La Tante Cyn visita a Sophie (2025)
Varias cosas coincidieron para que este viaje sea como es:
- Accenture le está pagando un MBA a Cyn. Y si bien no está incluido en el patrocinio de Accenture, el MBA trae la oportunidad de hacer algunas semanas en el extranjero. Estaba la opción de Israel (nunca fue del interés de Cyn, hace cerca de un año yo había recomendado que no, y hace pocos días comenzaron a los bombardeos entre Israel e Irán), China (mi recomendación, pero Cyn no se entusiasmó), y Viena. Cyn eligió Viena, se lo confirman, y empieza enseguida después de su cumple.
- Mientras, nosotros teníamos que volver a visitar a Sophie ;-), y Cyn todavía no la conocía.
- Y Pablo se fue con su papá y su hermana al mundial de clubes de US, ¿qué hacia Cyn para su cumple?
El momento demandaba una decisión obvia: vamos todos a visitar a Sophie!
Cyn llega el viernes 13 de junio de Baires, la vamos a buscar a GRU, y ahí mismo comenzamos el tour gastronómico solicitado por Cyn: ¡Spoletto!
El sábado voy a correr al shopping, y a la vuelta paso por la paderia Consorcio, y compro los pão de queijo grandes, para el desayuno hago panini con jamón y queso, segundo deseo cumplido. Salimos a Sócrates a ver alfombras para mi nuevo Home-Office, y dejamos el auto ahí, caminamos unos 2 k al Santo Mercado, al recientemente inaugurado Bar do Alemão. No fue gran cosa, el de Moema es mejor, y no tiene chocolamour, el postre que nos gusta a Cyn y a mí. Vuelta a casa, descanso, clasificatorias de la F1 de Canadá. Antes de salir, Cyn me da mi regalo de Día del Padre, una caja de 18 Havanna 70%, 2 potes de ddl, y un Mantecol grande, este último decidimos que vaya a Alemania para compartirlo con los chicos allá.
Y salimos a GRU. Despacho de valijas, cena temprana en el Fridays, y las chicas salen rumbo a Ámsterdam, todo sin mayores novedades.
Yo vuelvo a casa, pasando antes por el Kalunga a comprar pilas y la pizarra para mi escritorio. A dormir!
El domingo salgo a correr, aprovechando que estoy solo, hago 15 k, en un récord de pace de 6:18. Vuelta a casa, tenía un montón de cosas que hacer, entre Endress y mantenimiento de diversas cosas. Salgo para almorzar con Miguel y Rox, vamos a la Parrilla Argentina, muy rico, y aprovechamos a conversar de diversos viajes, ellos acaban de llegar de Polonia.
El resto del día se sigue yendo en tareas hogareñas, e incluso no llego a hacer todas, algunas quedarán para otro momento…
El lunes y martes voy a la oficina. Pero el lunes a la noche entramos en emergencia… ¡Air France me cancela el vuelo del miércoles 19:15! Eso afecta mi agenda, en la que ese miércoles yo estaba muy metido en dos reuniones de la que yo era el dueño! Una de las reuniones queda delegada en Leandro. Para la otra, el mismo lunes, un rato más tarde, llega de Itatiba Tschekav, la arquitecta del Grupo, que está de visita en Brasil por el proyecto del Campus. En el happy hour podemos discutir la necesidad de la reunión que yo tenía con ella el miércoles. Por suerte, llegamos a un acuerdo que se puede cancelar, y altero toda la agenda basado en eso. Célia, que estaba aguardando la decisión, inmediatamente cambia el vuelo, era visible como los asientos y las opciones desaparecían de la pantalla, los pasajeros estaban remarcando sus vuelos a las demás opciones del mismo día, o días antes y después. Cerrando el día, todo OK, despegaré 14:40, Leandro dirigirá buena parte de la reunión del miércoles, la reunión con Tschekav será el martes, y todo se ordena.
El martes puedo volver a casa después de la oficina, sin happy hour, Tschekav se va a pasear con Aarão por el parque Ibirapuera. Y así el miércoles comienza tranquilo en casa, hago el SC/PC Meeting preparatorio virtual desde casa, y a las 10 salgo para GRU. Todo normal, esta vez no tengo VIP, con economy plus no da derecho, y no tengo status en Air France. Almuerzo en el General Burguer, trabajo también un rato, y embarco para despegar 14:40. Vuelo normal, la economy plus es un poco más chica de lo que yo recordaba, o me mal acostumbré a business, pero está ok. Escala en Paris, espero en el Terminal 2G, que es ese chico que queda lejos y al que hay que ir en bus.
Mientras espero el vuelo aprovecho a limpiar algunos emails. Me quería comprar un frappuccino en Starbucks, pero no tenían. Y me compré un cookie, pero me lo vendieron del chocolate errado. En fin en lo que hay.
El vuelo fue normal, llego a Berlín tranquilo, y me tomo el S9 y el M45 hasta llegar a Lemke, en donde es el almuerzo despedida de los tíos de Romina, Carlos y Patricia. Que la últimos comida de una vista sea en Lemke es una tradición que empezaron los chicos con sus visitas. Yo estoy medio muerto, después del almuerzo nos vamos a dormir una siesta a nuestro flat. Es tipo flat medio raro que antes era un local a la calle que es donde está el living, más dos dormitorios y dos baños. Pero está bastante bien.
Después de dormir la siesta vamos a visitar a los chicos en Pulsstrasse, y Andrea y Cynthia cocinan empanadas, que es la cena. Después de cenar nos vamos al Bundestag, en donde hay un show de luces. El show no fue gran cosa, lo que mejor estuvo fue el organillero que estuvo tocando todo el tiempo, cuando estaba cambiando el rollo de música aproveché a ver cómo funciona un organillo por dentro. Ya yéndonos caminamos hasta el Brandenburger Tor, para tomar el colectivo más vacío.
Y cerca de medianoche nos vamos a dormir.
El viernes me levanto a las 7, y voy a hacer 12 km por el borde del río. Pasando por el parque, veo que ya pusieron las cercas y las ovejitas, responsables de cortar el pasto en verano. Llegando a casa me baño y desayunamos con las chicas mirando por nuestro ventanal hacia la calle. Después salimos hacia el centro, empezamos parando en Levis, Andrea y Cynthia se compra de algunas cosas. De ahí vamos a Bershka, Cynthia se entusiasma con un pantalón, pero está mal marcado el precio y terminamos no llevándolo, y reclamando de que deberían respetar el precio de la etiqueta.
Seguimos a Zara, también compramos algunas cosas ahí, y nos vamos a almorzar al Bikini Berlín en el piso superior, en the down, desde donde se ve el zoológico. Conseguimos una buena mesa, se come bien, y cada tanto se escucha el ruido de los monos.
Después de almorzar pasamos justo por Lego. Varias cosas llaman la atención, como el kit de Lego con el que te sacas una foto y te dan las instrucciones para armar tu cara en tonos de gris (ERU 80). Buscamos el sistema sol-tierra-luna que quería comprarme para armar en algunos años con Sophie, está como EUR 80 también, An lo encuentra mas barato en internet. Seguimos al KaDeWe, Andrea se entusiasma con la campera de Ralph Laurent que está bastante barata, en descuento, y encima con 20% de descuento con la tarjeta de fidelidad de An. Paramos a tomar un cafecito con una clásica torta Sinfonía, después con Cynthia vamos a comprar quesos, mientras Andrea va a hacer el reintegro de tax, y encarga la torta Sinfonie para el cumple de Cyn. Y todavía pasamos por Bulgari para ilusionar vendedores, lástima que el 20% de descuento de la tarjeta de An no aplica en la planta baja (lujo) ni el 6to piso (comida).
Paseamos un rato más por las calles, ya habíamos quedado en ir a cenar temprano a Sticks’n sushi, el mismo al que habíamos ido hace unos meses con Richard y Karin, y conseguimos la misma mesa, muy piola para estar con Sophie y Pixie, es una mesa redonda y aislada de todas las demás. Nosotros 3 llegamos un poquito más temprano, al rato llegan Sergio con Pixie y Romina con Sophie, se encontraron en el camino. Sophie no se siente muy bien, capaz de las vacunas que le dieron ayer. Después de una rica comida de sticks y sushi, vamos a Dúo, una heladería siciliana que abrió en la cercanía. Un local impresionantemente simple, el interior era la construcción de obra y una cortina tapando las paredes. La fila es larga, Ser y Romi deciden ya salir para Pulsstrasse, nosotros nos quedamos a comer el helado. El helado de chocolate 70% estaba muy bueno, y los otros sabores probados, como mango y coco, también estaban muy ricos, según An y Cyn. Volvemos a Kaiser-Friedrich-Straße 4, y nos vamos a dormir alrededor de las 10PM.
El sábado arranqué la mañana con una corrida hasta el Goldener Engel, y una vez más me equivoqué en la salida: en vez de terminar en la Brandenburger Tor, terminé en el consulado de México. Igual, el error valió la pena; en el consulado de México hay una de las instalaciones de la escultura Alas de México del mexicano Jorge Marín, hay unas 13 en el mundo, ya vimos con An una en Chicago. En el camino veo que terminaron el sendero nuevo al lado del río y quedó muy lindo para correr.
Después de la corrida, vuelvo a casa y desayunamos tranquilos. Más tarde, salimos a encontrarnos con los chicos y fuimos a pasear al parque. Seguimos caminando hasta el Tunneleck, al que se llega por un túnel un poco escondido pero simpático, ya habíamos ido ahí con Pá hace un año. Tomamos cervezas y coca acompañadas de papas fritas. Charlando con la dueñas, An se entera que, con la reactivación del centenario tren Siemensbahn, el Tunneleck va a desaparecer.
En todo el paseo tanto Sophie como Pixie se portaron muy bien. Volvimos caminando y preparamos un asado. Teníamos muchas mollejas que habíamos comprado el viaje anterior, así que las hice para comerlas con Romi, Sergio hizo chorizos y carne, y las chicas hicieron brócolis, papas y batatas en la airfrier.
Después de una buena siestita, salimos a caminar de nuevo con An, Cyn y Pixie. Hoy hay un evento musical callejero en Berlín, así que nos cruzamos con algunas bandas tocando en vivo. Una de ellas prometía mucho durante la prueba de sonido, con un tecladista que empezó con House of Rising Sun a capella y después tocó un poco, un percusionista con cajón que también ensayó muy interesante, un bajista con bajo de 4 cuerdas de goma (después me enteré de que son cuerdas de poliuretano, y que el bajo es fabricado por los mismos fabricantes de Ukelele), ¡todo prometía! A la hora de empezar a tocar, pop alemán de los 70… ¡decepcionante!
Cerramos el día en casa con una picada de quesos y fiambres. Los quesos son un Löffelgorgonzola, un camembert au calvados y un emmental de Allgäu, todos del KaDeWe, y un salame Milán, un salame con ajo, un Landschinken y una mortadela boloñesa, del Centro Italia. De postre el Mantecol que Cyn me regaló para el día del padre, y que traje para compartir con Sergio. Sophie está un tanto molesta, está constipada.
El domingo salgo a correr hacia el Golden Engel, y esta vez acierto la salida al Brandenburger Tor. Desde ahí el Fernseheturm se veía cerca, decido tirarme hasta allá. En el camino, en Ciccia, un resto italiano, una foto hacia la calle muy parecida a Pá. Y después voy volviendo, más o menos por el mismo camino. Venia muy bien, pese a que arranqué con 20C, y a los 15 km ya estábamos en 24C, pero a los 16 k me empezó a pegar al deshidratación, llegué al Schloss con 18,4 k, y ahí paré, los últimos 2 k ya bastante más tranqui. ¡Nada mal para haber arrancado el día pensando en 10k!
Nos vamos bañando y cambiando, y a las 10 salimos a la Bäckerei am Schloss, a elegir facturas entre lo que quedaba, para completar el brunch. Hoy es día de brunch en Pulsstrasse, y de ahí saldremos a ver a las Leonas vs. China y los Leones vs. Alemania. Día de mucho calor, el termómetro va a llegar a 34 C. Para el brunch tenemos los quesos y fiambres de ayer, las facturas de la Bäckerei, y un milkshake de ovomaltina de postre. El helado fue un muy buen helado de Movenpick, la ovomaltina es la original suiza, que resulta que es muy en polvo, con lo que carece del crocante que dan los flocos de la ovomaltina brasileña, que son más grandes y crocantes.
Después del brunch, siestita, An y Ser organizaron los demás días, y Cyn se fue con Pixie a Kaiser a buscar sus anteojos. Y salimos con Sophie (y dejando atrás a Pixie) en tren hasta el Berliner Hockey Club, Ernesto-Reuter-Sportfield, en donde hoy juegan Las Leonas contra China, y Los Leones contra Alemania. Las Leonas comienzan 16:30, un juego regular, que termina perdiendo 2 a 1. Comemos unas salchichas y papas fritas entre los dos juegos, y después viene el emocionante juego de Los Leones, que llegaron a ganarle a los alemanes 3-0, para finalmente perder 4-3, los últimos 10 min muy disputados. Sophie estuvo todo el tiempo mirando todo y portándose muy bien. Mucho calor, pero sobrevivimos.
Vuelta a casa, a dormir, a la noche me desperté un rato por algo de lluvia, y me volví a dormir.
Semana del 23 de junio
Comenzamos la semana desayunando con Cyn en Kaiser, y hoy va a ser un día de quehaceres domésticos en Pulsstrasse. Por mi parte, después de desayunar me voy al borde del Spree, hoy voy a correr en intervalos. Vuelvo a casa a bañarme, y voy también a Pulsstrasse. El tiempo está medio otoñal, pese a los 26C, el viento hace que se sienta fresquito. Aprovecho a leer algunos temas pendientes, como un interesante artículo de Luis Buresti sobre un virus industrial para ataque informático que habría precedido a Stuxnet.
Mientras, en el WhatsApp alineamos que el plan inicial de ir el martes a navegar era mucho para Sophie con sus 4 meses.
Almorzamos en Pulsstrasse una tarta de espinaca hecha por An, y después siestita. Mientras, el tiempo se puso muy ventoso. Salgo con Pixie a recuperar las llaves de Kaiser (se las había dejado a una vecina, para que pase la Putzfrau), a Pixie le costó aceptar que estábamos saliendo para caminar un montón, a cada pichín me miraba con cara de “volvemos”, y había que seguir. Saliendo cayeron 4 gotas. Después de pasar por Kaiser fuimos a la Bäckerei am Schloss a comprar facturas, y como solo aceptan efectivo, tuve que hacer una extracción en el ATM vecino, con lo que las facturas salieron caras. Pasamos por el Getränke a comprar bebidas, mientras An y Cyn habían ido al Rewe. Llego a Pulsstrasse, me quedo jugando con Sophie, mientras cae un chaparrón rápido, que agarra a An y Cyn en el camino.
Y Ser llega tipo 6, merendamos juntos. Después sigue un buen rato de fiaca y otra siesta, y cenamos en casa, tarta de jamón y queso hecha por An, y sanguichitos con los fiambres y quesos del final de semana. Vuelta caminando a Kaiser, hace frío.
El martes amanece fresquito, la máxima hoy va a ser 20C, y con fiaca no salgo a correr, me quedo en Kaiser haciendo ejercicios. Desayunamos con An, Cyn y Pixie, y a las 10 nos encontramos con Sophie y Romi, y llevamos a Sophie a su sesión de fisioterapeuta. Cyn se queda con Sophie y Romi, An y yo seguimos a Wal Köningsberger Marzipan, un local especializado en mazapán. Nos dan un pedacito para probar, y compramos algunos para Má, que le llegarán en agosto. Al lado hay una quesería que Ser recomendó que veamos, pero estaba cerrada. Volvemos a la fisioterapeuta, justo a tiempo para que las chicas salgan, vuelta caminando a Pulsstrasse, pero yo me desvío a Kaiser, a buscar el celular que An se había olvidado. Compro pan y Löffelgorgonzola en Círculo Italia, y me encontró con todos en Pulsstrasse. El día sigue gris, fue un acierto cancelar el paseo en bote, no solo porque sería un exceso para Sophie, pero también porque el día no valió la pena.
Así, Ser se quedó trabajando en Home Office, y al medio día hizo asado. La tarde se fue en descanso, y Romi aprovechó a ir a hacerse unos masajes, mientras cuidábamos a Sophie. Yo salí a caminar con Pixie a investigar el tema del Siemensbahn, y vi mejor carteles en el Tunneleck, la construcción que vi estaba más lejos, con lo que no parece estar relacionada con este tema. Caminamos a la Bäckerei am Schloss, compramos facturas y volvimos, en total unos 90 min.
Merienda en Pulsstrasse.
Para la noche, An cocina Kartoffelpuffer. Mientras, en USA Pablo va a la cancha a ver a Boca, con Jorge y Luli. Y nos vamos a dormir, sigue fresquito.
Y llega el 25 de enero de 2025, el cumple de 34 años de Cyn! Amanecemos en Kaiser, la saludamos, y después de bañarnos y cambiarnos, salimos a desayunar en Café Kuchen Zeit, casi en la esquina. An comió una torta de manzana que lucía bien, Cyn una torta de chocolate de Oreo bastante bien, yo un cookie de chocolate just OK. Afuera, garúa.
Salimos hacia la U de la Bismarckstrasse, y con el U, An sigue rumbo a una entidad oficial, está en el trabajo de conseguir toda la documentación para intentar la residencia alemana por su lado. Cyn y yo nos vamos al The Playce, un shopping chiquito cerca del Mall of Berlin, en el cual hay un NBA Store, Maru le pidió a Cyn una camiseta muy específica. Tan especifica que no hay suerte…
Seguimos al Mall of Berlin, principalmente al Desigual, Cyn elige una remerita y un suéter, y yo una remera para mí. El Mall comienza a estar un poco decaído, muchos locales vacíos.
Seguimos al punto del globo aerostático y los Trabi, cerca de Checkpoint Charly, y ya llegando a Friedrichstrasse nos encontramos con An. Seguimos por Friedrichstrasse hasta Bürgelhaus, local de navidad que por supuesto, entusiasma a Cyn. Seguimos un poco más, pasmos por el local de Rittersport, más porque quedaba cerca que por otra cosa. Y tomamos de vuelta la U hasta cerca del KaDeWe. Mientras An y Cyn van a hacer algunas recuperaciones de duty free que quedaron pendientes, yo me voy a buscar la torta Sinfonía al 5piso del KaDeWe, me esperaba en Customer Service, mucho más conveniente que el lío de hacer fila en el 6to piso.
Me encuentro con An y Cyn en el Levis (última recuperación de impuestos que tenían pendiente), y sanguinos al 5 Guys, lugar oficial del almuerzo de festejo. Llegan Ser, Romi y Sophie, ¡primer hamburguesería de Sophie! Lógicamente, almorzamos hamburguesas, pero el postre fue bien inusual, la torta Sinfonía que comimos ahí, con cubiertos y platos descartables que habíamos llevado, y velitas que llevó An. Lo de las velitas tuvo un problema, no habíamos llevado fósforos! Ninguna de las personas en el local tenía encendedor, y conseguí prender una de las velas con una persona afuera del local, pero la cortina de viento de la entrada la apagó… nos quedamos sin velitas prendidas, igual cantamos el feliz cumple.
Ser volvió al trabajo, las chicas fueron a Primark, yo me fui a Luardi, resto italiano cercano, en el que vamos a cenar para celebrar. Y pasé por Boss, me entusiasmé con algunas cosas. Voy a buscar a las chicas a Primark, justo estaban terminando sus compras, y Romi y Sophie salen para Pulsstrasse, con An y Cyn vamos a Boss, me compro una polo y un pulóver. Volvemos a casa, las chicas paran en Wilma para seguir de compras, yo me vuelvo a casa, a dormir una siestita. Llegan a casa pasadas las 6, al rato yo ya salgo para Pulsstrasse, para encontrarme con Romi y Sophie, y ayudar con Pixie, y nos vamos todos a cenar a Luardi, Ser nos encuentra allá. Nos dieron una mesa medio aislada, buena para estar con Sophie y Pixie, aunque un poco calurosa, buena comida con destaque para la lasaña, la pasamos bien. Habíamos llevado las velitas de cumple del almuerzo, el mozo al verlas se las llevó, y las trajeron montadas en un tiramisú, y cantamos todos el tante auguri a la Tante Cynthia. Volvemos a casa a dormir, Pixie viene a dormir a Kaiser.
El jueves salí a correr hasta el Brandenburger Tor, y volví en buena parte bordeando el serpenteante Spree, hasta llegar a una zona tipo Puerto Madero, en la que había que alejarse del Spree, con lo que volví al camino normal por el borde canal Oder-Spree.
Llego a casa, desayunamos con las chicas, y salimos rumbo a Pulsstrasse, yendo por el interior del parque. Nos caen un par de gotas, el día se puso un poco más feo. Nos quedamos hasta el almuerzo en Pulsstrasse, almorzando algunos restos y pão de queijo, con Romi y Sophie.
Por la tarde y después de una breve siestita, salimos a pasear por el centro. Nos tomamos el Sbahn a Alexandreplatz, comenzamos por el TK Maxx. Primera vez que entro, hay que ponerle ganas, pero no deja de ser un modelo interesante, muchas marcas con precios más bajos, en un concepto de orden que invita a llevarte lo que encuentres, porque si lo querías y lo venís a buscar otra vez, casi seguro no lo encontrar. Después de probarme literalmente 14 remeras, me llevé 1.
Seguimos por la zona, las chicas (An y Cyn) van a Primark a pedir otros formularios de restitución de impuestos. Caminamos un rato, llegando a Hackescher Mark, entramos a Picknweight, local de ropa usada, An entró por curiosidad profesional, para comparar con el HCor. Pasamos también por On, me estoy buscando un modelo para usar para ir a la oficina, aunque la compra será en próximo viaje, estoy en tre la Cloud X 4AD, la Cloudswift 4 AD, y la más probable, la Cloud 6 Waterproof. Curioso, los modelos Waterproof tienen más opciones con suelas oscuras. Pasamos por Desigual, An se entusiasma con algunas cosas. Y después An nos lleva a Cyn y a mí a ver un museo, no estábamos muy convencidos… y An se equivoca de dirección, ¡era en otro barrio! Cyn y yo, no muy tristes ;-).
Cyn no conocía el Hotel Adlon, así que decidimos ir para allá, y ya llegando Ser nos avisa que hay aviso de tormentas con viento muy intenso, pero ya estábamos a cubierto. Pedimos unos tragos, Cyn se pide una burrata, y yo media porción de ostras y camarones, son 2 ostras y 3 camarones, muy bien presentados, y a un precio apenas 3 euros arriba de la burrata de Cyn. Mi trago estaba muy rico es el Hommage 1997, diseñado en ocasión de la reapertura del hotel en 1997, con rum pampero oscuro, jarabe de caramelo, Frangelico, Ruinart Brut, polvo de oro (daba un poco de brillos de oro), clara de huevo y lima. La pasamos bien, mientras afuera la tormenta pasaba, vamos para Wilmar, las chicas quieren ir al Wilma Shoppen a comprar Roiboos y Roiboos vainilla para Cyn en Tee Geschwender. Caminamos hasta casa, dejamos las cosas, y vámonos a cenar pizzas en Ópera Italiana, bastante rico. Y así termina el jueves.
El viernes An y yo comenzamos haciendo nuestras sesiones de gimnasia. Después corremos a alcanzar a Ser, Romi y Sophie en Sophie-Charloten Strasse con Spandauerdamm, al final nos apuramos tanto que llegamos antes que ellos, y no habíamos desayunado, así que compramos facturas en la Bäckerei am Schloss, especialmente los cuernitos de almendra. Los acompañamos al médico, hoy le dan más vacunas a Sophie. Mientras la vacunan, An, Cyn y yo desayunamos en la Berliner Kafeerösterei en el local de BMW enfrente al médico, con las bebidas del local, bastante bien el chocolate, y las facturas que todavía nos sobraban. Cuando los chicos salen, una media hora después, vuelve a haber clima de cafecito, paramos en el vecino Café Non, en mi caso repetí el chocolate caliente, bien, pero no tan bien como el de Berliner Kafeerösterei. Pobre Sophie, lloraba bastante todo el día, su panza está en adaptación.
Caminamos con los chicos hasta Spandauer, ellos siguen a Pulsstrasse, con An y Cyn salimos a Zitadella Spandau, queríamos pero no podíamos llevar a Pixie, la Zitadella no es apta para perros.
Unos 30 min, llegamos bien, aunque la lluvia nos alcanza justo mientras llegamos. La Zitadella es una fortificación con trazos de haber comenzado en el siglo XI, y después ir expandiéndose a lo largo de los siglos, con varias muestras interesantes, pero un poco desordenadas. Después de visitar las primeras exhibiciones, almorzamos en el restaurancito de la Zitadella, sopas de gulasch (An y yo) y lentejas (Cyn), bastante bien. Mientras las chicas siguen recorriendo, me voy a hacer una siestita en uno de los bancos de plaza que hay en el patio de la Zita, por suerte ahora está lindo.
Terminamos la visita, y salimos a caminar por el centro de Spandau, nada del otro mundo. Llegamos al Rathaus, volvemos al downtown de Spandau, cafecito en Streetcoffee 36, está OK, mucha selección de cafés y tés.
Volvemos a casa, separo la ropa de los próximos días, An empieza a hacer mis valijas, mientras duermo otra corta siestita. Después las chicas hacen empanadas, para probar el horno de Kaiser, mientras yo actualizo este diario, y preparo mis e-mails de la oficina, así puedo trabajar en ellos en el vuelo de vuelta. Cocinando las empanadas, se constata por comparación que el horno de Pulsstrasse tiene algún problema con la resistencia inferior.
De cenar vamos a Crêplala, en Wilmar, es una simpática y chiquita casa roja en la plaza, que hace panqueques, hicimos tanto plato de panqueque salado como postre con panqueque dulce, bastante rico.
Vuelta a casa, a dormir.
El sábado salí con la intención de hacer los 21 k, bordeando el Spree a la ida, llegar a Hackescher Markt, de ahí al Fernseheturm, y volver por Unter den Linden, Tiergarten, Golden Engel, el canal que va hasta el canal de Oder, y llego al parque de Charlottenburg, completando los 21,1 k. Me había llevado una botellita de agua, que me tomé en el camino y rellené en el bebedero cerca del Brandenburger Tor, con lo que anduve bien de hidratación, y pese a los semáforos y la parada para rellenar la botellita que fue un par de minutos, mejoré mi récord anterior en un par de minutos, a 6:53 y con una duración de 2:25:25. Con esto cierro el mes con un total de 193,3 k, y bien avanzado para la media maratón de Sampa de final de julio.
Llego a casa, y nos preparamos para ir a desayunar a Pulsstrasse. An para por la Bäckerei am Schloss a comprar facturas, yo por Centro Italia a comprar jamón, salame Milán, Löffelgorgonzola, y un pedacito de un queso de vaca alimentada con pasto alpino de Beppino Occelli, un italiano que se especializa en hacer quesos con recetas arcaicas, bastante bueno. Cyn, va derecho a Pulsstrasse a dejar bolsas con cosas, y vuelve a Círculo Italia paseando a. Pixie, nos encontramos los 3 ahí. Llegada a Pulsstrasse, desayunamos tarde, tipo 11. La mañana se sigue yendo en fiaca y jugar con Sophie, almorzamos tipo 2 con algunas de las empanadas que habían hecho An y Cyn, más fiaca, y tipo 4 salimos para Wilma, Ser necesitaba comprar algunas cosas de limpieza en Woolworth. Paramos a tomar un cafecito en Barachel, que está OK, y de ahí caminamos a Kaiser-Friedrich-Straße 4, así Romi y Ser conocían al flat en el que pasamos estas dos semanas. Cerramos el día en Lemke, como manda la tradición de despedida, aunque el servicio está cada vez más flojo, y comenzamos a preguntarnos si hay que cambiar de tradición. Nos despedimos en la esquina, cada uno a su casa.
El domingo me levanto 3am, el Uber llega puntual, me despido de An, llego al aeropuerto sin problema. Haber hecho el recibo de la valija en el auto atendimiento me dio acceso a dejar la valija en counters multimarca, que atienden todas las líneas por auto atendimiento, lo que hizo mucho más rápido dejar la valija. Pasando por seguridad, la mochila da un falso positivo de detección de explosivos, por lo que me hacen el test de contacto con explosivos también a mí, dando negativo, todo OK.
Despego puntualmente 6:20am rumbo a CDG, en mi vuelo número 30 de este año. Conexión sin novedades, recorro todo el terminal 2E gates L (este aeropuerto es cada vez más complejo), buscando sin éxito un libro que An quería comprar. Hay varias tiendas, la mayoría de lujo. Y hay un Starbucks, aprovecho para desayunar.
Vuelo a GRU normal. La primer fila de premium economy es mucho mejor que las demás, tiene bastante más espacio para las piernas. Y siendo vuelo diurno, nos dan un almuerzo bastante aceptable, elegí los ñoquis vegetarianos, bastante bien. A la media tarde nos dan helado en palito de vainilla o chocolate, y unos sanguichitos, y más tarde unas golosinas, incluso unos chocolatitos. Y más tarde, se repite el helado y las golosinas, nos cuidan bien. Aun así, el viaje se hace largo, no dejan de ser 12 horas de CGH a GRU…
Mientras, a eso de las 5PM, Cyn sale rumbo a Viena, para iniciar 3 semanas del curso complementar del MBA, en la WU, universidad de negocios de Viena.
Llegando a GRU, João me lleva a casa. Está semana es el SC/PC Cocreation Meeting, una reunión que diseñamos en América del Sur, y que fue modelo para reuniones similares en el resto del mundo, y principal motivo por el que An y yo volvemos separados.
An se queda en Berlín hasta el martes, nos vemos el miércoles a la noche en Futtura. El viernes saldremos unos días de descanso a la playa, a Zorah, pero eso ya es otra historia.