Groundbreaking ceremony en Cali (2024)
Scarlett despegó a la tarde rumbo a Santiago, y yo no tardé mucho más: después de trabajar el lunes 5 de febrero en la oficina, vuelvo a casa, y a las 10pm Wilson me busca, salgo rumbo a Cali, para la ceremonia de inicio de la construcción de nuestras nuevas oficinas en Cali. En menos de una hora llegamos, hago seguridad y migraciones, y me elijo una esquina del aeropuerto en donde hacer tranquilo varias clases de Duolingo, alrededor de una hora. Cerca de las 2am despegamos rumbo a Panamá, esta vez en turista con extra leg room, un vuelo de 6 horas, debo haber dormido unas 4 horas. Escala en Panamá a las 7am, con cambio de avión, son un par de horas de trabajo en el VIP. De ahí sigo directo a Cali. Una de las desventajas de haber mudado la oficina a Cali es que ya no hay vuelos directos de Sampa a Cali. Curiosidad, si hay vuelos directos de Santiago a Cali.
La llegada a Cali está OK, me encuentro en el aeropuerto con Sandra y Carolina, nos vamos en el mismo taxi al Intercontinental de Cali. Mi cuarto ya está disponible, hago checkin, y salimos con Carlos a almorzar en la Gastroteca, una burrata con jamón crudo rica, aunque bastante chiquita, langostinos empanados con miel, también ricos, y carne con papas fritas, todo compartido. Para el postre nos vamos al Crepes&Waffles cercano a la oficina, por supuesto a comer un crocantino.
Vamos a las oficinas de Cali, que están con continuas expansiones para recibir a los empleados que empiezan a mudarse. Paso toda la tarde hablando con los colegas. Al final de la tarde vuelvo al hotel a dormir un rato. Cenamos con Carlos, Maria, Jeison, Sergio y Marco en el Maki Bar, el restaurante japones del hotel.
El miércoles arranca temprano, con videoconferencia con Judith. A las 8 me pasan a buscar para una visita a clientes en Bucalagrande, a unas dos horas de Cali. Pasamos delante del terreno de Endress, ya hay varios containers de obra. Almorzamos en la zona de Bucalagrande, volvemos al Intercontinental, en donde tenemos un town hall meeting con los empleados. Como siempre en Colombia, bien dinámico e interesante. Cenamos en el mismo hotel con Juan Carlos y Mauricio de Invest Pacific, Rob Mackenzie también llegó y se une a nosotros. Con Juan Carlos tuvimos una muy entretenida conversación de ciudades del mundo, viajes, comida y evolución de la vida.
¡Y llega el jueves, el día de la ceremonia de groundbreaking! A las 7:50 nos pasa a buscar Carlos, vamos hacia el terreno. Todo luce muy lindo preparado. Llega el alcalde de Cali, que se queda una media hora. Lamentablemente se tiene que ir, pero justo llega el alcalde de Yumbo, así como otras autoridades de la región, y clientes. Discursos varios incluso el mío, ceremonia de la pala, bastante conversación, incluso con la gerente general de la fábrica de semillas vecina. El día acompaña evitando la lluvia que se había anunciado hacia el comienzo de la semana.
Después nos vamos a la Hacienda del Bosque a almorzar. Lindo lugar, pero el servicio es flojo y muy lento. Por la tarde, algunas reuniones en el hotel. Cansados, cancelamos la cena oficial que haríamos, y me quedo solo con Rob cenando en el hotel.
Después, cierre de valija, mañana me pasan a buscar 5:50 am.
El viernes todo es normal: checkout del hotel, llegada al aeropuerto, espera del vuelo a Panamá, llegada a Panamá por la puerta 222 del Terminal 2. Según mi pasaje, saldría del Terminal 1, cosa que haría sentido, ahí aterricé al llegar de Sampa. Me voy hasta el VIP del Terminal 1, que son unos 15 min de caminata. Las pantallas con los vuelos no andaban en todo el aeropuerto, en el VIP pido que me informen la puerta, y resulta que el vuelo sale del Terminal 2, puerta 220, ¡casi al lado de la que llegué! Con menos tiempo disponible en el VIP, alcancé a ver algunos e-mails, y ya me volví al Terminal 2, con poca espera ya embarcaba. Vuelo tranquilo, llego a GRU, bajamos del avión por escalera y con bus llego al Terminal 3. Me instalo en el Starbucks a esperar a Cyn y Pablo, que llegan de Baires. Justo limpio los e-mails hasta que llega el mensaje de que aterrizaron. Me voy a encontrar con ellos, pero eso ya es otra historia.