, y un señor haciendo stand up, mientras era retado por la policía, ya que parece que no era una actividad permitida.

Hora de caminar, vamos hasta el Verkerhrhaus der Schweiz, todo un muy lindo camino al borde del lago, lleno de gente. Hasta ahora ni mencioné a Pixie, que se estaba portando muy bien, acompañando todo el camino. Descansamos un rato en el parque cerca del Verkehrehaus. El Verkehrhaus es un museo de transporte, parece interesante de visitar, pero no será esta vez.

Después de esta caminata estábamos cansados, pero con tiempo de visitar, y decidimos visitar el monumento al León, excavado en la montaña en 1820, y celebrado por Mark Twain como la mas triste escultura de piedra del mundo. Mientras nos acercábamos, Sergio se acuerda que en el hotel le habían dicho de una atracción que no valía la pena visitar, porque estaba en remodelación. ¿Que puede ser más triste que el león de Mark Twain? Llegar y que esté completamente cubierto, ¡porque era el monumento en reforma!

Seguimos a Bachman a comprar algunos chocolates, no me tenté con los helados, que no me parecen tan interesante. Cansado y recordando que yo no debía caminar mucho (y ya llevaba mas de 15 km), me vuelvo a descansar al hotel. Pixie me miró con cara de “voy con vos”, pero los padres se la llevaron a seguir caminando.

Después de un buen descanso, cenamos espárragos blancos y un cordon blue en Wirtshaus Taube, bastante buenos. Celebrando el domingo de pascuas, comimos un conejo de chocolate que los chicos trajeron, y a dormir.

Semana del 10 de abril

El lunes salgo a caminar con Pixie por el rio y los tradicionales puentes techados de Lucerna. Después desayunamos, casi la sacan del r4estaruante poque no aceptarían perros, Sergio les recuerda que no solo Pixie estaba declarada, pero que habían pagado CHF 10/día por el cuarto de ella, asique todo se arregló.

Checkout, guardamos los bolsos en el auto, y salimos a caminar. Con casi todo el comercio cerrado, conseguimos en una confitería abierta el pan que necesitábamos para el almuerzo. Un poco más de una hora de caminata, cruzando de vueltas los dos puentes techados, y hora de iniciar el retorno. Salimos hacia Aarburg, una municipalidad del cantón de Aargau que queda en el valle del rio Aare, y en la que queda el castillo de Aarburg, uno de los mas imponentes de suiza, bien interesante de visitar, al menos por fuera, que fue lo que hicimos.

Seguimos a Augusta Raurica, unas ruinas romanas también bien interesantes de visitar, ya cerca de Basel. Almorzamos en los escalones del coliseo, con los quesos que todavía nos sobraban y el pan de hoy a la mañana, todo muy rico. En Augusta Raurica se puede visitar el coliseo/teatro, restaurado para shows, y ruinas de un templo y otros varios edificios romanos, vale visitar. Una de las actividades del día era hacer pan estilo romano, desde la misma molienda del grano, llegamos a ver como el pan se está horneado en un horno a leña. Ceo que usando transporte público toma unos 45 min, incluyendo 12 min de caminata, puede ser una opción para algún futuro viaje.

Ahora sí, seguimos hacia el aeropuerto de Mulhouse, llegamos correctamente por el laso suizo (llegar por el lado francés hubiera implicado pasar por la aduana, dejar el auto del lado equivocado y con un significativo costo, complicando todo). Devolvemos el auto sin problema, nos tomamos el 50 a la SBB, Ser deja sus bolsos en el depósito de la SBB (CHF 10), y caminamos al Movenpick. Cafecito y helados con vista al Rathaus, y hora de despedirse. Caminamos por la Freie Strasse, me desvío en el Motel One, los chicos y Pixie siguen a la SBB, rumbo a Freiburg, en donde van a pasar un día, antes de seguir a Berlín. ¡Fue muy lindo compartir estos días con ellos!

Yo hago checkin, ya son las 6pm, pero en Sampa recién es la 1pm, sigue un día de trabajo hasta la noche.

El martes a la mañana recorro Coop y Migros para comprar desodorantes y gel de afeitar que puedan pasar por seguridad (deben tener menos de 100 ml), solo consigo gel. Y recorro chocolaterías, para ver los descuentos después de Semana Santa. Xocolat era la mas cara, y no tenia ningún descuento. Läderach ni mostraba cosas de Semana Santa. Schiesser ofrecía un 20%, y Lindt un 50%. Pero Lindt, con su 50% de descuento, apenas igualaba el precio de los thins que a mi me gustan, para eso me compro los thins. Concusión, no compré nada, excepto un cable de Apple que me hacia falta. Vuelvo al hotel a trabajar hasta las 14:00, hay hago checkout, trabajo un rato mas en el lobby, y sigo hacia Reinach. Saludo a Maria, breve encuentro con Andreas para conservar de la evolución del proyecto del Campus, trabajo un rato más, y a las 18:15 salimos con Marcel al hotel Bad Schauenburg en Liestal, en donde trabajaremos miércoles y jueves.

Ya había estado en este hotel en octubre de 2021, y de esa visita no me quedó ningún recuerdo especial, fuera de ser un buen hotel en medio de la nada, con buena comida. El martes empezamos cenando con Monika y Marcel, y me impactó: unas brillantes mollejas con ñoquis y salsa, resaltadas mas todavía porque creo que es la primera vez que como mollejas fuera de Argentina.

Miércoles y jueves se suceden con algo de lluvia, tiempo algo fresco, reuniones y bastante comida rica. Jelves a la tarde Marcel me lleva a la estación de tren de Rheinfelden, e inicio el retorno a casa: tren a Zurich, cambio de tren al aeropuerto, trabajar en el VIP y cenar alguna cosa, y vuelo. Si vale mencionar que había comprado 4 cremas de afeitar chicas que uso para viajes sin despachar, me hicieron tirar la mitad… no me acordaba la regla de máximo, ¡y le erré cuantas podía llevar!

Vuelo normal, llego a GRU 5:40am, a las 6:10am llega Laurent, nos encontramos a la salida de migraciones. Baño rápido en el Bourbon (diaria paga para usar 35 min…), visita a la oficina, reuniones, y salimos corriendo al evento, en el Palacio dos Cedros. Almuerzo rápido, ¡y empieza la acción! La integración consistió en armar bicicletas, fueron 42 grupos, por lo tanto 42 bicicletas. Muchos ingenieros, muchos ciclistas, en resumen, todo salió bien y rápido. Obviamente, las bicicletas eran para donación, pero la sorpresa era que ahí llegaron 42 chicos de unos 5-8 años de edad, de una ONG, a los que por sorpresa le entregamos las bicicletas. ¡Muy emocionados ellos, muy emocionados nosotros, ¡sin duda un punto alto que será recordado por años! Después Rogerio, André y yo hicimos una escenificación de los 20 años de compañía y del futuro, no habíamos tenido mucho tiempo de practicar, pero salió bastante bien y a todos les gustó. Un punto alto me mi escena de Simba, ¡levantando el primer transmisor fabricado hace 10 años! Siguieron pins a Célia y Nadais, y después recorrimos el palacio, hubo payasos del renacimiento, un brillante mago, momentos instagramables como marcos con logos para sacarse fotos, cena, y baile. Muertos, a las 21:30 Laurent y yo nos vamos, paso por la oficina a buscar la ropa (la había dejado tirada en el piso de mi oficina, para llevarme la valija vacía para la escenificación), llego a casa, ordeno todas las cosas vaciando las valijas, y a dormir.

El sábado almuerzo con Rogerio, André, Laurent, Dirk y Michele en el Vista, a la noche voy a cenar con Laurent, Célia, Fausto y Fernando al Café Jornal. El domingo a la mañana corrida en la USP con Laurent, Henrique, Viviane, Emeli, Paulo, Daniel, Lázaro, Fernando. Célia y yo acompañamos, y a Laurent le gustó. Al comienzo, cuando diseñamos esa actividad, yo correría también, pero todavía sigo sin alta de mi fractura por stress del sacro, asique tengo prohibido correr. Al almuerzo Laurent va a ir con jóvenes de la oficina, y cancelamos el happy hour, asique tuve tiempo de ponerme al dia en varias cosas, y hacer fiaca. Y así termina esta semana de correría que seguirá mañana desde Buenos Aires, motivo del siguiente post.

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