Interior de SP y Chile (2023)
Unos días pasaron de mi cumple, que celebré yendo a la mañana al traumatólogo, que confirmó la fractura por stress del sacro. Por el lado positivo, está lesión es típica de dos grandes grupos, el de bailarines y el de corredores. Siendo que no soy bailarín, puedo confirmar que tuve mi primera lesión de corredor. Complete mu cumple con trabajo, kinesióloga, y cena en un sushi nuevo cerca de Casagrande. El tema es que la fractura aumenta el riesgo de trombosis, por lo que, o cancelo todos mis vuelos, o hay que tomar medidas de mitigación. Al final, mantendré en estos dos meses solo los vuelos a Chile, Suiza y Buenos Aires, cancelarlos sería un problema, pero cancelo otros vuelos dentro de Brasil y Chile. Y como mitigación, tengo que empezar a inyectarme diariamente en la panza un anticoagulante, nada simpático.
La semana del 28 de febrero tengo agenda en Itatiba (martes y viernes) y Jaú (miércoles y jueves), para evitar tanto tiempo en la ruta, decido ya empezar este viaje el martes, salgo a las 6am con la Outlander (Q5 en reparos), paso el día en Itatiba, y al final del día me manejo hasta Jaú (son unas 3 horas) y me hospedo en el Gaben, que no está mal, hasta tiene una buena pileta, aun cuando es evidente que su propósito principal es viajante de negocios. El miércoles es día de hotel-office de mañana, y reuniones en la tarde. El jueves está más interesante, visitamos la planta de Amyris con el Comitê Ampliado (unas 22 personas). Almorzamos en un restaurante al kilo en Jaú, no se quien lo eligió, pero veremos después que esa elección tuvo consecuencias.
Después del almuerzo voy hasta Campinas, em hospedo en el Vitoria, y ceno con clientes argentinos. La cena fue en O Matuto, una cadena de churrascarías que está consiguiendo revertir la onda contra churrascarías de los últimos años. Claro, eso invita a excesos alimentares, y cuando me fui a dormir, ya sentía una piedra en el estómago, yo creía que era por la cena. De hecho, dormí muy mal.
El viernes es día de más reuniones con clientes en Itatiba, y lo que nunca, en medio de la presentación comencé a sentir acidez en la garganta, y tuve que pasarle la presentación de urgencia a Nadais, y llegué medio que corriendo al baño a vomitar. Por suerte, justo habían pasado las chicas de la limpieza, estaba todo limpio. A partir de ahí comienzo a sentirme algo mejor, pero empiezan a llegar los reportes de los demás casos: de las 16 personas que almorzamos en el restaurante al kilo de Jaú, 8 tuvieron síntomas, con 3 que incluso terminaron en el hospital con suero. El estar mal no tenía que ver con el exceso de comida del Matuto, y si con un foco infeccioso en el restaurante de Jaú!
Al mediodía, sin almorzar, salgo a Moema, reunión de análisis de un resultado de un workshop que hicieron en mi ausencia, va bien. A las 3 An me pasa a buscar con el taxi, rumbo a GRU, me siento adelante reclinando, para tratar de dormir un poco. A esta altura, si bien voy mejorando, mitad estoy mal por la infección, mitad por falta de sueño provocado por la infección.
Checkin tranquilo, o eso creía yo. No nos quedamos un buen rato en el VIP de Master, hasta que me doy cuenta de que me falta el estuche con todas las tarjetas de crédito y documentos… Ahí me acuerdo bien de que lo había apoyado en el totem de auto atendimiento en el checkin, y ahí quedó! En el gate ya hay gente de Latam, pero no consiguen comunicarse con el checkin… yo no puedo correr por la espalda, An hace la heroica de salir corriendo hacia el checkin, lo que significa «entrar a Brasil” por migraciones, ir al checkin, pasar por seguridad de vuelta, y salir por migraciones de vuelta. Por suerte, todo sale bien, el porta documentos estaba en el checkin (aunque hubo que insistir un poco para que lo busquen), y An llega a hacer todo el circuito. ¡Llega transpirado de la corrida!
¿Como pasó esto? Yo creo que me descuidé por la debilidad con que estaba. A esa altura estaba mejorando, pero lejos de estar bien, estaba muy cansado.
Vuelo normal, dormí buena parte del tiempo, aun con el asiento normal, con poco lugar. Llegamos al hotel Solace, que descubrimos en un viaje reciente, y nos vamos a dormir. Con un buen sueño, me recuperé al 90%.
A las 10:00 del sábado nos pasan a buscar Scarlett, Carola y Evita, nos vamos al cajón del Maipo. La conversación muestra como avanzan los años, con diversos temas de salud, especialmente míos (espalda, infección), pero no solo míos. Paramos por El Alero Las Vizcachas a comprar empanadas, ya habíamos pasado por acá por acá otras veces, ricas empanadas. Para mí, de pollo, sigo cuidándome. Y vamos a un lugar nuevo, Andes Soul, que está bien, a 7 lucas la entrada, con mesas bien al borde del rio, da para mojar los pies. Prendemos la parrilla, para uno de mis platos preferidos en la región: empanadas calentadas a la parrilla, lo que les deja la masa bien crocante. Y el día pasa, vagueando al sol y leyendo. El local cierra a las 7, con lo que nos volvemos, llegando al hotel da ganas de baño y a dormir, cenando unas frutas del fruit corner del hotel.
El domingo amanecimos bien, después de unas 9 horas de sueño. Sigo sintiéndome mejor. Solo para dejar el registro, día de la séptima inyección de anticoagulante en la panza, requisito del médico para que pueda volar con la fractura, por riesgo a trombosis.
Juan Eduardo no amanece tan bien, iríamos a almorzar con él y Sole, pero le agarró un virus y no está bien, con lo que postergamos al sábado. Las Villagra están ocupadas, por lo que tenemos el día libre. Con An nos vamos al shopping, tiene que comprar ropa para el casamiento de Caro, y alguna cosa como recuerdo y agradecimiento por la corrida de mi porta documentos. Primero pasamos por el Parque Arauco, nada entusiasmó mucho, aunque alguna idea hay. Seguimos al Alto las Condes, almorzamos en Rita Trattoria, una ensalada y una lasaña, bien pero no memorables. Seguimos recorriendo locales, sin mucho resultado. Volvemos al Brussels Heart of Chocolate, la más reciente cadena de chocolate de Chile. Yo tenía ganas de comer un helado, pero los helados solo los sirven como parte de los postres, como brownie, panqueque y wafle. Nuevamente, no llegó a entusiasmar. Como se ve del menú, ya me voy sintiendo mejor de mi infección gástrica. Ya pasadas las 5, volvimos hasta el hotel caminando, y una siesta. El resto del día hicimos fiaca y preparé las cosas para la semana.
Semana del lunes 6 de marzo
David me pasa a buscar a las 8, es día de reuniones varias en la oficina. Al almuerzo se junta André Nadais. Al final del día, vuelta al hotel, reunión virtual de AADECA, y hasta bien tarde, reunión con André para discusión del crecimiento en Itatiba. Cenamos en el mismo hotel con Andrea y André.
El martes empieza temprano con una videoconferencia desde el hotel, de ahí a la oficina, día de reuniones y actividades, y cena con el management team en el Mestizo, como otras veces, excelente comida y muy linda vista, vale ir a cenar temprano con algo de luz día. Cena divertida.
El miércoles combina visitas a clientes y trabajo en la oficina. Mientras estaba en la oficina, a las 10:09, hubo un temblor de magnitud 3,3, pero muy cortito, se sintió como un sacudón fuerte, y muchos no lo sintieron. Nos encontramos con An en el hotel al final del día, ella se va a dormir a lo de Scarlett para celebración del día de la mujer, y me voy a cenar con Nadais al Lomit´s, comemos un buen chacarero. Trabajo un poco hasta tarde, a dormir.
Jueves es otro día de visitar clientes, y a la noche cena en el Karai con André y Scarlett, muy buena conversación, muy buena comida.
El viernes es día de hotel office, con una reunión en la mañana en el hotel con colegas de la oficina, y almuerzo en el Karai con otro grupo de colegas de Chile y Brasil, de Wika. !Hoy si había pulpo, y estaba buenísimo como siempre!
A la noche vamos al Monticello con Caro, Scarlett, Evita, Beatriz y Nadais. Para eso Scarlett nos había dejado su auto, ellas fueron en el de Caro. El motivo era ir a ver a Dios salve a la Reina, una banda cover de Queen. EL Monticello es un complejo de entretenimiento con casino, varios restaurantes, y un auditorio para 4.000 personas, camino a Rancagua apenas cruzando a la 6ta región (en la RM no hay aprobación para casinos). Bastante grande, bien organizado. El show fue muy bueno, el auditorio lleno, todo bastante bien hecho. Pena las pantallas gigantes mal sincronizadas, que creaban la impresión de playback.
Después cenamos en el restaurante del Yuhui Lee, que ganó un reality de cocina chileno, el Discípulo del Chef, y su premio fue justamente la instalación del restaurante. Estuvo OK, comimos unos ceviches buenos, pero no memorables. Vuelta a casa contando los km porque nos estábamos quedando sin nafta, algunas estaciones de servicio cerradas, encontramos una abierta, para cargar algo de nafta y saber que llegábamos. Todos llegamos an nuestras respectivas casas sin problema.
El sábado hicimos el tour de la nostalgia con Nadais. Yendo haca Valle Escondido pasamos delante del Dunalaister, cada vez más grande. Seguimos al club de golf, hacía años que no íbamos, y queríamos saber cómo estaba el club en general, la liquidez de las acciones, y el proceso de venta. Nos atendió Marcela, parece que la liquidez mejoró un poco, y nos quedaremos con las acciones un poco más. Aprovechemos a acompañar la llegada al 9 de algunos de los participantes de la copa apertura, explicándolo a NAdais como se juega al golf. El club lucio bien, ninguna actividad especial por la copa.
Almorzamos en Doña Tina, al lado de la entrada al club, ricas empanadas de pino y pasteles de choclo. Seguimos por Bulnes Correa 910, cambio bastante, con un lindo bulevar delante, que debe haber valorizado la región. Paseamos por San Carlos de Apoquindo, y volvemos hacia el centro, pasando por Renato Sánchez 3533. Volvemos al Solace, a dormir una siesta.
A la noche vamos a lo de Juan Eduardo y Sole, pasamos por el Jumbo a comprar helados, compramos un frasco de Cuk de Suspiro Limeño, resulta que es una marca super premium con todo tipo de comidas. El helado estuvo muy rico. Muy buena conversa, especialmente de cómo será el futuro, las jubilaciones se acercan.
El domingo, después de desayunar, nos vamos por la Andrés Bello (para ciclistas los domingos en la mañana) hasta el Costanera Center, quería comprarme una mochila amarilla en Black. Vi algo de ropa en el mismo local, pero no me entusiasmé. Vuelta al hotel, a cerrar valijas. Check-out, almuerzo con Scarlett y Carola en Muu Steak en el Parque Arauco, razonable. An queria ir al Carlo Cocina, pero cerró, probablemnete no aguantó la pandemia. De ahí las chicas nos llevan al aerpuerto, llegamos a las 11pm a Sampa, a domir pasada medianoche.